9 may 2011

Carta Abierta





Dicen que Sócrates no escribió nada, quizás porque tenía en más alta estima a la enseñanza viva que a la sentencia escrita, a la existencia del día a día que a los cursos de “Filosofía aquí y ahora” del Canal estatal “Encuentro” provistos por Feinmann, el sofista de la hermenéutica oficialista.

Quizás en mi ignorancia, me equivoque en estas apreciaciones y respuestas; después de todo, si tuviera respuestas para todas las preguntas, integraría la agrupación intelectual “Carta Abierta”, me nombrarían Director de la Biblioteca Nacional y acusaría –desde la certeza de ser la reencarnación de los siete sabios de Grecia (de todos ellos)- a los hombres como yo, de Impiedad y de corromper a los jóvenes de la ciudad.

Cuando se reúnen los “intelectuales” de “Carta Abierta”, los sábados por la mañana, las instalaciones de la Biblioteca Nacional rebosan de eruditos ratones de biblioteca; un efecto negativo de la fuga de cerebros de las décadas pasadas que comienza –en mi amor por la comunidad- a preocuparme.

Alguien debería haber pensado en un criterio de demarcación para establecer a quienes se les permitía volver del exilio (a los pensadores), y a quienes se los dejaba en el extranjero (a los intelectuales).

Yo hubiese propuesto una Legión “intelectual” extranjera. Así lo hicieron los franceses, a los indeseables, luego de las políticas de higiene social pertinentes, se los agrupaba en una Legión y se los enviaba lejos, a combatir en el norte de África o en Indochina –lo mismo daba-, la cuestión era expulsarlos, por la salud y el bienestar de la comunidad.

No todas las civilizaciones pueden darse el lujo de engendrar un Sócrates, a veces no es posible mantener las manos pulcras, y alguien debe asumir la tarea –y aceptar el sacrificio- de hacer el trabajo sucio.

A veces desearía que existiese la figura delirante de un Emperador a quien avergonzar en lo que haya quedado de su orgullo patricio, al acudir indignado a él con estos planteamientos, y hacerlo contemplar el circo romano en que se ha convertido el foro de la Biblioteca Nacional.


G. K.

5 may 2011

Concurso Internacional: La estampita del Santo



Comienzan a llegar los valiosos aportes a nuestra convocatoria internacional.

2 may 2011

Concurso Internacional: Estampita de San Juan Pablo II




El beato Juan Pablo II esta cada día más cerca de la Santificación.

Debo replantear mi ancestral predilección por Alejandro VI, el Papa Borgia, tengo su magnífica estampita en mi billetera, en la cual se puede apreciar la belleza de sus actos al hacer malabares con aquellas célebres bulas que repartían el Mundo entre los reyes más dignos de confianza; puesto que mi audacia la cambiaría por la San Juan Pablo II.




¿Cómo sería la estampita de San Juan Pablo II?


Propongo una estética San Jorge matando al Dragón, en la que se aprecie la belleza de la acción de Juan Pablo II aplastando la cabeza de la Bestia Roja marxista, con la leyenda al pie que exprese en solemne devoción: “Azote de zurdos” o “Tiemblen zurditos”.

Quizás un llamado a los artistas del mundo para que la confeccionen en las destrezas de su arte, y luego una exposición en el Museo Vaticano, donde las nuevas generaciones puedan apreciar como la Iglesia bendice a la hora adecuada a sus enemigos de turno, generalmente a la hora de sus respectivos funerales.

Juan Pablo II ¡Santo ya!

¡Santo ya!



G. K.

1 may 2011

Juan Pablo II





La imagen de Juan Pablo II agitando la Cruz en silencio, ante la vulgar y ruidosa profanación marxista sandinista a la Misa ofrecida por el Papa en Nicaragua.

La imagen de un agente contratado por la KGB disparando al pecho de su Santidad en el medio de la Piazza San Pietro.

La imagen de un hombre luchando contra su deterioro físico en su ancianidad, cuando el temblor en las manos, la debilidad de sus piernas y la enorme carga de los años, no le impedían a su joven espíritu, que una y otra vez, él cumpliera la misión para la que había sido elegido. Vivió lo suficiente para ver la caída del muro de Berlín, el inicio del derrumbe del falso coloso soviético.

La imagen de su funeral, el más grandioso del siglo XX, con una platea de reyes y emperadores, como en los viejos tiempos, cuando el Papa era el Patriarca de Occidente, de la Cristiandad.

Tantas otras imágenes que albergo en mi corazón, denotan que la Iglesia “está protegida”, “no tengan miedo”. La audaz decisión de elegir a un Papa proveniente de un país comunista, un “país lejano”, en un contexto en el cual más de la mitad de la población mundial vivía bajo regímenes comunistas marxistas, constituyo una declaración de guerra de la Iglesia hacia la Satania Soviética.

El hombre elegido para guiar a la Nave de Pedro en aquella tormenta, hoy fue declarado Beato en Roma ante cientos de miles de personas. ¡Santo ya!

G. K.