Se me hace que más cuadrase al nacionalista empezar porsigo antes que por de los “otro-sí-digo”. Repensando en mea culpa, de su muelle vida burguesa… mal no haría.
Y como católico, su examen de conciencia contristándose, en principio y si quisiera… de su muelle vida burguesa…
Señala León XIII, en una “Santa Delicia” que es panacea, que tres son los funestísimos males que nos asolan: El disgusto por una vida modesta y activa, el horror al sufrimiento y el olvido de los bienes eternos que esperamos.
Y estamos dejando que nos aparten a empujones del memento mori… como del Ludens in orbe terrarum… Se nos están volviendo extrañas y hasta contrarias las reglas deste juego… deste Valle…
Así, entre dimes y diretes, vengo a compartir con usted, caro Chesty, este decir desa monja, mística y pueta, que dicen que dijo a Nuestro Señor que por cómo trataba a sus amigos con razón tuviera tan pocos:
“Deseo más ardientemente que nunca que Dios tenga a su servicio hombres que unan a la ciencia un completo desprendimiento de todas las cosas de aquí abajo, que no son sino mentira e irrisión; siento que la Iglesia tiene extrema necesidad de tales hombres y estoy tan vivamente impresionada por ello, que me parece es de burla afligirse por otra cosa. Por lo que no ceso de encomendar a Dios este asunto, persuadida de que uno solo de esos hombres perfectos y verdaderamente abrasados del fuego de su amor, llevará más fruto y será más útil a su gloria que gran número de otros tibios o ignorantes”
Entiendo de algunos resquemores, quién no? Castellani, que algo conocía de Panchamplas y desos centauros que trucidarían a diestra y siniestra llegada la acción, y que a la hora de cargar cuales cosacos contra la caballería blindada y la fusilería automática, decían “así no se vale; no juego más”, pudo escribir, no obstante, para los que quisieran ilustrarse sobre la cualidad del noble:
“Difícil es de definir, señor. Eso se siente y no se dice. Es un hombre de corazón. Es un hombre que tiene alma para sí y para otros. Son los nacidos para mandar. Son los capaces de castigar y castigarse. Son los que con su conducta han puesto estilo. Son los que no piden libertad sino jerarquía. Son los que se ponen leyes y las cumplen. Son los capaces de obedecer, de refrenarse y de ver. Son los que odian la pringue rebañega. Son los que sienten el honor como la vida. Los que por poseerse pueden darse. Son los que saben en cada instante las cosas por las cuales se debe morir. Los capaces de dar cosas que nadie obliga y abstenerse de cosas que nadie prohíbe” (“El nuevo gobierno de Sancho”).
Quien no ve más que por minucias (nunca enormes) se encorsetará en lo “legal”, y se pondrá peor con la anteojera del dotor (4) ¿Es el hombre para la ley o viceversa?
Y ni verá siquiera si este pueblo –el nuestro y coetáneo– fuera virtuoso para darse gobierno. Si hasta cimentará sus dislates en la surgida de la pérdida de nuestro quicio y Destino. Llamará “usurpador” al gerente administrativo –que con mucho gusto hará cola para reemplazar– de esa fábrica de ruedas cuadradas, porque estaría vencido el mandato… por la cuota, dilucidará.
Y que deberá “ganarse la confianza del pueblo (5) usando un lenguaje llano y directo” (sic) [Susurra el-que-te-jedi, que también vomitará fuego… cuando lo atrapan por la cola].
No son pocos, lamentablemente, los que se despistan en tanta llanura entrando al tembladeral del fabuloso fascinador. Acá es donde hago concesión a la razoncita. Hay que aceptar que a veces sea grande la complejidad de los problemas que se nos presentan. Y ya puede sentirse la legitimidad de la seguridad como la de la duda.
Porque tiene que haber alguna manera de sofrenar a los vándalos… ¿la hay, verdad?
Lo dejaremos para una próxima si fuera de nuestro mutuo interés el compartirlo, simplemente haya bastado el dejar sentado, de alguna manera, lo aprendido; y que la herejía es peor aun que el pecado: Un error es más amenazador que un crimen, porque un error engendra crímenes.
Ah!..., insisto: y de agradecerle.
Lo saludo en mi Único Rey y Señor; que lo guarde a usted. RoM
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1 Se alarma el infatuado cacareando que los “tecos” lo quisieran, a designio, Béjar de Sión; y desconoce cuánto peor es haberse judaizado.
2 Terrorista rumano. Subvencionado por el régimen fascista de Hitler, del que fuera colaboracionista, creó un partido antisemita minoritario. Condenado por ladrón y homicida, resultó muerto durante una frustrada fuga al ser trasladado de una prisión a otra. A VER, LOS QUE COMPARTAN, FORMEN AQUÍ. Sin correr, Cosmín!
3 Magistrales exposiciones de Carlos A. Disandro reunidas en “HUMANISMO – Fuentes y desarrollo histórico” (FUNDACION DECUS, La Plata, 2004).
4 En la “Guerra de los Rouse’s”, el enano De Vito que actúa de abogado, se cuenta un chistecito imposible; pregunta a un impertérrito cliente escuchador, con intención de persuadirlo ¿qué serían 500 abogados en el fondo de la bahía? Para contestar al silencio del otro: “Un buen comienzo”. Ramón Doll lo hubiera festejado.
Aquí, en nuestra República, casi no hubiéramos tenido presidentes; ni “de factos”, que no ha habido General que no arrastrase consigo su pléyade de auditores y asesores. Claro que, si en un mismo bloque cementicio, hermanáramos un Contador, tampoco tendríamos “empresarios”.
5 Cosa de la que es un adepto muy convencido; él sabe que por las mentiras de Hitler y Von Papen el pueblo alemán, así engañado, empezó la guerra (resic)… y que el VOTO ya no es un cheque en blanco (!?) [recontraresic]