31 dic 2011

30 dic 2011

28 dic 2011

23 dic 2011

Quedándote o yéndote









A veces -y este es un caso-, el regalo ofrecido por su arte, nos obliga piadosamente a dejar de lado ciertas cuestiones.


Spinetta se hizo kirchnerista.


Spinetta tiene un cáncer de pulmón.


Que te mejores Flaco, en este caso no puedo aplicar el "uno menos".


G. K.

20 dic 2011

14 dic 2011

A Rocinante






Uno de mis monumentos preferidos de la Ciudad, ubicado en la intersección de la Av. De Mayo y la 9 de Julio.




Un Quijote desafiante, señalando el camino, sobre un Rocinante a punto de desfallecer por el esfuerzo, como símbolo del compromiso de España para con su misión civilizatoria y evangelizadora.


Agotado Rocinante muere, en la épica cabalgata por un continente, ha reventado su corazón, pezuñas rotas, roja espuma agonizante, brota de sus entrañas sobre el agua del Plata y el verde de la Pampa.



Es un monumento muy criticado, al menos así lo propugna la “Comisión para la preservación del Patrimonio Histórico cultural” de la Ciudad de la Santísima Trinidad.

http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/museos/patrimonio.php

Una de sus integrantes (perteneciente a la Secretaria general de la Comisión), participo de un Seminario que cursé hace algún tiempo en el ámbito de una Maestría de Historia, y recuerdo que promocionaba el proyecto de quitarle la connotación religiosa al escudo de la Ciudad.

"... usen de blasón de esta ciudad una águila negra, pintada al natural, con su corona en la cabeza, con cuatro hijos debajo, demostrando que los cría, con una cruz colorada sangrienta que salga de la mano derecha y suba más alta que la corona, que semeje la Cruz de Calatrava y la cual esté sobre campo blanco ..." (Acta del Cabildo del 20 de octubre de 1580).


Esta “Comisión” es la misma que aduce –a través de sus progresistas ideologías disociadoras- los cuestionamientos hacia el Quijote de la Av. de Mayo, quien es conceptualizado como símbolo del “asesinato de pueblos originarios”.


La Orden de Calatrava fue fundada a fin de enfrentar a las agresiones del Islam, habría que hablar con el Maestre, para resolver la naturaleza de la respuesta ante las agresiones del progresismo.

G. K.

13 dic 2011

Buenos Aires, y la "falsa devoción".













Se suceden los “relatos” en la Argentina, hasta que aparece algún revisionismo, no podría ser de otro modo. La Historia des-asociada de lo real.

¿Y qué es lo real?

Buenos Aires lleva el nombre de Nuestra Señora, creció en esa devoción que se hizo carne y Tradición. Un Nosotros no sujeto a revisionismos.

Al contemplar el espectáculo de exaltada adhesión, expuesta en la Ciudad, ante la asunción presidencial de Kristina, no puedo dejar de pensar –por haber nacido en la Ciudad de Nuestra Señora de los Buenos Aires-, que el amor hacia la Madre de Cristo es puramente espiritual, y que la falsa devoción que expresan los seguidores de Kristina, es puramente material: “la entronización del dinero, la impostura, la falsedad y el odio formal a Dios”.


Habrá que recurrir, no a relatos, sino a los ejemplos de los más dilectos hijos de Nuestra Señora de los Buenos Aires, y pedir (como Belgrano) el auxilio de la “Serenísima Reina de los Ángeles”, a fin de que nos ayude a no permitir la entronización de la que se sostiene en la “falsa devoción”.


G. K.


“…he dispuesto ordenar este mi testamento, creyendo ante todas las cosas como firmemente creo en el alto misterio de la Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espiritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en todos los demás misterios y sacramentos que tiene, cree y enseña nuestra Santa madre Iglesia Católica Apostólica Romana, bajo cuya verdadera fe y creencia he vivido y protesto vivir y morir como católico y fiel cristiano que soy, tomando por mi intercesora y abogada a la Serenísima Reina de los Ángeles María Santísima, madre de Dios y Señora nuestra y devoción y demás de la corte celestial, bajo de cuya protección y divino auxilio otorgo mi testamento…” (Testamento del Gral. Don Manuel Belgrano)

11 dic 2011

Juana Tabor 666, y el juramento presidencial de Kristina





Recuerdo aquella pregunta que le hice a mi padre cuando me leía a “Juana Tabor 666”, antes de dormirme: “¿Existe Satania?”, a lo cual contestó con una historia referente a un joven polaco que respondió al llamado para enfrentar a esa Satania, hasta destruírla.

Novela profética, engendrada en el talento de Hugo Wast, quien nos advirtió sobre una diabólica conspiración:

Antes del reinado del Anticristo, la Argentina esta gobernada por una mujer que tolera la corrupción y la explotación del pueblo, y destruye a las fuerzas armadas. Esa mujer es depuesta por un golpe militar, a manos de militares católicos y nacionalistas.

¿Anuncio Hugo Wast algo que iba a suceder realmente?


Al genial Hugo se le escapo que esa "mujer" juraría proseguir su accionar (al asumir su mandato presidencial), no sobre los Santos Evangelios (solo lo dice de manera formal, en tono indiferente) sino sobre la memoria de su consorte Ojituerto (su gesto se transformó en expresión grandilocuente, de tono afectado por la emoción, y con sus lágrimas profanando las Sagradas Escrituras al caer sobre ellas, hizó su juramento verdadero: "¡Juró por él!"), uno de los enviados del Maligno para preparar el advenimiento del Anticristo.

No tengo hijos, pero si los tuviera, al igual que mi padre me explico la cuestión sobre Satania, si se me preguntará: "¿Existe la mujer gobernante que refiere Wast?". En ese caso, sabría que responder.

G. K.

8 dic 2011

De Historiadores y profesores de historia






La diferencia entre el profesor de historia y el Historiador se puede expresar en tres palabras: “Ahora digo Yo”.


El profesor de historia repite lo que aquellos encargados de generar conocimiento (historiadores) postulan. Por ello, el historiador no tiene lugar en (por ej.) el ámbito de educación media (territorio profesoril).


Un historiador no podría enunciar sus postulados en el ámbito medio de manera formal, puesto que él mismo, no puede exceder la circunscripción al “manual” que refleje la idiosincrasia de parámetros culturales contemporáneos.


El disciplinamiento (en el caso de que un Historiador quisiera compartir sus conocimientos en el ámbito de educación media) de pensamiento proviene, tanto del Estado (a través de los comisarios políticos de turno –censor, asesor pedagógico, supervisor, etc.), como así también de alumnos y padres, en tanto los mismos están inmersos en las categorías de pensamiento de la Multitud. De allí que los divulgadores de esas ideas instauradas en el ambiente colectivo masivo, tengan tanto éxito, en los jóvenes y en aquellos que no poseen estudios superiores (Pigna es el más claro ejemplo, un profesor de historia, no un historiador).

A cada cual lo suyo.

G. K.

6 dic 2011

"Nuevo holocausto"





El Estado Sionista Israelí, justifica su posible intervención en Irán, como una acción preventiva ante un posible "nuevo holocausto".


El denominado "holocausto" (dejemos de lado las implicancias teológicas del término) hace referencia a los diversos padecimientos de los judíos en Europa.


Es impropio hablar de "Nuevo Holocausto", cuando los receptores de las posibles represalias iraníes serían los Sionistas, no los judíos.


El judaísmo es una religión, el sionismo solo una ideología más entre tantas.

3 dic 2011

Epiciclos



Pedí que se tratara de conceptualizar un epiciclo (Ptolemaico) desde la Argentina. Hicieron una proyección del mismo desde una posición GPS ubicada muy por debajo del río Grande.

2 dic 2011

Segunda revolución industrial (conceptualizada por los jóvenes)





En la segunda obra, me llamó la atención la fisonomía de la sombra vigilante de los obreros en la línea de producción. El joven mereció un diez, y una lágrima conmovedora deslizandose por mi mejilla.

La primer obra es conceptual, el obrero no sabe lo que hace, a la vez que el tiempo lo acosa y no le permite pensar. ¡Una maravilla!

27 nov 2011

Enrique Díaz Araujo. Análisis Argentina 2011

Escribe: Enrique Díaz Araujo

Tomado del "blog de Cabildo"




I. UN MÍNIMO DE HISTORIA

En seguimiento de la ruta que trazara el desaparecido amigo Alberto Boixadós, yo creo que la Argentina es un país misterioso; misterio que va desde su origen hasta su destino. Mientras tanto, una gran tensión entre su escaso acto presente y su enorme potencia futura. Hasta un agnóstico lúcido como don José Ortega y Gasset, hacia 1926, había advertido el destino imperial que se anunciaba para la tierra del “argentum”. O que se escondía entre los pliegues de esta nación que no acababa de dar todo de sí.

Antemural y contrafuerte cristiano en el Atlántico Sur a la época de la creación del Virreinato. Sus armas habían batido en 1806/1807 y 1845 a las del anglosajón, enemigo natural. Un porvenir de grandeza se oteaba en su horizonte. De grandeza y de justicia, que la convertiría en el admirable bastión de la América Meridional y Austral.

Lamentablemente, advinieron Caseros y Pavón, y aquel camino real se empantanó en los charcos del ideologismo liberal, tributario final del Imperio Británico. No obstante, por los años de 1930, a tuertas y a derechas, con las élites de “La Nueva República” y los “Cursos de Cultura Católica”, se reinició la toma de conciencia del destino peraltado, extraviado en Caseros y Pavón.

Todo eso hasta llegar al desbarajuste contemporáneo. Porque si la Argentina liberal había adolecido de muchas fallas cardinales, al menos había crecido bastante (no todo, claro, lo que pudo haber sido de contar con una política independiente) en su producción agropecuaria. Progreso material que se estancó con la crisis de nuestro tiempo.

En este “difícil tiempo nuevo”, básicamente, se instaló una economía electoral en perjuicio de la producción de bienes primarios y secundarios, incrementándose el sector terciario de los servicios, mucho más allá de lo conveniente, en especial en el rubro burocrático. A su lado cabalgaron las dádivas de toda especie. De esa manera, se intentaba privilegiar al “Pueblo” en perjuicio de la Nación.

Las masas populares, que mal o bien se venían instruyendo a fin de elevarse, dejaron de respetar el principio de autoridad en todos los órdenes, paralizaron la educación (que en el orden superior venía sufriendo deterioro muchachista desde 1918), se regodearon en su ignorancia elemental, y en tal condición fueron halagadas como “lo mejor que teníamos”. Lo cierto es que los mestizos “cabecitas negras” no eran ni mejores ni peores que otras razas, y, como aquéllas, debían ser civilizadas y evangelizadas para subir en la escala cultural humana.

Entrenamiento riguroso, que las habilitara para la dura competencia con que se enfrentarían; además de alcanzar un nivel aceptable dentro del contexto de la civilización occidental. Para parecernos más a Alemania que a Tanzania. Aquí se cambiaron las flechas direccionales.

Paradojalmente, los que adulaban a los humildes fueron los encargados de hundirlos en la condición de malón fronterizo o de barrabravas de las canchas de fútbol. Con lo que, de paso, se detenía la movilidad social ascendente, característica del “granero del mundo”.

En adelante, los más pobres fueron mantenidos en esa condición, para que halagados en tanto que clase social, se transformaran en votantes dóciles de los que les proponían “mañana mermelada”: rehenes de una quimera, dulce para los labios, amarga para las entrañas. Y como esas masas eran mayoría, legalizaron la ruptura republicana en nombre de la “justicia social”.

Por migraciones internas ese malón se instaló en el conurbano bonaerense; todavía obreros, pero ya maleados por la promiscuidad, el analfabetismo y la demagogia.

La antinomia “Civilización o Barbarie” adquiría ahora un sentido cabal (del que había carecido en tiempos de Sarmiento).

Mientras tanto, las clases medias —en buena medida de origen inmigratorio—, en todos sus estratos (las altas ya habían desertado de su vocación política), abandonaban los principios morales que les transmitieran sus padres, en aras del hedonismo más craso. No hay que olvidar que el “fare l´America” había calado hondo en la psicología y sociabilidad argentinas.

La coima, el enchufe, el prevaricato y las mil forma estafatorias se instalaron para quedarse. Pues, tal ruindad se acentuó en períodos más recientes, merced al rol relevante que alcanzó la televisión con sus paradigmas faranduleros. A las muchachas que salían semidesnudas en la televisión ya no se las llamó rameras sino “modelos” (ideal estético y profesional de las niñas de la mejor sociedad). Por una heladera en cómodas cuotas mensuales la denominada “gente” estaba dispuesta a sacrificar su decencia política.

Esto, tan pueril, implicó, no obstante, un cambio cualitativo. En pos de tales ídolos mediáticos nuestro pobre pueblo, en sus diversos setos, se fue emputeciendo. Unos, por miseria material: los otros, por miseria moral. El robo y la violación adquirieron patente social.

Después, a partir del menemismo y del cierre industrial, las periferias urbanas se llenaron de desocupados, dedicados en gran medida a diversas formas delictuales (junto a los agregados de una inmigración limítrofe indiscriminada). De nuevo: miseria moral, miseria material prodigadas, nada bueno auguraban. Al presente, el trágico “caso Candela”, con su serie de entresijos familiares criminales, es como una radiografía barrial y zonal.

Entonces, contra viento y marea, cuando nadie lo esperaba, en 1982, vino la Guerra de Malvinas, que por unos meses nos devolvió la estatura de país, nos despertó del largo letargo y nos hizo creer que nos habíamos reencauzado en nuestro destino austral.

Con la Cruz del Sur como sino y como signo. Lamentablemente, fuimos derrotados —más por la conspiración interna que por la agresión externa—, y como las desgracias no suelen venir solas, nos trajeron la “Democracia de la Derrota”.

“La Democracia para los enemigos”, decía el rey persa Cambises II. Los anglosajones hicieron suyo ese aforismo y nos lo aplicaron. Caseros fue un triunfo brasilero: pero lo peor, dijo Ernesto Palacio, fue que se festejó como una victoria nacional. En ese error de concepto radicó el mal de un siglo.

Desde junio de 1982 se repitió la historia: “La Democracia que supimos conseguir”. Que consiguieron “nuestros bravos muchachos”, tuvo que aclararle al Presidente Raúl Alfonsín el ex ministro británico David Steel, en 1983, en Madrid, en la reunión de la Internacional Liberal. Tuvimos, pues, los consecutivos “gobiernos de la derrota”, cada uno peor que el otro. En ese estado de las cosas hizo su presentación el kirchnerismo, y, con él, tocamos fondo.


II. EL MODELO KIRCHNERISTA

El modelo económico neokeynesiano lo había aplicado con relativo éxito el ministro Roberto Lavagna. Había que privilegiar la variable del consumo, para que desde la demanda se hiciera crecer el PBI. Condiciones necesarias: amplias reservas de divisas, superávits en la Balanza de Comercio (merced al “viento de cola” que incentivaba la exportación de soja, con sus respectivos impuestos y retenciones, además de la revaluación del dólar), concluir con el “default”, y obtener superávits o, al menos, equilibrios fiscales (acentuando la presión sobre la recaudación impositiva). En tales condiciones se podría reiterar el “modelo inclusivo”, que iniciara el peronismo originario.

Néstor Kirchner lo adoptó dogmáticamente, y, como suele suceder en tales casos (como había acontecido con la “convertibilidad” de Domingo Cavallo), un expediente pragmático, pasablemente útil de modo transitorio, estereotipado, se desfiguró.

El crédito externo no volvió (¡menos mal!): las reservas monetarias se mantuvieron estables: el precio de la soja (por entonces) cayó y, al querer compensarlo con el aumento de las retenciones, se generó la reacción del campo, que se pasó a la oposición y ganó la batalla parlamentaria de la resolución 125. Y el dólar se fue retrasando.

Lo peor vino por el lado del erario: el superávit fiscal se esfumó. ¿Por qué? Por los miles de millones en subsidios que aumentaron exponencialmente el gasto público. El conurbano bonaerense —¡gran elector!— quedó prácticamente becado: el precio de todos los bienes y servicios debió ajustarse, no a su costo natural, sino a lo que podía pagar el desocupado del Gran Buenos Aires. Gas, electricidad, trenes, trigo, carne, combustibles, leche, etcétera, fueron sometidos a un sistema sin márgenes de rentabilidad. Cayó la producción de dichos bienes y la inversión en esos servicios.

Un caso ejemplar de lo dicho lo constituye la crisis ganadera. Para apreciarla hay que examinar la diferencia que va desde el año 2008 hasta el presente 2011, en los siguientes rubros:

Área destinada a la ganadería: menos de 8 millones de ha.
Número de productores ganaderos: menos de 11.000
Stock cabezas de ganado: de 56 millones a 46 millones
Precio cortes en carnicerías: más del 300%
Consumo cárneo p/ habitante: de 70 a 50 kg.Fuente. “Hoy”, La Plata, 19 de setiembre de 2011, pág. 3.

Al disminuir la oferta, e incrementada la demanda, apareció la inflación de costos. Sin embargo, las becas prosiguieron, tornándose colosales. De acuerdo con estimaciones de consultoras económicas: “el monto de los subsidios per cápita aumentó desde 2006 alrededor de un 1.000 %. En ese momento, cada habitante argentino recibía $ 166. Ahora ese monto está casi en 2.000” (Cabot, Diego: “Subsidios para todos, injustos y caros”, en “La Nación”, Buenos Aires, 4 de setiembre de 2011, sección Economía y Negocios, pág. 15). Suba que explica el cambio de la votación desde el 2009 hasta ahora.

El economista Orlando Ferreres ha aportado buenos datos sobre estos temas. Lo principal que destaca es la ausencia de inversión reproductiva, que trece años atrás era un 10,4% del PBI, y que ahora ha descendido al 8,7% del PBI. Noticia que comenta de esta forma: “Ahora, por falta de inversión reproductiva, existen bastantes cuellos de botella en el sistema económico argentino. Se cubren con importaciones crecientes. Esto dificulta a la vez el balance comercial, que se achica. En algunos sectores, como la energía, se favorece el consumo al mantenerse por más de diez años congelados precios en pesos para la gran mayoría de los consumidores residenciales”.

Agrega que dado el precio de los servicios energéticos no hay incentivos para la inversión. Por otra parte, señala Ferreres: “Como estos productos —gas natural, electricidad, agua, etc.— se venden debajo del precio de costo, el Estado debe pagar la diferencia, que ha crecido vertiginosamente en los últimos años y ahora se ha vuelto casi incontrolable”.

Falta inversión y sobra consumo subsidiado. Se invierte más, pero en rubros que no generan trabajo. Eso lleva a un colapso, por un principio de Economía Política que dice que: “La inversión produce riqueza y ocupación. El consumo improductivo no reproduce el capital” (“Las debilidades del modelo. Por qué falta más inversión”, en “Noticias”, nº 1811, 10 de setiembre de 2011, págs. 41-42).

Como fuere, lo cierto es que de esa manera, al presente los gastos han superado a los recursos, maguer los denodados esfuerzos de Guillermo Moreno. ¿Entonces?

Entonces, se ha apelado a las dos únicas posibilidades de financiamiento que el Gobierno ha hallado a mano: el Banco Central y la Anses. Los fondos aportados por los trabajadores a lo largo de su vida han servido para diferentes operaciones: para jubilar a los que no habían aportado nada, para subsidiar universalmente a los niños, para las jefas y jefes de hogar, para pagar obras públicas, para gastos electorales, para auxiliar a las empresas automotrices y los bancos, etc. Para lo que fuere, salvo mejorar las jubilaciones de los aportantes.

Y el Gobierno adjudicándose ante el pobrerío esas colocaciones, como si hubieran sido hechas con el dinero del Erario, y no con el de la Anses. El Banco Central, luego del incidente Redrado, dispuso de sus reservas, e incentivó la emisión: igual a inflación de demanda. El “modelo” se empantanó.

Añadamos estos datos: cuando hablamos del B.C.R.A. nos referimos las llamadas “reservas de libre disponibilidad”, que son las que cuentan. Dichas reservas que en el año 2009 ascendían a 16.300 millones de dólares al presente van cayendo hasta 7.000 millones. Esa cantidad no alcanzará para cubrir el déficit fiscal que este año será del orden de los 7.500 millones de dólares. Luego, deberán reducir los subsidios (17.000 millones de dólares) drásticamente, y elevar el dólar a cinco pesos por lo menos.

Todo esto sin registrar la eventualidad de la contracción de los volúmenes y precios de las exportaciones argentinas a Brasil y China, por razón de la crisis mundial, que hará desaparecer el antiguo “superávit gemelo” de la Balanza de Comercio.

Al mismo tiempo, la Argentina se resumió en el sistema de las Tres Íes: Inseguridad, Inflación e Injusticia. Veámoslas un poco por separado.


III. LAS TRES ÍES

— Inseguridad. Interrogado un amigo de la ciudad de Santa Fe por el emplazamiento de esa capital provincial, tan húmeda como calurosa, me explicó que a la época del traslado desde Cayastá se quiso protegerla del ataque indígena, enclavándola entre la laguna Setúbal y el río Salado. “Lo malo —me añadió—, es que ahora tenemos a los indios adentro”. En verdad, eso sucede en general con todas las periferias urbanas, con sus cinturones villeros, que van ahorcando la seguridad ciudadana, asfixiando la convivencia humana; pero se da especialmente en el conurbano bonaerense.

Conforme a estudios de factores sanguíneos en grupos raciales, se encontró que la participación amerindia, que en la metrópoli era del 5%, “se incrementaba en el primer cordón al 11% y en el segundo al 33%”, aumento que “viene a cuenta de las sucesivas migraciones que llegaron especialmente a los suburbios porteños a lo largo del siglo XX” (“Al final… ¿llegamos de los barcos?”, en “LNR - La Nación Revista”, 4 de setiembre de 2011, nº 2200, pág. 34).

Migraciones que en las últimas décadas se han integrado con personas provenientes de los países vecinos (principalmente paraguayos y bolivianos). Sobre esos amerindios debió haber actuado la evangelización y civilización intensivas, fomentando la cultura del trabajo. Pues, sucedió todo lo contrario. Se los libró a la barbarie, el alcohol, la droga, la vagancia y el delito. Todo eso muy bien fomentado. Así les fue y así nos fue.

Más allá de las familias decentes que habitan en esos cordones, lo cierto es que en dichas villas hallan aguantadero las bandas organizadas de maleantes que secuestran, matan, violan y roban a placer. La gente normal encerrada en sus casas enrejadas, los bandidos dueños de la calle, y la policía maniatada (y a la larga, involucrada).

Todos a defenderse del malón y nadie a atacarlo. Es el método de la “zanja de Alsina”, cuando lo que se impone es la embestida de los “blancos de Villegas”. Hay que sanear esas periferias. Pero: ¿quién le pone el cascabel al gato…? Nadie, y menos que menos el Gobierno, porque esos delincuentes son sus votantes más fieles.

En efecto, ese crecimiento suburbano se ha convertido en el vector central de las elecciones. Acaba de mostrarlo Natalio R. Botana. Tras indicar que la Provincia de Buenos Aires representa casi el 39% de la población total del país, y que el Gran Buenos Aires significa el 63,46% de esa primera provincia argentina, señala que: “Esta estructura es una de las claves que permiten explicar la supremacía electoral en las elecciones del 14 de agosto pasado, donde la alta participación del 78,67% sobre el padrón electoral se tradujo en la emisión de 22.705.378 votos. Al mismo tiempo, en la provincia de Buenos Aires 8.804.014 ciudadanos, con lo cual el porcentaje en relación con el total es prácticamente equivalente al del Censo Nacional. ¿Qué factores podrían equilibrar este platillo de la balanza? ¿Hay alguna provincia capaz de hacer frente a semejante coloso? En principio, el asunto no sería tan grave si una o dos provincias tuviesen la enjundia electoral suficiente para sobresalir sobre el 81% restante. Lamentablemente, no es así. Si sumamos los sufragios emitidos en los tres distritos que le siguen en importancia —la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las provincias de Córdoba y Santa Fe— el resultado alcanza a 5.656.559, muy lejos aún del volumen bonaerense; para llegar a los 8.804.014 de la provincia de Buenos Aires es preciso añadir los 3.082.532 sufragios de otro lote formado por las provincias de Mendoza, Tucumán, Entre Ríos y Salta. Impacta esta desproporción: la provincia de Buenos Aires es como un gran recipiente que contiene a los electorados de esas siete provincias. Esta disposición de las cosas es bien conocida por el justicialismo en sus diferentes variantes a lo largo de estos 27 años de democracia. En estos días, el Frente para la Victoria, que encumbró a la Presidenta con 10.762.217 sufragios (el 50,24%) de los votos afirmativos, de los cuales 4.360.800 corresponden a la provincia de Buenos Aires) bien podría enarbolar la sentencia que dice: yo represento más de la mitad del voto bonaerense” (“El Leviatán bonaerense”, en “La Nación”, Buenos Aires, 15 de setiembre de 2011, pág. 17).

No es éste el lugar para considerar la solución de la cuestión del conurbano bonaerense. Empero, digamos una palabra al respecto. Ya por fines de la década de 1950, el Padre Leonardo Castellani, en la revista “Dinámica Social”, observaba que el problema del Gran Buenos Aires se había vuelto insoluble en sí mismo y que, por eso, se imponía sanearlo drenándolo como al Riachuelo.

Es obvio que había algunas medidas a la mano. Una, establecer el costo kilométrico de los medios energéticos; de modo que las industrias que quisieran abaratar costos de insumos deberían trasladarse lo más cerca que pudieran de las fuentes de energía. Así se crean diversos polos de desarrollo y ciudades satélites, tal como se hizo en Alemania Federal después de la guerra.

Otra, fundar colonizaciones agrícolas, por ejemplo, de productos tropicales en Formosa, con canalización del río Bermejo, y de frutales aptos para el frío en el valle del río Chubut, o en el norte de Neuquén, con el agua del Barrancas. Hacia esos sitios se transferirían masas de población.

Una tercera, desviando los embarques de exportación porteños, por tasas diferenciales, por los puertos de Quequén e Ingeniero White. Trasladando la Capital Federal, dividida en: la administrativa a Viedma y la cultural a Salta. Controlando cuidadosamente el ingreso de indocumentados por las fronteras del norte. Impidiendo la instalación de villas miseria, como se ha hecho en San Luis. Etcétera. No vamos a hacer arbitrismo. Simplemente queremos subrayar que hay que hacerse cargo del problema de los cordones suburbanos, y no metiendo, como los avestruces, la cabeza en la tierra.

Bien, además de lo demográfico, está el problema de los costos presupuestarios. Con tanta corrupción gubernamental, no queda dinero para construir cárceles. Luego: excarcelaciones múltiples, y “garantismo” a rabiar. Resultado notorio: la inseguridad centuplicada.

Acá es donde tengo una sugerencia destinada a aquellos que dicen querer combatir la inseguridad.

Al concluir la Gran Guerra, de 1914-1918, Francia desmovilizó a sus tropas. La industria estaba paralizada y los excombatientes no encontraban trabajo. Se dieron al robo. No el registro de los delitos contra la propiedad, comunes a todas las sociedades. No. Lo que aconteció fue la aparición de un fenómeno social masivo, para cuya represión no había cárceles posibles.

Entonces los dirigentes de la Tercera República se acordaron de la existencia de la Guyana francesa. Y hacia Cayena partieron en adelante buques cargados de condenados por reincidencia en asaltos a mano armada. El sitio ecuatorial era bastante inhumano: tal como se ha pintado en la novela “Papillón”. Llovieron las críticas, por la violación de los derechos humanos. Empero, el Gobierno francés se mantuvo firme, y consiguió controlar la situación criminal. La amenaza de la deportación cundió con fuerza ejemplarizadora. Luego, se restableció el ritmo de la producción industrial y creció la oferta laboral.

Pasó el vendaval delictivo. Los hurtos y afines volvieron a ser un problema individual, no social. Se cerró Cayena. Y ese penal pasó a la historia. Bien. Pues nosotros tenemos nuestra Cayena. Que no es para nada calurosa. Nos referimos a la Isla de los Estados. Territorio argentino, abandonado por el Estado nacional y provincial (dato seguramente vinculado a los Tratados de Madrid firmados por el canciller Domingo Cavallo). Allí estuvo el “faro del fin del mundo” (Julio Verne). Allí el gran Piedrabuena instaló un penal.

En 1982 se había comenzado a erigir el pueblo “Crucero General Belgrano”, pero, entre los primeros actos de gobierno de Raúl Alfonsín estuvo el de la paralización de las obras emprendidas. El despoblamiento continúa hasta el presente. Prueba acabada de la “democracia de la derrota”, antes enunciada. La Isla goza de una fauna y una flora excelentes.

Por eso, se me ocurre que es el sitio ideal para restablecer aquella antigua cárcel para Reincidentes que funcionara en Ushuaia. Pero con una notable diferencia. Acá se trataría de un penal abierto. Los reclusos reincidentes serían llevados en buques hasta la isla y dejados allí, con suficientes alimentos, abrigos y elementos de construcción. Lo demás correría por cuenta de ellos. Podrían autogobernarse o lo que fuere. Y permanecerían allí hasta que la ola delictiva amenguara.

Con el añadido de que el Penal al tiempo que promovería la Seguridad, contribuiría a la Soberanía atlántica, dada su proximidad con Malvinas (Es lo que hizo Cook con los presos que llevó a Australia). Ahí dejo esta sugerencia.

— Inflación. Viene la inflación, de la que es casi inútil hablar porque toda ama de casa la comprueba diariamente en el supermercado. Aún está controlada —a pesar de ser la más alta del mundo—, pero se puede desbocar. Eso puede acontecer por el inmenso gasto público no reproductivo. Por las “becas” de las que hablábamos más arriba. Al fin de cuentas la gran crisis mundial de estos días es por razón de los déficits fiscales. Todos los países centrales están haciendo ajustes inmensos.

No es absurdo pensar que acá va a suceder algo similar. El Gobierno dice que no quiere eso. Pues, ningún Gobierno ha querido renunciar al “Welfare State”, y hoy, a regañadientes están arriando velas y hachando gastos superfluos.

No obstante, resulta que la inflación ha tenido un efecto electoral sorprendente (para los dirigentes opositores que la condenaron durante la campana). Las clases medias bajas, que equivocadamente se suponía adversas al gobierno —especialmente por el impacto de los escándalos estruendosos y sucesivos (Schoklender-Bonafini, Zaffaroni, Jaime, Miceli, Antonini Wìlson, Skanska, Morgado-Rachid, etc., etc.)—, no sólo no se han inquietado por las mentiras obvias del INDEC, sino que han apostado a la inflación.

Es el voto-cuota. Los electrodomésticos comprados a créditos fijos de largo plazo, cuya deuda la inflación puede licuar. Ni qué decir de todos aquellos que han comprado automóviles o motos nuevas, a cincuenta meses sin interés: todos ellos son partidarios a muerte del “statu quo”.

No hagan olas. Este año la producción automotriz duplicó la del año pasado. Cientos de miles de nuevos automovilistas. ¿Cuántos de ellos se interesarían por las denuncias de Carrió, de Alfonsín o Duhalde…? Fare l´America. Hedonismo craso. ¿Recuerdan? Se creen “vivos” porque piensan jorobar a las concesionarias merced a la inflación. Las empresas cuando cubren diez cuotas ya saldaron el precio. Y, entre todos echan nafta al incendio monetario. Después se verá.

— Injusticia. Y queda la injusticia. Que, como es sabido, es más vieja que el mundo. Pero que en la Argentina bate records mundiales. Tomen un solo caso. El de ese juez federal de la ciudad de Buenos Aires, maricón famoso y asumido, pescado en un burdel para invertidos. Este caballerito, que se construyó una casa cuyo precio excede largamente sus emolumentos, fue acusado de enriquecimiento ilícito. En ese carácter tuvo que resolver una denuncia contra el matrimonio presidencial por el mismo delito de enriquecimiento ilícito del que él estaba imputado. Por supuesto que la archivó en forma acelerada.

Impertérrito, continúa recibiendo cuanta acusación roce al Gobierno, y en todas actúa como era de esperar (vgr.: admitiendo a la Bonafini ed altri como querellantes en la causa en la que hace rato debían figurar como imputadas).

Pero el problema no es él, sino la sociedad, la dirigencia que tolera su conducta. Ya se sabe: “la culpa no es del chancho…”

Dos camaristas que resolvieron que las armas argentinas que llegaron clandestinamente a Ecuador y Croacia, no salieron por vía de contrabando. Así, Carlos Saúl Menem pudo seguir apoyando al Gobierno en el Congreso. Y ni qué decir de los departamentos que Eugenio Raúl Zaffaroni alquiló a una madama para su “vivienda personal” (las cinco residencias…) y donde, como era de presumir, funcionaron prostíbulos (máxime dados los montos de los cánones cobrados, el doble de los usuales).

Escándalo que hasta ahora sólo ha provocado adhesiones de Academias y Universidades Públicas al referido juez. La conclusión obvia es que en este país se ha quedado sin justicia.

Luego: inseguridad, inflación e injusticia. Establecidas, consolidadas.


IV. ELECCIONES

Computando todos los elementos antes descritos, se puede entender lo acontecido con las elecciones recientes. Sin entrar en la consideración del fraude cometido (en una mesa del circuito comicial de la Catedral en La Plata, apareció un sobre con un voto para el Frente para la Victoria con un billete de cien pesos, olvidado por la beneficiaria… En otra, doña Cristina obtuvo el cien por ciento de los votos, a pesar que de que allí habían votado los fiscales de los partidos opositores.

El ministro Randazzo, con sólo el 2% escrutado, adelantaba la cifra con sus decimales exactos que se anunciaría al final; la empresa electrónica encargada del escrutinio es la misma que digitó un fraude escandaloso en la Venezuela de Chávez, donde los resultados fueron exactamente al revés de lo registrado en las encuestas previas, etc.), cabe dar por hecho que el kirchnerismo cuenta con el apoyo de la mitad de la población (en la otra mitad, los más destacados son los votos en blanco).

Ante esos sufragios, como frente a un Buda, los democratistas inclinan la cabeza y se van a llorar en la obscuridad su desolación popular. “¡Volonté Générale!”, roussoniana. El Pueblo Soberano, de los hipócritas. Frente ese Moloch de papeletas se rinde la voluntad de la oposición. Total, el “pueblo nunca se equivoca”, salvo… cuando se equivoca.

Por otra parte, ninguno se pregunta por qué fallaron sus cálculos.

Nada quieren saber de un voto social, de clases sociales. De los desocupados becados y de las cuotas de los créditos clasemedieros. Becas y cuotas sumadas daban el triunfo al Gobierno. Y “fútbol para todos”: pan y circo (“Tinelli y el plasma”, en la frase que tantas críticas le aparejó a Biolcati).

Del malón y del hedonismo que ahora le pasaban su cuenta al país. Al respecto, no debe olvidarse que el Estado Nacional está gastando alrededor de 230.000 millones de pesos en lo que denomina “Gasto Público Social”. Es decir de un “gasto” del que vive “casi un tercio de la población argentina”, y el cual forma parte “de la más formidable red de contención y clientelismo que haya conocido la democracia desde 1983” (Díaz, José Antonio, “Oposición de pitufos”, en “Noticias”, nº 1810, 3 de setiembre de 2011, pág. 38). Hoy, dicho gasto irreproductivo constituye un 4,1% del PBI.

Asimismo, debe tenerse presente que para los referidos “becarios” no ha existido ninguna otra consideración. Verbigracia: Schoklender no les ha hecho ni mella. Y tanto que la gorda Bonafini, en vez de estar escondida en su casa, se ha dado el lujo de instalarse en primera fila entre los que festejaban el triunfo del Frente para la Victoria.

Mientras los locutores y comentaristas de todos los canales de TV pujaban entre sí para ver quien se quedaba con los laureles de la mayor obsecuencia a CFK, los sesudos asesores de los grandes diarios divagaban, queriendo desviar los tiros hacia la dirigencia opositora (que como todo el mundo sabe, no brilla ni por su inteligencia ni por su prudencia).

A propósito, al día siguiente de los comicios, el Gobernador Scioli, tan contrito y rezador él, nombraba ministra de Educación de la Provincia de Buenos Aires a una hermana del rey de la TV kirchnerista, Diego Gvirtz. ¿Tendrán alguna relación estos asuntos…? En todo caso:¡habrá que ver lo que va a hacer esta señora con los colegios católicos!

También veremos qué pasa con la anunciada leyes de despenalización del aborto, vientres de alquiler, supresión de crucifijos en lugares públicos, eutanasia y otras joyitas “igualitarias” y “progresistas” que tienen en carpeta ( que, ¡oh coincidencia!, son las mismas que desde los organismos internacionales —como la UNASCO— impulsa la Federación de Redes del Atrio, nuevo nombre de la Masonería Ampliada).

La anterior digresión nos lleva al meollo de la cuestión. En las centrales empresarias habría temor por una acentuación de la política “populista”. ¡No! ¡Que se queden tranquilos esos caballeros! Nada de “populismo”. A lo sumo cuando los gobernantes efectivos (Carlos “el Chino” Zannini, Horacio “el Perro” Vertbisky, Nilda Garré, Juan Manuel Abal Medina, Juan Cabandié, Eduardo “Wado” de Pedro, José Ottavis y “el Cuervo” Andrés Larroque) lo estimen oportuno, se aplicará una economía colectivista. Pero de “populismo” ni una palabra. Sólo marxismo puro y simple. Claro que al modo neo-Montonero de “La Cámpora” (con Gramsci y la Escuela de Frankfurt, asociados al imperialismo financiero).

Porque ése, y no otro, es el totalitarismo que nos espera.

Entonces sí, la Argentina habrá tocado fondo. El fondo del fondo. No habrán dejado ni una luz al final del túnel. Carlos Kunkel podrá sacar el sol de la bandera para reemplazarlo con el pañuelo blanco de las Madres de Plaza de Mayo, la Barrick Gold extraerá los miles de toneladas de oro sin control alguno, sin pagar impuestos y la imagen del Che Guevara se entronizará en todas las aulas. El “capitalismo de los amigos”, o de los multimillonarios izquierdistas (la Presidenta ha declarado este año 76.728.639 pesos de capital, cuando en 2002 declaraba $ 2.239.515; los ministros Héctor Timerman y Juan Luis Manzur crecieron un 74% en su patrimonio en un año; los jefes de la SI, ex SIDE, Francisco “Paco” Larcher y Héctor “Chango” Icazuriaga han incrementado sus patrimonios en un 1.000% y en un 3.140%, respectivamente; el gobernador de la provincia de Tucumán, José Alperovich, pasó de $ 3.261.309 en el año 2006 a $ 20.627.274 en el 2011), que es muy congruente con la persecución solapada a los productores rurales, se habrá impuesto sin limitaciones.


KAPUTT

Dicen que los clavadistas y buceadores necesitan llegar hasta el fondo de la pileta para impulsarse con los pies hacia arriba. ¿Será ese el caso de la antigua República Argentina? ¡Dios dirá!

En cualquier caso, debe recordarse con Boixadós, que la Argentina es un país misterioso, en donde, cuando menos se piensa, salta la liebre. Roguemos para que ese dato no previsible acontezca, y que sea pronto.

25 nov 2011

Juana "la loca"





Brillante escena, y una actriz maravillosa. Cuando Juana hace abrir las puertas y se rodea del amor del pueblo, se hace evidente que aquellos quienes comparan a Kretina con la hija de los Reyes Católicos, en una escena similar, tendrían –necesariamente- que hacerla rodear con agitadores profesionales, periodistas pagados y la peor chusma que infecta a nuestro país; nunca la podrían rodear con el amor del pueblo.

23 nov 2011

Un cipayo caminante






http://caminante-wanderer.blogspot.com/2011/11/lectura-obligatoria.html


"Sin cuestionar el heroísmo de muchos de los combatientes de Malvinas y mucho menos los derechos de Argentina sobre las islas, queda clara, luego de la lectura del libro, la insensatez de dos trasnochados -Galtieri y el Bolita Anaya- que nos metieron en una guerra totalmente improvisada e innecesaria que le costó tanto a nuestro país, desde la destrucción de su flota aérea hasta la posibilidad real y concreta de ejercer la soberanía en el archipiélago en el largo plazo".

Hay diversas formas de morir, la Fuerza Aérea Argentina eligió la suya en Malvinas.

Allí, la Fuerza Aérea dio todo lo que tenía, en lo espiritual, y en segunda instancia (muy lejos), en lo material, se rompió en su testimonio de heroísmo para ejemplo de las futuras generaciones de argentinos.

Eso es algo que un cipayo no entiende, por ello se refiere a la "destrucción de la flota aérea", en el sentido material.

El cipayo confía en las promesas de la pérfida Albión, al referirse a la pérdida de la posibilidad de ejercer la soberanía en las Islas.

Hay varias formas de morir, y al ver el estado de lenta agonía de nuestras bases aéreas, o de los aviones descuartizados por los repuestos, puesto que no hay presupuesto para comprarlos, o de los pilotos entrenadores que emigran hacia el ámbito privado al no tener posibilidades de forjar un proyecto de vida para ellos y sus familias; la Fuerza Aérea eligió el camino que la acerca a la inmortalidad, antes que el de la muerte anónima en la indiferencia que se le impuso desde 1983.

G. K.

21 nov 2011

Análisis del Protágoras de Platón (Gustavo Bueno)






Escribe: Gustabo Bueno




Por supuesto, ni Sócrates ni Platón, a pesar de su implacable análisis, han podido acabar con los sofistas, en su sentido más estricto, ni es posible acabar con ellos, como tampoco la medicina puede acabar con las enfermedades. Tan sólo es posible intentar «mantenerles a raya».



Pero los sofistas se reproducirán siempre, precisamente porque la multitud y los gobiernos necesitan estos científicos de la personalidad, estos maestros de la virtud. Por ello, tampoco negamos a los sofistas su «función social». En la Edad Media, por ejemplo, la función de los sofistas ha sido desempeñada por el clero, es decir, por un conjunto de «curas de almas» encargados de edificar a los individuos, de elevarles desde su estado natural (de pecado, de indefensión) hasta su estado sobrenatural.


Pero en nuestro siglo, cuando el clero de diferentes confesiones va perdiendo su poder –no ya, en modo alguno, cuantitativamente, pero sí cualitativamente, ante las extensas capas sociales ilustradas por una educación científica– los sofistas renacen bajo formas nuevas.


¿Podemos identificarlos?. Con toda seguridad, porque estos nuevos sofistas son ahora los que se autodenominan «científicos de la educación», o bien aquéllos que siguen definiendo a la educación, al modo de Protágoras, como «el proceso de convertirse en persona» (Roger) o como la «educación liberadora» cuyo objetivo fuese la «concientización», el «hombre como sujeto», &c., &c. Lo que hace siglos fueron los sacerdotes son, pues, hoy, los pedagogos científicos (y, por motivos similares, los psicoanalistas, y tantos psicólogos). No desconfiamos del todo en que, después de meditar el Protágoras platónico, pudiera decir más de un científico de la educación, en la España de 1980, lo que González Dávila decía en la España de 1780: «Sacerdote soy, confieso que somos más de los que son menester».


Porque son las llamadas «ciencias de la educación» indudablemente la versión que en nuestro siglo o encarna mejor a la sofística que Sócrates ataca en el Protágoras. Puesto que no siendo ciencia en modo alguno se presentan corno tales («Un algoritmo de aprendizaje es un producto vectorial mixto: A = (w, R Ø), en donde y …, &c.»). Por nuestra parte, no criticamos la posibilidad de tratar científicamente amplias cuestiones relativas al aprendizaje, a la instrucción en virtudes positivas (las de Ortágoras, las de Fidias). Nos dirigimos contra la pretensión de un tratamiento global de la Educación (Skinner), de un tratamiento científico de la formación científica de la personalidad (las virtudes de Hermes) corno «tarea integradora en la educación humana del hombre» (Sucholdosky).


Porque este tratamiento global, el de las ciencias de la Educación, precisamente por serlo, no puede ser científico, sino filosófico. Y es pura propaganda gremial el presentar planes generales de educación, metodologías pedagógicas globales, como algo «científicamente fundado»: las relaciones entre las diversas ciencias del aprendizaje, si las hay, no pueden ser científicas. Y, sin embargo, los nuevos sofistas, logran convencer a los estados y a los ciudadanos de su importancia y obtienen asignaciones económicas que, si distribuidas por cada científico de la Educación, no suelen alcanzar en general a las cien minas, en conjunto constituyen sumas muy superiores a las que podría obtener Fidias «y diez escultores más».


No pretendemos aquí, pues, devaluar todo aquello de lo que se ocupan las ciencias de la educación, porque sin duda, ellas arrastran funciones más o menos oscuras, pero que son necesarias. Pero al arrogarse la función de «ciencias» se hinchan, se envanecen y desvían constantemente de sus fines sociales (acaso enseñar la mnemotecnia, y no la creatividad; acaso enseñar el lenguaje escrito, y no la capacidad de hablar; acaso enseñar la gimnasia y la danza y no la expresividad).


Pero mediante su presentación como científicos, engañan a los poderes públicos, y a las familias, es decir, se convierten en sofistas, prometiendo, por ejemplo, mediante el cultivo de la libre creatividad o la expresividad corporal espontánea, la auto-realización de la personalidad misma del individuo (cuando ya sería bastante que se atuviesen a enseñar la flauta como Ortágoras de Tebas o la pintura como Zeuxis).



Y lo que ocurre es que, al arrogarse la función del maestro de la personalidad, no sólo se confunden y se desorientan, sino que producen daños irreparables a sus discípulos, sin perjuicio de lo cual, se atreven a percibir grandes sumas de dinero.







20 nov 2011

Homero y el arte
















Debe ser la imagen más recreada en el interior del Homero promedio, más que la de Washington, Franklin, o el G.I. Joe de turno.

Una imagen que no dice nada, no tiene fuerza ni para mover los dos cabellos que desafían la calvicie de Homero.

Arte for dummies.

La obra de arte devenida en adorno que combine por sus colores con el ambiente que habita Homero.

Velázquez no podría ser norteamericano. Solo esa civilización de vulgares mercaderes podría haber engendrado un Andy Warhol, a quien se lo podrá criticar de muchas maneras, pero es honesto, su arte refleja el alma de Homero, el alma de una civilización de la que él mismo es parte.

A un “artista” norteamericano no se lo podría ocurrir representar a Marilyn con anteojos oscuros de trinchera, disfrazada por el temor de ser reconocida por Homero en la gran urbe. Esa imagen sería tan poderosa como las bromas macabras de Velázquez para con la familia real.

G. K.

15 nov 2011

6-7-8 (Tributo)

12 nov 2011

Downton Abbey






Esta serie inglesa tiene magia, el guión asume como protagonistas a las profundidades de la personalidad de cada integrante de Downton Abbey, sea el Lord o la ayudante de cocina, la Lady heredera o el chofer. Además es una muestra de la educación inglesa (de no hace mucho más allá de unos pocos años) donde un muchacho de padre taxista no puede imaginar otra cosa para su futuro que ser taxista; incluso si deseará otra ocupación, no contaría con el capital cultural necesario para cumplir su sueño (no cualquiera iba a Oxford).


Le otorgo 5 Chester's de oro a esta serie.

Mujeres y travestis





Sodomonio, "matrimonio igualitario", documentos de identidad con nombres femeninos, travestis que judicializan su indignación al no ser reconocidos como mujeres; y Audrey Hepburn entonando una melodía en el piso de abajo de tu departamento para recordarte que algunas cuestiones no son una construcción cultural, sino que son naturales.

10 nov 2011

Rita y los "trabas"




"Gilda", Una bomba de destrucción masiva..., y después los travestis piden que los denominemos como "mujeres". ¿Alguien puede atreverse a tan siquiera pensar en tratar de calcular la distancia entre Rita Hayworth y "Florencia" de la "V"?

3 nov 2011

El Ojituerto espera al final del arcoiris






A la mierda todo eso, tenemos que seguir adelante con esto
Tenemos que competir con los astutos fascistas
Hay demasiados hogares ardiendo
Y no suficientes árboles
Así que a la mierda todo eso
Tenemos que seguir adelante con esto

No puedo parar
Pierdo el trabajo
La mente se va
Silicona
Que bomba
Escapa
Día de pago
Haz heno
Estropeado
Necesita arreglo
Gran seis (siete-ocho)
Clickity clic
Espera
Oh no
Brrrrrrrrrrrrring, ¡bingo!

Hazles reír
Hazles llorar
Hazles bailar en los pasillos
Hazles pagar
Hazles quedarse
Hazles sentir bien

Ahora no Juan
Tenemos que seguir adelante con la proyección
El Ojituerto espera al final del arco iris
¿A quien le importa de que se trata
Mientras los chicos vayan?
Ahora no Juan
Tenemos que seguir adelante con el espectáculo

Espera Juann tenemos que seguir adelante con esto
No se lo que es
Pero se ajusta aquí como…
Ven al final del turno
E iremos a emborracharnos
Pero ahora no Juan
Tengo que seguir adelante con esto

Espera Juan
Creo que ponen algo bueno
Yo solía leer libros pero…
Podrían ser las noticias
O algún otro abuso
O podría ser un espectáculo reutilizable

A la mierda todo eso, tenemos que seguir adelante con esto
Tenemos que competir con los astutos fascistas
No necesitamos preocuparnos por los golpistas torturadores
Hay que someter al oso nazi
Bueno, quizás no al oso genocida
Quizás a los iraníes
Hemos mostrado al mundo el modelo nacional y popular
Ahora vamos a mostrarle a estos
A hacernos sentir resistentes
¿Y no estaría la Viuda encantada?
Na na na na na na na

“s’cusi dove il bar”
(¿Que?)
“se para collo pou eine toe bar
s’il vous plait ou est le bar”
(¡...dilo en argento progre...!)
“hey, donde está el maldito bar Juan”
(¡Oh, ahora hablas!)
“¡Oh reglas progresistas!, ¡La Cámpora manda al ocaso!”
“¡Vamos, Kretina!”
“¡Martillo, martillo martillo, martillo, ahora!”

El corralito 2011





Hoy fuí a cambiar el dinero acreditado (sueldo) en mi cuenta del Banco Ciudad por verdes, y no me vendieron ni un paquete de yerba.

No soy un ciudadano digno de comprar moneda extranjera, según la AFIP, soy de segunda categoría.


Supongo que todo se normalizará cuando el verde este a 6, 7, u 8 mangos; y una vez más los ciudadanos de bajos recursos financiaremos la fiesta "nacional y popular".


http://www.periodicotribuna.com.ar/9...-y-aduana.html

Sin embargo, parece que los funcionarios de la AFIP ya se cubrieron comprando dólares, antes del "corralito", como lo hizó el tuerto hijo de mil putas que compró DOS MILLONES DE DÓLARES para comprar hotelitos en el Calafate.


Ya le robaron a los jubilados y vaciaron las cajas del ANSES, ya se apropiaron de las reservas del Banco Nación, con el campo no pudieron (aunque la dirigencia egoísta campesina ahora se cortó sola -¿para cuando la adultez de la responsabilidad social? ), y ahora nos roban a los ciudadanos de más bajos recursos incautando nuestra posibilidad de resguardarnos en otra moneda ante la inminente devaluación.

Un dato curioso, mientras esperaba que me atendieran, una centena de orcos reclamaban a viva voz por sus "subsidios", de "descansar", "no trabajar", y que se yo cuantos otros.

Esto se acaba.

30 oct 2011

"EL" vive en las cloacas



Kristina reconoce que "EL" (el tuerto maligno) vive en las cloacas.

A la hija de los Reyes Católicos, por menos que esto la adjetivaron como "la loca", ¿que adjetivo le pondrían a esta multimillonaria usurera que habla de los pobres gesticulando con sus relojes de 30.000 dólares brillando de manera grosera y ostentosa en sus muñecas, mientras evoca a "EL", coloca como vicepresidente a un adolescente de 40 años y lidera una secta -concepto desarrollado por Tomás Abraham- y que realiza una caza de brujas entre los disidentes acusandolos de "genocidas", "nazis", "torturadores", etc?

"EL VIVE EN LAS CLOACAS" (kristina)

26 oct 2011

Bienvenidos a la catacumba

Cada vez quedan menos argumentos para pedirle a Dios que se apiade de la Argentina. Si uno de cada dos argentinos -a través de su voto a Kretina- convalidó el aborto, la eutanasia, la imposición de un tercer sexo construído culturalmente, la banalización del matrimonio, y las mentiras y escándalos de corrupción constatados día a día (Indec), a la vez que le erigen monumentos al emblema Ojituerto del "modelo", y destruyen una imagen de la Virgen de un estadio (por considerarla "mufa"); entonces, ¿cómo seguir pensando que la Argentina es una causa justa?

Nos vemos en las catacumbas.

"Déjenme pensar distinto". Mujer valiente

NOTIVIDA, Año XI, Nº 782, 25 de octubre de 2011

Corrientes, Argentina

DÉJENME PENSAR DISTINTO

Es el pedido de una jueza correntina que rehúsa ser adoctrinada en la “ideología de género” porque contraviene sus convicciones personales. Médicos, docentes, jueces… nadie escapa de las garras de un régimen autoritario que ha emprendido la revolución cultural.

Por Mónica del Río

La Dra. María Eugenia Sierra de Desimoni, Vocal de la Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial elevó un petitorio al Superior Tribunal de Justicia de Corrientes formulando objeción de conciencia a fin de que se la exima de la obligación de asistir a los Talleres para Magistrados, del “Plan para incorporar la perspectiva de género en la Justicia”, impulsado por la C.S.J.N. a través de la “Oficina de la Mujer” (O.M.), que depende directamente de la jueza Carmen Argibay.

Desimoni se vio obligada a hacer este pedido porque la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes dispuso, mediante acordada, que los talleres fueran de “asistencia obligatoria para quienes cumplen tareas en los juzgados y tribunales colegiados” de la provincia. En el petitorio sostiene: “No invoco la objeción de conciencia para excusarme de resolver un caso sometido a mi decisión jurisdiccional, sino que la invoco porque desde la Superintendencia se me impone un adoctrinamiento en la perspectiva de género a través de la asistencia obligatoria a talleres que son parte de un programa que tiende a convencerme de la ideología que lo alienta. Dicho programa contraviene mis íntimas convicciones personales”.



El Plan para incorporar la perspectiva de género en la Justicia argentina

El “Plan para incorporar la perspectiva de género en la Justicia argentina” afirma en su presentación que “El concepto de género es una construcción social que se genera, se mantiene y se reproduce, fundamentalmente, en los ámbitos simbólicos del lenguaje y de la cultura. Sin embargo, mientras esos cambios culturales se producen, a la justicia le compete impulsar estas modificaciones, reproduciendo los nuevos roles y lugares para el quehacer de varones y mujeres en consonancia con los paradigmas internacionales ya modificados para aplicarlos a las relaciones entre los justiciables”.

El Programa diseñado por la O.M. de la Corte tiene como uno de sus objetivos “permitir la comprensión de que el concepto de género es una construcción social de la que todos participamos y que, por lo tanto, podemos transformar” (punto 2.b Objetivos parciales).

Para llevar adelante el Plan, la O.M. elaboró el “Protocolo de trabajo en talleres para una justicia con perspectiva de género” (hay protocolos para magistrados, funcionarios y personal administrativo de la justicia, validados por el Sistema de Naciones Unidas en Argentina). El proyecto ha sido respaldado por diversas agencias (ONU-Mujeres, UNICEF, PNUD, UNPFA, OPS) que prestarán ayuda financiera para su realización.

El Protocolo tiene en la ETAPA 1: un módulo de compromiso y transformación, previéndose que este compromiso pueda implicar, en algunos niveles, enviar periódicamente las resoluciones, proveídos y/o fallos, o completar encuestas, en las que la persona que haya asistido al taller considere que se ha aplicado la perspectiva de género en la dependencia en la que preste funciones a su cargo.

La ETAPA 4 consiste en A) el monitoreo por parte de miembros de la O.M. como de auditores externos, y B) Transcurrido un año de iniciada la réplica se realizará un encuentro de todos los actores involucrados a fin de evaluar la efectividad del programa … “El proceso se reiniciará una y otra vez” (www.csjn.gov.ar).

Los fundamentos de la objeción de conciencia de la jueza Desimoni

Reconocemos que nos cuesta extractar sólo unos párrafos de un petitorio, valiente e ilustrativo, que amerita su lectura completa.

Dice la Dra. Desimoni:

“La perspectiva de género es una ideología (es decir, es un sistema de pensamiento cerrado) que defiende que las diferencias entre el hombre y la mujer, a pesar de las obvias diferencias anatómicas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que son unas construcciones meramente culturales y convencionales, hechas según los roles y estereotipos que cada sociedad asigna a los sexos”. (.)

“Esta ideología propone la búsqueda de la “liberación total” del hombre en todos los órdenes, tras la de-construcción del lenguaje, de las relaciones familiares, de la reproducción, de la sexualidad, de la educación, de la religión, de la cultura, etc. Cuando el hombre se libere de todo eso -dicen- será libre”. (.)

“La ideología de género se plantea destruir una serie de realidades que denominan "roles". Roles de la masculinidad y feminidad. Los ideólogos de género defienden que el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado en hombre o mujer”. (.) “La ideología de género no batalla por la equiparación de la mujer” -afirma- “sino que lucha para que no haya distinción de sexos, que es algo distinto.” (.)

“Todo ordenamiento positivo está basado en unos principios éticos, en una determinada visión antropológica y, en última instancia, en concepciones morales y sobre el hombre. Esta afirmación es válida aún manteniendo el correspondiente ámbito de autonomía y distinción entre derecho y moral. (.) Ni a nivel legal, ni a nivel personal, existen posiciones moralmente ‘neutrales’”.

“El esquema de valores, al que adhiero, se asienta sobre la convicción precisamente contraria a la que se me pretende impartir en los talleres de perspectiva de género, con asistencia obligatoria”:

“Desde la religión que profeso (católica apostólica romana) se sostiene que ‘La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura. Con el ateísmo, el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo, sobre lo bueno y sobre lo malo. Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual. Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo’ (Cardenal Joseph Ratzinger)”.

“Entiendo que la diferencia entre hombre y mujer es natural, el sexo biológico viene determinado por los cromosomas XX en la mujer y XY en el varón. Es una misma naturaleza humana que se posee de modo distinto. Eso significa que la unidad y la igualdad entre el varón y la mujer no anula las diferencias entre ellos”.

“Para demostrar la sinceridad de la creencia, basta con referirme a que he jurado ‘por Dios, la Patria y los Santos Evangelios’ porque profeso la religión católica, apostólica, romana y como la postura de la Iglesia Católica frente a la ideología de género es de conocimiento público (.) constituye suficiente prueba de mis convicciones personales”.

“Adjunto libreta de familia cristiana, donde consta mi casamiento religioso y el bautismo de mis tres hijos”.

Sostiene Desimoni que el Plan, tal como fue diseñado por la Oficina de la Mujer de la C.S.J.N., contraviene el derecho a profesar libremente sus ideas y afecta su libertad de conciencia, porque “va más allá de simples exposiciones o sugerencias, clases magistrales informativas, porque está elaborado en etapas”, e incluye el monitoreo y la evaluación, tras los cuales se realizarán los ajustes necesarios y “el proceso se reiniciará una y otra vez!!!!!”. Finalmente clama: “Solo pido: Déjenme pensar distinto”.

_________________________________________

NOTIVIDA, Año XI, Nº 782, 25 de octubre de 2011

Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja

Página web: www.notivida.org

Email: notivida@hotmail.com

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24 oct 2011

Duelo Nacional



21 oct 2011

Malvinenses


































Historieta argentina aparecida hace unos meses sobre "Malvinas".








Artísticas



El asesinato de Quiroga, según un joven de 15 años. Me costó, pero al menos, ya no dibujan al "Che".

16 oct 2011

Agatón















Ven a mi amante pecho, hermoso gato,
escondiendo las uñas de tus patas,
deja que pueda hundirme en tus pupilas
donde el metal se funde con el ágata.

Cuando acarician con fruición mis dedos
tu cabeza y tu lomo cimbreante,
y mi mano se embriaga de palcer
al palpar todo tu cuerpo eléctrico,

me imagino estar viéndola. Sus ojos,
como lo stuyos, bestezuela amable,
hieren hondos y fríos, como un dardo,

y de los pies a la cabeza, un aire
muy sutil, un perfume peligroso
flotará en torno a su moreno cuerpo.

Baudelaire

Borges y la cultura kirchnerista



Antes de entrar a cursar, me fije en esta imagen y en otras tantas; todas ellas con un gato y el bibliotecario ciego (inspector de pollos para la cultura peronista). Me pregunto, si el viejo viviera y escribiera otra "Fiesta del Monstruo",... ¿que puesto en la administración pública le otorgaría la inteligencia kirchnerista?

¿Le encargarían el guión para una teleserie financiada por el Estado, donde se busque generar la condena social sobre los ciudadanos disidentes al régimen?

¿Lo otorgarían la dignidad de mandadero bajo la supervisión del Director de la Biblioteca Nacional, -la reencarnación de los seis, siete sabios de Grecia (o quizás ocho)-, Horacio Gonzalez?

Titus Pullus





¡Roma Invicta est! Titus padre de Cesarión (luego de su furtivo encuentro con Cleopatra), asesino de Cicerón (no comprendió el proyecto político de César y recibió su merecido), y otros tantos logros en su peculiar cursus honorum. En este video hace honor a la mención que el divino Julio hace de él en sus célebres "Comentarios"


(De Bello Gallico, V Libro, Párrafo XLI)
¡¡Décimo tercera!

13 oct 2011

Los tres mosqueteros 2011





Lejos de París, soñar con ser un mosquetero del Rey.

Un Rey que no sea esclavo del dinero y que por tanto desprecie a los mercenarios y corruptos.

Un uniforme con una Cruz de Plata sobre una capa de terciopelo azul, un sombrero de altivo penacho, y una espada legada en herencia familiar, que brilla anunciando muerte a los enemigos del rey.

Un rey que no sea un “dirigente oligárquico”, un “polítiquero”, un “primer ministro parlamentarista”, o un “presidente de lo cuantitativo”, sino el reino encarnado, por quien uno pueda elevar orgulloso al cielo su copa rebosante de vino y en una plegaria pedir: ¡Dios salve al rey!

Así me imagino la inspiración de Alejandro Dumas, ante las consecuencias de la revolución francesa, al escribir su sueño mosquetero.


G. K.

El maestro Calderón Bouchet y el modernismo





12 oct 2011

Pensando a contracorriente

Escribe. Juan Carlos Monedero (h)




Pensando a contracorriente
Cuestiones disputadas sobre la naturaleza de la fe
y la capacidad humana para conocer la verdad



Introducción

Pretendemos con este artículo trazar unas sencillas coordenadas para ubicarnos en dos temas muy importantes: la naturaleza de la fe y la capacidad humana para conocer la verdad. Ambas son cuestiones perennes y relacionadas. La primera es objeto –no siempre de forma explícita– de permanentes discusiones: el espacio concedido a la fe dentro de la sociedad está directamente relacionado con el concepto que se tenga de ella. Observando las razones de quienes desean prohibir la exhibición de símbolos religiosos esto es patente.


Respecto al alcance del conocimiento humano, mencionaremos que ya Sócrates, Platón y Aristóteles como los sofistas Protágoras y Gorgias encarnaron las diferentes posturas que, en lo sustancial, perviven hasta la actualidad; estamos hablando, pues, del pensamiento realista o clásico –por un lado– y del escepticismo, relativismo, agnosticismo –en sus múltiples variantes– por el otro. Sobre ambos debates –que separaron y separan las aguas– ofreceremos una respuesta desde la doctrina católica.


Podría sorprender que desde el comienzo manifestemos abiertamente nuestra procedencia; pero lo hacemos siguiendo –sólo en esto– las palabras de José Ingenieros, cuando dice que aquél que expone su pensamiento “no desea presentarse como imparcial frente a espectadores que no lo son”. Comencemos, pues, abarcando las relaciones entre la fe y la inteligencia humana. En un segundo lugar entraremos de lleno en la polémica entre quienes afirman la capacidad de la inteligencia de conocer la verdad y quienes la niegan.




Dos posturas adversas

Según la noción corriente y más divulgada de “fe religiosa”, ésta es algo subjetivo, personal, íntimo. Cada persona vive su propia fe, a su manera, cumpliendo únicamente aquellas reglas que libremente ha decidido asumir. Esta “religiosidad” acaba siendo absolutamente incomunicable; su contenido queda a merced de las decisiones humanas, careciendo de la seriedad y reverencia que es propia –o debería serlo– de la Revelación de un Dios, que no cambia como el mundo ni pasa como la historia sino que es inmutable. Esta postura excluye, por tanto, cualquier intento de racionalidad: intentar comprenderla o dar razones de ella conspira contra el lugar que se pretende darle en la propia vida.


Así, lo religioso cobra un carácter ornamental, anecdótico, romántico, tolerado mientras no se lo tome demasiado en serio. Este concepto de fe siente horror por la sola idea de una única religión verdadera; motivo por el cual proclama a cuatro vientos el derecho de creer en lo que a cada uno se le antoje. Pesa la sinceridad del que cree y nada importa qué se cree.


Frente a esta primera posición, se encuentran aquellos que rechazan la fe y –con justicia o sin ella– la describen con las mismas notas arriba mencionadas. Absurda, insostenible racionalmente, la fe fue fabricada por los hombres para consolarse en el medio de los dolores y dramas de la existencia: la máscara blanca de un mundo negro. Dios es un invento del hombre. Si la fe es absurda y lo absurdo es lo que no puede ser, la fe es falsa. Relegada y explicada la fe desde el terreno psicológico –acaso como una alucinación o histeria–, estas personas se recuestan naturalmente en el único conocimiento que, a su juicio, les abre el secreto de la realidad: el conocimiento científico.


La llave maestra del mundo no viene por la religión sino por la ciencia. Inteligencia y fe son excluyentes: positivismo. La religión habría explicado en su momento determinadas cosas que, con el tiempo, la ciencia se encargaría de ir develando en sus verdaderas causas. Al ritmo del progreso científico, tarde o temprano la fe dejaría de existir.


En el fondo, esta posición afirma que toda creencia religiosa –sostenedora de realidades invisibles e intangibles– responde a la ignorancia humana. No en vano August Comte ponía como “regla fundamental” del espíritu positivo que “toda proposición que no puede reducirse estrictamente al mero enunciado de un hecho, particular o general, no puede ofrecer ningún sentido real e inteligible” , siendo por tanto las proposiciones religiosas no sólo imposibles de afirmar sino también de negar, puesto que nada dicen .



continuará...