28 may 2010

Alcoholemia




Son innumerables las alusiones a la noción de “proceso” aplicado al estudio de la historia.Un “proceso” implica el postulado de un fin, insertado a priori en el objeto de estudio. Si, estudiamos el proceso del alcoholismo en X, deberíamos tener presente que quizás, cuando comenzamos a buscar las huellas de X en la historia, es probable que X no fuera alcohólico, sino abstemio.

Sin embargo, tratamos de comprenderlo desde una perspectiva alcohólica, porque quizás los ebrios seamos nosotros.

De todas maneras, surge la pregunta: ¿se puede abordar el estudio historiográfico sin un sistema de pensamiento?

¿Se puede pensar sin sistema?

No.

Beber una copa de vino, no te hace un alcohólico. Aunque hay gente, como los historiadores borrachos marxistas que han convertido a su sistema en un Absoluto, y ven procesos zurdos allí donde incluso, ni siquiera existen.

Un control de alcoholemia en las cátedras rojas de Historia, en las casas de estudios superiores de la Argentina, sería una medida más certera –que los controles policiales a los alegres automovilistas-, para proteger a la comunidad de los borrachos indecentes.


G. K.

24 may 2010

Mi punto de vista.


“…aún he necesitado la ayuda de Dios muchas veces, día tras día, año tras año, durante todo el curso de mi actividad como escritor. Porque El ha sido mi único confidente, y sólo confiando en su conocimiento me he atrevido a arriesgarme todo cuanto me he arriesgado, y a resistir todo cuanto he resistido,
y he hallado felicidad en la experiencia de estar literalmente solo en todo el vasto mundo, sólo porque, en dondequiera que estuviese, tanto en presencia de todos como en presencia de un amigo, siempre estaba oculto bajo el traje de mi engaño, de forma que entonces estaba tan solo como en las tinieblas de la noche; solo, no en las selvas americanas con sus terrores y sus peligros, sino solo en compañía de las más terribles posibilidades, que transforman incluso la más espantosa actualización en un alivio y un descanso; solo, casi con el lenguaje humano contra mí, solo con los tormentos que me han enseñado más que una nueva anotación en el texto sobre la espina en la carne; solo con decisiones en las que uno necesitaría la ayuda de amigos, de toda la raza, si fuera posible; solo en tensiones dialécticas que (sin Dios) conducirían a cualquier hombre con mi imaginación a la locura; solo en la angustia hasta la muerte; solo frente al sin sentido de la existencia, sin ser capaz, aunque quisiera, de hacerme a mí mismo inteligible a una sola alma;
pero ¿qué estoy diciendo, “una sola alma”? No, había veces en que no se podía decir “sólo esa faltaba”, veces en que yo no podía hacerme inteligible a mí mismo. Cuando ahora reflexionó sobre esos años que pasé de esta manera, ¡como me estremezco! Cuando, aunque sea un solo momento, veo mal, me hundo en el agua profunda. Pero cuando veo bien y encuentro reposo en la seguridad del conocimiento de Dios, la felicidad vuelve de nuevo.

Por lo que respecta a los detalles, sería en vano intentar narrar cómo he sentido la ayuda presente de Dios. Como en el inexplicable acontecimiento que se ha repetido con frecuencia, cuando he hecho algo sin saber por qué o sin ni siquiera preguntar por qué; cuando como una simple persona he seguido el impulso de mi natural inclinación, y esto para mí ha tenido un significado puramente personal que se aproximaba a lo accidental, y luego ha demostrado tener una significación totalmente diferente y puramente ideal al contemplarlo más tarde en relación con mi profesión de autor en su conjunto y ha resultado que mucho de lo que había hecho personalmente era lo que debería haber hecho como escritor”.
Kierkegaard. Mi punto de vista. Cap. III. La parte que la divina Providencia tuvo en mi profesión de autor.

13 may 2010

Cero tolerancia para el Putimonio




De acuerdo a la Ley que avalaría al Putimonio, si una pareja de heterosexuales se muere, a sus inocentes hijos, podría "adoptarlos" una "des-pareja" compuesta por un travesti y un transexual.

Me pregunto:

¿Porque invitan a putos que parecen heterosexuales a los programas de TV, y no a los travestis de Constitución?



Esta es la lista de los diputados de la Ciudad de Bs. As. que votaron sobre el Putimonio.


A favor


ALONSO, Laura (PRO) ARGUMEDO, Alcira (Proyecto Sur) BERTOL, Paula (PRO) PINEDO, Federico (PRO) BONASSO, Miguel (Diálogo por BsAs) BULLRICH, Patricia (CC) CORTINA, Roy (PS) GIL LAVEDRA, Ricardo (UCR) GIL LOZANO, Claudia (CC) GIUDICI, Silvana (UCR) GULLO, Juan Carlos (FpV) HELLER, Carlos (Nuevo Encuentro) IBARRA, Vilma (Nuevo Encuentro) IGLESIAS, Fernando (CC) LOZANO, Claudio (Proyecto Sur) PARADA, Liliana (Proyecto Sur) REYES, Fernanda (CC) SOLANAS, Fernando (Proyecto Sur)



En contra


HOTTON, Cynthia (Valores P/ Mi País)


MICHETTI, Gabriela (PRO)


TRIACA, Alberto (PRO)


PINEDO (PRO)



Abstención


CARRIÓ, Elisa (CC)


DE PRAT GAY, Alfonso (CC)


Ausente


BULLRICH, Esteban (PRO)



En las restantes distritos, esta mucho más peleada la cuestión (126 a favor, 110 en contra, 4 abstenciones y 16 ausentes).


No voy a analizar los dichos de los diputados porque dan verguenza ajena –con el nivel intelectual de las argumentaciones de estos simios, más que la hora de los enanos, ha llegado la hora de comenzar a hacerle justicia a nuestra castigada Patria.

Quisiera decir que me llama la atención el voto de la Carrió –más no es así, aunque aguardaba su redención, la muy cerda condeno su alma en la traición-.
Ella, siempre se muestra en los medios, con una cruz enorme en el pecho, se lo golpea con ambas manos y se proclama Católica. Y sin embargo, cuando llega el momento justo, de hacer frente a la barbarie, se abstiene.


Me hace acordar a esa gorda comunista millonaria de Mercedes Sosa: Ambas son solo una contradicción payasesca andante.


Por otro lado, la que se opone con valentía a la horda de bárbaros (la tal Hotton), es una mujer que no es Católica, sino que pertenece a una confesión de herejes. De todas maneras, ante lo expuesto, será una hereje, aunque menos que la farisea de la Carrió, la cual se dice Católica. Los que votaron a favor, son un rejunte de zurdos, progres, liberales (que en el fondo son la misma porquería de cosmovisión iluminista).


Dios se apiade de la Argentina.


G. K.

9 may 2010

Iron Man II





La fiesta en la mansión tiene como anfitrión al mismo Iron Man, con el pequeño detalle de que Tony Stark esta algo pasado de copas y comienza a juguetear con las armas de su traje, pulverizando botellas y diversos elementos arrojados al aire, entre música, aplausos y gritos de aprobaciones diversas por parte del auditorio de turno.

¿No habríamos escuchado las mismas exclamaciones celebratorias de Multitud, si Iron Man hubiese jugueteado de esa manera en el medio del Congreso, cegando con sus sofisticadas armas a los diputados y senadores de la oligarquía política argentina?

Sin embargo, luego de nuestra justificada dicha, podríamos pensar que también los turcos se pusieron a jugar con pólvora en el medio del Partenón.


Entre el Congreso argentino y el Partenón hay un infinito, sí, pero Iron Man ebrio no hace distinciones, Multitud tampoco.


Stark, en el papel de adolescente rebelde, obedece a regañadientes a la Gwyneth Paltrow quien espera paciente en aquella noche, la redención del héroe caído.

Caído por el alcohol, el narcisismo, y la angustia de su propia finitud representada por el reactor de paladio en medio de su pecho -que provee de energía a Iron Man y le devora las vísceras a Tonny-, curiosa paradoja, la tecnología que se anuncia como el camino ineludible hacia el paraíso en la Tierra (es el slogan de la Expo Stark), a la vez es asesina de su sobresaliente sacerdote que profesa su culto.

Tanto esfuerzo, estudios, análisis; de él y de su padre, reducidas a un payaso mecánico alcoholizado por unos miserables centímetros cúbicos de alcohol, que puede destruir indistintamente al Partenón o hacerle justicia a los argentinos, asesinando a los politequeros.

Así lo diría Maurras:

“Pues si se requiere largo tiempo, esfuerzos metódicos y constantes, casi intenciones divinas para construir una ciudad, erigir un estado, fundar una civilización, en cambio no hay nada más fácil que destruir estas configuraciones. Unas pocas toneladas de pólvora destruyeron rápidamente la mitad del Partenón. Un grupo de microbios casi aniquiló al pueblo de Atenas; tres o cuatro ideas bajas, sistematizadas por bufones desde hace un siglo, logran convertir en inútiles mil años de historia francesa”.

G. K.

1 may 2010

Un almuerzo a des-horas.




Llego una hora antes del inicio del curso. Decido almorzar a des-hora, y me dirijo al patio de comidas –después de todo, me encuentro en un shopping devenido en Universidad-.


Me encuentro con los fast food de ingeniería social americana; descarto sentarme allí, donde todas las mesas son iguales –como fichas de un juego de damas-, las gentes eligen el mismo menú –puesto que las opciones son solo un juego de marketing-, y nada se eleva ni nada se rebaja. Semejante igualitarismo desangra mi corazón, me entristece, y debo confesarlo, extraño aquel restaurante de Antiguo régimen, donde un individuo –no un consumidor- podía aspirar a que se le prepare algo especial.

Resuelto a no uniformarme, camino solo unos pocos pasos y me encuentro con menúes japoneses, mas delicados, escritos con primoroso cuidado -mesas con lámparas de pantallas de papel pintadas a pulso. Encuentro elaboración minuciosa en el detalle, alguien le puso mucho amor a lo que realizo. De todas maneras, a mí no me mueve un pelo esta estética oriental, como no me emociona demasiado el cortejar a una geisha, ni beber sake en un diminuto recipiente para abrevar gatos; prefiero una pelirroja pechugona o una morocha de anchas caderas y una copa rebosante de vino tinto de Mendoza.

Demasiados turistas –coagulados en esa inmensa superficie interconectada de escaleras mecánicas de las Galerías Pacifico-, pueden hacer que uno pase hambre en el corazón mismo de tu propia ciudad, devorado por una ulcera de cosmopolitismo impersonal de muchedumbres groseras que deambulan en el hormiguero.

G. K.