29 jun 2008

Una sola carne, y la cuestión del género incompleto.



La persona con el catalejo soy yo.

Una y mil veces había ido allí por algo dulce, luego del almuerzo.
Un chocolate se diluye en lo inmediato, no tiene individualidad como un vino añejo, se despersonaliza. Para los budistas, eso no se debería diferenciar demasiado del nirvana, la pérdida del Yo. Hay gente para todo.

Ella no estaba acomodando el interior de la heladera, o vendiendo cigarrillos, sino, que en ese día, sus dedos acariciaban una guitarra, y entonaba entre suspiros, esa canción que habla de Ser Uno.

Mi mirada se detuvo y mis pensamientos dejaron de fugarse en desorden, puesto que mi atención tenía como objeto la fuerza que el suspiro adecuado podía irradiar a un hombre.

“¡El vino de la vida se había vertido!”, aunque aún era algo temprano para embriagarse.

¿Acaso no decía Schopenhauer que las mujeres no tienen el sentimiento ni la inteligencia de la música, así como tampoco de la poesía y las artes plásticas?. “En ellas todo es pura imitación, puro pretexto, pura afectación explotada por su deseo de agradar”.

“Las mujeres, en general, no aman ningún arte, no son inteligentes en ninguno, y no tienen ningún genio. Basta observar, por ejemplo, lo que ocupa y atrae su atención en un concierto, en la ópera o en la comedia, advertir el descaro con que continúan su cháchara en los lugares más hermosos de las más grandes obras maestras. Si es cierto que los griegos no admitían a las mujeres en los espectáculos, tuvieron mucha razón; a lo menos, en sus teatros se podría oír alguna cosa”. (a)

La mayoría de las personas que me habían dictado clases de filosofía, habían sido profesoras, y solo con una ínfima minoría (profesores) había llegado, sino a entenderme, al menos a respetarlos. ¿Una penosa casualidad?
¿Por qué no hay mujeres que se hayan destacado en filosofía, en artes pictóricas, en…..los distintos ámbitos abruman. ¿Se puede reducir a una cuestión de índole sociológica el hecho de que no haya un equivalente femenino a -Mozart, Bethoveen, Bach_, …..-a Miguel Ángel, Van Gogh, Rembrandt-,……-a Homero, Virgilio, William-? .



Y aún así, me cuesta creer que a este muchacho, “cuando a los ojos de la mente se le aparece el sol de la belleza femenina, que resplandece y se divide en infinidad de irradiaciones, no hayan sentido en el alma un inefable deleite.
Es una asombrosa riqueza la gracia femenina; cada mujer encierra en sí una pequeña parte de ese tesoro, pero esta parte está tan íntimamente fundida en ella que armónicamente se une al resto de su ser”. (Soren)

Tenemos capacidades distintas, lo cual no implica que un sexo sea superior al otro, sino que somos diferentes en la igualdad. El sabio casi lo vio, en aquel mito en que nos narra la cuestión de que Zeus dividió en dos mitades a los hombres y a las mujeres. Las mitades-hombres, se buscaban una a la otra, así también las mujeres. Cuando alguna mitad se perdía, entonces, una mitad masculina y una femenina se unían. Pero esta unión era accidental, e inferior a la unión entre hombre-hombre. (“El banquete”, Platón)

El Génesis nos enseña que a Adán le falta una costilla, de la cual Dios hizo a la mujer, y por lo cual Adán puede decir sobre Eva y ella sobre Adán: “carne de mi carne”, y ambos, suceda lo que suceda, buscan ser Una sola carne. Ser Uno.

Por eso, una pareja de homosexuales o lesbianas, nunca podrían ser una Familia, puesto que hagan lo que hagan, siempre estarían Incompletos.
Los disparates de la teoría sobre la “cuestión del género”, que se pretende “enseñar” a nuestros jóvenes en el ámbito del “Adoctrinamiento Público” no tienen límites, se apoyan en la Creencia de que no hay una Naturaleza humana, y si esto es así, el hombre podría ser cualquier cosa, y desde su propia subjetividad construir la realidad de acuerdo a ella…….pero solo basta que alguien pregunte “¿por qué no hay una Naturaleza Humana?”, para que toda la teoría se caiga hecha pedazos.

"Si el hombre no tuviera una conciencia de la eternidad, si no existiera ningún vínculo sagrado que atase a la humanidad, si las generaciones se renovaran simplemente como lo hace el follaje en los bosques, o si unas tras otras fueran extinguiéndose como el canto de los pájaros en la selva, o si meramente cruzaran por la tierra como las naves por el mar y los vientos por el desierto ciego y estéril, y si al eterno olvido no se enfrentara otra potencia capaz de liberarnos de sus fauces hambrientas y devoradoras, ¿qué sería entonces la vida sino pura vanidad y horrible desolación?" (Soren)

El hombre del catalejo soy yo, y mientras la miro desde la ventana planeando la estrategia adecuada, sé que el amor esta garantizado contra cualquier alteración, “eternamente liberado en feliz independencia; asegurado en eterna bienaventuranza contra cualquier desesperación", sea del Género que sea, y suceda lo que suceda en el mundo, busca ser Uno.

G. K.
a. Schopenhauer, "El amor, las mujeres y la muerte".

22 jun 2008

PANAROMA CAÓTICO INTERNACIONAL. "Un espacio para todo lo que es caótico"


Estimados chestertonianos, hoy me quiero referir a la seudo-realidad.
Si se me preguntase cual ha sido la razón de fuste para concebir tan discutible escrito, debería mencionar antes de que alguno inicie la búsqueda: ¿Cuál es el animal con las orejas más altas y grandes?: Aquel sonámbulo que vive en la seudo-realidad caótica, y al que solo despierta el llamado de su propio nombre.

El poeta cantó que Odiseo durmió con Circe, pero al despertar, se fue a la playa, pensó en Penélope y lloro. La isla de Circe, y sus encantos, solo son adjetivo a lo sustantivo.
Luego de haber navegado largo tiempo, quizás más audaz de lo que aconseja la prudencia, dolorido y naufrago, él ve en sus esperanzas, un país desconocido cuyas fronteras no ha visto nadie.


En el naufragio generalizado, él quisiera poder decir: “soy cristiano”, pero ante semejante hambre en la conciencia, sabe que el cristianismo es la doctrina de Cristo, y la Iglesia el cristianismo encarnado. La cabeza de la Iglesia es Cristo que designo a Benedicto XVI para atravesar la tormenta, y si hay cabeza, debe haber pies, como sería yo, Marce, o cualquier hijo de vecino.
“No es lo mismo la Iglesia que los iglesantes”. Algo así decía (creo) Castellani.

Claro que hay iglesantes que con esa instintiva audacia habitual en ellos -tanto como su prodigiosa certeza en sus juicios y la misión universal de sus obras-, en sus testimonios de hombres difíciles de convencer (quizás porque hayan nacido demasiado pronto), llevan a todos los abismos la bendición de sus afirmaciones.

A saber…

a) Sobre la visita de Benedicto XVI a los U.S.A.: “Sorprende que se proponga a los EE.UU. como un modelo de Estado “sanamente laico”, Seguimos perplejos” (Panorama Caótico Internacional. –Marce-)

Marce, sonámbulo editor de “Panorama Caótico”, alegría de la Cristiandad, confidente de Sócrates e interprete de su Santidad, da muestras de demasiada ingeniosidad, al mismo tiempo que agarra la zanahoria por las hojas. El “seguimos perplejos” abarca otras dimensiones, ¡más aún! ¡Hay algo en nosotros algo de inagotado y de inagotable que quiere hablar en alta voz!: ¡Somos luz! Y os bendeciría a vosotros astros pequeños y titilantes!
“Las cosas como son”.

b) Sobre el pontificado de Benedicto XVI:
“Desde algunos sectores de la así denominada “Tradición” católica, o también “tradicionalistas”, suele verse el primer año del actual pontificado con ojos pesimistas. Se enumeran largas listas de hechos presuntamente confirmatorios de una tendencia “progresista” irremediable en el actual pontífice” (Panorama Caótico Internacional. –Marce-)

Decía Soren que lo cómico y lo trágico no tienen propiamente ningún enemigo, sino que a lo más se enfrentan con un espantajo que hace llorar, o con un espantajo que mueve a risa, heraldos de la proximidad de algo incomparable: la seudo-realidad de los sonámbulos.

c) De Ratzinger a Benedicto XVI (Panorama caótico internacional - Ossandón Valdés-)

“El 19 de enero de 2004, el aún cardenal Ratzinger, participaba en un encuentro con Jürgen Habermas, sociólogo marxista, realizado en la Academia Católica de Baviera. El tema era “Los fundamentos morales pre-políticos de un Estado liberal”. La ponencia del Cardenal se intitulaba: “Democracia, derecho y religión”. Resulta significativo que los únicos autores citados por el Cardenal en esta ocasión fueran Carl Schmitt, Martin Heidegger y Leo Strauss; todos alemanes y contemporáneos”.

¿Habermas marxista? el ultra-racionalismo ha perdido a uno de sus más acérrimos defensores. Nuestro amigo Valdés, que entre café y café habrá gozado del verdadero éxtasis de la comprensión, debe conocer en profundidad a los autores mencionados como conoce el pensamiento de Jürgen; podrá desde esas alturas vírgenes que solo él puede alcanzar, entender que Ratzinguer se enfrento a paganos modernos, y que si en todo error hay un núcleo de verdad….


...¿porque no desnudar el pensamiento de esos muchachos y previo exorcismo tratar de re-flotar ese núcleo antes del naufragio? ¿Acaso no hizo eso Santo Tomas? Después de todo, los alemanes de estos tiempos están más familiarizados con Heidegger que con San Alberto Magno.
Desde las alturas a las que acceden los avestruces, solo se ve la seudo-realidad de los sonámbulos.



No es ningún placer proferir juicios sensacionales sobre todo “Panorama Caótico” en bloque, pero quienquiera que haya observado un poco atentamente los escritos de referencia, estará de acuerdo conmigo si afirmo que el desconcierto que entre el P.C. reina y la causa de su sonambulismo, y de su inquietud, radican sin duda en el hecho de que la certeza esta disminuyendo constantemente en la seudo-realidad, y esto al mismo tiempo que la verdad crece en volumen y en sentido masivo e incluso en claridad abstracta.

No es imposible que un partidario de lo que él considera la más rígida ortodoxia en la seudo-realidad, este algo endemoniado. Este tal lo sabe todo, es sumiso ante lo santo (porque él se sabe más santo que su Santidad), la Verdad para él es un cúmulo de ceremonias, habla de que hay que acudir ante el altar de Dios y sabe muy bien las veces que hay que postrarse en el lugar sagrado. ¡Sí! todo lo sabe como “aquel que puede demostrar un teorema matemático usando las letras A, B, C, pero no da pie con bola en cuanto usa las letras D, E, F”.



Por eso siente angustias tan pronto como no ve algo que es literalmente idéntico. Y la angustia se debe a que a estos sonámbulos, les falta algo: la certeza. No hay certeza en la seudo realidad.


En el fondo, son incrédulos, en cuanto la más libre expresión de la incredulidad es la burla. Les falta certeza, y por eso se burlan, ironizan sobre Juan Pablo II, sobre Benedicto XVI, sobre el Concilio Vaticano II, y petrificados escudriñan dichos de otros, que justifiquen sus burlas, mientras aúllan: “¡Que bien que estuve!” “¡Sé que poseo el don de la segunda vista, y también el de la tercera!” “¿Por qué seré tan perspicaz, tan sabio, tan listo?”
No hay gente más vanidosa y ávida de aplausos momentáneos como lo son los burlones.

Pero ¡ay! despertar a un sonámbulo de su seudo realidad, allí donde no existe otra autoridad ni otro imprimatur, promueve las sentencias de la Inquisición Sonámbula que en descarrió bestial y en virtud de sus olfatos privilegiados, dictamina ¡Quién! es caótico y quienes no lo son.

Si hay algo que no soportan las mórbidas convulsiones del intelecto sonámbulo de los burlones, en su minuciosa miopía seudo-realista, es que alguien se burle de ellas.

G. K.

15 jun 2008

GALILEO, el surgimiento de una nueva religión.


A. Sobre el juicio a Galileo y el surgimiento de una Nueva Religión.

En 1633, en Roma, en el convento dominicano de Santa María sopra Minerva, se emitió la sentencia al “caso Galileo”.

Sobre ello, comienzo esta exposición, con la salvedad de que conocemos los pormenores del caso, y alejados nos encontramos de la vulgarización y popularización que sobre el tema se ha hecho, desde enemigos de la Iglesia, como Voltaire, Brecht, Russell y demás aficionados mala-leche.

Galileo había sido advertido en 1616, sobre que la teoría Copernicana, no debería “enseñarse” como si de una certeza se tratase, puesto que no lo era.
En 1633, luego de abordar el tema des-oyendo la advertencia, se lo juzga por tratar de pasar de la hipótesis al Dogma, al sostener a la teoría copernicana (la “apuesta copernicana”), como una Certeza, sin tener las “pruebas” que le permitieran “demostrar” su postura.

En los cuatro días de discusión, solo aporta argumentos irrisorios, a los cuales los jesuitas refutan. Newton coincidiría con los jesuitas del tribunal eclesiástico, más que con Galileo en referencia a la cuestión de las “mareas”.

Tanto la teoría tolemaica como la copernicana, eran equivalentes, a las cuales, uno podía “apostar” sin tener las pruebas decisivas.

Popper nos recordó que los inquisidores y Galileo, a pesar de las apariencias, estaban en el mismo plano. Ambos aceptaban por FE unos supuestos fundamentales como base para construir sus sistemas. Los inquisidores aceptaban como verdades indiscutibles a la Biblia y la Tradición, en su sentido más LITERAL.

Tengamos en cuenta que en esa época, principios del siglo XVII, la exégesis bíblica, aún no había alcanzado la madurez, con que la reconocemos en la actualidad. Es curioso señalar que los aportes decimonónicos racionalistas ateos, han contribuido notablemente en el siglos XX, a esa consolidación.

Aquí, es menester señalar, que a pesar de que Galileo no tiene estudios teológicos, sin embargo…¡acierta! en su crítica; puesto que reconoce a la Palabra de Dios como inequívoca, y se niega a otorgarle a una teoría científica semejante atributo. ¿Por qué habría que interpretarse al pasaje referido a Josué y al Sol, desde el sistema tolemaico?

Carta del Cardenal Bellarmino al Padre Foscarini, un carmelita que apoyaba las tesis de Galileo.

"Afirmo que si se encuentra una prueba real de que el sol está fijo y que no se mueve alrededor de la tierra, sino que es la tierra la que gira alrededor del sol, entonces será necesario, muy cuidadosamente, proceder a explicar los pasajes de la Escritura que parecen contradecirlo y deberíamos decir que nosotros los hemos malinterpretado antes que decir que es falso lo que está demostrado.”
Bellarmino lo vio, no así le exégesis bíblica en general de la época.

Prosigue Popper diciendo que tanto Galileo como toda la serie infinita de cientificistas, racionalistas, ilustrados y positivistas, aceptaba sin discusiones, como nueva Revelación, la autoridad de la razón humana y de la experiencia de nuestros sentidos. O sea, otra especie de fideísmo… ¿Cómo probar que no se trata de ilusiones, igual que muchos consideran ilusiones las convicciones en las que se basa la fe religiosa?

Mientras Copérnico y todos los copernicanos se quedaron en el plano de las hipótesis, el Santo Oficio no se entrometió, pero cuando se pretendió pasar de la hipótesis al dogma, comenzaron a surgir sospechas sobre el surgimiento de una NUEVA RELIGIÓN, basada en el nuevo Método experimental.

B. Sobre el Método

Sobre la influencia de Galileo, y Descartes en las ciencias físicas matemáticas, surge la necesidad de referirnos al Método:

Sabemos que comienza la físico matemática por la observación de los hechos sensibles (con ayuda de instrumentos); a la observación sigue la medición del fenómeno observado. Luego, a la medida o medidas del fenómeno observado sigue la definición del mismo; definición llamada operativa u operacional, porque no define las cosas en sí, sino según los procedimientos que se han seguido para observarlo y medirlo.

Si tenemos una lapicera en la mano, la definición de su “peso” para la físico matemática, pasara por lo que indique la aguja de la balanza, luego de que pongamos sobre el platillo de la misma a la lapicera.
Distinta sería una definición de tipo filosófico….”el peso es la cualidad accidental del ente material por el cual….”

Aristóteles le podría preguntar a Newton: ¿Qué es la gravedad?
Newton respondería que es la fuerza por la cual dos masas se atraen en relación inversamente proporcional a….etc.
¿Y porque se atraen? ¿Qué es “eso” a lo ud. llama “gravedad”?
Newton no podría responder.

Un humilde ejemplo:

Supongamos que podemos observar a un elefante de orejas multicolores y trompa plateada bajando por una verde colina, bailando “hula hula”. bajo un cielo azul turquesa, en vistas de iluminar son su arte a la velada televisiva: “Bailando por un sueño”.
¿Qué “vería” un físico matemático ante semejante espectáculo?: Una masa de dos toneladas en vez del elefante multicolor, y la colina verde por la cual se desliza sería un ángulo de 27 grados, por la cual desciende esa masa de acuerdo a tal o cual nivel graduatorio de frotación.
Evidentemente, quedarían muchas cuestiones al margen, sin considerar, puesto que nos quedaríamos solamente con nuestras lecturas (en los aparatos utilizados, la balanza; en sus cifras). Y si entonces no hay más que lecturas de gradaciones dentro de cálculos científicos….¿como podríamos hacer otras lecturas?


C. Contra el método

Decía Paul Feyerabend en el clásico: “Contra el método”, refiriéndose al “Caso Galileo”:

"…la Iglesia de la época de Galileo se atuvo más a la razón que el propio Galileo, y tomó en consideración las consecuencias éticas y sociales de la doctrina galileana".

El juicio contra Galileo "fue racional y justo, y sólo se puede justificar su revisión por motivos de oportunismo político".

"Galileo sustituye una interpretación natural por otra muy diferente y que hasta entonces era, al menos en parte, una interpretación innatural... En efecto Galileo emplea la propaganda".

Galileo populariza la cuestión copernicana, al alejarse del latín, es decir del ámbito académico, y escribe sobre el tema en italiano para divulgar su Convicción, su Fe ciega, su intuición sobre la veracidad del sistema copernicano, y comunicarlo así, como una certeza al gran público profano.

"Emplea trucos psicológicos además de las razones intelectuales que tenga que ofrecer. Estos trucos tienen gran éxito: le conducen a la victoria. Pero oscurecen la nueva actitud hacia la experiencia que se está forjando y posponen durante siglos la posibilidad de una filosofía razonable".

Feyerabend alude a que el “progreso” de la ciencia surge gracias a que la razón es dejada de lado. Galileo utiliza medios irracionales, como la propaganda, la persuasión, el engaño, la vulgarización del tema en cuestión.

"Oscurecen el hecho de que la experiencia sobre la que Galileo quiere basar el punto de vista copernicano no es sino el resultado de su propia y fértil imaginación, el hecho de que esa experiencia ha sido inventada".

Es el surgimiento de una Nueva Religión, llamada cientificismo. La ciencia se ha transformado y se ha asentado como verdad única, inalterable e infalible, a la cual todos deben reverenciar.

"Oscurecen ese hecho insinuando que los nuevos resultados que emergen son conocidos y admitidos por todos, y que sólo hace falta fijar nuestra atención sobre ellos para que aparezcan como la expresión más obvia de la verdad"

Una nueva religión institucionalizada que no puede desligarse del Estado. Si en épocas pasadas, existía una unión entre Iglesia y Estado, hoy nos encontramos ante la unión entre Ciencia Moderna y Estado.

"Expresándonos de forma paradójica, aunque no incorrecta, podríamos decir que Galileo inventó una experiencia que tiene ingredientes metafísicos"

D. Conclusión.

Mis estimados chestertonianos, en virtud de todo lo que hemos expuesto, el proceso a Galileo, la cuestión del método físico matemático, los dichos de Popper y Feyerabend… en virtud de todo esto, la cuestión de la famosa frase de Galileo, sobre la matematización del cosmos, aquello de que “Dios escribe en lenguaje matemático”

¿Qué les sugiere esta frase?

Algunos creían que Dios hablaba en latín en el medioevo, porque la mayoría de las Biblias estaban escritas en ese idioma. Luego, con la irrupción de la imprenta, y las consiguientes traducciones; las personas pudieron escuchar que Dios les hablaba en italiano, en francés, en alemán.

Solo bastaba un paso para afirmar que Dios solo dice lo que se entiende, ya sea en tailandés o en ecuaciones.

La influencia de esta cosmovisión moderna, se puede apreciar en la proporción y medida que las leyes científicas constatan y se descubren en la naturaleza, porque ya solo se reconoce como tal naturaleza lo que es medible y esta en relación con todo lo demás en una proporción que necesariamente ha de tener expresión numérica; porque efectivamente se trata de proporciones entre magnitudes mensurables.
Si solo son reales los hechos que modifican la extensión espacio temporal, todo lo que hay, lo real, es mensurable y numerable.
Y si eso que hay solo es racional en la medida en que se establecen entre esos hechos relaciones regulares de proporción, la conclusión es evidente: toda realidad es racional en la medida en que aparece como variable despejable de un modelo matemático.

El viejo Popper comenzaba sus clases, con la misma frase que se hizo célebre: .
“Soy profesor de método científico, pero tengo un problema: el método científico no existe”.

Popper nos advierte sobre lo que posteriormente desarrollaría Feyerabend, sobre el CIENTIFICISMO, la fe en la fuerza milagrosa de la ciencia, en la fetichización de sus posibilidades y en la invasión de esta Nueva Religión, en lo más recóndito de nuestras existencias.

G. K.

14 jun 2008

De MAQUIAVELO a la Presidente CRISTINA KIRCHNER




Carta de Maquiavelo a la Comandante Kretina

“Te he dicho en mi anterior misiva que el príncipe debe hacerse temer de tal modo que, si no se gana el amor de sus súbditos, al menos evite su ODIO. Porque muy bien pueden conjugarse no ser odiado y ser temido, cosa que conseguirá si se abstiene de USURPAR LAS HACIENDAS de sus súbditos y arrebatarles sus mujeres.
Y en el caso de que haya que proceder contra la familia de alguno, hágalo con justificación conveniente y probada causa, y no con jueces comprados, con Índices, encuestas “arregladas”, y matones a sueldo.
Pero sobre todo NO TOQUE LOS BIENES AJENOS porque los hombres olvidan más fácilmente la muerte del propio padre que la pérdida del patrimonio.

Al príncipe sobre todo lo hace ODIOSO LA RAPACIDAD para con los bienes ajenos y el atropello de las mujeres de sus súbditos, cosas ambas de las que debe abstenerse; cuando a los hombres no se les quita los bienes o las mujeres, viven felices. Y entonces no queda más que combatir las ambiciones de unos pocos, que es asunto fácil.

Por otra parte, KRETINA, el príncipe se hace despreciable cuando aparece voluble, frívolo, afeminado, pusilánime, irresoluto: de todo ello debe guardarse como de un escollo e ingeniárselas para que en su conducta se vea grandeza, ánimo, gravedad, fortaleza; virtudes de las cuales careces.

En virtud de que no solo, no has seguido mis humildes instrucciones, sino que me demuestras ante la torpeza de tus actos, que lejos estas del Magnífico Lorenzo de Médicis; me veo en la obligación moral (o al menos, lo que yo entiendo por ella) de reclamarte y exigirte que de manera inmediata:

¡RENUNCIES A LA PRESIDENCIA DE LA ARGENTINA!

Porque lo mas siniestro que puede sucederle a un reino, es el enfrentamiento civil entre hermanos, la pérdida de la Patria, a lo cual, estas llevando al pueblo argentino.

Nicolás Maquiavelo

Se viene el estallido




Al ver a los ciudadanos de Gualeguaychu, a sus mujeres, a los niños que se hacen hombres en la ruta, a los ancianos, que se hacen presentes en medio del enfrentamiento entre los esbirros de la Inepta presidencial -el ojituerto, Verbitsky, Moyano, D’ Elía y demás carroña-; y los hombres de su ciudad, ante la detención de De Angelis,

…al ver esto por tv., no puedo dejar de sentir un poco de vergüenza propia, ante el ejemplo que nos dan las mujeres de Gualeguaychu ante la prepotencia y soberbia, propia de resentidos, usureros, enfermos de odio propios del cipayismo ideológico en el que caen los traidores de alma sucia a nuestra amada Patria.

Si a alguien le quedaba alguna duda sobre la Tiranía Kakista, que busca el enfrentamiento entre argentinos, para aniquilar a los que nos oponemos a ella, no tiene más que volver a ver las trágicas escenas de la detención de De Angelis, abrazado por sus hermanos campesinos y alguna valiente mujer, que trataron de que no se lo llevaran.

Desde este humilde blog, y ante la escalada de los hechos, que amenazan con un estallido social de imprevisibles consecuencias, me veo en la obligación moral de solicitarle a la Presidente Kirchner, en virtud de su ineptitud, de su escandalosa ignorancia sobre todos los temas en los que se permite opinar, de su tristísimo papel de cipaya que desvirtúa a la investidura presidencial, de su prepotencia con la que humilla y miente a todos los argentinos, que:

Renuncie a la presidencia, y haga un llamado a elecciones generales.

Sé, que ante la gravedad de la represión sufrida por el pueblo argentino, los cortes de ruta y otras formas de protesta se multiplicaran por todo el país. Esto será así, si es que aún conservamos el alma con la que Dios bendijo a nuestra amada patria.

¡La Argentina es nuestra!, y no de cipayos colonizados por ideologías foráneas. En esta hora tan difícil de nuestra Patria, me despido con la certeza de que a los impresentables del gobierno kakista, se les esta acabando el tiempo.

Germán Flores

2 jun 2008

"CONÓCETE A TI MISMO". Speed Racer.





Hace años en la merienda, luego del colegio:

Una tormenta infernal, la pista al borde del mar, y el Mach 5 derrapando en las curvas, con una voz en off que decía:

“Dos pilotos buscan probarse algo a sí mismos. Un solo error puede ser fatal”.

Hace unos pocos días:

Luego del rally Casa Cristo, Speed Racer le dice a “X” que las carreras nunca cambiaran, allí importan más los intereses del mega conglomerado empresarial Royalton, que el talento de los pilotos. Su hermano ha muerto en ellas, y todo sigue igual.

X: “No importa que las carreras no cambien. Lo que importa es que no nos cambien a nosotros. Todos tenemos motivos para hacer esto, uno no se sube a un T-180 para ser un piloto. Lo hace porque es un piloto”.

Speed Racer plantea sus dudas. En el guión original su hermano enmascarado le dice:

“…En Fuji intentabas probarte algo. En Cristo, buscabas justicia. Nada de ello es la razón por la que continúas detrás de un volante”
Speed: Si tanto sabes ¿por qué no me dices porqué debería seguir corriendo?

X: Lo siento, eso tienes que averiguarlo tú. Y espero que cuando lo hagas, yo esté ahí para verlo.

En una de las primeras escenas de la peli, se ve a Meteoro “evadiéndose” de la clase del colegio, soñando ser un Piloto de carreras. Era una actitud de evasión ante una vida cotidiana que se le hacía insoportable.

Royalton, le ofrece todo eso, la posibilidad de “evadirse” de su vida cotidiana (diversiones, ser estrella de cine, millonario, publicidades, etc.), pero a cambio Meteoro debe hacer lo que dice el Patrocinador.

Meteoro puede filmar una publicidad para la Royalton, lo puede hacer y sentirse por un momento des-ubicado, fuera de contexto, …luego puede irse a su casa, y ese algo que lo hace sentir profundamente in-cómodo, solo habrá sido un mal rato.
Pero si tiene que filmar un aviso comercial todos los días, del resto de su vida, entonces ya no sería un mal rato, sino que toda su vida estaría des-ubicada, in-habitable, superficial, aburrida.
Lo que le daría sentido a su vida, lo excitante, aquello que lo impulsa al sacrificio, lo que le hace mostrar las entrañas, aquello que el corazón firma con sangre, se habría convertido en algo descolorido, sin profundidad, inmerso en la industrialización de la evasión.

“…En Fuji intentabas probarte algo. En Cristo, buscabas justicia. Nada de ello es la razón por la que continúas detrás de un volante”

La Royalton le ofrece una vida ordenada, la solución a los problemas financieros de sus padres, planificación, civilización moderna, organización de la existencia, de lo más intimo que hay en nosotros….pero hay un pequeño detalle: en esa vida no hay mucho lugar para las hazañas, para el héroe que intuye que puede ganar el Gran Prix por sí mismo, y no porque la Royalton “arregle” una carrera.

Decía Aristóteles que el movimiento de los seres no se debía tanto a impulsos mecanicistas externos, sino a la tendencia intrínseca de cada cosa a situarse en el orden metafísico correspondiente.

La gente ya no sigue las carreras, se han tornado aburridas, esto no significa que ellas hayan dejado de ser bellas porque estén arregladas, eso es solo accidental. Hace falta un Piloto que explicite su belleza implícita, esa es la misión del Artista-Piloto, y en Fuji, en Cristo, Meteoro hizo delirar a las gentes con su arte verdadero. y gritar a viva voz: “¡Go Speed Racer Go!!!”. Lo que el corazón firma con sangre, no puede ser falso.

“La verdad está hoy tan obscurecidas y las mentiras están tan bien instaladas que a menos que amemos la verdad nunca la reconoceremos” (Pascal, Pensamientos, 739)

“Una vez que planteamos una pregunta con todo nuestro ser, como Sócrates planteó el “conócete a ti mismo”, encontraremos respuestas. Las respuestas no son tan difíciles de obtener como creemos; y las preguntas, el cuestionamiento real, es algo mucho más raro y precioso de lo que creemos. Encontrar no es el problema, buscar lo es”.

“Si no amamos la verdad, no la buscaremos. Si no la hallamos, no la conoceremos. Si no la conocemos, hemos fracasado en nuestra tarea fundamental en el tiempo, y muy probablemente también en la eternidad”. (Kreeft. Cristianismo para paganos modernos, p. 241)

“…uno no se sube a un T-180 para ser un piloto. Lo hace porque es un piloto”.

¿Y que lo hace a Meteoro ser un piloto?

X: Lo siento, eso tienes que averiguarlo tú. Y espero que cuando lo hagas, yo esté ahí para verlo.

G. K.

27 may 2008

Diario de un Disidente. Episodio IV. Sobre Semejantes y Extranjeros




Climacus fue estudiante, el mundo lo consideraba un Extranjero. “No es que entretanto no se mezclara con los hombres; por el contrario, buscaba acertar con un semejante.

Siempre estuvo atento cuando otros hablaban. No hacía notar lo que sucedía en su interior; temía que mucho le faltaba conocer o demasiado poco.

Del mismo modo que una humilde muchacha profundamente enamorada no quiere hablar de su amor, pero escucha de cerca toda penosa emoción cuando otras jóvenes hablan de ella, a fin de probar en silencio que ella es tan feliz o incluso más feliz por capturar cada seña sugerente, así Johannes, taciturno, apreciaba todo. Después, cuando regresaba a casa reflexionaba sobre lo que los filósofos habían dicho, pues naturalmente buscaba esta compañía”. (a)

Su alma se inquietaba ante lo que consideraba una falta de “honestidad intelectual”, en aquellas tertulias catedráticas, especie de chateo por msn donde Marx tercia en una querella sobre San Anselmo y su “argumento ontológico”. “¡Esta refutado!”, parecen aullar, mientras los hegelianos, los cartesianos, alejados del realismo absoluto anselmiano, consideran inválido el “ir” del orden lógico al orden real.
Al margen, Santo Tomás también critico al buen San Anselmo (Sum, th., I, 2, 1), pero eso no lo sabían los hablantes del messenger.

“Aun en el supuesto que todos entiendan por el término Dios lo que se pretende (lo que es más grande que cuanto se puede concebir), no por esto se sigue que entiendan que lo designado con este nombre exista en la realidad, sino sólo en el concepto del entendimiento... »




No hacía caso del chat, y no pensaba en absoluto que ellos pudieran hacerle caso; “era y seguía siendo un Extranjero para el mundo”.
Quizás, al enunciar una “verdad de consenso”, esta posee validez tanto si la aúlla con autoridad, un tenedor de una hipoteca, sea este rico o pobre, sea ladrón o verdadero propietario.



Alejarse del msn de la “verdad de consenso”, y reflexionar entre semejantes (si los hubiese), dejar descansar los libros, y allí, como dicen que Platón se dirigía a sus discípulos, no a sus epígonos (a quienes les dejaba sus escritos); ir al encuentro de aquella “chispa divina”, voluntad de música, espada, regalo de algún ogro, o de los dioses, que al desenvainarla clama por sangre y le hace morder el polvo a los hablantes filosofadores del consenso.


Quizás, en uno de esos célebres encuentros se pueda vislumbrar que en San Anselmo se puede cuestionar su base gnoseológica y metafísica (en cuanto al realismo absoluto, habría que probar que no es válido), pero el argumento es válido dentro de los supuestos del realismo (“si es pensado existe”), donde el orden lógico implica el orden real. “Si la idea de Dios implica la existencia real, realmente Dios existe”.

Decía Pascal:

“Es un hecho destacable que ningún autor canónico haya usado nunca la naturaleza para probar a Dios. Todos tratan de hacer que la gente crea en Él. David, Salomón, etc., nunca dijeron: “No hay tal cosa como un vacío, por tanto Dios existe”. Deben haber sido más inteligentes que él más inteligente de sus sucesores, todos los cuales han usado pruebas a partir de la naturaleza. Esto es muy digno de notar”. (Pensamientos, 243)



San Anselmo y Pascal abordaban la misma cuestión, desde ámbitos distintos. Eran almas gemelas de personalidad distinta. Eran Semejantes.

“Johannes se despidió de los filosofadores, incluso cuando de vez en cuando escuchara un comentario particular hecho por ellos, decidió no continuar haciéndoles caso, pues había tenido demasiadas experiencias tristes sobre cuan engañosas eran sus palabras”. (b)




Apéndice de lectura prescindible.

Como en aquel tiempo donde se parloteaba sobre el dualismo antropológico platónico, y los hablantes del chat parecían poder fundamentarlo, apoyándose en varios textos del Filósofo.

Recordaba aquello del mito del “Carro alado” (Platón, Fedro).

¿Por qué se desbocaba el caballo negro? ¿Por qué se le rompían las alas? ¿Era “tironeado” hacia abajo?. Y si esto es así, la unión no sería accidental sino consustancial entre el alma y el cuerpo; y entonces se nos dificultaría hablar de un dualismo platónico antropológico, y más de uno aparecería como “No conectado” en el Messenger catedrático.

“Johannes casi podía escuchar los latidos de su corazón impaciente. Sucedía que en un santiamén todo estaba trastocado, lo explicable devenía inexplicable, lo cierto, dudoso, lo opuesto, evidente”. (c)



Esperaba prestar oído al relato de los Otros para obtener alguna luz. Aunque los relatos, repetidos a veces con tanta rapidez por los hablantes, casi le produjeron vértigos con esa uniformidad de pendiente de montaña rusa, puesto que le parecía oír recitar a los comentaristas, re-nombrados por cierto, pero que él ya había consultado en la comodidad de su humilde biblioteca. (Reale no menciona esta cuestión en su “Historia…”)

Comenzaba a sospechar que los filosofadores continuaban rumiando desencantos, a pesar de las advertencias de Pascal y Kierkegaard ante la barbarie, y en ello llevaban más de cuatrocientos años.
Sería menester distinguir al escuchar a los rumiadores, entre comediantes, trágicos, farsantes y héroes de epopeya.



Y esto solo podría llevarse a cabo, no entre libros, bibliotecas y comentaristas doctorados en la “verdad de consenso”; sino entre Semejantes y copas de vinos añejos, donde la mente y la cabeza descansan de los hablantes, y las almas Semejantes buscan aquello que hoy parece escondido.

G. K.




a, b, c. Johannes Climacus o el dudar de todas las cosas. Soren.

25 may 2008

La Argentina fusilada en Caseros




“La Santa Confederación Argentina se había demostrado imbatible. Lo proclamó en Europa con la autoridad de su palabra sin parangón, el libertador San Martín, quien precisamente en esos días entraba en la inmortalidad. Se perfilaba claramente como la potencia sudamericana, llamada a compensar el poder de los Estados Unidos en el norte.

Don Juan Manuel de Rosas, con paciencia de Job, había ido superando escollo tras escollo, problema tras problema, logrando para el país el primer gobierno estable desde la Revolución de Mayo, y una envidiable espectabilibdad en el Continente y en el mundo. Estaba elaborando las bases de una futura potencia mundial, incontrastable en el sur del Continente”. (a)

En el Senado del Imperio esclavista del Brasil, Paulino Soares de Souza (Vizconde del Uruguay) dice:

“Suponga el noble senador, hablo siempre en hipótesis, que el gobierno de Buenos Aires se apoderase de la Banda oriental; suponga que se apoderase del Paraguay; la Confederación puede mover un ejército de 20 a 30 mil hombres; puede sacar de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes y Entre Ríos, 20 a 30 mil hombres, y una excelente caballería de Entre Ríos, como no hay mejor…

Absorbidas las repúblicas de Uruguay y Paraguay, que cubren nuestras fronteras, en la Confederación Argentina quedarían abiertas nuestras provincias de Mato Grosso y de Río Grande del Sur…

¿Y quien nos dice que no se nos vendría a exigir entonces la ejecución de los tratados de 1777?

Semejantes cuestiones de límites todavía no resueltas ¿no harían inevitable una guerra con un vecino absorbiendo nacionalidades que hemos reconocido, habrían aumentado extraordinariamente su poder y adquirido proporciones gigantescas?” (b)


Noche del 2 de febrero, Junta de guerra, a horas de la batalla de Caseros.

Martianino Chilavert: "La suerte de las armas es variable como los vuelos de la felicidad que el viento de un minuto lleva del lado que menos se pensó. Si vencemos, entonces yo me hago el eco de mis compañeros de armas, para pedirle al general Rosas que emprenda inmediatamente la organización constitucional.

Si somos vencidos, nada pediré al vencedor; que soy suficientemente orgulloso –expresa soberbio- para creer que él pueda darme gloria mayor que la que puedo darme yo mismo, rindiendo mi último aliento bajo la bandera a cuya honra me consagré desde niño".

Don Juan Manuel de Rosas: “Coronel Chilavert, es ud. un patriota; esta batalla será decisiva para todos. Urquiza, yo, o cualquier otro que prevalezca, deberá trabajar inmediatamente la constitución nacional sobre las bases existentes. Nuestro verdadero enemigo es el Imperio del Brasil, porque es Imperio”.

a. Uzal Francisco. El fusilado de Caseros, La gloria trágica de Martianiano Chilavert. p. 452.
b. Palabras citadas por Carlos Guido y Spano en su folleto sobre la guerra del Paraguay, “El gobierno y la alianza”, y por José Soares de Souza en “A vida do Vizconde do Uruguay, y reproducidas por J. Irazusta; “Vida política…”, tomo VIII, ps. 320-21. En El fusilado de Caseros”, Francisco Uzal. P. 453

18 may 2008

Mefistófeles, el tercero excluído


En la ciudad de la Santísima Trinidad, “vivió hace muchos años un joven estudiante llamado Johannes Climacus cuyos deseos no eran, de ningún modo, ser reconocido en el mundo; su alegría consistía más bien en pasarla oculto y en silencio.

Quienes lo conocían un poco mejor buscaban explicar su retraída esencia, reacia a desarrollar cualquier contacto con los hombres, suponiendo que se trataba de un melancólico o de un enamorado. Quienes suponían esto último no estaban del todo errados pero se equivocaban al creer que el objeto de sus sueños era una muchacha.

Tales sentimientos eran completamente ajenos a su corazón y así como su apariencia exterior era delgada y etérea, casi transparente, en la misma medida también su alma estaba determinada de manera demasiada espiritual como para ser cautivada por la belleza de una mujer.

Deseaba comenzar con un único pensamiento a partir del cual ascender paso a paso por el camino del razonamiento hasta llegar a uno más elevado. Para él razonar era una escalera al paraíso y su beatitud le parecía todavía más espléndida que la de los ángeles”. (a)


Consideraba al “principio de no contradicción” como indubitable, hasta que un día se le presentó el “Espíritu del mundo” y una apreciación crítica que por unos momentos aparentaba ser válida.

Si Aristóteles fue el Filósofo para la Edad de la Fe, el “Espíritu que siempre niega” es el Filósofo para los tiempos que nos tocan vivir. Así, recordaba él, la formulación del principio de tercero excluido:

“A o –A”. La formulación ontológica del mismo versa: “algo es o algo no es” No hay una tercera posibilidad en tanto es el principio, precisamente, de “tercero excluido” Se excluye, cualquier tercera posibilidad. Algo es, por ejemplo, amarillo, o no es amarillo, y no cabe otra posibilidad. Algo es “gato”, o bien algo no es un “gato”. “Algo es o no es”.

De acuerdo a la esencia de Mefistófeles, el Espíritu que siempre niega, toda unión es superación. Cuando dos partes se unen cada una aporta lo suyo y entre ambas surge una tercera posibilidad.
El acto mismo del conocimiento, en Mefistófeles, es la introducción de la contradicción. El principio del tercero excluido, algo o es A o no es A, es la proposición que quiere rechazar la contradicción y al hacerlo incurre precisamente en contradicción: A debe ser +A ó -A, con lo cual ya queda introducido el tercer término: A que no es ni “más” ni “menos” y por lo mismo es +A y -A. Una cosa es ella misma y no es ella, porque en realidad toda cosa cambia y se transforma ella misma en otra cosa. (La ciencia de la Lógica, Hegel)


Johannes Climacus escuchaba los nombres de Mefistófeles y sus epígonos, mencionados una y otra vez con entusiasmo, casi con adoración, siempre venerados, siempre elogiados; en las diversas cátedras del Instituto.

Permanecía en silencio, pero escuchaba todo tanto más atento. Quizás, entre temeroso y avergonzado de que “los distinguidos pensadores se le rieran al escucharle que también él quería pensar, como las damas distinguidas se ríen de una insignificante muchacha cuando ésta se atreve a querer conocer también la santidad del amor” (b)

Recordaba aquella escena lejana, cuando él había hecho las “prácticas”, y una alumna, bella muchacha, en su doncellez se le había insinuado.

Había sido tema de conversación en la reunión de los viernes por la noche de la “Orden de los Historiadores inadaptados”: “¡Bájale la caña!”, “Es una niña, no le podes bajar la caña”, “¡Es una mujer!”.

Shopenhauer: “Cuanto más noble y acabada es una cosa, más lento y tardo desarrollo tiene. La razón y la inteligencia del hombre no llegan a su auge hasta la edad de veintiocho años; por el contrario, en la mujer la madurez de espíritu llega a la de dieciocho.
Por eso tiene siempre un juicio de dieciocho años, medido muy estrictamente, y por eso las mujeres son toda su vida verdaderos niños” (c). ¡Sigue siendo una mujer, ¡bájale la caña!

Era cierto desde el punto de vista lógico hegeliano, era una niña, y también era una mujer.
Pero “bajarle la caña” a una mujer de 14 años, no es lo mismo que “bajarle la caña” a una niña de 25 años.

En la sociedad de castas hindú, los hombres desposan niñas. Mefistófeles podría llegar a una tautología si redujera a entes lógicos a los habitantes de Rajasthan, donde las niñas pierden su infancia, y quizás su vida ante precoces embarazos. Y no habría razón lógica para indignarse. Pero me indigno.

Digamos, si están por freír en una silla eléctrica a un hombre, en un país donde “eso” tiene un consenso de aceptación, nadie se indignaría.
Si alguien dice que ese “hombre” tiene 6 años, entonces, sucede que me indigno, aunque “acepte” a la “silla eléctrica” como algo “válido”.

Es cierto que ese niño es a la vez un hombre, y se puede validar (de acuerdo a la lógica hegeliana, no aristotélica) que no habría inconveniente “lógico” en freír a ese niño-hombre.
Pero las gentes se indignarían igual, puesto que no viven en el Palacio de Ideas que ha construido Mefistófeles, sino en el aquí y en el ahora.

El primo de la célebre serpiente, no ve que la lógica es sólo una herramienta, y que no es sensato que le dicte a la razón su comportamiento y validez, siendo la lógica un subproducto de la razón. Mefistófeles identificaba el Ser y el pensar, por un lado, y por el otro, era incapaz de realizar el tránsito efectivo del pensamiento a la acción.

¡Ah! …y me olvidaba…Hegel vivió hasta el último de sus días regido por el principio de no contradicción, puesto que él mismo vivía en lo exterior a su sistema….ni siquiera en la portería, sino en la madriguera de las ratas.

G. K.

a y b. Johannes Climacus o el dudar de todas las cosas. Soren.
c. El amor, las mujeres y la muerte. Schopenhauer.

7 may 2008

Prólogo en el Cielo


Prólogo en el Cielo.

Rafael: …las obras sublimes inabarcables, son bellas.

Gabriel: …el resplandor del Paraíso se convierte en noche profunda y tenebrosa…el espumoso mar se enfurece…en la carrera rápida de las esferas.

Miguel: …la desolación precede al vivo resplandor del rayo.

Mefistófeles: …aunque me exponga al griterío del séquito…nada puedo decir del sol y de los mundos; no veo más que una simple cosa: la miseria de los hombres.

El Señor: ¿Por qué has de venir siempre a quejarte? ¿No habrá nunca para ti nada bueno sobre la tierra?

Mefistófeles: No, Maestro; todo allí abajo lo encuentro detestable…los hombres, pobres diablos…ni valor tengo de atormentarlos.

El Señor.: ¿Conoces a Sam?

Mefistófeles: ¿El humilde hobbit de Buenos Aires?

Mefistófeles: Apostemos a que lo perdemos aún, si me permitís atraerle poco a poco a mi camino.

Prólogo en la ciudad de Buenos Aires.

Sam escuchaba a Frodo hablar de sus desventuras. Había comprendido hace algún tiempo, que en ciertas ocasiones no es menester contestar y hablar como si uno estuviese dando cátedra, sino escuchar, dejar que el amigo hable, ayudarlo a librarse de la pesada carga que lo acompaña.

Y mientras Frodo hablaba, parecía que una luz iluminaba sus virtudes. A veces con más intensidad, y otras, sus falencias lo cubrían de tinieblas y se transparentaba. Y sin embargo, él no decía: “que bien que estuve”, o “maneje muy bien la situación”, sino que asumía sus propios errores, y lejos de la auto-justificación, aceptaba sus propias miserias y las consecuencias.

Mefistófeles: ¿Lo ves? Al fin se revela en todos sus atroces actos, cual buitre carnívoro que devora la vida... ¡Frodo no te merece como amigo Sam!. “Yo te llevare por el camino que te hará sentir hombre entre los hombres…decídete y sabrás desde luego cuáles son las delicias que puede proporcionar mi arte, y te daré lo que ningún hombre ha llegado siquiera a entrever”.

Sam: “Lo quiero mucho. Él es así, y a veces, por alguna razón, la luz se transparenta. Pero se transparente o no, yo lo quiero”.

El Señor (antes de la apuesta): “Bien sabe el jardinero cuándo verdea el arbusto que ha de producir más tarde flor y fruto”.

G. K.

Versión libre sobre las obras de Goethe y Tolkien. ¡Perdón maestros!

1 may 2008

Diario de un Disidente. Episodio II. La "mujer del Ático", su rebaño, y la felicidad subjetiva.


8.10 hs. El Aula del Ático, vivía entre los mismos sueños y pesadillas de una vigilia eterna y sin sentido.

8.15 hs. Veía una y otra vez a esos monstruos de más de dos “Planes No trabajar” de estatura académica, léase ayudantes de “Cátedra”, abalanzarse sobre mí con sus largas y pesadas discordancias, tan tristes como grotescas, que tan solo ellos, en su infinita comicidad, se atrevían a considerar argumentos.

8.17 hs. La “mujer del Ático”, se acerco en su jamelgo, del cual asomaban las cabezas cercenadas de mis ancestros, colgando a los costados de tan demoníaco corcel; como así también “su” programa de estudios.

8.18 hs. Un bosque tenebroso, entre árboles-pupitres, esperando la arremetida de los bárbaros, cuyas disertaciones no parecen humanas ni de este mundo.

8.25 hs. Me ataca un siniestro gigante vomitado desde las tinieblas. Resguardo mi cuerpo con el escudo en alto. El golpe es tan terrible, que siento como casi se me destroza el hombro, pero mi scutum de madera contrapeada forrado de fieltro y protegido por el reborde metálico consigue detener el corte, que aunque consigue atravesar el reborde de bronce y clavarse en la madera, me ha defendido del ataque.



8.27 hs. Ahora llega mi turno. Soy parte de una Legión recién reclutada, entrenada con un nuevo sistema táctico de combate, que es la última esperanza de una Civilización indefensa. Es mi primer batalla ante la barbarie de la “Mujer del Ático” y su rebaño.
Me lanzo hacia delante hundiendo mi fabulosa gladius hispaniensis, que en su perfecto balance, es una extensión natural de mi brazo, cegando adversarios con solo un movimiento recto de acuchillada.

8.37 hs. La filosofadora Titular de “Ética”, indignada ante la masacre de su rebaño catedrático, pregunta desafiante: “¿Qué es la Felicidad?”.

8.45 hs. Mencione aquellas palabras de Platón sobre el final del mito del “Carro alado”, donde las “almas se apacientan en la llanura de la Verdad contemplando a la Idea del Bien”.

8.48 hs. A la “mujer del Ático” (devota del “castro-chavismo”) no le agrado la respuesta, y trato a través de su beatifica comprensión de la filosofía eterna, adherirme a su “subjetividad”. “La felicidad es subjetiva”, cuestión que no necesita explicación, aunque todos la reclamen.

8.55 hs. -En ese caso, Descartes, Kant, Hegel, Nietzsche y Marx, tendrían razón, conteste.

Pero si decimos que la Felicidad es Objetiva, que no se puede alcanzar (de manera completa, digámoslo así) en este mundo, entonces, tienen razón: Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Pascal, Kierkegaard y siguen las firmas.

9.00 hs. ¡Ud., no puede fundamentar eso! aulló indignada.

9.01 hs. -¿Y cuantas cosas de este mundo se pueden fundamentar? ¿O acaso Descartes no sufre el Círculo cartesiano?, ¿o me va a hablar de la razón autofundamentada kantiana o que el enorme “Palacio de Cristal” que es el sistema hegeliano no se hizo trizas ante los silbidos del Seductor danés?

-Además, yo sí puedo fundamentar lo que digo. Hume dice que no podemos asegurar que vaya a nacer un cuervo blanco (¡Que horror!, hay pajarracos que no merecen vivir!), solo porque todos los que nacieron hasta ahora son negros. Resulta que nació un cuervo blanco.
Así, no podemos fundamentar que el Sol vaya a salir mañana, salvo por el hábito y en última instancia por un arriesgarse en la FE de que el Sol aparecerá en el horizonte y se ocultara en el ocaso. “Dios le dice al Sol: Hacedlo de nuevo” (Kreeft, “Cristianismo para paganos modernos”)

Así, puedo fundamentar que la Felicidad es objetiva por la FE, cuestión que ud., sin embargo, no admite, al sentenciar su “Felicidad subjetiva”.

“Comenzar por compadecer a los incrédulos: son desgraciados por su condición. No sería preciso injuriarlos más que en el caso en que esto sirviera; pero esto les daña”. (Pensamientos, Blaise. 189-56)

“Compadecer a los ateos que buscan, porque ¿no son bastante desgraciados? Dirigir una invectiva contra los que se envanecen de serlo”. (190-173)

“Se debe tener compasión de unos y de otros; pero para los unos una compasión que nace de ternura y para los otros una compasión que nace del menosprecio”. (194 bis. 205)

Decía Santo Tomás en “Como se relacionan la razón humana y la fe”. Cap. VIII. Suma contra los gentiles. L.I., citando a Hilario en De la Trinidad, libro I, cap. 2:



“Empieza creyendo, progresa, persiste: aunque sepa que no llegare al término, sin embargo me gozaré con el progreso. Pues quien va tras lo infinito piadosamente, aun cuando no llegue a lograrlo del todo, no obstante avanzará en su progreso. Más no presumas de poder descubrir su secreto, o de llegar hasta el fondo del arcano del que existe sin principio; sino acepta que hay cosas incomprensibles”.

9. 55 hs. ¡¡¡Roma Invictum est!!!

20 abr 2008

Carta a un Disidente. Sobre ángeles y demonios.



Carta a un Disidente:

Amigo mío:

Lo que voy a relatar, lo atestiguan mis ojos, no con el ánimo de desatar su vigor polémico, ni para exaltar (aún más) la idea tan alta de su amor que, “seguramente, cualquier muchacha debería considerarse feliz de ser su amada por ocho días”. (a)

Sé, que en la esfera de existencia en la que se encuentra, alejada de la superficialidad del mundo moderno, que juzga a las personas por lo accidental (ser alto-bajo, tener dinero o no, un titulo académico, desgarbado-esbelto, y las pequeñeces de la esfera estética), y no por lo esencial; sabrá apreciar en la balanza de precisión que es su juicio, el alma de la muchacha a la que haré referencia por lo que es en sí misma.


Viernes, por la mañana. Sala de profesores del "Instituto de Filosofía", donde el dulce sueño de “la Paz perpetua”, es perturbada por la existencia caprichosa de una infinita audacia de Disidente.


Ríe Descartes…

-Toda la fisiología moderna se esfuerza en obtener pruebas de que el hombre es solo una máquina. Los sabios asocian la religiosidad a cierta combinación química emergente de algún recóndito lugar del cerebelo, y de allí a no admitir el Misterio. ¡Triunfo del racionalismo!, que engendra a la apostasía de Enjambre.



Nietzsche sonríe.

-Elegiste combatir, un gusano de la locura de la tierra, a los débiles, a los despreciables fracasados de la compasión, como ese Pascal que creía en la “corrupción de su razón, cuando solo estaba corrompida” por su devoción al Infame.



-¿Te ríes Hegel?, tu obsesivo ataque a la Eucaristía Católica, es solo un vago eco luterano, reflejo de mis ojos de Hiena satisfecha de carroña en mis abismales intestinos.

“…la contemplación objetiva de las desgracias que han experimentado las más nobles naciones y comunidades, así como también las virtudes privadas mas excelsas, resulta, sin exageración retórica, un cuadro de lo más pavoroso, que suscita emociones de la más profunda y DESESPERANZADA tristeza, no compensadas por resultado confortador alguno. Viéndolo, nos torturamos mentalmente, sin más defensa ni escape que la consideración de que lo sucedido no podría haber ocurrido en otra forma; que constituye una FATALIDAD que ninguna intervención podría haber alterado…”……”…necesariamente surge la pregunta: ¿Para que fin último han sido ofrecidos tales enormes sacrificios?” (Hegel)

-¡Mi mejor alumno!; afirmas que esta pregunta surge “necesariamente” en el pensamiento, pero subrepticio indicas más bien que es algo inherente al pensamiento occidental (tan contaminado de las “debilidades” del Infame), el cual debe afrontar la aceptación pagana de la fatalidad. ¡Ah! La esperanza, es cuna de ilusiones, ese “sueño de los hombres despiertos” debe ser desterrado del corazón humano.
¡El triunfo del principio secular de la Reforma sobre lo espiritual! A cuantos habrás hecho escupir sobre la Hostia, al considerarla como cosa exterior, ¡pedazo de pan creído Dios presente!….¡¿como podría ser así, si el Hombre mismo es el Dios presente?!, ¿Cómo ubicar a un segundo Dios frente a él?.



He hecho los arreglos necesarios para que ese “Seductor danés” sea excluido de los programas de estudios de los postulantes a filósofos, y no se mencionen las críticas espinosas que te hace ese Disidente de la Iglesia Oficial nor-europea.
No tienes de que preocuparte, tus discípulos saben que la Iglesia del Infame es solo un germen, la cual, por su alianza indisoluble con la metafísica, se quedará al margen de lo que postulan los sabios que preparan mi advenimiento…: “el reemplazo del Ser por el devenir, del contemplar por el obrar práctico”, de la distinción por la oposición unificada del “Espíritu que todo lo niega”.


Así reían. Entre el grosero dominio de lo ordinario, alcance a percibir esos susurros del que les hablaba al “oído”, mientras disertaban sobre esa muchacha de primer año que se atrevió a tratar de “cuestionar” a la “Fenomenología del Espíritu”. No era algo de preocuparse, puesto que no tenía los recursos teóricos adecuados para desnudar el “Palacio de cristal” hecho de Ideas, que es el Inmenso sistema hegeliano, al proclamar, en incauto e inocente desafío, que su FE no era reducible a entes lógicos, ni que “esta” fuera superada por la Razón, aunque esto no signifique el vaciamiento de su instancia, sino como “Necesaria” en el proceso que lleva a la “plena Razón”, según el “Sistema”.

La alumna había aullado, de manera desprolija y nada académica, algún rumor acerca de que “tal pensador construye un inmenso edificio, un “Sistema” universal que comprende toda la existencia y la historia del mundo, etc., pero al considerar su vida privada se descubre con asombro la enorme ridiculez de que no habita en este vasto palacio, sino que vive en una granja de al lado, en una perrera o, a lo sumo, en la portería” (Soren)

Debían escarmentarla, era solo cuestión de tiempo para que en adoración idolatrica, en la cúspide del Misterio de Inequidad, de la envidia, se consume en su espíritu, el afán de aplastar a los Disidentes y destruir la Iglesia del Infame.

Pero ella se resistía, repetía aquello de "Stat crux dum volvitur orbis". La Iglesia permanece incólume, ante la oleada de tiranos, emperadores y herejías filosóficas de todo tipo. A todos ellos se los roció con agua bendita el día de sus respectivos funerales, y hasta “el más acérrimo enemigo de la Iglesia ha abandonado la esperanza de verla destruida algún día” (Chesterton). Así sea.

La profesora de “Antropología filosófica”, que olvida siempre que su existencia en este mundo no puede estar fundada únicamente en el azar, pregunto: “¿Cómo es su nombre?”
Los tres demonios, el cartesiano, el nietzscheano y el hegeliano, buscaron en la “cartilla de asistencias”, puesto que solo la conocían por su apellido hispano, y leyeron en voz alta: “María de los Ángeles”, nombre puro y bello que acallo el estruendo de la cómica vulgaridad.

Yo, tu Ángel de la guarda; a tu corazón conmovido.



(a) Estética del matrimonio. Kierkegaard.