27 dic 2009

Abel Posse. Carta abierta.



Querido Abel:

Los profesores en nuestro país, se han convertido en Orcos proletarios, el neomarxismo ha triunfado en lo cultural, las categorías de pensamiento de Multitud -desde esta perspectiva-, aunque nefastas, al menos tienen la ventaja de ser previsibles.

Una compañera mía, utiliza como bibliografía de cátedra a Galeano y sus "venas abiertas" (sin comentarios); ante lo cual, sé como no espantarla, indignarla; aunque confieso que el comentario “políticamente incorrecto” -desde un revisionismo histórico mordaz-, de vez en cuando emerge justiciero ante su cosmovisión proletaria, la cual no admite el error –puesto que la verdad solo emerge a través de su ideología, y lo demás es no-verdad reaccionaria fascista-nazi-genocida-misógina-desestabilizadora y cristiana-.

Así, es llamativo el ver a docentes retorcidos al sol, en el patio, cual vampiros anémicos de cementerios, o babosas bajo una lluvia de sal gruesa rasgándose sus vestiduras “académicas” made in Flacso.
Huele a sangre joven para los vampiros hacedores de multitudes de muertos en vida, zombies que duermen en un gran cementerio llamado Argentina.


Las gentes de los gremios son así, se han convertido en Orcos formateados, proletarios que reclaman vacaciones en Mar Chiquita, aumento de salarios, horas extras; y han renunciado a ayudar a los jóvenes a transitar el camino que los acerque al amor a la sabiduría; más los acercan a las marchas piketeras por vía del rencor y el odio clasista.
Han renunciado a hacer carne en el alumno, que la incomprensión del presente nace de la ignorancia del pasado; más demonizan al que cuestione el paradigma historiográfico convertido en dogma, disciplinándole con el sombrero de orejas largas y el aplazo eventual si persiste en su rebeldía.

Sin el apoyo político pertinente, no se les puede hacer frente de manera directa por la cuestión extorsiva del “no comienzan las clases en marzo”. Queda el camino de la comunicación indirecta, a través del humor, la ironía, y así enfrentarlos a la paradoja de su oscura situación. Al menos por ahora, o “hasta que venga algún criollo en esta tierra a mandar”

De todas maneras, me permito felicitarte por tu temeridad; porque ya sabemos lo que decía el Maestro del Liceo: es más sencillo hacer un valiente de un temerario, que un valiente de un cobarde.

Un cordial saludo.

G. K.

21 dic 2009

Diario de un estudiante de filosofía. Episodios finales. Adiós al Profesorado.




He terminado mi jornada en mi querido Profesorado JVG, y ha llegado el momento –antes de continuar mis pasos en otra comarca- de realizar unas pequeñas consideraciones.

Se me ha acusado de “ofender”.

Me lo han manifestado de diversas maneras a lo largo de los últimos años: …con una mirada recriminadora, una admonición de pretendido tono irónico, e incluso el tono de voz que reclama un enfrentamiento en el campo del honor, por no mencionar la alusión directa en una mesa-tribunal de examen constituida a instancias de “ajusticiarme” en nombre del “pensamiento libre”, y de recibir en el pecho, las andanadas del pelotón de fusilamiento progre academicista de lo políticamente correcto, ante mi crimen.

¿Qué es ofender?

En el mundo existen una serie de reglas tácitas, implícitas en nuestro accionar, que nos circunscriben en el ámbito de lo políticamente correcto, si las transgredimos ingresamos en la zona de lo políticamente incorrecto (P.I.), adonde habrá que asumir las consecuencias de nuestras acciones. Hasta aquí, ninguna novedad.

Supongamos, que formamos parte del Dpto. de Geografía. Sería muy difícil ingresar en lo P.I. hablando de penínsulas y llanuras; quizás –en un esfuerzo malicioso- solo nos acercaríamos a lo polémico al referirnos al cambio climático.

La pregunta es: ¿puede un Dpto. de Filosofía ser políticamente correcto? ¿Acaso no constituye el filosofar un deseo de posesión manifestado en el preguntar constante entre la ignorancia y las ansías de sabiduría?

Si se realiza el ejercicio retórico de plantear la pregunta: “¿Qué diría Aristóteles de las corrientes historiográficas contemporáneas?”, en virtud de lo que él enuncia en la Poética sobre la Historia y la Poesía.

Un historiador marxista o liberal, declarados sabios por Multitud y asentados en la seriedad que otorga el éxito editorial en las librerías de cadena; quizás se sentirían “ofendidos” ante el comentario incómodo, mordaz, políticamente incorrecto; ante el cual, se hace ineludible la opción de rigor inexcusable: el disciplinamiento del rebelde a instancias del academicismo políticamente correcto, orgulloso de sus pergaminos, subsidiado por el Conicet, y con una medalla de mérito por parte del Inadi.


Algunos, ante esta perspectiva, postulan una actitud pragmática de complacencia eventual. Yo digo, a los alumnos y futuros profesores: Cuidado con el perfil en que se están formando en el Instituto, no vaya a ser que esa opción pragmatista se les haga costumbre, y el ser un vulgar lameculos se les haga costumbre de por vida, y anden por las aulas de la Argentina ajusticiando a los rebeldes políticamente incorrectos.

¿Qué diría Sócrates de uds.? Ante la mundación sofista, el no eligió el camino de la complacencia eventual (ni siquiera a riesgo de su valiosa vida), afronto el tribunal de fusilamiento, y se consagro como el Príncipe de los filósofos, a una distancia enorme del academicismo ingenuo que nausea a los rebeldes de por vida, y los convierte en profesores.

Yo, el criminal fusilado...y pensar que tenía planeado pasar por Secretaría a retirar la placa de bronce testigo, en homenaje de mi paso por el Profesorado.

G. K.

16 dic 2009

Diario de un seductor. Ep. XXX. Apenas la ví.



Apenas la ví, recordé aquél parador en medio de la nada. Todos los micros del mundo se detenían allí, a tomar cerveza helada en el invierno más crudo, a bailar en el medio de un ritmo arenoso de desierto austral, y nosotros a reír en un lugar de desolación rumbo a Bariloche; donde las más extrañas metamorfosis se presentaban tan desordenadas, que llegaban al extremo de amenazar la estructura lógica de “Betty la fea”, en su desarrollo kafkiano.

Hay una cierta correlación lógica en el vuelo de Supermán, en sus superpoderes, referidos a su procedencia extraterrestre, y a nuestra luz solar.

Desde esta perspectiva, no nos extraña que pueda volar; como tampoco nos extraña que “Betty la fea”, sin anteojos ni prótesis dentales, luzca más atractiva, puesto que esos accesorios tienen como finalidad afearla. Pero no existía ninguna correlación lógica en ella, entre su pasado bettyano y las más recónditas confesiones de mi alma - atravesadas en el momento justo en el que “apenas la ví”, deslumbrado e incrédulo ante semejante metamorfosis.

La autojustificación del “¡Éramos tan jóvenes!”, no la alcanzaba a ella . Solo había sido un ingenuo prisionero de una lógica verosímil, convincente, y ella, en su astucia femenil neo-bettyana, había logrado engañarme, evidenciando mi esteticismo infantil, a través de una a-lógica metamorfosis de dimensión extraordinaria.

G. K.

13 dic 2009

Los misterios de la Providencia. Ejercicio retrospectivo.






Los Misterios de la Providencia.


Ejercicio retrospectivo. Hace mucho, mucho tiempo…


Cuando me quedo desvelado por algún motivo en particular, ella se va a dormir diciendo: “Suerte mañana”, y se desploma extenuada como una foca que ha logrado huir de una manada de orcas hambrientas; en cambio mi gato, se queda despierto mirándome. Aunque al transcurrir de las horas, el cansancio haga que incline la cabeza, vencido por el sueño, o sus instintos cazadores le reclamen el salir al jardín. Sin embargo, él permanece con las orejas erguidas y los bigotes atentos, y solo se permite dormir cuando yo ya me he ido.

Quisiera agradecer a la Providencia.

El haber hecho que mi gatito apareciera en mi puerta, insospechado, inesperado, casi un accidente cuántico de un universo paralelo; porque…¿cómo hizo un gatito recién nacido para entrar a mi edificio, burlar a la seguridad, y subir por el ascensor?
Incluso, en mi reticencia a hospedar a un felino bebé, emprendí la infame acción de llevarlo al jardín del Colegio cercano a mi hogar, y –en el crimen más atroz que he cometido en mi vida-, abandonarlo allí; … hasta que volví a escuchar los mismos maullidos otra vez detrás de mi puerta, y pensé: “este gato me merece”.


Quisiera poder entender cual es el propósito de la Providencia en lo siguiente:

El haber hecho que ella apareciera en mi puerta, inoportuna, insoportable, casi una tragedia de maldición cósmica, una prueba extrema para mi amor al prójimo; porque…¿cómo hizo ella para burlar a las cámaras de seguridad, las trampas de camuflaje vietnamita, las minas antipersonales, las fieras cebadas en el olor de sus venenosas milanesas –ansiosas de buscar venganza en mortales dentelladas, por sus hígados perforados-, y los comandos que tenían orden expresa de tirar a matar?

Además, ¿Cómo hizo para entrar, luego del cambio de cerradura y la ampliación del foso, infestado de pirañas amazónicas, alimañas kirchneristas, y las más abominables criaturas que el pudor me impide mencionar?

Aquél día, al llegar a casa, comprendí que los propósitos de la Providencia son inescrutables, y al contemplarla, en la cocina preparando sus diabólicas milanesas, pensé: “esta gata no me merece”.

G. K.

6 dic 2009

Justo o políticamente incorrecto. Salutaciones de fin de año.



Al llegar a esta época del año, no puedo dejar de agradecer los diversos mensajes que me han llegado –incluso las amenazas de muerte y maldiciones budú-.

Quizás tanto cariño se deba a las preguntas formuladas desde mi ignorancia, como aquella en que manifesté mi desconcierto por la pretensión de Putimoniarse en el Registro civil por parte de los invertidos; cuando, quizás, lo más apropiado sería en una Veterinaria, puesto que de esa manera, cuando un hombre pretenda en su libertad, unirse a un burro para que lo ensarte, al menos, que el “orejas largas” este vacunado y controlado por bromatología.
Encima que uno los cuida ¡se ofenden! …invertidos malagradecidos.

Además, sobre el supuesto gen puto reconocido en el genoma humano, por el cual habría putos “desde fábrica” o “por naturaleza”, manifesté -desde mi humilde ignorancia-, que si hubiese un gen zurdo, por el cual un bebé fuera marxiano, trosko, maoísta o leninista por “naturaleza”; sobre si sería viable tener en cuenta la leyenda de la práctica eugenésica espartana de lanzar por el despeñadero a los bebés que no superaran la prueba.

"¿Cuál prueba?", se me interrogo en tono destemplado.

A lo que conteste desde mi ignorancia; “Si al bebé le acercamos un ejemplar de Vágina 12 y este no lo escupe al instante, entonces al despeñadero.
Si al bebé le acercamos un pala –en cuanto símbolo de trabajo, esfuerzo, dedicación, voluntad de autosacrificio- y este emite llantos y alaridos, cual demonio ante una Catedral; entonces es un hippie zurdo tejedor de artesanías y vago en potencia. Luego, al despeñadero”.

Los hombres valiosos no atendemos a si un acto o pregunta desde la más humilde ignorancia, es políticamente incorrecta o no lo es, antes de formularla; sino que nos preocupa si un acto es justo o injusto.

Que todos los individuos de la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Aires hagan examen de conciencia, y luego: Juzgaos por vosotros mismos.

G. K.

2 dic 2009

El nombre del gol.



El mundo perecerá, no entre guerras y apokalipsis laicos, sino de aburrimiento, de hastío nihilista, cual generación flooger asoleándose en los patios del Shooping Abasto, tal cual la profecía de Fiodor; a no ser que quizás, otra vez, como en aquellos tiempos en que la sangre cristiana arrojada a las fieras de la decadente Roma - y a quien nadie apostaba un denario-, termino salvando a esa civilización, rescatando y renovando sus antiguas virtudes olvidadas, a través del primer patricio avergonzado del Circo romano, al contemplar a la muchedumbre y comprender en lo que se había transformado él y su Patria; al ver a una muchacha cristiana que sabía morir digna y orgullosa, incluso ante los leones.

Así, tal vez, el Ángel conmovido, ante las penurias de la Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Nuestra Señora de los Buenos Ayres, abra con su certero dardo el corazón del poeta-patricio -quien atrapa las pasiones de los jóvenes, purificándolo, y a través de él, a todo el estadio de Boca, que luego de mucho tiempo, comprenderá el olor de la rosa en un gol, y no a merka química ventajera.

No esta mal, para comenzar a salvar a esta civilización.

G. K.

29 nov 2009

Convocatoria. Martes 1° de diciembre.




¡Espartanos! ¡Preparaos para la Gloria!

CONVOCAMOS AL REPUDIO
de la primera celebración de la sodomía
bajo el nombre absurdo de matrimonio

Martes 1 de diciembre
14 hs
en el registro civil porteño de Palermo
(Berutti 3325)

NO PERMITA QUE NOS SIGAN ANESTESIANDO.
Haga valer con su
PRESENCIA
el Sentido Común y el Orden Natural

Las tres fases del homosexualismo político

Un análisis de los países donde se plantea la “cuestión gay”
permite a los analistas establecer tres pasos en la estrategia
del homosexualismo político como “Caballo de Troya” del cambio moral que el Nuevo Orden alienta:

FASE 1:
Los activistas homosexualistas piden una serie de “derechos”
que los “equiparen” a la familia.
Por lo general suelen ir en este orden:
1. ley de parejas o uniones que incluya a los homosexuales
2. a continuación, institucionalizar el matrimonio gay
3. pedir el “derecho” a adoptar niños
4. establecer una ley “de género”, que redefina legalmente
lo que significa ser hombre o mujer, permitiendo
que éstos conceptos dependan no de la genética
sino de la voluntad de cada uno
(ser hombre, mujer, homosexual, lesbiana, bisexual, transexual, etc… serían “identidades sexuales” libremente asumidas
y cambiantes)

FASE 2:
Se pide que haya una educación sexual o de valores
en las escuelas en clave homosexual.
Activistas visitan los colegios y desarrollan con los niños diversos juegos: “Juan, imagínate que estás casado con Pedro,
¿cómo paseáis por la calle?, muy bien, cogidos de la mano”.
Se enseña a los niños que los opositores a la homosexualidad
son malos o tontos y se les invita a “experimentar”: “niño,
¿qué te gusta más, los niños o las niñas?”
Un ejemplo extendido es la campaña escolar GLSEN
(Gay Lesbian Straight Education Network).

FASE 3:
Establecer leyes que contemplen toda crítica a la homosexualidad como un delito de opinión que se debe castigar penalmente.
Es la fase que anuncia el caso del pastor pentecostal
que se enfrenta a la cárcel en Suecia.
La consecuencia es que hay versículos de la Biblia
que pronto no se podrán usar para predicar,
o dicho de otra forma, que el Estado interfiere ilícitamente
en las enseñanzas de la Iglesia y las libertades de los ciudadanos.

LOS ARGENTINOS QUEREMOS PARA NUESTROS HIJOS UNA POLÍTICA DE TRABAJO, SALUD,
SEGURIDAD, Y EDUCACIÓN REAL,
EN LAS VIRTUDES,
EL RESPETO AL ORDEN NATURAL
EL HEROÍSMO y LA SANTIDAD

Para que la contranatura democrática
no nos gobierne más

Agrupación Nacionalista CUSTODIA

La Kris en el Vaticano




Al ver a la tilinga de la Kris y al mafioso de Moyano ante el Papa, en el Vaticano; considero que es oportuno dar a conocer públicamente el mensaje que transmití en su oportunidad, a su Santidad.

Benedicto XVI sabe bien quienes son esos dos criminales, así que no fue necesario explayarme sobre sus prontuarios, solo me limite a tratar de responder a la pregunta, que de manera evidente, se haría acto de ineludible presencia en los pensamientos del Papa:

"¿Que habrá sucedido en aquella Nación del Sur -llamada a ser la Nueva España-, para que me hayan enviado a estos dos impresentables como representantes del pueblo Argentino? Llegará el día de su Juicio, y sus hijos deberán dar cuentas de su travesía; yo rogaré por ellos”.

Al pensar en la mirada del Papa, al contemplar corporizada a la degradación religiosa, cultural y moral de los argentinos, en esos dos simios; y ante el corazón de Pedro que se entristece helado, me permití sugerir:

“Su Santidad, ante el advenimiento del ajusticiamiento popular, para con los Kriminales Kirchner, sería un acto de caridad cristiana, ordenar a la Guardia Suiza que los ejecute en el Vaticano; porque una cuestión es perecer en la ignominia, ante los piketeros rojos de Fuerte Apache, disfrazados con vestimentas made in “La Salada”, y otra muy distinta es morir –cara al cielo- ante los suizos, ataviados con uniformes diseñados por Miguel Ángel”.

Dios salve a la Argentina.
Un humilde cristiano.

G. K.

23 nov 2009

Castellani. La Reforma de la Enseñanza.



Dijo el Estado: “Quiero enseñar la Religión católica a mis ciudadanos”.

Dijo la Iglesia: “Sin mí no puedes”

Dijo el Estado: “¿Y por qué no?”

Dijo la Iglesia: “Porque no tienes Misión para eso. Esa misión me concierne. Soy Yo la religión católica”

Dijo el Estado: “Yo soy el que mando. Yo enseño Química sin saber química. Yo enseño Historia sin saber Historia por medio de históricos, porque dispongo de grandes sumas para construir grandes escuelas, y una ley para obligar a los niños a concurrirlas, y otra ley para matar de hambre a todos los históricos si no enseñan dónde, cómo y lo que Yo quiera. ¿Quién me impide entonces enseñar por medio de los sacerdotes lo que yo quiera, Catecismo también, si se me antoja?”

Respondió humildemente la Iglesia: “Mis sacerdotes morirán ante de enseñar lo que tú quieras, si es contra lo que yo debo”.

Meditó un momento Mussolini, que es varón que en realidad sabe de Historia, y exclamó dando un puñetazo:
-“Perbacco, es cierto! Otras veces ha pasado. Pero yo no quiero que nadie muera, sino que Italia viva”.


Castellani, en “La Reforma de la enseñanza”
Puntos para un plan de estudios, I. Los impedimentos.

20 nov 2009

Diario de un estudiante de filosofía. ¡Últimos capítulos!: "Filosofía sangrienta"




Admito que esta confidencia en medio de una clase de Estética, en principio me confundió, luego –a riesgo de que me consideren un sentimental barato- me entristeció; y más adelante, reconozco, me enfureció, porque…

¿Qué habían hecho con Occidente? ¿Adonde había quedado el desafío viril de Leónidas ante Jerjes?
¿Adonde habían quedado las fronteras marcadas en sangre que forjaron, Maratón, Termópilas, Micala y Platea ante la mundación bárbara?

Ella (con aire afectado de aquellos que celebran el triunfo del mundo de las apariencias, y solo viven formateados para socavar certezas en la profundidad de un pozo ciego):
“A mi hijo le regale una escoba, me pareció importante que aprendiera a barrer”

¿¡Y porque no le regalaste un arma!? Un revólver, una espada, una armadura, un uniforme militar, ¡las jugueterías están llenos de ellos!
¿Adonde había quedado la virtud viril doria, con la que nos aleccionaba Platón en relación con la educación de los jóvenes? ¿Adonde había quedado la Argentina heroica de los tiempos de la Santa Confederación, luego de la mariconeada liberal alberdiana?

¿Qué sería de la vida de ese muchacho? ¿Acaso un barrendero no puede ser un asesino serial en potencia?

Además, … la manera maricona de calificar a mis compañeros: “6/7”. ¿Qué carajo significa esto? ¡Otro triunfo del mundo de la apariencia!, porque calificar con un 6 o un 7, sería, no solo una decisión de macho dominante, sino que también implicaría el riesgo de admitir una certeza metafísica, y no… “6/7”, es una proclama insultante de una devota del catecismo nietzscheano para superhombres.

Últimamente -parafraseando a N.-, solo respeto aquellas calificaciones que están escritas con sangre; como así también solo me banco aquellas películas tipo Tarantino, que no tienen menos de 50 litros de líquido rojo (merchandising muñequitos Rambo y Harry el sucio, incluidos), y entre nos…de las gentes que se dedican a la filosofía, solo respeto a los machos Terminator.

G. K.

15 nov 2009

Diario de un estudiante de filosofía. "Prácticas". (¡Últimos capítulos!)

Métodología II.

Consideraciones finales.



En cuanto a la metodología de trabajo, utilice permanentemente la literatura, la Ilíada y la Odisea, para referirme a la ética y estética en Aristóteles y Platón, como así también pasajes Evangélicos y de Tolkien para referirme a la amistad; de acuerdo a la sugerencia de la cátedra, incorpore la película Matrix, a fin de abordar la temática de la Alegoría de la Caverna, y diversas reproducciones de reconocidas obras pictóricas relacionadas con el tema de la clase del día.


De todas maneras, el eje, en cuanto a recursos se refiere, con el cual articule las clases, fue la producción escrita de los propios alumnos, a través de las preguntas guías pertinentes.

Luego de la elaboración literaria personal, se procedió a hacer una puesta en común con las diferentes respuestas, y fue desde allí –en mi humilde opinión- donde surgió lo valioso, en tanto no estaba pidiendo que se me repitiera de memoria tal o cual definición, sino que se pretendía despertar al intelecto.


Es decir, entre esos mundos mentales diferentes, se opto por darle preeminencia al intelecto por sobre la memoria, y desde allí, no solo “pensar” los “temas” filosóficos, como si fuera posible “separar” filosofar y ser personal, sino que se busco que las respuestas evidenciaran un compromiso con ellas.


Esta cuestión se logro en diversas oportunidades, como por ejemplo, cuando el alumno Yamil se refirió al acto de desprendimiento (Concepto de Amistad, en Aristóteles –Ética a Nicómaco- y el Cristianismo: “Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” –San Juan 15, 13- ) que hacía un amigo suyo al atender sus inquietudes, a pesar de que estuviera ocupado en un asunto laboral, que se evidenciaba en grado menor de importancia, ante la amistad entre ellos. Cuestión a la que se refirió, en virtud de que el acto de desprendimiento mencionado por una compañera se relacionaba con regalos de índole material.


Así también, el acto de compromiso que manifestó el alumno Juan (1), al compartir una decisión de índole muy personal (operación quirúrgica), en relación a una clase sobre Kierkegaard.

Es en el diálogo filosófico propuesto, donde el alma busca su alimento, y el corazón la chispa que lo hará arder en Deseo abierto, que mantendrá vivas los brasas, aguardando el momento adecuado para otro Banquete-Asado filosófico, con vino de sabor a tiempo, frutas, madera, y Filo-Sofía.

G. K.


(1) Clase Kierkegaard.

Las respuestas previsibles, ante la cuestión planteada (“Una decisión arriesgada, y sus consecuencias”), se vieron alteradas en su orden, por la breve (aunque estremecedora) disertación del alumno Juan, en relación a una operación quirúrgica de sus piernas, ante la perspectiva de “quedar peor de lo que estoy”.
No es frecuente, en el ámbito de lo general, que una persona conteste de una manera que revele lo profundo de su alma. Lo políticamente correcto, en tanto lo epidérmico, fueron las otras respuestas: “me mude de barrio”, “me cambie de colegio”, etc. Es decir, fue una respuesta que supero las expectativas de comunicación entre profesor-alumno, diluyendo la exigencia de método pedagógico, a través de su superación en el vínculo; que hará muy difícil que Juan olvide el concepto de Decisión del verdadero Hamlet.
En ese sentido, el objetivo específico de la clase fue superado.

13 nov 2009

El suicidio de Occidente. Episodio. I : Pervertidoras públicas

Querido diario:

Un par de personas del Ministerio se presentaron en el Colegio a fin de brindarnos un curso de “capacitación” sobre “Educación sexual integral”, sobre Género y derechos humanos.

La propuesta es integrar estos conceptos de manera transversal, en las distintas áreas de estudio. En otras palabras, hay que modificar (por ley) los programas para hacerle un lugar a estas cuestiones.

Se me comunico la sugerencia metodológica a implementar:

Sra. del Ministerio (en tono afectado de sobriedad, seriota, además de bagayo y fulera de alma): Ha dado resultados interesantes la propuesta de que los alumnos realicen una producción literaria en el ámbito de la Historia, con un tema eje que los vaya orientando sobre la cuestión; por ejemplo, una composición, titulada: “El lado femenino de San Martín”.

Propuse otro tema de composición para el ámbito de la biología: “El lado masculino de Florencia de la Verga”, y no solo eso, sino que podría articularse con el taller de cerámica, en tanto la realización de estatuas a tamaño natural del trabuco.

En diez días, vamos a volver a reunirnos con estas demenciales pervertidoras públicas. ¿Se les ocurren más sugerencias de cómo implementar las propuestas del Ministerio?

Te escucho.

G. K.

8 nov 2009

Diario de un seductor. Episodio XXVII. Amores zurdos.



Hay comentarios dichos al pasar, irreflexivos, que sin embargo, son definitivos.
Y ello, a pesar de nuestra voluntad, de alejarlos del pensamiento, de saborear el momento soñado al alcance de nuestro deseo; ese Instante donde lo interesante ha caído.

“Lo semejante busca lo semejante” decía el maestro del Liceo, el cual no podía ser amigo de un esclavo; y le resultaría extraño una común-unión de almas entre un filósofo y una lavandera donde el amor supere lo desemejante.

¿Puede una persona de alma enamorarse de otra que no admita lo suprasensible? ¿Puede un caballero compartir su vida con una zurda militante del P. O. o del P.U.P.U.?

Solo puedo responder desde mis experiencias de pecador nocturno, aunque virtuoso de día. Uno puede compartir algunas cuestiones con una doncella zurda, pero no las regiones profundas del alma. ¿Cómo podría existir una común-unión de almas si la otra persona no admite semejante delirio metafísico?

Los amores zurdos son como las horripilantes ciencias de la producción, que estudian la forma de ajuste de los engranajes, hasta tal punto, que corremos el peligro de que la máquina, en su ciega velocidad, siempre nos pueda agarrar el dedo y triturarlo, justo en el momento donde en el horizonte comienza a aparecer –cada vez con más fuerza- el relámpago de otro mundo lejano y distinto; justo ahí, se manifiesta lo zurdo y muere lo interesante.

Los amores zurdos son como el paseo, apurado por el “si paramos en todas las vidrieras no vamos a llegar nunca”. ¿Adonde?, en los paseos no se tiene que llegar a ningún lugar en particular.

Hay comentarios dichos al pasar, irreflexivos, que sin embargo, son definitivos.


G. K.

29 oct 2009

Nacionalizar Extranjeros




El vino añejo es como un extranjero en un mundo de cervezas heladas que se beben de un trago.

Y no me refiero a los sufridos paraguayos, ni a las alegres dominicanas, lo aclaro ante la previsible reacción de aquellos inmersos en el paradigma de pensamiento inclusivo, pluralista, de respeto a la diversidad, en especial a la de los denominados pueblos originarios; quienes pueden interpretar la palabra Extranjero con un significado oculto perturbador en relación a un: “¡Volvé Roca, te perdonamos!”.
Nada más alejado de mis intenciones pensantes-razonantes, aunque no en el bello desorden de la fantasía, refugio (solo por ahora), ante la dictadura del espíritu de geometría ilustrado.

Un Extranjero en medio de un Congreso sobre el Sturm und Drang, que piensa antes de exponer su ponencia; en el país de mendigos, de limpiavidrios, de cartoneros, de niños come-basura, en que se ha transformado la herencia que nos han legado nuestros padres. Y ante la muestra del mayor ingenio natural filosófico oponente ante el que hay que competir, el contenido de la disertación (preparada con gran esmero), lo hace sentir un Extranjero.

Cervantes fue grande en su ingenio divino, lo fue por pensar España y hacerla inmortal. Lo clásico no se alcanza por un ingenio natural, sino divino.

Don Quijote abatido, acostado, con la armadura oxidada, la espada y la lanza tiradas –descuidadas en el suelo; hasta que un comentario al oído lo hace revivir: “Los moros han invadido España”.

Los ojos invictos se imponen a las tinieblas, su armadura reluce brillante amenazando muerte a los enemigos de la Cristiandad, se incorpora y grita: “¡Sancho!, ensillad a Rocinante, los últimos caballeros andantes responderemos al llamado de su Majestad Cristianísima”.

Pero ¡ay!, solo se escuchan risas y más risas. Él los mira, y ve a contadores, prestamistas, bancarios, kantianos, usureros, burgueses, marxianos, abogados, congresistas de filosofía, financistas, mercaderes; y ante la desolación, vuelve a caer abatido en cama.

Cervantes en su ingenio divino, pensó España; los Extranjeros debemos pensar la Argentina, es decir, nacionalizarnos en el amor que sufre por ella.

G. K.

25 oct 2009

Canal Encuentro II





Estimado Chester,

En relación a tu pregunta sobre si habría un Lot-Filosófo en la UBA & Canal Encuentro, me permito comentar que la cuestión podría plantearse así: ¿puede haber allí un arte libre?.

El Canal Encuentro tiene un fin ideológico evidente, ¿puede surgir la filosofía cuando ella esta sujeta a fines?

Ese muchacho que hace karaoke filosófico en su programa "Filosofía aquí y ahora" (¡lo inmediato! lo vertiginoso que deserta de la contemplación!), en sus sagas de análisis del pensamiento, apunta a un fin, preestablecido desde su torcida ideología, desde la prisión de su alma; y un alma encarcelada se muere de asfixia al no poder respirar. La filosofía necesita aire libre.

Un cordial saludo.

J. Pieper.

"Cuando se habla del lugar y de la justificación de la filosofía se trata nada más y nada menos que del lugar y de la justificación de la Universidad, de la formación académica, mejor dicho, de la formación en general en sentido auténtico; es decir, en el sentido en que se distingue primariamente de cualquier mera instrucción profesional y la supera también primariamente.


El funcionario es una persona instruída. La instrucción se caracteriza por el hecho de que se dirige a una parte especial del hombre y a un sector del mundo. La formación tiene como fin la totalidad. Persona formada es aquella que sabe lo que pasa en el mundo tomado en su totalidad.


La formación concierne a todo el hombre en cuanto que es capax Universi, en cuanto que puede abarcar el conjunto total de las cosas que son.


Esto no quiere decir nada contra la instrucción ni contra el funcionario. Evidentemente, el ejercicio de la función profesional especializada es la forma normal de la actuación humana; lo normal es el “trabajo”, lo cotidiano es el día laborable.

El problema es si el mundo del hombre se agota con ser un “mundo de trabajo”, si el hombre consiste simplemente en ser funcionario, “trabajador”, si la existencia humana adquiere su plenitud siendo exclusivamente existencia que trabaja cotidianamente. Formulando la cuestión en otra forma, retraduciéndola, ¿hay artes libres?

Los que propugnan el mundo totalitario del trabajo tienen que contestar negativamente. En el mundo del “trabajador” es válida, como dice Ernesto Jünger, “la negación de la investigación libre”.


En el Estado laboral construído con consecuencia lógica no puede haber ni auténtica filosofía, pues es inherente a la esencia de ésta no estar dispuesta a servir para fines, y ser en este sentido “libre”, ni puede haber ciencias particulares cultivadas en forma filosófica; es decir, formación académica en su sentido original".

Pieper Josef. Ocio y culto. Rialp. 1965.

Filosofía. Canal Encuentro.




La Facultad de Filosofía de nuestra querida Ciudad, ha lanzado una serie de programas emitidos por TV, a modo de documental-ficción, donde la protagonista es una a-lumen que nos relata sus filosóficas vivencias cotidianas.
Confieso que por unos instantes, me sentí abusado, ultrajado; en tanto pensé que la conspiración progre de la re-bolu-ción cultural, se había apropiado de mi prestigioso Diario de un estudiante de Filosofía.
Más no fué así.

Los docu-ficción refieren a Psicología social, bibliotecarios, y diversas actividades vinculadas a la emancipación ideológica de acuerdo al ritmo de moda en el cual baila el pensamiento.


De Filosofía nada.

En la intercesion de Abrahán sobre la destrucción de Sodoma y Gomorra, se lee en 18, 23: "¿Así que vas a borrar al justo con el malvado?".
En los Profesorados JVG, en el Alicia M. de Justo y en la UBA: ¿Habrá un solo filosofo? ¿Habrá un solo justo en los claustros donde se predica la deserción de lo objetivo?

Si un día nos despertamos de madrugada y dirigimos la vista hacia esos edificios y solo vemos que de la tierra se eleva una gran humareda como la de una fogata, solo será cuestión de buscar a Lot, en cualquier parte, menos en los documentales de Canal Encuentro sobre filosofía.


G. K.

18 oct 2009

Todos somos Maradona


Se critica a Maradona por una expresión a la que se denomina “vulgar”.

Se hacen encuestas, sondeos de opinión, multitudinarios análisis integrados por renombrados opinadores de excelsas, pulcras e inmaculadas intenciones vernáculas, además del bombardeo vía satelital, de edificantes consejos aleccionadores desde otros continentes y ¡hasta del espacio exterior!

¿Por qué no se estremece el mundo de la misma manera cuando fusilan a un varón de 18 años delante de su familia en el gran Bs.As., o asesinan a una mujer embarazada de un martillazo en la cabeza? Eso no es motivo de escándalo, indignación y vestiduras rasgadas.



Nos hemos convertido en seres vulgares, ruines, rencorosos, desconfiados, plebeyos; inmersos en una gran fiesta continua generada aquél día en que Fausto, -el racionalismo, el deísmo, el “Siglo de las luces”, lo burgués-, mordió la manzana del árbol de la sabiduría ilustrada, y así, entrego el alma de Occidente a Mefistófeles.

Y cuando nos lo escupen en la cara, ¡nos escandalizamos como si el referente de esta sociedad fueran los seres humanos canonizados!, como si la santidad fuese el ideal imitativo, cuando en realidad adulamos y vivimos en lo superficial, lo epidérmico –al tiempo que nuestros jóvenes se tatúan en el culo la imagen de los jugadores de fútbol y boxeadores.

Somos aquello que admiramos.

¿¡Cómo algo tan vulgar, plebeyo, ruín, -¡un mal in-necesario!- como el periodismo, va a enjuiciar a un muchacho salido de una villa miseria como Fiorito -con el cerebro medio quemado por la falopa- que expresa una grosería?!

¡Lo más despreciable sentencia al desvalido acorazado en el rencor!

Los argentinos nos hemos convertido en un pueblo vulgar.

Todos somos Maradona.

G. K.

14 oct 2009

Millonaria-comunista-borracha y abortera.




En el Colegio, luego del deceso por una cirrosis extra-aguda de Mercedes Sosa, llego una circular del Ministerio en la cual se "sugería", dedicar algunas palabras, en tono apologético a la "memoria" de ella. Así nos lo comunico la Directora, mientras compartíamos una mesa de café.
Se me ocurrió mencionar aquel "recital" en la Casa Rosada, por el cual "TODOS" tuvimos que pagarle más de 250.000 pesos. Así si que es fácil ser comunista.

O se es o no se es. Hay que buscar la definición, tal lo enseñado por Aristóteles ante las tinieblas de la ambigüedad. No se puede ser medio comunista, o medio cristiano. O lo Uno o lo otro, por ello yo soy Anti-comunista.
Además.....cuando falleció Pappo, las gentes (hablo en general, no de las personas de su barrio que le velaron con un respeto enorme), decían que era un borracho, falopero, rockerito y vago.

Sin embargo, nadie menciono que aquel hombre en sus canciones defendía los valores famliares (su célebre "Mi vieja"), y la virtud de la virilidad ante tanta música marica como la de los Miranda, o la "pre-desiñada" por los Dj's.

Murió Pappo, y confieso que yo también lo recuerdo con respeto y cariño; a pesar de que no lo velaron en la Casa Rosada, ni se transmitió en vivo para todo el país, por el canal oficial, el tenebroso saludo de la Idiota presidencial y el Ojituerto frente a su ataúd.
Tampoco se hizo un minuto de silencio por su memoria en los partidos de fútbol. Quizás, así lo hubiese preferido él.
Estoy seguro que esta en el Cielo.
A la borracha, abortera, comunista y millonaria de Sosa, que Dios la perdone.

G. K.



11 oct 2009

CONCIENTIZACIÓN "educativa"




La "concientización" en la educación pública estatal masiva en la Argentina, lleva a los padres a preguntarse: "¿Porque le tengo que dar mi hijo al Estado, si en última instancia, las Escuelas, la universidades, se han transformado en antros de perversión ideológica?"


G. K.

Nota: Diseño de imagen. HOMO VIDENS

5 oct 2009

Un mundo embrujado (Revisionismo histórico)




Weber nos aleccionaba sobre el “desencantamiento del mundo”. Yo diría que hoy el mundo esta “encantado”, en su sentido de engaño, es decir, embrujado.
Nos burlamos de los decimonónicos por su noción de felicidad terrena, alcanzable en la esperanza de un progreso indefinido alumbrado por la razón ilustrada.
Nos burlamos de los zurdos por su fe ingenua en un paraíso socialista; y sin embargo, hoy en día la multitud manifiesta su creencia de que con instalar un sistema presidencialista-bicameral, en medio de Irán o en el centro de África, se solucionan todos los problemas.

Entre nos… .¿no sienten de que esta ocurriendo –hoy en día- lo mismo que en aquellos tiempos donde el proyecto liberal conservador decimonónico elaboraba aquella serie de mentiras sobre la historia que pretendía sepultar?, es decir… un cúmulo de difamaciones; aquello que los primeros revisionistas fueron desenmascarando poco a poco y dejando en evidencia a (por ej.) ese masón antipatria de Sarmiento, o a Mitre.

Poco a poco las mentiras se van cayendo en el ámbito académico, pero eso no quiere decir que la sugestión psicológica aún no sea lo suficientemente poderosa en la gente de a pie, para que siga suscribiendo tales engaños.

Digamos, una peli como “Los maricones de la guerra”, o “Iluminados por el fuego”, dejo en la población una idea sobre la Guerra de Malvinas que ya no se sostiene en sí misma, porque, hasta en los canales sobre Historia de TV., los documentales extranjeros no se refieren a los combatientes como maricones, gente malvada, demonios, torturadores, etc.; sino como Héroes.

Lo mismo sucede en otros ámbitos de nuestra historia reciente (ya nos referiremos a ello) sobre la cual, y de manera continuada y sostenida, aparece bibliografía, permítanme llamarla: revisionista.

La propuesta de los falsarios es instaurar una legislación que prohíba la investigación histórica; instaurar un dogma de Fe ante el cual ningún historiador pueda abordar el estudio de nuestra historia reciente, si no es a través del paradigma oficial que dicte la perspectiva desde la cual abordar el tema en cuestión.

Es el manotazo de ahogado de un mundo embrujado.

Continuará…

G. K.

2 oct 2009

Civilización des-heroizada





Mi gatito Agatón, cuando llueve, baja al jardín, se sienta sobre su baldosa preferida, apunta los ojos hacia el ocaso, mientras el viento le revolea los bigotes y las orejas.
"Todo lo grande esta en medio de la tempestad", parece pensar ... como si planeara cruzar el Indo –hasta el fin del mundo-, el Canal de la Mancha hacia esa isla misteriosa que en su insolencia apoyaba a la barbarie gala de brujos druidas y demás alimañas ante la Luz de la civilización, la belleza, el orden y el arte; el Rubicón, en el anhelo del César de arrancar a Roma de manos infames, y hacerla un Imperio.

La viril dignidad del guerrero occidental se acerca en el viento de la tormenta hacia mi gato que quiere ser tigre.

Algo que esta civilización des-heroizada, amariconada, nunca entenderá, porque …¿acaso un varón puede llegar a siquiera intuir el misterio del amor que una madre siente por su hijo? Para comprender el amor maternal, hay que ser mujer.

Así, para referirse al guerrero, a la virtud viril, hay que ser varón.


G. K.

27 sept 2009

Terrabusi: TROTSKYTAS RELLENAS


Siempre hay algún envalentonado por los recientes sucesos del 17' (del siglo pasado), o que se paso de vueltas con la ginebra; que se atreve a hacer públicas sus añoranzas de aquellos gloriosos soviets, en Terrabusi, en Parmalat, etc.


"...me quedé con las ganas de ke Terrabusi quedara como otra fabrica sin patrones, bajo control obrero... ya me estaban dando ganas de ir a comprar TROTSKYTAS rellenas! ya verán ...cerdos capitalistas!" (HVS)


G. K.



Nota: La imagen es una genialidad de mi amigo Videns (derechos reservados)


23 sept 2009

Diario de un estudiante de Filosofía: Parcial de Estética.




Parcial de Estética.
Tema: Platón.

…Un alma de oro en cuerpo de hierro, forjado en la viril armonía doria; sin temor a la muerte, ejerciendo el mandato sobre los apetitos. Un héroe de tragedias y epopeyas, que se burle de la embriaguez, molicie y pereza; además de los ritmos lastimosos, y que comprenda entonces que “la música encuentra su fin en el amor de la belleza”, y no en esas batallas raperas televisivas, donde los jóvenes hilvanan composiciones de lenguaje depravado y soez.

¿Qué diría Platón de una juventud embriagada de nihilismo que se pasea por los patios de los shoppings, que se averguenza de ser argentina, y que no saben muy bien si son varones o mujeres?

¿Qué diría Platón, luego de criticar a Homero, si recorriera las representaciones teatrales de la Av. Corrientes, y se encontrará con títulos como: “Más pinas que las gallutas” o “La jaula de las locas”?

Lo que diría Platón sería que…



Quizás, a juzgar por la devolución de la profesora, me excedí en mis conclusiones, a veces mi demonio me admoniza sobre el lugar preciso donde mis dedos deben golpear el teclado.

Juzguen por uds. mismos:


“…el ejercicio retórico –cuya pertinencia a los efectos del examen, como dije, no termino de entender- me parece problemático a nivel argumentativo. Supone que es posible transplantar el pensamiento político platónico sin más, y a través de algunos golpes de efecto, acerca del mal funcionamiento de nuestras sociedades contemporáneas; implica que uno no se tome el trabajo de pensar las especificidades de la época, pero además, lo cual resulta cuanto menos peligroso en sus implicancias más concretas, supone un trabajo depurador…


Es decir ¿Qué diría Platón de que alguien como yo ejerciera esta profesión?


Por suerte para mí, en la época de Platón todavía no se usaban las hogueras, pero mi destino no sería muy distinto eventualmente, y no es que quiera salvarme a toda costa, a pesar de mi inmoralismo; es que estoy dispuesta a discutir –si de ello se tratara- acerca de las infinitas ventajas de que mi género o de que el arte en su afirmación de la apariencia formen parte de la educación de los jóvenes.


¡Qué difícil defender hoy el ideal de virilidad antiguo basado en la esclavitud y el sometimiento de género! ¡Qué difícil defender un nacionalismo de Dios, después de los genocidios producidos en su nombre hasta hoy! …”


Y así sigue unos párrafos más aludiendo a los pueblos originarios (¿?), y una extensa y pormenorizada antología de categorías de pensamiento progresista; y no es que me escandalice por ello, puesto que si así fuese, no tendría muy en claro en que civilización de multitudes me ha tocado vivir. Las gentes en general, hoy piensan así, …los de más de 2.000 años de edad –o al menos aquellos que no le dan a la ginebra- no suelen adherir con facilidad a las ideologías de moda.


Aunque entre nos…….a veces, aunque más no sea por unos segundos… ¿no les dan ganas de bajar la persiana y retirarse a la vida monacal?...pero no, ¿Qué diría Platón?:

Platón (optimista): Querido Chester, a la pregunta retórica de ella sobre “¿Qué diría Platón de que alguien como yo ejerciera esta profesión?”, solo te recordaré que en mis diálogos, los interlocutores son siempre hombres, y si aparece alguna mujer en ellos, es solo porque su reputación no tiene nada que perder (1); además, ahora que legalizaron la falopa en la Argentina, ya nada me asombra.

G. K.

(1). Nota: Eso diría Platón, desconociendo el Génesis.

20 sept 2009

¿Que diría Platón de las Abuelitas mentirosas?



Querido diario:

El otro día en el Colegio, en relación a la “Noche de los lápices”, se pretendió exhibir un video sobre el tema, armado por las “Abuelitas mentirosas” y la agrupación “Hijos”.

Entre la discusión sobre de que antes del adoctrinamiento panfletario revanchista, hay que educar en la Belleza, en una ética de lo Bello, tal lo enseñado por el discípulo del inmenso Sócrates; me opuse a la proyección del video busca roña.

Me argumentaron que debíamos enseñar desde el contexto socio cultural emergente, y desde allí postular nuestras categorías de pensamiento pluralistas e integradoras; a lo cual respondí que con ese criterio, si viviéramos en un contexto socio cultural emergente comunista o nazi, desde allí se armarían los programas y contenidos, convirtiendo a los Profesores en meros instrumentos de las modas ideológicas; por ello, era (es) menester prestar algo de atención a lo que Platón nos enseña sobre como proteger la educación de los jóvenes, de las asechanzas de las Abuelitas mentirosas de turno.

…. no les gustaron mis respuestas, ….pero al menos el video no se exhibió

Al salir de allí, me dirigí hacia la puesta de Sol, sin ningún apuro.

G. K.

18 sept 2009

La América ingenua. Mariano Fazio.



Introducción.

I. Los protagonistas.
II. Los antecedentes.
II. El ciclo colombino.
IV. Primeros ensayos: el ámbito antillano.
V. Las grandes conquistas armadas.
VI. La evangelización.
VII. La búsqueda de la justicia.
VIII. Las consecuencias.

Epílogo.
Bibliografía.
Índice de nombres.
Mapas de referencia.


Introducción:

Con ocasión del V centenario del Descubrimiento de América hubo en el mundo un gran debate histórico-filosófico. La valoración del hecho que sucedió el 12 de octubre de 1492 será distinta según sean los principios morales e ideológicos de los que se parta. Sin embargo, los más entusiastas defensores y los más convencidos detractores de la labor de España en América coinciden en afirmar que el hecho reviste gran importancia y es uno de los hitos de la historia de la humanidad.



En torno al descubrimiento y conquista de América la polémica surge fácil. Se ha puesto en tela de juicio la misma palabra descubrimiento, que denotaría una visión histórica europocéntrica, instalada en la otra orilla del Atlántico. Algunos prefieren hablar de encuentro entre dos razas que vivían hasta entonces ignorándose mutuamente. Cabría decir que el encuentro equivaldría a “mutuo descubrimiento”: el asombro de Colón y sus compañeros al ver gentes de la color de los canarios, ni negros ni blancos, con cabellos gruesos quasi como sedas de colas de caballos -son palabras del Almirante- sería similar al que tuvieron los indios cuando observaron por primera vez a unos europeos vestidos de manera tan extraña.

Fue un encuentro, es verdad. Y un encuentro decisivo. En pocos años, las dos razas se fusionarían en una, surgiría de la tierra americana una sociedad distinta de la peninsular, aunque no completamente otra, y distinta a la aborigen, aunque tomando muchos elementos de ella. La historia –la de la conquista como todas- pudo haber sido buena o mala, justa o injusta. Pero lo que no se puede hacer con dicha historia es borrarla de un plumazo. El descubrimiento y la conquista se dieron, y con tal fuerza, que modificaron creencias, usos y costumbres de todo un continente: se creo un Nuevo Mundo.

Nuevo por contraste con la Vieja Europa, y nuevo también por contraste con la Antigua América de las culturas indígenas…

…con miopía, muchos han querido ignorar las barbaridades realizadas por huestes y conquistadores hispanos. Miopía más frecuente aún es la de quienes se empeñan en no ver nada positivo en la labor civilizatoria y evangelizadora de España en América. Hay leyendas negras y hay leyendas blancas. Y como escribe Pereyra, convertir leyendas negras y leyendas blancas es tan ilegítimo como lo contrario.

….


Muy recomendable este libro de Fazio, para entrar en tema, sin leyendas rosas (lo de Carbia con respecto a Bartolomé De las Casas, esta mencionado aquí) ni negras.
A modo de sugerencia para futuras reediciones: faltarían notas a pie de página para esclarecer el significado de algunos términos.

G. K.

12 sept 2009

Diario de un estudiante de filosofía. Hegel vs. Kierkegaard





Nos encontramos en el edificio del Joaquín, en la cátedra de Filosofía de la Historia, especial sobre Hegel y el Absoluto.

Antes de ingresar al edificio, notamos que la lluvia que cubre la ciudad, es algo extraña, aunque no sabemos porqué.

Mientras escuchamos que “Dios deviene, se va haciendo, no es la suma de las perfecciones, sino de las negaciones; lo absoluto es el proceso infinito de su indeterminación, lo verdadero es el proceso mismo, considerado en su totalidad infinita y en sus momentos”, etc.,...

...suena la voz monocorde del altoparlante: “Estimados, les advertimos que han puesto una bomba en el edificio y el mismo estallará en 1 minuto”

Hay que salir del edificio ¡es impresicindible!, puesto que yo quiero vivir; entre nos, confieso que me quiero “muy” mucho, me gusto, verme al espejo cada mañana es mi Red Bull energizante, y en ocasiones, cuando nadie me ve, suelo besarme el dorso de mi propia mano. Al amarme a mí mismo, estoy en condiciones para afrontar la condición de la religión del amor: “Amar al prójimo como a mí mismo”.


Es decir, no soy un instrumento de la historia, un momento a ser superado en la manifestación del Espíritu, sino el que hace la historia, en tanto que existo, porque aunque el presente no es lo histórico, este último no es necesario, sino consecuencia de la libertad, el cambio de la realidad por medio de la libertad de Marco Antonio a enamorarse de Cleopatra. Si fuese necesario que Marco Antonio se enamorara de Cleopatra, no habría libertad.

Me dirijo hacia el ascensor, y justo al abrirse la puerta, vuelve a sonar la voz del altoparlante:

“El servicio meteorológico informa que la lluvia que cubre la ciudad, no es el preliminar de la tempestad de Santa Rosa, sino que es una nube radiactiva proveniente de la explosión de la Central atómica Atucha. En otras palabras, si salen del edificio, se prenden fuego vivos por la radiación. Buenos días”.

Solo tenía un paraguas de flores multicolores, un tanto desvencijado, que a duras penas podía protegerme de la llovizna; mucho menos de una tempestad radioactiva. De todas maneras el paraguas no era mío, sino que lo había tomado prestado, antes de salir de casa. Quería devolverlo, soy una persona agradecida.

Alternativas:

1) Si me quedo en el edificio, vuelo en mil pedazos. – Quiero vivir.
2) Si salgo, me prendo fuego por la radiación. – Quiero devolver el paraguas.

Se descubre ante mí una situación en la que no puedo pensar, debo elegir en mi libertad, y esa elección hará lo histórico. Luego, no existe el Absoluto, existe la elección ante lo paradojal de la vida misma.

G. K.

7 sept 2009

Kierkegaard. La vocación divina.




“Solo cuando me pongo a escribir me siento bien. Olvido entonces los disgustos de la vida y los sufrimientos; me encuentro con mis pensamientos y me siento feliz.

Es suficiente que me interrumpa un par de días para que enseguida me sienta mal, lleno de molestias y achaques, con la cabeza pesada y oprimida. Semejante ímpetu, tan rico, inagotable, mantenido a diario durante los últimos dos años y que fluye con tanta abundancia; un ímpetu así no puede dejar de ser una vocación divina.


Si esta abundancia de pensamientos que aún se agitan en mi alma debiera de ser reprimida, representaría para mí un martirio y un tormento y ya no sería capaz de nada”.

(Sören. Diario VII, A 106.)

¡Guittonizado!. Episodio II





Blondel: -¿Qué dice usted, Jean, de las filosofías religiosas donde la salvación pasa por el olvido de la personalidad? ¿Por la abolición de la conciencia y la disolución de la individualidad?

Guitton: -Me pregunto si no están de acuerdo con una sociedad demasiado cerrada y demasiado pobre. Cuando la persona esta aplastada por el todo social renuncia a dominar el universo, a reformar la sociedad; renuncia hasta a existir y a la búsqueda de la felicidad. Aspira a la nada, esperando así identificarse con el Uno. La misma cosa se produce en las sociedades demasiado libres y demasiados prosperas. Ya no sé ve la razón para luchar, trabajar, dominar las pulsiones. La personalidad se disuelve por falta de obstáculos, de material y de ley. Y cuando se llega a eso, para gozar sin desesperar se necesita la nada.

-¿Comprende ud. esas espiritualidades?

-El antiguo nihilismo tiene su nobleza. Cuando todo gira en el vacío, el ser parece no tener ya realidad, no tener sentido. Entonces, más allá de ese ser que es nada y ausencia de sentido, se busca todavía otro sentido, en una Nada absoluta que sería el ser.

-Eso es muy oscuro.

-¿Cómo quiere que sea de otro modo? Semejante mística exige que sea abolida la razón, como el resto.

-¿Qué dice ud. de esa idea de la Nada absoluta?

-Si nos detenemos en ella, Blondel, es un error; si pasamos más adelante, es tal vez un camino. Bergson mostró, en la Evolución creadora, que la idea de la Nada Absoluta es una pseudoidea.

-¿Lo convenció?

….continuará.



J. G. Mi testamento filosófico.

4 sept 2009

Estética pagana. Episodio II




Leni Riefenstahl (Olimpia) y Heidegger.

En la Argentina, la mayoría de la gente no tiene los rasgos físicos de las modelos que aparecen en las portadas de las revistas, rubias y esbeltas, y sin embargo son las más requeridas por Publicidad.

La estética pagana no vuelve, nunca se fue.

El Partenón surgió de creencias de generaciones enteras del pueblo helénico. Nos introduce en la grandeza de aquella civilización, nos acerca a su esencia, según Heidegger.

“Un mundo no es una mera agrupación de cosas presentes contables o incontables, conocidas o desconocidas… Un mundo hace mundo y tiene más ser que todo lo aprensible y perceptible que consideramos nuestro hogar”. (Origen de la obra de arte, pp. 31-32)

“Hace mundo”, se hace con la lectura del espectador, e inaugura significados, aunque el Partenón este rodeado de grillos, ruinas, rocas, matos de pasto volando en el viento, nubes de polvo, y desafié a través del tiempo a las tempestades. La obra se muestra, no se corroe, no se degrada.




La obra muestra, pero a la vez oculta, “muestra que oculta”, encierra un enigma, es una reserva de significados que espera al receptor adecuado. Son los ancestros que claman por “una vuelta al origen” (Hölderlin), quizás a un país natal, es decir, volver a los comienzos, volver al paganismo germano, previo a la domesticación pergeniada tan hábilmente por los cristianos, en una pedagogía de largo aliento.

Heidegger pudo vislumbrar en que termino todo esto.

G. K.

29 ago 2009

ANTÍGONA TIENE UN PLAN




Cuando escuchéis hablar de Bs. As., no penséis que solo es una simple ciudad factoría entre tantas, habitada por mercaderes, zurdos y Orcos.

¡No!, hechos terribles, trágicos y heroicos allí han sucedido, protagonizados por sus hijos, y entre ellos, la audaz, bella, pequeña y deliciosa Antígona.


La malvada y ruin Kris Kreonte hubo dictaminado que por Ley 666/3 y otras similares, se debía impulsar a los súbditos a idiotizarse a través de la falopa (“tenencia” sin penalización); que se debía degradar la condición de varón o mujer por la de la denominada “opción de género” –valuarte de Travestis e invertidos; que se debía “quebrar” el espíritu heroico de los jóvenes, a fin de alejarlos de la milicia y acercarlos al hedonismo del ritmo femenil que se asolea vacía en los shoppings; que se debía asesinar a los pequeños en las entrañas de sus madres a través de las clínicas públicas abortivas; y demás dictámenes que el decoro me impide recordar,…

…porque después de todo, fomentar las miserias y debilidades de las gentes sencillas, los hacía desfilar, con su tácita anuencia, por las avenidas como muertos en vida, y como tales, ni siquiera ameritaban en su desgracia, una decente sepultura, …sin gastos de hospitalización, y una progresiva erradicación de los cementerios de la Ciudad.

El hermano de Antígona, en su fatal destino de incinerador público, hubo muerto en la infamia de la sobredosis y la vergüenza, y de allí directo al horno, sin ceremonias religiosas, plegarias, ni el adiós –entre lágrimas- de sus familiares y amigos.

Pero Antígona tiene un plan.

Ella comenzó a cavar en el cemento de la Av. Corrientes, en la acción que asume el martirio, la tumba para su hermano; y ya se acercan las plegarias prohíbidas desde todos los rincones de la Ciudad, al oír a su bella hija, pequeña y audaz, compartiendo su amor y no el odio de Kris Kreonte.

¡Santa Antígona!

G. K.

23 ago 2009

Diario de un seductor. Episodio XXV: Estética pagana

Enfrente a las vías del tren, a unas cuadras del cruce a nivel, pasados algunos minutos del horario de “protección al menor”, según proclamaba desafiante la pantalla gigante en la inmensa terraza con el piso de loza relleno de agua de colores danzantes.


El movimiento en expresión de la gente al recorrer con sus dedos y ojos la Carta, cual texto sondeado en análisis filológico, guía hacia el santuario donde no se admiten los silencios incómodos, evidenciaba que las primeras salidas dejan el rastro, que huele a la presa de unas suculentas propinas.


Es decir, una primera salida, es vivir justamente en el centro del tiempo humano natural de restaurante, es el colmo de la consumición, y eso se olfatea; es estar dentro de la historia, el olor a consumo en exceso; sin ello, no tenés historia, sos un “no conectado” del Messenger, no tenés entidad –un desaparecido de la atención del mozo y las anécdotas para con tus amigos-, estas fuera de la historia.


¿Adonde se habrá ido el orgullo del artista gourmet que buscaba la aprobación en un gesto de reconocimiento hacia su talento, por parte de los comensales, en vez del sonido de las tintineantes monedas de turno en el fondo del bolsillo?
…y las recetas de secretos ancestrales familiares, se han extraviado en el delivery del sushie de impersonal franquicia.


-------------------


Ella, comentando jocosa tal o cual característica de los traúnsentes, a través del balcón de la terraza; hasta que su expresión dejo de deformarse a través de la expresión de la risa, y comenzó a componerse en la simetría, armonía y en los detalles que la estética de la proporción pagana enseña.

Unos niños se habían detenido, firmando con sus manos sucias sobre la barrera de los ventanales su presencia, para luego comenzar a revolver desafiantes el contenedor de basura enfrente del restaurante en su esplendor indiferente; revoleando bolsas, escondiéndose detrás de los cartones luego de arrojarse entre ellos, un bollo de papel. Casi parecía, sino fuera un insulto estético a la armonía natural, que estaban jugando, …solo jugando; mientras los comensales en manerismos de policía científica, catalogaban las impresiones de sus huellas dactilares para el próximo censo, sección inadaptados.

Ella (incómoda, aunque sensual en su hermosura de dormitorio): No nos pueden arruinar la velada de esta manera, estamos en un lugar mágico que se exige en su fin, una atmósfera agradable, y ver tan patético espectáculo desde esta terraza de colores, más que conmoverme, me indigna, no solo porque es un atentado a la armonía y la proporción, sino porque me hace sentir culpable del esplendor de esta copa de vino, ¡como si yo estaría obligada a hacerme cargo del dolor del mundo!





Aunque dirijamos nuestros ojos hacia ella en busca de la semejanza, no es posible la común unión, al exceder a la estética de la proporción, aquellas viejecillas que cerca de la medianoche recorren Ramos Mejía con viandas calientes al hombro -en el frío, la tempestad, y la risa de desprecio neón de Pinar-, allí asoma la verdadera belleza, en la asunción del dolor.


Continuará…


G. K.

16 ago 2009

Nacionalismo Católico, una pequeña aclaración.




Los reinos bárbaros de Occidente no fueron creciendo en medio del desorden jurídico y moral, sino que tenían sus propias leyes, que aunque algo toscas a los ojos del refinamiento jurídico romano, pertenecían a un pueblo determinado.
Entre ellas, se podría citar la Ley Sálica, referente a la protección individual, y paz social.
¿Cómo un pueblo podía darse una Ley propia (digamos “nacional”), si antes no se hubiese desarrollado la idea de lo nacional, de una pertenencia común?

Entre los historiadores que han abordado el tema, se destacan:

GANSHOF. Los orígenes del concepto de soberanía nacional en Flandre.
FERDINAND LOT. Formación de la nación francesa.
HUIZINGA J. La evolución y las formas de conciencia nacional.
PETIT DUTAILLIS CHARLES (¡un fenómeno!) La monarquía feudal en Francia y en Inglaterra (siglos X – XIII)

Asimismo, es indispensable consultar, lo referente al proceso de Juana de Arco, en cuanto al afinzamiento popular de la idea de lo nacional, previo paso por un estudio profundo de lo que significaron las Cruzadas para Occidente, y la Guerra de los Cien Años.
Urbano II preciso que morir en la Cruzada equivalía a morir en el martirio, cargar la cruz y seguir a Cristo en el grado supremo de caridad humana, ligado también al amor al prójimo.
De este modo, al terminar las cruzadas, en la eventualidad de morir por la Patria, concebida la misma como “cuerpo místico”, implicaba también la virtud de la caridad.

Juan de Salisbury analogaba el cuerpo a la sociedad temporal, y el alma a la Iglesia. El “cuerpo místico” uniría ambas concepciones en la comunidad de las personas, y de este modo la Patria tenía una base religiosa, por tanto morir por ella, implicaba la virtud de la caridad, y el amor sagrado. (1)


De allí a la idea de nación, de la “dulce Francia”, “bella”, “Santa”, que puede corroborarse en las innumerables canciones de gesta, en las Cartas de Juana de Arco, etc.


Esta pequeña introducción al tema, pretende distinguir el surgimiento de la idea de Nación con base religiosa cristiana (en Francia, en la Reconquista que forjaría España), de aquellas otras, que con diversos matices –algunas ajenas a la perspectiva cristiana (ej: ideal de unidad italiana)-, se irían afianzando en Occidente; hasta el concepto de Nación laicizada, de la Revolución francesa, ajena al Nacionalismo católico con el que suelen relacionarlo algunas gentes un tanto mal informadas.

G. K.



Notas.
1. Al respecto consultar: Humanismo medieval en la vida y escritos de John of Salisbury, de LIEBESCHUTZ H.

15 ago 2009

Juicio y castigo a los Kriminal Kirchner


Día 1001, después del estallido.

Las ciudades han sido abandonadas, la peste crece en las zonas urbanas.
La gente busca a alguien que pueda protegerlos en la campiña, y los señores se complacen en el rol de protectores, y aunque hay villanos que abusan del rol, poco a poco todo se va ordenando de acuerdo a un orden jerárquico donde el guerrero se distingue, no por abstenerse de hacer el mal, sino de hacer el bien.
Si este orden se afianzase, quizás, surgiría (o volvería) un Rey, rodeado de los notables del reino.

De una comarca a otra, pueden encontrarse una o dos fortificaciones a lo largo del camino, entre 20 lunas de distancia una de la otra.



Invierno, 2009, sala de profesores de un E. B. A. (Ciudad de Bs. As., antes del estallido)

El niño estaba sentado cabizbajo, algo mareado a juzgar por lo errático de unos ojos ahogados, que debían haber sido vivaces antes de quedarse sin fuerza; su semblante caído, atormentado por un dolor de cabeza según la preceptora, aunque la aspirina se evidenciaba insuficiente ante la pregunta:

-¿Qué cenaste anoche?
El niño (dudando): -Un guiso.
-¿Y que tenía el guiso?
-…
-¿Tenía salsa y queso?
-Sí.

Esto sucedía en la Argentina, luego del advenimiento de la dictadura de las masas, que denigraba a sus héroes, y se burlaba de lo sagrado en su vertiginosa carrera, lengua afuera, detrás del lucro y de la mecanización de la existencia: los niños argentinos acudían al colegio con hambre; y a sus líderes políticos, solo les importaba en su infame desesperación, estatizar el fútbol, comprarlo, a modo de “barrera de contención” del descontento, el “escándalo de la pobreza y la inequidad social”.

Los Kriminales Kirchner se gastaron 600 millones de pesos de los contribuyentes para controlar la transmisión del fútbol por TV a fin de narcotizar a los esclavos, mientras los niños argentinos van a estudiar a los colegios, con el estómago ulcerado de hambre, paso previo de la extirpación de sus almas, y su transformación en Orcos idiotizados por el sexo, la falopa y el fútbol.


Día 1001, después del estallido.

G. K.

10 ago 2009

Entrevista a M. Aguer.

El Diario Perfil publicó (2/07/09) un reportaje de su Director, Jorge Fontevecchia a Mons. Héctor Aguer.

—Además de ser el presidente de la Comisión de Educación del Episcopado Argentino, fue nombrado directamente por el Papa en el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, por tanto...

También estoy en el Consejo Pontificio para la Cultura, en la Comisión para América Latina, en la Comisión para los Bienes Culturales de la Iglesia y en el Consejo Internacional de la Catequesis.
—... por lo tanto, es importante comprender si sus recientes críticas al manual de educación sexual para escuelas secundarias que distribuyó el Gobierno son personales o representan institucionalmente a la Iglesia.
—Como presidente de la Comisión de Educación he venido siguiendo la temática educativa desde hace mucho tiempo. Yo hablo como obispo de la Iglesia y ocupando ese cargo; no hago una consulta previa para ver si efectivamente estoy respondiendo a una evaluación institucional. Respondo de acuerdo a la doctrina de la Iglesia y a lo que yo conozco tanto de su sistema educativo católico en la Argentina como de estas materias de las cuales he hablado, por la experiencia incluso de mi propia diócesis.
Específicamente, ¿Bergoglio comparte sus opiniones?
—No ahora, pero hemos hablado muchas veces porque siendo yo obispo auxiliar de Buenos Aires, en cuanto el cardenal Bergoglio se hizo cargo de la arquidiócesis, me nombró vicario de la Educación. Lo fui durante unos meses hasta que fui trasladado a La Plata, de tal manera que conozco su pensamiento y él, el mío.
—¿Y en este caso puntual?
—No lo he consultado expresamente, pero estoy seguro de que sí. Por otra parte, estos problemas, que muchas veces se ventilan en las reuniones plenarias del Episcopado, permiten advertir que existe una identidad de pensamiento entre los obispos en estas cuestiones que son fundamentales. Además, el Episcopado ha hecho declaraciones y publicaciones sobre educación sexual, de modo que hay un consenso de cómo debiera enfocarse esta asignatura. Me extraña tun poco que se suela afirmar que la Iglesia está en contra de la educación sexual. O si yo hago unas declaraciones como las recientes, se afirme eso. No sólo no es así, sino que estamos empeñados en instrumentarla en nuestros colegios. El año pasado yo publiqué en el diario El Día, de La Plata, un artículo con este título: “Educación sexual: sí, ¿pero cuál?”. El problema es ése, la orientación que hay que darle a esta materia. Creo que constituye una oportunidad interesante para transmitir una valoración adecuada de la sexualidad humana.
—Cuando se sancionó la Ley 26.150 que estableció la obligatoriedad de la educación sexual, ¿no estuvo usted en contra?
—No en contra de la ley, sino de ciertas disposiciones de la ley, sobre todo en el debate previo, acerca, precisamente, de qué idea de la sexualidad se quería transmitir.
—¿Usted estaba de acuerdo con que exista una obligatoriedad de educación sexual?
—Creo que no hay que soslayar el rol de la familia. Sobre todo en los primeros tramos del currículum escolar, sería más razonable que la escuela ayudara a los padres para que ellos transmitan estos conocimientos y valoraciones. En cambio, en la secundaria es más propio que se establezca un proceso curricular.
O sea, quería que fuera obligatorio a partir del colegio secundario.
—Claro. Pero de todas maneras, la cuestión principal, esa cuestión antropológica, digamos… También hay que tener cuidado con la manía legislativa, que en la Argentina ha sido muy perniciosa. Hay muchas leyes que no se cumplen y no se conocen, y me parece que todo se arreglaría si se sanciona una ley. Pero otros países y otras culturas nos han mostrado que el proceso puede ser distinto, que importa mucho atender a la realidad cultural de la gente, a cuáles son sus aspiraciones, sus vivencias, sus hábitos.
—Muchos países tienen leyes similares, la diferencia es que unos las cumplen y otros no.
—Así es, pero también ocurre que en temáticas como éstas, muchas veces hay orientaciones ideológicas que se imponen de un modo hegemónico sin que haya suficiente atención a la realidad y sin un debate apropiado. Porque sabemos muy bien que a veces los debates en el Congreso o en las legislaturas provinciales no son verdaderos debates. Se votan cosas a veces decisivas…
—Me informan que la gran mayoría de la Iglesia argentina comparte su preocupación sobre temas como el aborto y la bioética en general, pero teme que su estilo genere irritación en la sociedad. Concretamente, dicen que no actúa, metafóricamente, como un príncipe de Iglesia y exhala un aire de superioridad que puede producir rechazos. ¿Siente que entre sus defectos pueda encontrarse algún grado de soberbia?


—Por supuesto que puede haber. Yo he sido profesor durante muchos años, uno se acostumbra a dar cátedra, entonces uno cada vez que habla parece que está dando cátedra. Pero también esa impresión puede deberse a que yo trato siempre de expresarme con mucha claridad y en lo posible con concisión. Entonces, ese hábito de ir siempre al corazón del asunto puede transmitir la sensación de que uno habla con exceso de seguridad, pero todos tenemos dudas. Todos reflexionamos y antes de pronunciarnos sobre un tema espinoso, tratamos de informarnos, de estudiar. Yo tengo una inclinación intelectual a la síntesis y a la concisión. Entonces, muchas veces puede ser eso. Ahora, sobre la cuestión de la humildad y de la soberbia, bueno sería que yo diga: “A mí de humilde no me gana nadie”.
—El ejemplo clásico es “yo miento”. ¿Miento ahora al decir la verdad?
—Es más fácil de lo que uno piensa camuflar la humildad.
—¿Es cierto que aspiró a ser el arzobispo de Buenos Aires, lugar que finalmente ocupó el cardenal Bergoglio?
—No. Yo no aspiraba tampoco a ser obispo, y se lo puedo decir con toda sinceridad. Mi inclinación era dedicarme a los estudios, nunca lo pude hacer de un modo profesional. Por ejemplo, cursé mi licenciatura mientras era vicario parroquial, trabajando cotidianamente en una parroquia.
—¿La actividad intelectual le da más placer que la ejecutiva?
—Sin duda. Luego comencé a enseñar en la Facultad de Teología, pero fui rector de un seminario, tuve que ocuparme de cuestiones materiales, administrativas, y luego cuando me parecía que podía por fin dedicarme profesionalmente a esto, me hacen obispo.
—¿Y ser obispo no es dedicarse “profesionalmente a esto”?
—Quiero decir, dedicarme solamente a los estudios, a la parte intelectual, que es un aspecto pastoral muy importante. No habría que olvidar que la dedicación a la filosofía cristiana, o a la teología, tiene una importancia pastoral de primera mano, sobre todo en este momento en que la Iglesia está empeñada en una evangelización de la cultura.
—¿El cardenal Quarracino fue su mentor?
—El cardenal Quarracino fue un hombre extraordinario, un hombre de una gran bondad, con una buena formación intelectual. Yo lo he querido mucho y él me ha querido mucho a mí. He recibido mucho de él. Ahora, no sé si decir que ha sido mi maestro. Lo quiero y lo recuerdo afectuosamente como un padre.
—Al cumplirse once años de la muerte de Quarracino Ud. dijo: “Algunas veces, y no sólo a causa de la agudeza de su estilo, produjo enfado y fastidio a ciertos manipuladores de la opinión, a quienes haciendo valer el poderío exorbitante del micrófono o la página impresa imponen la dictadura de cierta unanimidad ficticia de criterios”. ¿Comparte la idea del Gobierno de que los medios tienen excesivo poder?
—No, de ningún modo lo diría como una generalización. Yo en ese momento pensaba en lo que sufrió el cardenal respecto de cierta repercusión de afirmaciones suyas, porque ha habido unos periodistas que lo hostigaron de un modo particular.
—¿Se siente reflejado?
—No me podría comparar porque el cardenal procedía con una espontaneidad que yo no tengo. El sintonizaba de un modo más espontáneo con la opinión de la gente. A mí me ha ocurrido subir a un taxi en aquella época cuando él decía alguna cosa picante y el taxista me decía: “Ah, usted que es cura, no… qué bien lo de Quarracino… tiene razón”.
—Fuentes eclesiásticas le asignan a usted haber influido en la formación de un numeroso sector conservador dentro de la Iglesia argentina. ¿Se define a sí mismo como más conservador que la media de sus pares?
—Es muy difícil hacer una calificación de ese tipo, porque la divisoria entre conservador y progresista, como en derecha o izquierda, son categorías que no se pueden aplicar rigurosamente en el ámbito de la Iglesia, sobre todo en el ámbito de los pastores. En el Episcopado argentino existe una unanimidad fundamental sobre los principales temas. Y… ¿qué significa ser conservador? Una persona, por ejemplo, que ha desarrollado un área vastísima de pastoral social, como lo hemos hecho aquí en la arquidiócesis de La Plata, que ha intervenido en discusiones sobre la problemática de la deuda externa, como yo lo he hecho, ¿puede ser llamada sin más conservador? Entonces, me parece que esas calificaciones no reflejan la realidad. Yo podría decir esto, pero en el orden teológico, filosófico, soy un hombre de la tradición. Me identifico con la gran tradición de la Iglesia, que no es una cosa de poco tiempo, sino que tiene dos mil años. Y un poco también por la orientación de mis estudios. Los padres de la Iglesia, los teólogos de la Edad Media, luego la filosofía contemporánea, todo eso me ha permitido advertir que existe una gran continuidad en esta tradición que es siempre idéntica y siempre nueva.
—Leí un texto suyo titulado “La Iglesia y la cultura del rock”, donde se quejaba de la cultura roquera y decía que “daba pena que poseyendo la Argentina una riqueza folclórica tan grande, millones de jóvenes quedaran cautivados con el fenómeno del rock” y agregaba que aceptaba “el riesgo de ser considerado troglodita y exagerado”. ¿No teme ser, realmente, troglodita y exagerado?
—No. Yo dije eso porque a veces decir algo que nadie dice y suena un poco discordante con la opinión general lo ubica a uno en una posición muy, muy especial. Como si uno fuera un marciano que acaba de aterrizar en un ovni.
—Leí que Freud no está entre sus simpatías, pero no puedo dejar de hacer una clásica pregunta de psicoanalista: ¿qué tiene que ver usted con lo que le pasa? Si le dicen troglodita y exagerado, ¿será por casualidad o usted genera los motivos?
—Depende de quién lo diga, en qué circunstancia, por qué asunto… La exageración tiene que ver quizá con el acento más ferviente que uno pone en determinado tema que quiera subrayar. Ahora, lo de troglodita, no. Eso tiene que ver con las cavernas. Y yo no me siento identificado con las cavernas, ni mucho menos.
—¿Qué fue lo que más le molestó del manual de educación sexual?
—La frustración que significa reducir el fenómeno complejo, bellísimo y sagrado de la sexualidad humana a la perspectiva de género, y, por tanto, convertirlo en una construcción sociocultural. Y también, y esto desde el punto de vista intelectual, filosófico, la escisión que se practica en la naturaleza humana, en la realidad viviente de la persona humana. Es decir, no se advierte que hay una continuidad en la realidad viviente del hombre entre lo biológico, lo psicológico, lo afectivo y lo espiritual. En esto veo la huella de Descartes, porque él inició esa separación, y esa tradición pone acento en la libre creatividad del hombre que se hace a sí mismo y rechaza lo que se llama, reductivamente, natural, lo dado. Y por lo tanto, lo biológico. De tal manera que el hombre puede hacer con su bio lo que quiera. Me parece que allí hay una clave desde el punto de vista filosófico, desde lo sexual. Y tiene que ver, en el fondo, con una idea acerca de la persona humana, o de la naturaleza de la persona y sus actos.
—¿La cuestión es subjetividad versus objetividad? ¿A usted le irrita el pensamiento que convierte todo en subjetividad?
—Pero lo objetivo y lo subjetivo son correlativos. Lo dado y lo hecho están en una vital continuidad. Entonces, la problemática que asoma, la distinción a la que usted alude es la del relativismo, en todo caso. Es decir, no es que todo es idéntico e inmutable, pero tampoco todo es absolutamente cambiante y variable.
—La causa irreductible es la subjetividad, el relativismo es su consecuencia. Todo sería cultura, lenguaje y una construcción del hombre.
—Sí, pero en definitiva lo que no habría es una creación. No habría algo dado, no habría naturalezas, digamos así. El concepto de naturaleza es el que está en crisis desde esta perspectiva.
—Y el de verdad.
—Y el de verdad, objetivamente. Es decir, lo que no se advierte en un planteo constructivista extremo es que existe un dinamismo natural de la inteligencia hacia la verdad.
—¿Objetivo vs. subjetivo, entonces?
—Exactamente.
—¿Por qué calificó al manual de educación sexual de “neomarxista”?
—Me ha llamado la atención que algunos han tomado ese calificativo como un insulto, pero lo que yo intentaba, simplemente, era identificar la línea de pensamiento, porque ha habido grandes pensadores neomarxistas. Antonio Gramsci es un neomarxista, la Escuela de Frankfurt, Max Horkheimer, Adorno, que en estética ha hecho contribuciones interesantes, Foucault también. Entonces, no veo por qué tomarlo como un insulto. Yo discrepo con esa orientación, la discuto. Pero no lo dije con una carga…
—¿Peyorativa?
—Pero le puedo explicar por qué. Porque en esta recopilación de materiales (del manual) se hace hincapié muy, muy fuerte en concebir la sexualidad desde la dialéctica del poder. La relación entre los sexos sería siempre la dialéctica entre poderes hegemónicos que tienen que tratar de vencer el uno al otro. Incluso se intenta llevar la dialéctica del poder con la carga de hegemonismo que ello supone al corazón de la familia. Yo recordaba que en los 60 se publicó en EE.UU. La dialéctica del sexo, de Shulamith Firestone, que era un personaje interesante… Precisamente, ella decía que el error de Marx fue limitar la alienación del hombre a la propiedad privada, cuando la alienación del hombre está en la diferencia de los sexos, entonces habría que llevar allí la dialéctica para lograr el empowerment de la mujer, superando así una tradición hegemónica.
—En su opinión, ¿que Shulamith Firestone haya sido judía pudo haber contribuido a esta percepción?
—Diría que al contrario, porque uno siente que en realidad la concepción bíblica del hombre, que luego fue vehiculizada por la tradición judeocristiana, muestra otra imagen de la sexualidad, que es la que aparece en las páginas del Génesis. La imagen y semejanza de Dios está en la naturaleza humana que se realiza concretamente como naturaleza masculina, naturaleza femenina.
—¿Existe una sexualidad marxista?
—Dije neomarxista y me refiero a la interpretación marxista de la intromisión de esta problemática dialéctica en la relación de sexos, yo lo pensaba en referencia a Firestone, porque además es hija de Foucault y Foucault tiene mucho de eso. Una de las contribuciones que aparecen en esta recopilación, debido a la profesora Gabriela Morreale, ella dice que…
—(Lee textualmente Fontevecchia) Morreale cita a Foucault diciendo textualmente que “la sexualidad es una cuestión política, hasta tal punto que cuanto más se la niega o reprime socialmente, más se la alude, más se la nombra”.
—Así es. A allí hay algo de ésto. Morreale sostiene que nosotros somos tributarios de una tradición absolutista judeocristiana que ha impuesto un modelo moralizante. Yo creo que no es así. Lo emparenta, además, con el capitalismo a partir del siglo XVIII.
—Es Shulamith Firestone quien sostenía que la desigualdad de género construye la sociedad patriarcal que, a la vez, es la base del capitalismo.
—Pero la antropología muestra que las cuestiones patriarcales y matriarcales cambiaron muchísimo en las diversas culturas. De manera que esto me parece inconsistente. Ahora, cuando uno habla de un flujo neomarxista se refiere a ciertos acentos, no que asuman expresamente…
—¿Estuvo alguna vez en la ex Unión Soviética?
—No.
—Yo conozco muy bien Rusia y pude percibir que una de las mejores herencias del sistema marxista, causalmente, es una mayor autonomía de las mujeres. En sus estudios, ¿usted reflexionó sobre el papel de la mujer en las sociedades que llevaban adelante el marxismo a través del comunismo?
—No expresamente, pero en lo que he recibido por publicaciones de divulgación y demás, no me parece que eso esté tan claro. Por empezar, la descomposición de la familia que se ha dado en la Unión Soviética, el papel de la mujer en trabajos inhumanos, o ajenos a su condición... Me parece que no puede hablarse de una reivindicación del rol de la mujer, a no ser como una categoría ideológica. Por otra parte, uno encuentra en épocas cristianas que la promoción de la mujer se había convertido en un hecho real, y que cuando la cultura se descristianiza y vuelven reminiscencias paganas a emboscarse efectivamente en las costumbres, otra vez vuelve el menoscabo de la situación de la mujer en la sociedad. Se ha citado eso a propósito del período napoleónico, cómo al imponer nuevas categorías sociales, el derecho romano, por ejemplo, la mujer ha vuelto a situación de inferioridad jurídica de la cual había logrado emerger gracias al influjo del cristianismo.
—O sea, usted no percibe que el comunismo buscó políticamente darle poder a la mujer.
—No, yo no lo veo.
—¿Estuvo en China?
—No.
—Más allá de enormes desaciertos del marxismo de Mao no puede negarse que rescató a las mujeres chinas de condiciones inhumanas, hasta hace pocos años eran un objeto propiedad del padre o el marido.
—No me detuve especialmente en ese punto, lo que recuerdo de mis lecturas juveniles es qué énfasis ponía Mao en una categoría que es de origen bíblico, la del hombre nuevo, con ese intento de modificar la condición humana. Ahora la triste experiencia histórica muestra adónde fue a parar esa categoría. Me llamaba la atención entonces que se hubiera adoptado, o usurpado, ya que Mao provenía de una cultura muy diversa, algo que parece la capa de San Pablo, la novedad cristiana como una profunda renovación del hombre, ¿no?
—Hasta 1950 las niñas chinas no sólo se compraban y vendía como una mercancía sino que hasta se hipotecaban como fuerza laboral esclava (N. de la R.: existían las “mui tsai”, que eran sirvientas-concubinas sin derechos matrimoniales; en “Mujeres y patriarcado chino”, de Jaschok/Miers).
—Ahora, hay que ver si eso provenía del marxismo, del maoísmo, de la ideología maoísta o si era un resultado del occidente moderno, ¿no? Si no era, en todo caso, un reflejo de la ilustración.
—¿Percibe que específicamente las mujeres argentinas son las que más se oponen a su mirada? Que, paradójicamente, aquellas a las que usted buscaría proteger al decir que este manual “tenía una visión reduccionista, sin referencia al amor y la ética, constructivista porque detesta la distinción y complementariedad de los dos sexos” son las que más se oponen a la mirada de la sexualidad de la Iglesia.
—Son mujeres que, por lo general, han adquirido una ilustración en esta filosofía…
—¿El feminismo?
—Exactamente, una educación feminista, pero no es el caso, me parece a mí, de la mayoría de las mujeres argentinas. Ahora, lo que me parece el punto clave es el amor porque, aun desde el punto de vista intelectual, existe una tradición muy interesante de filosofía del amor, de discusión entre Eros y Agape.
—¿Para usted no existe la posibilidad de Eros sin Agape y de Agape sin Eros?
—El papa Benedicto XVI lo explica muy bien en su primera Encíclica Deus Caritas Est. El Eros debe ser valorado humanamente, y uno encuentra, por ejemplo en los clásicos griegos, toda la filosofía del Eros que incluso ha sido asumida por los padres de la Iglesia. Ahora bien, el Eros tiende a un ideal de perfección y de belleza que no puede lograr por sí mismo, y me parece que la plenitud humana se da cuando el Eros puede sintonizar con el Agape. Lo mismo se da en el orden de la inteligencia, es decir, la filosofía griega que ha alcanzado cumbres extraordinarias en cuanto a la develación del misterio del hombre y demás, cuando se encuentra con la revelación cristiana, se potencia extraordinariamente. Eso lo han visto los padres de la Iglesia, tanto los que han adoptado el camino platónico como los que han descubierto a Aristóteles. Me parece que lo mismo se da en el plano de la afectividad y de la voluntad, ¿no? En Eros y en Agape tienden a sintetizarse de tal manera que yo pienso que en el amor conyugal cristiano el Eros es plenamente asumido en un dinamismo de Agape que le da a ellos profundidad humana y, al mismo tiempo, dimensión espiritual de caridad.
—Cuando se dan ambos, obviamente, se produce una mayor plenitud. Pero el devenir de la vida no permite a todos, o durante toda la duración de su vida, la posibilidad de conjugar sexo y amor.
—Es que de hecho se da. Hay por cierto una tensión y una lucha, ¿no? Algunos, incluso, practican la escisión de un modo deliberado, pero por otra parte, la ética cristiana siempre ha inducido a unirlas, pero a través de un esfuerzo libre que no es sólo obra del hombre, sino, como nosotros creemos también, apertura a la gracia de Dios.
—También calificó de totalitario al manual de educación sexual. ¿Por qué?
—Tengo la impresión de que ciertas cuestiones decisivas de educación en este campo, como en otros, son resueltos por las instancias oficiales de un modo sumario. Se convierten en leyes y se aplican sin que haya suficiente debate y sin tomar en cuenta también el respeto de la libertad y de la conciencia de aquellos que van a recibir todos estos elementos: los padres de familia, los alumnos de los colegios. La verificación de los contenidos de los currículos oficiales en el sistema de educación privada siempre nos impone a nosotros un trabajo muy delicado de hacer compatibles algunos contenidos con la cosmovisión cristiana, como corresponde. Entonces, notamos siempre una tendencia a la imposición. Es verdad que hemos logrado un cierto espacio de libertad que debemos explorar todavía y utilizar con mayor magnanimidad, yo diría. Pero en casos como estos me parece que habría que dejar un espacio más amplio a la libertad de conciencia. Prefiero hacer un apunte específico al modo como se gestaron los contenidos, que no tiene nada que ver con este manual. El Ministerio de Educación de la Nación constituyó después de la sanción de la ley de educación sexual una comisión especial para elaborar las leyes curriculares; se nos pidió una colaboración a través del Consudec, enviamos dos expertas que participaron de esta comisión. La comisión era, en su inmensa mayoría, formada por personas que profesaban el feminismo y la perspectiva de género, por lo que, por supuesto, ellas no pudieron aportar mucho. Ellas emitieron un dictamen en minoría que espero sirva para algo y pueda ser tenido en cuenta.
—¿Cuál es su definición de totalitario? ¿Podríamos aceptar como definición de totalitario aquello que aspira a “incluir la totalidad de atributos en una sola cosa sin merma ninguna”?
—Pero eso no es una cuestión política del término, ¿no? Se puede hablar filosóficamente. Uno dice totalitario cuando todos los elementos de una cuestión están siendo considerados e integrados. Podemos decir que esta es una acepción benigna o filosófica.
—¿Hay una soberbia metafísica en el totalitarismo que resulta de no ser una simple suma sino de aspirar a que ese total sea más que la suma de las partes?
—No es el pensamiento de quien en materia política tiene una inclinación totalitaria. Me parece que estamos atribuyéndole una sutileza que no se manifiesta en la acepción política vulgar de totalitarismo. Por eso yo distinguía bien una concepción política de totalitarismo que, por otra parte, a lo largo del siglo XX hemos conocido varios totalitarismos.
—¿El totalitarismo plantea una verdad metafísica que sustituye la idea de Dios?
—Impone una ideología.
—Reitero, ¿una idea de verdad total es metafísica?
—Sí.
—Y entra en colisión con la idea de Dios, que sería lo único absoluto.
—Así es.
—¿Sería justo, entonces, decir que desde la perspectiva del dogmatismo no sólo el marxismo es totalitario, sino que también la Iglesia Católica corre el riesgo de serlo?
—No, porque la concepción de verdad que es propia del cristianismo es diversa. Además, el cristianismo es un don y tiene como origen y punto de partida el hecho de que Dios se manifestó a los hombres, se reveló en su hijo y propuso un camino. El cristianismo no obliga a aceptar ese camino, el mismo Jesús aparece y a través de signos manifiesta su divinidad, se presenta como el enviado de Dios, como el portador de una revelación definitiva y, como dice el Evangelio de San Juan, vino a los suyos y los suyos no lo recibieron.
—Si la diferencia pasa por la obligatoriedad, la imposición, y dado que en sus críticas al manual se expone textualmente que “se afecta el derecho de los padres de elegir libremente la educación para sus hijos”, con el mismo criterio ¿no debería permitirse a la mujer libremente si quiere abortar o no?
—No son comparables esas dos dimensiones, porque en el caso del aborto estamos ante un atentado que se comete contra un tercero. La criatura que se está gestando en el seno de una mujer no es una excrecencia de su propio cuerpo: es otro yo. Entonces ella no tiene derecho, como se dice, a decidir sobre su cuerpo. Sobre su cuerpo podrá decidir, pero no sobre la vida ajena. La cuestión no es comparable.
—Ud. estudió filosofía en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires, realizó investigaciones sobre Doctrinas Medievales en el Instituto de Filosofía Práctica del Conicet, fue rector del Seminario Diocesano de San Miguel, y profesor de la Facultad de Teología de la Universidad Católica Argentina. Hablemos de filosofía entonces: a pesar de su antipatía por el marxismo, ¿le gusta Sartre como filósofo?
—No es antipatía. No comparto para nada, me parece una pobre filosofía, lo que es distinto. Sartre a mí me interesó como escritor, no como filósofo. Como filósofo me parece muy pobre, pero como escritor tiene cosas bellas, aunque no es lo mejor que ha producido Francia en el siglo XX en materia de literatura.
—Sartre decía que “la totalidad es sólo el principio regulador de la totalización”, y ponía énfasis en la estrecha relación entre totalización, dialéctica, acto sintético y unificador. Con respecto a la dialéctica, ¿cuál es su visión?
—La dialéctica es una de las herramientas de la filosofía, pero no la única. Por otra parte, cuando hablamos de la dialéctica en el caso del marxismo, tenemos que pensar en la dialéctica aplicada a la acción, que no es simplemente un instrumento intelectual, sino un arma de un poder extraordinario. Yo creo, en ese sentido, que cuando hablamos de la dialéctica más bien tendríamos que hablar del marxismo-leninismo, porque el aporte de Lenin ha sido muy determinante en este punto, ¿no? A mí lo que me resulta asombroso es el poder destructivo que tiene la dialéctica, que no tiene nada que ver con el uso de la dialéctica como instrumento intelectual en orden de construcción de la verdad. Por otra parte, esto de la dialéctica concebida como herramienta del pensar me parece que si bien la dialéctica, es decir, el discurso es lo propio del discurrir humano, porque somos espíritus encarnados, sin embargo en el hombre hay algo que aspira a algo que está más allá de la dialéctica, y que es la contemplación, y la contemplación significa reposo, significa calma de las tensiones, fruición de la verdad. Pienso en San Agustín, por ejemplo, ¿no?
—La definición de dialéctica es clara: diálogo entre dos razones, entre dos logos, como método de la razón para pasar de lo sensible a lo inteligible. Obviamente hay una oposición con la idea metafísica de una verdad única y de Dios.
—Por eso no se puede absolutizar la dialéctica, el hombre no puede vivir solamente de la dialéctica, necesita del reposo de la verdad, y eso ocurre no sólo en el dinamismo del pensamiento, sino también respecto de las verdades cotidianas, las verdades vitales, digamos así, de las certezas que el hombre necesita para manejarse en la vida.
—Finalmente termina de acuerdo con un pensador neomarxista como Adorno, quien sostenía la dialéctica negativa, criticaba casualmente la aspiración totalizadora de la dialéctica que pretende descansar en ella misma.
—Sí, ciertamente, pero esto, además, es un problema que ya plantearon los griegos. Y uno ve una diferencia entre la dialéctica aristotélica y el uso que hace de la dialéctica un Plotino. Plotino es de lo más interesante porque ya trabaja en la época cristiana, aunque no conoce el cristianismo o, por lo menos, no le prestó atención. A mí lo que me asombró en Plotino es que esa búsqueda de la totalidad es muy distinta.
—Sí con Aristóteles, pero para Platón y Sócrates la dialéctica era crucial.
—Sí, pero Plotino, en esa búsqueda del reposo en la contemplación, tiene algo de oriental en cierto modo. Tuvo vinculación con los misterios orientales, y es algo que interesó a los Padres de la Iglesia. En realidad, los Padres de la Iglesia siguieron el plotinismo a medias, pero hay algunos que son muy plotinizantes.
—Vuelvo a Sartre, quien decía: “Es la propia nada que se desliza en una totalidad como fermento destotalizador”. ¿El totalitarismo enmascara y esconde un vacío?
—Puede ser quizá en algunos comportamientos personales, y podemos ahí incluir la sospecha freudiana en todo caso, que personas así, para llenar su propia nada, adhieran a ideas totalizadoras. Pero no sé si desde el punto de vista intelectual esto puede ser aceptado, tener vigencia. Por otra parte, le confieso que no lo he estudiado bien a Sartre, he leído obras literarias suyas, pero me parece que en este caso podría darse algo así como una salida personal. La crispación de la nada le lleva a uno a ir a un todo a veces de un modo irreflexivo.
—De su currículo se desprenden sus preferencias por Santo Tomás y San Agustín. ¿Qué filósofos no eclesiásticos admira?
—No eclesiásticos, pero si cristianos: Pascal y Kierkegaard, a los cuales leí mucho en mis épocas juveniles, cuando tenía tiempo y placer para estudiar. Pascal porque me ha parecido un caso admirable de humanismo cristiano.
—Y su polifacetismo a lo Da Vinci.
—Por su genio inventivo. Una especie de Montaigne cristiano. Pascal es un poco la antítesis de Montaigne, pero dentro del mismo clima psicológico y espiritual. Pascal me ha parecido admirable por eso, y después Kierkegaard, al cual leí mucho hace unos años. Kierkegaard es un danés de mediados del siglo XIX, luterano, un hombre de una gran fe que reaccionó severamente contra el hegelianismo que se había apoderado de la teología luterana en su época, cosas tremendas contra la Iglesia danesa en ese tiempo. Lo que me llamó la atención de Kierkegaard es su testimonio de cristiano total y una crítica sin prejuicios de la filosofía contemporánea, que en un momento no fue apreciada, pero que después tuvo un influjo notable porque, de algún modo, ha sido reconocido como el padre del existencialismo.
—Hace un año dijo que parte de la erosión del sentido de autoridad se debe “al influjo que han tenido en la cultura Marx, Nietzsche y Freud”. ¿Nietzsche y Freud también son una influencia negativa para la educación?
—Que son llamados por Paul Ricoeur maestros de la sospecha. Bueno, ocurre que el arco de desarrollo de la filosofía moderna a partir del siglo XIV implica una especie de camino incesante hacia el inmanentismo y hacia un inmanentismo radical. Hay una obra interesante, Introducción al ateísmo moderno, del padre Cornelio Fabro, que fue un renovador del tomismo, en la que presenta ya el cogito de Descartes como el germen del ateísmo. Descartes se moriría de espanto porque él pensaba que estaba haciendo una contribución a la apologética católica. Pero en el arco de desarrollo del pensamiento moderno y contemporáneo existe ese camino hacia el inmanentismo radical.
—¿Ud. piensa entonces que a partir del Renacimiento la humanidad recorre un camino equivocado?
—No me gusta esa afirmación porque lo del Renacimiento es ambiguo… Ha habido diversos renacimientos en la historia del pensamiento y de la cultura.
—Reformulo: después del siglo XIV.
—Bueno, allí hay un renacimiento católico y cristiano.
—Concretamente: ¿percibe que a partir del siglo XV la humanidad se encamina hacia un camino incorrecto en cuanto a lo filosófico?
—Allí comienza a perfilarse el inmanentismo moderno, sí. Pero eso no quiere decir que no haya habido aportes importantes.
—¿En el balance entre lo positivo y lo negativo, a partir del siglo XV se involuciona?
—Eso si uno traza una genealogía homogénea del pensamiento filosófico, cosa que es muy peligrosa porque se puede incurrir en injusticias y en errores. Eso simplifica demasiado la cuestión. Le doy un ejemplo: Heidegger hace una crítica de la filosofía occidental y llega a afirmar que entre los presocráticos y él no hay nadie que se haya ocupado del ser. Bueno, Fabro le dice: “Usted se olvida por lo menos de alguien, de Tomás de Aquino”. Y Fabro tiene derecho a hacerlo porque ha estudiado precisamente el valor del ecce en el pensamiento de Santo Tomás. Si uno traza una genealogía del pensamiento no advierte las idas y vueltas, los adelantos y retrocesos.
—Escuchándolo yo interpreto que usted tiene una valoración superior de la Edad Media y una valoración inferior del Renacimiento. Al estilo de Umberto Eco, ¿es Ud. un hombre de la Edad Media?
—Pues sí, claro, lo soy. Ya que lo cita a Umberto Eco, no sé si conoce la tesis de Eco que trata sobre el problema estético en Tomás de Aquino. Un trabajo muy bueno. Lo que pasa es que el pensamiento medieval no puede ser encapsulado en los siglos medios, sobre todo después del juicio parcial y negativo que ha hecho la Ilustración de la Edad Media. Porque el modo de pensamiento medieval se ha ido renovando, ha tenido sus sucesores y su propia genealogía. Existe un neotomismo. Existen pensadores que han sido fieles a una tradición filosófica, pero que, al mismo tiempo, han dado respuestas a los problemas contemporáneos y han ido actualizando el pensamiento y estos principios. Yo siempre hago una salvedad: tomismo no significa lo mismo.
—¿Acepta que tiene una mayor simpatía por el pensamiento medieval?
—Sí, cómo no. He estudiado esto principalmente. Pero no quiere decir que no tenga el gusto de frecuentar y estudiar a otros autores posteriores y contemporáneos… Usted con estas precisiones que me exige me pone en una situación incómoda.
—¿Por qué?
—Porque estoy hablando de lo que estudié en otra época. Es verdad que esto se ha hecho carne en mí, y de algún modo ha configurado mi manera de pensar, pero yo ya no puedo dedicarme a estas cosas.
—Bueno, dejemos la filosofía entonces. ¿La posición anticlerical del kirchnerismo era esencia o apariencia?
—Eso tendría que preguntarse a algún representante de esa corriente. Yo no sabría definirlo.
—En 2007 Ud. denunció un sentimiento hostil del Gobierno hacia la Iglesia. ¿Usted piensa que ésa fue una convicción o una posición en busca de marketing?
—No lo sé. Lo que sí observo es que no hubo interés por conocer de cerca el pensamiento de la Iglesia y de entrar en diálogo con ella. El hecho de que durante años el Presidente no reciba a la Comisión Ejecutiva del Episcopado es un hecho extraño. Pero hago esta salvedad: a veces la relación entre la Iglesia y el Estado se mide por el comportamiento entre el Presidente y el presidente de la Conferencia Episcopal. Pero la relación entre la Iglesia y el Estado es mucho más rica, compleja y natural. Por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires. Yo he tenido relación con todos los gobernadores desde que estoy en la casa, hace once años. Con los intendentes. Y lo mismo pasa con los otros obispos de la provincia. Aquí solíamos tener todos los años una o dos reuniones entre los 22 obispos de la provincia y el gobernador. Y hablábamos de las cosas que nos interesa remarcar y se nos preguntaba cómo apreciábamos la realidad social y demás.
—Me refería al Gobierno nacional.
—Sí, en ese sentido hay algo de marketing, porque tiene una gran repercusión mediática. Pero no sé qué efecto concreto puede verificarse en la realidad.
—¿Percibe en Cristina Kirchner una predisposición a valorar más a la Iglesia?
—No veo manifestaciones al respecto, por lo que no podría establecer una comparación.
—¿Le reconforta la posición de la Presidenta contra el aborto?
—Por supuesto que es reconfortante. Espero que pueda mantenerse firme en caso de que tenga que llegarse a una instancia de toma de decisión en este aspecto.
—Criticó el adelantamiento de las elecciones, que, en sus palabras, “se han precipitado anticipadamente sobre nosotros”, y “los cambios subrepticios de reglas de juego” más “algunas rarezas que rozan el límite de la legalidad”. A un mes de los comicios, ¿cuál es su balance de lo sucedido?
—Esas palabras mías reflejan el estado de ánimo que había en la sociedad argentina antes de la elección.
—¿Y cuál es su balance del resultado final de las elecciones?
—Creo que la gran mayoría de la gente se dio cuenta de que ese proceso no era claro y respondió no sólo como queriendo poner en caja esa cuestión formal, sino que también reaccionó respecto a un evidente deterioro de las condiciones de vida y a una gran preocupación por el futuro. Quizá lo que exasperó a mucha gente ha sido una cierta incomprensión de la realidad que se manifestaba en discursos oficiales.
—En un texto suyo de fines del año pasado, titulado “El juego, pasión y riesgo”, cuestionó la falsificación del espíritu lúdico en manos del negocio del juego, al que calificó de “turbia actividad”. Scioli acaba de despedir al responsable de la Lotería provincial por una acusación de corrupción difundida por PERFIL, y el ex gobernador Felipe Solá declaró en este mismo reportaje que Kirchner le había advertido: “No te metas con el juego”. ¿Encuentra una especial conexión entre el kirchnerismo y la proliferación del juego?
—Me parece que es un proceso que venía de antes. Y es una especie de declive de la sociedad argentina. La tentación está en que cuando las condiciones económicas y sociales se tornan más difíciles para la mayoría de la población, especialmente para los pobres, surge la proliferación del juego. Como que se está ofreciendo un entretenimiento. El viejo eslogan romano de pan y circo… Bueno, si no hay pan, que haya circo. En ese artículo yo, a partir de la idea clásica del juego, muestro la gravedad de esta oferta que se hace hoy en día tan simplificada y multitudinaria. Y lo que significa para la gente sencilla caer en esta trampa. Conozco algunos casos personales que son patéticos. Y me parece que hay una responsabilidad muy grande del Estado. Además, muchas veces se exhibe la justificación de que lo que el Estado recauda gracias al juego sirve para desarrollar muchas obras benéficas, incluso el tratamiento de la ludopatía. Y esto me parece una paradoja terrible.
—¿Es un negocio vinculado con la corrupción?
—No tengo datos para afirmarlo, pero eso lo dice mucha gente.
—Le tocó hacer pronunciamientos duros sobre la situación moral de la Argentina en un Tedeum por el 25 de Mayo durante la gestión del ex presidente Carlos Menem, y luego mantuvo polémicas con el gobierno de Néstor Kirchner y su ministro de Salud, Ginés González García, en materia de salud sexual y reproductiva. ¿Su recurrente llamado de atención a los gobiernos es una casualidad o una especialidad?
—En todo caso, soy un especialista en generalidades, y en ese rubro también cabe esto. Pero no, yo creo que si uno tiene que decir una palabra esclarecedora sobre lo que ocurre a partir del pensamiento cristiano, no hay más remedio que señalar llagas, situaciones injustas o menoscabos a la verdad. No hay más remedio. No me gusta. No soy un catón profesional. Pero en cierto modo tiene que ver con el ministerio profético del obispo, como enseña el Concilio Vaticano Segundo. Yo podría dedicarme únicamente a transmitir el catecismo en su tenor original, pero me parece que tengo que aplicarlo a las realidades que vive nuestro pueblo.
—¿El profeta tiene además la obligación de rebeldía frente al poderoso?
—El profeta tiene la obligación de decir la verdad ante quien sea y de la mejor manera posible. A veces los profetas han sido un poco exagerados en sus modos. Y sobre esto caben muchas variantes. No es un oficio cómodo, ciertamente, pero creo que corresponde a un cuidado pastoral del pueblo también advertir sobre esto. No solamente hay que transmitir la verdad, sino que también hay que señalar las fallas. Hay que hacerlo con esperanza y demostrar que es posible superarlas.
—¿Cuál es su visión del aporte a la sociedad de Elisa Carrió como profeta laica?
—No lo he pensado, pero sin duda ha cumplido un papel destacado.
—¿Hay un sesgo profético en el catolicismo?
—Puede ser. Porque lo profético se refiere en cierto modo a una determinada modalidad. Por lo general, los profetas son señalados como profetas de calamidades. Y para eso estaban los profetas en el Antiguo Testamento. Y por eso, como decía yo antes, señalar aquello que está mal resulta algo incómodo.
—¿Los profetas no caen simpáticos?
—Suelen acabar mal. Ahora, muchas veces se prefiere en un político una manifestación más positiva. Pero si vamos al caso de la verdad y del error, Santo Tomás decía que la verdad cristiana no solamente debe manifestarse, sino que también se tenía que marcar los errores. Y me parece que también en materias contingentes y en cuestiones de política habría que empezar a reconocer esos errores.
—¿Teme Ud. que le pase lo mismo que a Carrió?
—Bueno, yo he recibido unos cuantos cascotazos en los últimos días. Pero, estoy acostumbrado.
—Volvamos a la sexualidad marxista del comienzo del reportaje. Yo estoy muy lejos de ser marxista, me defino como lo que en Estados Unidos sería liberal y simpatizo con la idea de que la mujer debe ser dueña de su cuerpo y decidir con soberanía sobre temas sexuales. ¿Hay una sexualidad liberal?
—Yo creo más bien que es una abolición de límites coherentemente con una presentación absoluta de la libertad.
—¿La libertad llevada al extremo es otro totalitarismo?
—Juan Pablo II dice una cosa muy fuerte. Habla de una idea perversa de la libertad. Y se refiere a cuando la libertad no reconoce una verdad que sea capaz de darle contenido y orientación al ser humano. Sí, sin duda, como modelo cultural, podríamos decir que hay una versión liberal de la sexualidad. Pero en términos concretos, por ejemplo respecto de ciertas cuestiones bioéticas que hoy se discuten, no hay demasiadas diferencias, por ejemplo, con las feministas que tienen una visión más neomarxista.
—¿El presidente Obama tiene una visión sexual totalitaria?
—Debe haber matices, evidentemente. Como en EE.UU. hay matices también en la franja liberal. Además, hay otras fórmulas de compromiso. Están los neocon, algunos de los cuales…
—Los neocon son los neoconservadores de la era Bush.
—Sí, exacto. Pero existen también algunos que aceptan los postulados del liberalismo en términos económicos y políticos…
—… Pero desde lo religioso son conservadores.
—Exactamente.
—Yo conocí a Obama cuando era senador en una reunión de editores en Estados Unidos y lo escuché quejarse abiertamente de los consejos de la Biblia y la influencia de la religión en la política. Por ejemplo, citó como psicótica la escena en que Dios le pide a Abraham que mate a su hijo Isaac para demostrarle su fidelidad. Obama, y coincido con él, dijo que Abraham estaba loco al obedecer esa orden. ¿Cuál es su opinión al respecto?
—Todo el libro Temor y temblor de Kierkegaard gira en torno a esa escena, que es marcada como el punto clave del paso del estadio ético al estadio religioso.
—¿Abraham suponía que Dios no iba a permitir que el sacrificio de Isaac se consumara o que sería resucitado?
—La conclusión es esa: el repudio de los sacrificios humanos. Y que allí Abraham es capaz de decirle “Sí” a Dios de un modo absoluto y total.
—¿No es psicótica esa disponibilidad?
—Bueno, es la disponibilidad total de Abraham para la revelación divina. Pero Dios no quería eso.
—Obama también se quejaba de los religiosos que seguían considerando las ideas de Darwin como una blasfemia. ¿Cuál es su propia opinión sobre la teoría de la evolución de las especies?
—Sobre esto hay muchos estudios y discusiones. No es mi especialidad, pero me parece que hay que distinguir la confusión con que habitualmente se divulgan estas cosas, es decir una visión que suprime, incluso, la referencia a un creador y no explica después toda la existencia de las cosas y el sentido de la existencia humana de la visión de cierta forma de evolución compatible con el hecho de la creación.
—¿No habría colisión entre la idea de Darwin y la Biblia, porque Adán y Eva son una metáfora de la creación, y en realidad lo que creó Dios no fue al hombre, sino a lo que dio origen al hombre a través de un proceso de evolución?
—En el caso de la creación del hombre hay una intervención directa de Dios, porque el alma espiritual no es explicable desde la evolución del torrente biológico inferior. Incluso creo que ha habido un discurso reciente de Benedicto XVI en el que se refería a este punto. En todo caso, aceptando la teoría evolucionista, que es una teoría, una hipótesis…
—¿Habría una doble intervención de Dios: en el origen de las cosas, y luego en la creación del alma del hombre?
—Hoy en día se habla de un designio inteligente, que todo el arco de desarrollo del universo desde los orígenes supone la presencia de un logos, de una inteligencia fundante que marca la orientación y da sentido.
—Usted reivindica el derecho y la responsabilidad de los padres en materia de educación sexual de sus hijos. Frente al caso de la preadolescente de 12 años violada por un adulto de 23, quien la había conocido chateando por Internet, ¿qué podrían haber hecho los padres para impedirlo?
—Hoy en día no es fácil el dominio de Internet. Lo admiramos como una herramienta extraordinaria, pero aquí plantea un problema a la educación que no se puede resolver tan sencillamente en lo concreto. Así como hace unos años nos quejábamos porque los chicos pasaban muchas horas delante del televisor, hoy los niños pasan demasiadas horas delante de la pantalla de la computadora.
—¿Para este caso no hubiera sido útil la educación sexual?
—Sí, claro, pero ¿cuál?
—El Gobierno dice que los textos de su manual no son del Ministerio de Educación, sino que se recogieron distintas versiones que comparten el espíritu del programa de las Naciones Unidas para prevenir el sida. Personalmente, ¿está de acuerdo con el programa de las Naciones Unidas contra el sida y el enfoque que tiene sobre el uso del preservativo?
—En las Naciones Unidas se ha ido imponiendo fuertemente un pensamiento hegemónico de corte feminista y la perspectiva de género. Ese es el marco en el cual se resuelven ciertas cosas. Con respecto a la prevención del sida, esta recopilación de materiales que ofrece el Ministerio de Salud de la Nación presenta al preservativo como el único método eficaz. Sobre esto hay una polémica en los últimos tiempos en la cual han intervenido agentes muy diversos. Cuando el papa Benedicto XVI viajó a Africa, en el vuelo a Camerún los periodistas le preguntaron y se produjo un gran escándalo porque el Papa dijo que el preservativo podía hacer correr el riesgo de agravar la situación en lugar de mejorarla y que la disminución de la pandemia se iría logrando a través de la humanización de la sexualidad. Varios jefes de Estado salieron a protestar, y con palabras demasiado fuertes. Es interesante cómo el director del proyecto de investigación para la prevención del sida de Harvard, Edward Green, dijo que el Papa tiene razón porque se puede establecer una relación directa entre la difusión mayoritaria del preservativo y el aumento del sida; decía que se debía a lo que él llama la compensación del riesgo o el comportamiento desinhibido. Dice que cuando se aplica una tecnología para lograr un propósito determinado lleva a una confianza excesiva. Como el cinturón de seguridad. Esa compensación del riesgo lleva a que la persona se confíe y se descuide. Por otro lado, es sabido, aunque se discuten las cifras, que entre un 10 y un 15% de los preservativos fallan. Da el ejemplo de Uganda, que en los años 80, como veían que los programas de las Naciones Unidas iban al reparto de preservativos y la pandemia seguía creciendo en proyecciones geométricas, el gobierno comenzó una campaña tratando de persuadir a los jóvenes de que debían abstenerse de las relaciones sexuales hasta el matrimonio y que luego habría que practicar la fidelidad conyugal. Curiosamente, se detuvo el crecimiento o disminuyó. Esto de algún modo justifica lo de Green.
—Me resulta insustentable que una persona con su preparación tácitamente plantee que no hay que usar cinturón de seguridad sino ir más despacio, o que el preservativo tendría el efecto contrario al buscado.
—Habría que decir que no es absolutamente seguro porque estamos transmitiendo una información incorrecta, y tenemos que poner los datos concretos.
—Que reduzca el 85 por ciento es una cantidad significativa.
Vuelvo a citar lo de Harvard. El encargado de ese proyecto está diciendo que la difusión masiva de preservativos agravó la pandemia. Lo del Papa tiene que ver con eso, la humanización de la sexualidad.
—Es inconsistente el argumento de Edward Green (N. de la R.: egresado de la Universidad Católica de Estados Unidos). La compensación del riesgo es un caso muy estudiado en economía, el ejemplo más usado es el descubrimiento del sistema de freno ABS que hizo que los automovilistas aumentaran la velocidad en las rutas manteniendo el riesgo estable. Pero a nadie se le ocurriría decir que el ABS aumenta los accidentes de tránsito porque relaja a los automovilistas.
Acá tengo el texto. “El Papa tiene razón. Nuestros mejores estudios muestran una relación consistente entre una mayor disponibilidad de preservativos y una mayor tasa de contagios.”
—¿No resulta arcaico seguir oponiéndose al uso del preservativo?
—Diga la Iglesia lo que diga, el que quiere usar preservativo lo usa. Nosotros no impedimos que lo usen, proponemos una idea de la sexualidad de acuerdo a la doctrina de la Iglesia Católica. La relación sexual adquiere su pleno significado, moral, en el matrimonio. Eso proponemos nosotros.
—¿Y los chicos que están en su plena explosión hormonal a los 18 años y recién se casan a los 28? ¿Qué hacen esos diez años de mayor plenitud de su libido? Pedir que se mantengan vírgenes hasta el matrimonio, cuando hoy la vida se ha estirado, no es lo mismo que en las épocas en la cuales las mujeres se casaban a los 14 años y los hombres a los 20. Es impracticable.
—Nosotros tenemos que proponerles a los jóvenes los auténticos ideales humanos, y me parece que no debemos menospreciar las posibilidades de que desarrollen adecuadamente su personalidad en todas sus dimensiones. Me parece que la concepción que se quiere hoy día difundir a través de estos proyectos de educación sexual, en el fondo, no presenta una visión plenamente humana de la sexualidad, y usted ve en todos estos materiales que hay como una especie de invitación: “Miren, muchachos, hagan lo que tengan que hacer, cuídense, simplemente”. Creo que aquí hay una parcialización, no sólo de la información, sino en la manera de concebir la dimensión sexual. Así como en el ámbito de la sexualidad, en el de la violencia hay una educación para que los chicos no se entreguen a estas manifestaciones de violencia que vemos todos los días. O lo que pasa con el alcoholismo. Usted se refiere a la libido, eso es algo muy esencial, pero cuando el chico se asoma a la adolescencia quiere aires de libertad, quiere ser él mismo, y la educación consiste en señalarle límites, causes en función de la verdadera idea del hombre.
—¿Entiende usted que la vida cambió su dimensión temporal, que se duplicó? ¿Que durante miles de años la esperanza de vida era de alrededor de 40 años, y en los últimos cien años pasó a ser de 80, y ese hecho objetivo impide en el joven las mismas prácticas que hace 100, 200 o 400 años?
—La fornicación, el pecado, existieron siempre, aun antes de que se inventara el preservativo, y a pesar de la predicación de la Iglesia. Y sin embargo, la Iglesia no dejó de predicarlo. Sobre lo que usted dice acerca de la expectativa de vida, algo semejante va a pasar con la identidad cultural, porque antes el marido se moría joven o en la guerra, la mujer por una enfermedad, por un parto; ahora, como viven hasta los 80 años, vamos a decir que no podemos aferrarnos a la idea de la fidelidad conyugal, que ha sido señalada en el Evangelio, porque uno se aburre, y entonces hay que cambiar de mujer o de marido.
—No tiene nada que ver, la viuda o el viudo se podían volver a casar.
—Y ahora que no puede desprenderse de su cónyuge, ¿qué hace? Nosotros tenemos que proponer a la vida aquello que tiene que ver con la realización de la humanidad en un sentido plenario.
Excluya la discusión sobre el divorcio y quédese en la virginidad hasta el matrimonio: ¿cree que es realista que las personas se mantengan vírgenes hasta los 30 años, edad cercana a la del promedio de los casamientos actuales?
—La Iglesia propone siempre la verdad, esta concepción del hombre que nosotros damos desde la Sagrada Escritura y el Evangelio de Jesucristo. Como decía antes, sabemos que el pecado existe y existirá siempre, y por eso la Iglesia ejerce un ministerio de misericordia: tenemos como una realidad fundamental el perdón de los pecados.
—¿La frase de Benedicto XVI en el viaje a Africa hubiera sido posible que la dijera Juan Pablo II?
—Pienso que sí, y probablemente la haya dicho porque ha hablado mucho de esos temas.
—¿Siente más simpatía y cercanía espiritual e intelectual con Benedicto XVI que con Juan Pablo II?
—No, con los dos, pero es diversa. Yo he conocido a los dos, y a Benedicto antes de que fuera Papa. Los dos son muy distintos, tienen carismas diversos y son igualmente fascinantes, yo me siento identificado con los dos.
—La presidenta del INADI, María José Lubertino, le reclama que “ratifique o rectifique” sus dichos sobre el manual. ¿Algo de lo que dijo fue mal interpretado o usted desea corregir algo de sus dichos?
—Yo me atengo a lo que está escrito. Por supuesto que algunas repercusiones periodísticas lo han convertido en títulos esquemáticos, pero yo no me hago responsable de eso. Ahora, la doctora Lubertino tendrá que hacer su deber y yo el mío.
—¿Pero hubo alguna tergiversación de lo que usted dijo?
—Tergiversación en este sentido, por ejemplo, se dice: “Aguer calificó de neomarxista un manual…”. Yo no califiqué de neomarxista al manual, dije que en algunas de las contribuciones hay acentos…, y así con lo demás. Es la simplificación con la que se expone un título periodístico.
—En las Pascuas de 2005, el obispo castrense monseñor Baseotto le mandó una carta al entonces ministro de Salud, Ginés González García, quien había defendido una política de salud reproductiva y una limitada despenalización del aborto para casos graves. En un párrafo le decía: “Cuando usted repartió públicamente profilácticos recordaba un texto del Evangelio donde Nuestro Señor afirmaba que ‘los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino en el cuello y los tiren al mar’”. Ante la polémica usted defendió a Baseotto y relativizó sus dichos adjudicándolos a una “mala interpretación de la prensa”. ¿Por qué siempre tenemos la culpa los periodistas?
—No siempre tienen la culpa, hay algo en el estilo que simplifica los dichos. A propósito de eso, esa cita del Evangelio quizá no correspondía a la situación, no fue feliz, y, por otra parte, me refería a la mala interpretación porque eso lo relacionaron con los vuelos de la muerte y no era la intención de monseñor Baseotto.
—¿Qué balance hace del juicio al padre Grassi?
—No tengo una opinión formada, no tengo los elementos adecuados para pronunciarme. Esos temas son graves y la Iglesia tiene sobre eso doctrina y legislación aun referida a casos recientes. No sabría decirle porque todavía está abierta la instancia de apelación, habrá que esperar esa decisión final. De todas maneras, me parece una situación muy crítica, sobre todo porque fue vinculado al papel del sacerdote en la sociedad, a una tarea tan delicada y tan noble como es el cuidado de los chicos que viven en situación de desamparo.
—¿Debería ser expulsado de la Iglesia?
—Hay una legislación al respecto, y en caso de que se ratifique el fallo de primera instancia, habrá que entablar un proceso canónico que puede llegar a la pérdida del estado clerical. Pero el proceso canónico es independiente del proceso penal.
—¿
Cuál es su opinión sobre el caso del presidente del Paraguay, Fernando Lugo?
—Es un caso penoso, siempre ha habido, los hay contemporáneamente y es probable que los siga habiendo. Lo que más apena de ésto es que estos casos adquieren una publicidad muy grande que puede ofuscar el hecho de tantos sacerdotes que viven seriamente su compromiso, ejercen su ministerio de un modo adecuado. Se ha hecho muchas veces la comparación con los aviones que se caen o no se caen. El avión es noticia cuando se cae y no cuando llega al aeropuerto.
—¿Hay algo que no le haya preguntado que quiera transmitir?
—Usted me ha sometido a un ejercicio en cierto modo estimulante, pero agotador también, sobre todo porque usted corría con ventaja: ha estado estudiando y me hace probar mi renta. Le agradezco mucho esta conversación, ha sido realmente interesante.