¡Así!, como el lunes próximo pasado, apresurado llegue a casa, luego de sortear las diversas manifestaciones de los sujetos para-políticos extorsionadores
(dueños de las calles de la ciudad, quienes impunes amenazan a los argentinos a fin de conseguir los mezquinos fines de “a quienes” sirVen como perros de riña, perros de aeropuerto entrenados en sus hocicos para oler mierda, allí donde ella esté, allí se dirigirán tironeando cual negro caballo al carro des-alado -militantes de sindicatos armados, grupos de choque, los delincuentes de “Quebracho”, piqueteros oficialistas, y demás carroña que se hace dueña de los espacios públicos-)
;a fin de asistir, en mi condición de fan, a la proyección del último capítulo estreno de “24”.
Debo confesar, allá lejos y hace tiempo, que en mi tierna niñez, también hacía algo similar. Luego de mi cursada doble escolaridad, sabía que en mi hogar aguardaba, preparada para mí, una copa doble de leche caliente con chocolate y vainillas, además de claro, ¡un nuevo episodio de “Los profesionales”!
Recuerdo como en mi ingenuidad de virginidad intelectual, cual niño que se asoma al mundo, preparaba
–con los detalles primorosos de un artesano-
,una reproducción de las Credenciales CI5, que exhibían aquellos dos temibles para-polícias, antes de patearle el trasero al villano de turno, lo cual nos inspiraba (a mis amigos de aquellos tiempos y a mí……no es menester detallar aquí lo que ha sido de ellos –además, …estaría violando el “secreto de sumario”), a realizar divertidas detenciones e idealistas interrogatorios con nuestros compañeritos de cursada.
¡A cuantos futuros tejedores de artesanías que logramos reformar!
Aún recuerdo los azotes que nos propinaron las monjitas del Instituto, al encontrar a aquel niñito -desaparecido por apenas un par de días- en el sótano, y que nos acuso –el muy canalla- de ser sus captores, ¡éramos tan inocentes, jóvenes, jodones y jactanciosos de nuestras pequeñas hazañas!
"¡Confesó!", decíamos orgullosos al celebrar con un helado, el éxito de nuestras metodologías.
Además, recuerdo con gratitud, las enseñanzas morales con la que los guionistas de la serie nos aleccionaban –las moralejas de He Man me resultaban insufribles-, como en aquel episodio donde una abogaducha, - a instancias de las conveniencias del politiquero de turno - pretende destruir a CI5, por sus “excesos”, es decir: detenciones ilegales, torturas, deportaciones, amenazas, tácticas de terror psicológico a través de los medios, desinformación, “violencia injustificada”, etc.
En contrapartida, “Los profesionales”, solo podían justificar su accionar, si lograban establecer que la ciudad era: Una Jungla.
Abogada: “¿A cuantas personas mato?”
Bodie (CI5): “No sé, cuando se arroja una granada en la jungla, uno no se detiene a contar los muertos”.
¡Profético!
Se quedaron cortos, más que aquella ciudad, ¡el Mundo es una Jungla!, donde hay que luchar por sobrevivir, donde el Derecho, lo políticamente correcto, solo lo impone la ley del más fuerte.
Bienvenidos a la Jungla.
G. K.

4 comentarios:
Estimado Ches ..... esto, es una broma, no?
Estimado Milkus,
Es muy grato tenerlo por acá. Aproveche y leí su post sobre la señora de la mantilla y la cuestión de la comunión. Cuidado con las falacias ad hominen (ofensiva y circunstancial).
Asimismo, quisiera contestar su pregunta, pero la plantea en un tono efecto de sugestión psicológica que implica una confirmación o ratificación a la respuesta implícita, que impide contestar por “sí” o por “no”. Reitero: cuidado con las falacias.
Saludos.
G. K.
Nota: ¿Nunca se puso a observar en las plazas, en los días que corren, a los niños jugando a ser Jack Bauer?
¿Acaso ud. lo reprocharía? Además, después de todo, los adultos juegan a ser el “Che” Guevara.
Yo me quedo con la inocencia de los niños.
Chess: no me pida sutilezas a esta hora. Me mareó.
Me aclara un poco el tema por favor?
Estimado Milkus,
No me atrevería a hablarle a ud. de razonamientos incorrectos, de persuasiones psicológicas, puesto que ya los conoce, y mejor que este humilde servidor.
Cuando yo cursaba sobre estas cuestiones en Lógica I, ud. ya podía dar clases sobre las mismas.
Solo puntualice que no las descuide.
Por ej., en el caso de la señora de la mantilla, en vez de tratar de refutar su actitud (la exigencia de comulgar en la boca), se trata de atacar a la persona que hace la afirmación, mediante el hecho de que “usaba mantilla”, luego = retrograda obscurantista intolerante.
En su post, ud. trataba de imponer esta desaprobación psicológica hacia la señora de la mantilla. En lógica, eso se denomina argumentum ad hominem (en este caso, ofensivo).
Aunque, reitero, esto ud. lo conoce mucho mejor que yo.
Sobre su primera pregunta: “¿Esto es broma, no?”, imaginase que yo le pregunte: “Estimado Milko, ¿Ha dejado ud. de golpear a sus hijos?”. Esta pregunta no admite un simple “sí” o un “no”, como respuesta; y sin embargo esta planteada para contestarla de esa manera.
Si ud., contestara “no”, de allí se inferiría que alguna vez golpeo a sus hijos, y allí lo falaz.
Saludos Milko
G. K.
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