17 abr 2012

Argentinos que roban a Argentinos (YPF)



Kicillof en el Senado, contestando con vaguedades, generalizaciones, y tonteras varias, entre las que se destaca la siguiente:




“Hay crisis energética porque hay más producción”




Yo pensaba, al esperar media hora para cargar el tanque –luego de recorrer varias estaciones de servicio- que la falta de combustible se debía a que la “Partidocracia” o la “Corporación política argentina” había hecho un negociado multimillonario a expensas del argentino medio y del vaciamiento de YPF.




Menem junto al Ojituerto, y el elenco de turno, privatizo la creación radical de YPF.




No soy radical, pero hasta donde sé, ni Yrigoyen, ni Alvear, ni el General Mosconi, afanaron a los argentinos. Yrigoyen murió con el mismo patrimonio con el que había iniciado su paso por el servicio público (incluso menos), el General Mosconi vivió su vejez en la austeridad de su jubilación, correspondiente a Gral. de División. Alvear era multimillonario y cajetilla, antes de ser nombrado presidente. Incluso es célebre su frase, cuando en París se le anuncia que va a ser el próximo presidente (producto de las negociaciones políticas de esa época): “¡Y bue!, cuatro años pasan rápido”. ¡Consideraba un castigo ser Presidente! Así de bien la pasaba en París, con la “vaca atada”.




Realizó la tarea política que se le había encomendado, cumplió, no afano a nadie, termino su mandato y se retiró a la vida privada.




Hoy en día, la “partidocracia” luego de privatizar (y llenarse los bolsillos a expensas de los argentinos), luego de “vaciarla” (porque uno puede irse a Europa con unos cientos de miles de dólares ocultos en los calzoncillos; pero no girar miles de remesas, varias veces millonarias en dólares al exterior, sin el consentimiento del poder político), expropia. ¿Para qué?




Porque alguien tiene que pagar los platos rotos del desfalco (déficit energético millonario en dólares, que se proyecta como bancarrota pública en horizonte cercano), porque la partidocracia ve la posibilidad de nuevas coimas a exigir a los futuros nuevos socios.




Lo increíble es que la gente aplaude, porque parece que los malvados son los españoles de Repsol; y en realidad, los que permitieron a Repsol girar utilidades mayores que el saldo positivo de los balances de YPF al exterior, fueron aquellos quienes la entregaron, argentinos que traicionaron y traicionan a argentinos. En palabras de Duhalde, sobre la “partidocracia” (la cual integra): “Somos una dirigencia de mierda”.




Esta “democracia partidocrática” o “corporación política” actual, constituye el período político democrático más siniestro de la Historia Argentina.




G. K.

8 abr 2012

Sionismo ad hominem



Grass cuestiona al gobierno sionista israelí por su capacidad nuclear desestabilizadora de la región, y como respuesta se encuentra con un argumento ad hominem: "pertenecía a las SS".
El sionismo internacional arremete contra el Premio Nobel alemán.










Por qué guardo silencio, demasiado tiempo

sobre lo que es obvio y que fue ensayado

en juegos de guerra, a cuyo fin solo seremos

en todo caso notas al pie de página.

El presunto derecho a un ataque preventivo,

que podría destruir al pueblo iraní

oprimido por un bravucón

y guiado hacia el júbilo organizado

porque se supone que en su territorio

se construye una bomba atómica.

¿Pero por qué me prohíbo,

mencionar el nombre de ese otro país,

en el cual hace años –aunque en secreto–

existe un creciente potencial nuclear

pero fuera de control, porque no es sometido

a ninguna inspección?

El silencio generalizado sobre este hecho,

al que se ha subordinado mi silencio,

lo considero una mentira inaguantable

y la presión, que amenaza con castigo,

en cuanto no es acatado;

el veredicto de “antisemitismo” es corriente.

Pero ahora, porque desde mi país,

que por crímenes muy propios,

que no admiten comparación,

es una y otra vez atrapado y debe dar explicaciones,

de nuevo y como si fuera normal, aunque

declarado sin esfuerzo como reparación

se debe entregar otro submarino a Israel

cuya especialidad es enviar ojivas destructoras

a un sitio donde la existencia

de una sola bomba no ha sido probada

donde solo el temor sirve de prueba

digo lo que hay que decir.

¿Pero porqué guardé silencio hasta ahora?

porque pensé que mi origen,

que está marcado por un baldón imborrable,

prohíbe, imputar ese hecho como verdad expresada

al país Israel, al que estoy unido

y quiero seguirlo estando

¿Por eso lo digo solo ahora,

envejecido y con mi última tinta:

la potencia atómica Israel amenaza

la ya frágil paz mundial?

porque hay que decir,

lo que ya mañana podría ser demasiado tarde;

también porque nosotros –como alemanes suficientemente incriminados–

podríamos llegar a proveer un crimen,

que es previsible, por lo cual nuestra culpabilidad

no podría ser borrada

por ninguna de las excusas acostumbradas.

Y confieso: ya no me callo,

porque estoy cansado de la hipocresía de Occidente

además se puede esperar,

que muchos se puedan liberar del silencio,

exigir la renuncia a la violencia a

los promotores del peligro visible

y al mismo tiempo insistir,

en que un control ilimitado y permanente

del potencial atómico israelí

y de las instalaciones atómicas iraníes

por una institución internacional

sea permitido por los gobiernos de ambos países.

Solo así será posible ayudar a israelíes y palestinos,

más aún, a todos los seres humanos, los que

en esa región ocupada por el delirio

viven enemistados estrechamente

y finalmente a nosotros mismos

Boudou. Gobiernan los ladrones y estúpidos.

Contamos con la torpeza de Kretina, quien no le ha pedido la renuncia al vicepresidente, sino que ha elegido (por el momento) respaldarlo; incluso luego de que él, haya pronunciado un monólogo -desde el Senado- constitutivo de una antología de la estupidez dialéctica partidocrática.


Mientras más tiempo, el vicepresidente siga ocupándose de sus "funciones", mayor el perjuicio político para Kretina, quien no se anima -en su impericia política, miedo a que se conozcan negocios compartidos, inestabilidad emocional, soberbia, o simple estupidez- a renunciarlo. Boudou y su estupidez ladrona, no es una excepción en el ámbito politiquero argentino, sino que es la norma: gobiernan los ladrones y estúpidos.

http://www.clarin.com/opinion/Boudou-sobrevuela-crisis_0_678532244.html

2 abr 2012

Malvinas Argentinas



En la Argentina, hemos padecido una campaña de desmalvinización, en la cual, la representación de la realidad pasaba por caracterizar a los soldados como "chicos de la guerra", y a los oficiales como seres peores que los mismos ingleses.
He estudiado profundamente cada batalla, les puedo asegurar que nuestros soldados no se fueron corriendo pidiendo a su mamá como si fueran "chicos". ¡Se llegó a combate cuerpo a cuerpo! Las tropas argentinas solo se retiraron cuando agotaron munición.

Aquello que hoy se manifiesta sobre que "el Proceso buscaba perpetuarse en el poder", es solo una hipótesis entre tantas. Personalmente no la suscribo.

Sobre las fuerzas enviadas a Malvinas, en esa época, el ejército argentino estaba compuesto por un núcleo de militares profesionales y una mayoría de conscriptos. Gran parte de nuestras mejores tropas, fueron enviadas a la frontera con Chile y el Brasil. El gobierno no pensó que se iba a llegar a la guerra –el antecedente provenía de la ocupación (o recuperación) del Canal de Suéz por Egipto-, donde los USA permanecieron neutrales, e incluso presiono para la retirada anglo-francesa (cuestión que se logró); por ello se envió tropas sin su armamento pesado. Luego del bloqueo (con submarinos nucleares), solo se contaba con los nobles Hércules para aprovisionar a las Islas, y se llevaron cañones de 155 mm. des-armados (¡solo dos!)

Una vez, puestas las cartas sobre la mesa (la flota en camino -¡más de cien naves!-, incluyendo dos portaviones, 7 destructores, y 14 fragatas, la intervención de los USA (apoyo militar, misiles side winder ¡de última generación en aquellos tiempos!, y de inteligencia –cobertura satelital-), de la Otán (Francia cancelo nuestros contratos de suministros de armas), y la colaboración de Chile (apoyo logístico y de inteligencia), se decidió seguir adelante.





Hay que tener en cuenta el ambiente cultural de la época -no era una educación basada en el progresismo pacifista de hoy en día- sino en la instauración de valores, según la tradición argentina enunciada en su himno nacional: “o juremos con gloria con morir”, o en el aria “Aurora”: “alta en el cielo, un águila guerrera”).

Para algunos (luego del transcurrir de los años) puede parecer una locura enfrentar a las fuerzas que se unieron para aplicarle un correctivo a la Argentina; como pensaran que también fue una locura enfrentar a la pérfida Albión en las jornadas de 1806 y 1807, o en “Vuelta de Obligado”.

Para otros, verán en la guerra de Malvinas una manifestación sagrada del compromiso de sangre de los argentinos para con su territorio, en la única guerra que realizó la Argentina en el siglo XX, una guerra justa.
Incluso, me imagino a un extranjero, que estudiando el tema en profundidad, pensará asombrado: ¡que huevos que tienen los argentinos!


Para finalizar :





Sobre la pretendida autodeterminación de los Kelpers (política sostenida por ellos, por Gran Bretaña –menos para los escoceses e irlandeses-, y algunos cipayos locales), manifiesto que cuando volvamos a nuestras Islas, vamos a enviar a esos 2.000 herejes-mercaderes de segunda, a Inglaterra con una estampilla en el culo.

Será un día muy feliz para todos los argentinos.
¡Malvinas volveremos!

G. K.

1 abr 2012

Rompecorazones











"He escrito una carta de amor para otro. Me resulta interesante identificarme, por medio de este recurso, con una situación ajena, sin tener que sacrificar nada de mi tranquilidad. Enciendo la pipa, escucho los detalles, que él me da y le pido las cartas que ella me escribió.

Siempre he tratado de estudiar cómo escribe una joven. El otro esta allí, como una rata enamorada y me va leyendo esas cartas, lectura que yo interrumpo de cuando en cuando con alguna breve observación. La muchacha sabe escribir, tiene sentimiento, buen gusto, es prudente, a buen seguro debe haber amado en otra ocasión, etc.


Además, yo cumplo una buena acción, reúno a dos jóvenes y luego me quito de en medio.

Cada vez que hago feliz a una pareja, busco luego para mí una víctima, pero procuro la dicha de dos personas y la desdicha de una a lo sumo. Soy honrado y digno de confianza; jamás engañe a nadie que confiase en mí. Naturalmente, también yo consigo mi pequeña ganancia, pero es un tributo de derecho. ¿Por qué gozo de confianza general? Pues porque sé latín, estudio celosamente y me guardo mis historias para mí mismo. ¿No soy, acaso, digno de confianza? Jamás abusé de ella". (Kierkegaard, Diario de seductor)



28 mar 2012

Gaudí - Dalí



"...Cuando tenía veintiún años, fui un día




a comer a casa de mi amigo Roussy de Sales




en compañía del arquitecto masoquista y




protestante Le Corbusier, que, como todo




el mundo sabe, es el inventor de la arquitectura




de autopunición. Le Cor...busier me preguntó




si tenía ideas sobre el futuro de su arte.




Y sí, las tenía. Por otra parte yo tengo ideas




para todo. Le contesté que la arquitectura




sería «blanda y peluda» y afirmé categóricamente




que el último gran genio de la arquitectura




se llamaba Gaudí, cuyo nombre, en




catalán, significa «gozar», así como Dalí quiere




decir «deseo». Le expliqué que el goce y el




deseo son propios del catolicismo y del gótico




mediterráneo, reinventados y llevados al




paroxismo por Gaudí. Mientras me escuchaba,




Le Corbusier parecía tragar sapos y culebras.










"Salvador Dalí, "Los cornudos del viejo arte moderno" 1956

25 mar 2012

TV Sionista. DEMONÍACO

24 mar 2012

Triunviratos



Mientras sabemos que la fecha de vencimiento de esta pesadilla esta cada día más cerca, y observamos la conformación de ese nuevo triunvirato para hacer frente a Kretina: "Macri. Moyano y Scioli", no puedo dejar de pensar en mis años de estudiante de Historia…



… cuando estudiaba al triunvirato de César, Craso y Pompeyo para enfrentar a la Korrupción del Senado optimate, en cierta forma, ello (considero) nos llama a la reflexión, en la humildad de nuestras limitaciones, nos recuerda que no se trata solo de los idus de marzo, sino de los hombres e Instituciones que produce cada civilización en el devenir de la Historia.



Solo un genio como Plutarco nos puede ayudar a entender el alma del divino Julio, diamante no apto para la manipulación de historiadores esclavos (Polibio murió antes, no era digno, ese liberto del César).


Si nosotros no engendramos un César, tampoco un Plutarco; solo cronistas del ruido, de lo inmediato, historiadores de las tabulaciones financieras y sondeos economicistas; de esclavos libertos que no pueden ver más allá de las limitaciones de su ideología (sea el iluminismo del color que fuere).



Al argentino promedio, le interesa el consumo, sea el televisor de 29 pulgadas en la época menemista, como ahora el “plasma”, no hay fin trascendente, y no lo puede haber mientras vivamos en lo inmediato. Los patricios romanos, no vivían en lo inmediato, ello les permitió construir una civilización.



Los liberales argentinos de fines del siglo XIX no vivían en lo inmediato –puesto que no había una democracia de masas a la cual rendirles cuentas electorales- (ello les permitió pensar a la Argentina); Irigoyen inició eso de lo “inmediato” en la política, con su democracia popular; luego el peronismo, y lo que nos toca vivir hoy en día. No estoy diciendo que los liberales hayan fomentado la introspección metafísica, pero a comparación de la inmediatez de hoy en día en que habitan los politiqueros de turno, aquella generación de liberales, casi parecen integrantes del Senado Romano.



Un ejemplo contemporáneo (al menos hasta finales del siglo XX) lo tenemos en los USA, una clarísima monarquía electiva, no una democracia de masas manejada por los Ojituertos de turno, esclavos del dinero.



Supongo que Chesterton o Kierkegaard (ellos cambiaron al universo, en el sentido metafísico) estaban en la misma situación que aquellos quienes hoy en día se afligen por el estado ruinoso del país, aunque sus poéticas eran distintas.



En especial, al gordo, me lo imagino con Belloc compartiendo algunas cervezas, y riéndose entre ellos sobre el rumbo de esa Inglaterra materialista que se fortalecía ante ellos. Sin embargo, eran felices, se casaban (solo) con “una chica del palo”, y vivían en una especie de “monacato” tabernero, un refugio para no perder la sonrisa, de vez en cuando salían a regalarles algo a los vándalos (el gordo, iba armado, literalmente), aunque las bestias lo tomaran como un desafío; y luego de vuelta a la comarca, porque tampoco es cuestión de tirarles perlas a los chanchos todos los días. Las joyas de la abuela las guardamos solo para nuestros hijos, no son “para todos”.



Amigo argentino, no pierdas la sonrisa, la pesadilla KIRCHNERISTA termina pronto, espero que ese día no sea feriado, como la fecha en que “murió” el Tuerto, maligno, hasta para privarnos del festejo en una taberna.

G. K.

23 mar 2012

El aborto de Aguinis




Por Antonio Caponnetto





El martes 20 de marzo, desde las páginas de La Nación, el conocido trapisondista que responde al nombre de Marcos Aguinis salió a defender el reciente fallo abortero de la Corte Suprema, mediante un suelto al que tituló “El aliento de vida”; pero que por mejor nombre debió llamarse “Asnología”, e integrar el inquietante repertorio de burradas insignes que bajo tal nombre ha recopilado José Antonio García Ramos.

Varios roznidos aporta el autor a la causa homicida de la Corte, sorprendiendo el primero por su craso determinismo y fatalismo atroz. En efecto –escribe el rucho- si la niña de 15 años eximida de toda culpa por eliminar a su bebé no lo hubiera hecho, “esa madre no sería una madre normal y feliz, ese niño no sería una persona equilibrada”.

Cómo ha llegado Aguinis a profetizar ineluctables e irrevocables desdichas, es un secreto que albergará su diván. Cómo se le restituye la felicidad y la normalidad a una mujer que ha matado a un hijo inocente, tampoco se explica. De cuño espartano, en cambio, es su opción por una persona asesinada antes que desequilibrada o enferma. Tal vez ronde próxima la DAIA con su medidor infalible de deslices discriminatorios, para sentenciar si el jumento ha incurrido en tan fatales conductas.

Pero esta fiesta de Crimen Para Todos, que acaba de organizar la gavilla de Lorenzetti -fiel al modelo nacional y popular- ha resultado empañada una vez más, según Aguinis, por “el dogma de la más importante vertiente del cristianismo, que es la Iglesia Católica”, la cual insiste en condenar tan inocuas prácticas restituidoras de la felicidad y la normalidad a las mujeres.

No obstante, y para que nadie lo suponga preñado de animadversión hacia la Iglesia, nuestro garañón confiesa sus simpatías por la misma desde los tiempos en que tomaba “vino del Rhin” en un restaurante de Friburgo, atendido por “monjas simpáticas y al que concurrían muchos sacerdotes”. Por boca de ellos se enteró “sobre los preparativos del Concilio Ecuménico II”[sic],y también por ellos asistió invitado “a ceremonias ecuménicas con protestantes, griegos ortodoxos y judíos, cosa imposible de imaginar en la Argentina de entonces”.

Así, místicamente, entre los brebajes y las comilonas en el Albertus Burse, rodeado de pretes conciliares y de rituales sincretistas, Aguinis descubrió sus ternezas por la Iglesia Católica, la cual –“libre ya de las sanguinarias cruzadas y la delirante Inquisición”- se dedica a “acciones positivas” como la “defensa de la libertad de conciencia, respeto a cultos diversos, intensa acción solidaria con los desposeídos, continuos llamados a la paz, prudente lucha contra los agravios a la democracia”. Una especie de pintoresca ONG, sin la molesta y anticuada preocupación por saber si su Cabeza es Cristo y si Cristo es Dios. “Una secta disidente israelita servida por un personal italiano”, como ironizó impíamente Jorge Luis Borges.

Y tanto simpatiza con esta “iglesia católica” el afamado pollino, que no trepida en aconsejarla bien: que cese de sostener la diferencia entre varones y mujeres, la ilicitud de los medios anticonceptivos y la negativa a que las féminas puedan “acceder al obispado”. Pero sobre todo, que termine de condenar y de reprobar el aborto, porque “ya no es aceptable que se atente contra la libertad de abortar un hijo no querido con el argumento de que se asesina una vida inocente”.

Nadie ose pensar que Aguinis está queriendo desnaturalizar y pervertir a la Esposa del Señor. Tampoco roce alguno su pensamiento con la conjetura maligna de que el celebrante de las gestas del marrano esta befando una vez más el rostro santo de la Barca. No; nada de eso. Tales reconvenciones sostenidas con admonitorio gesto tienen lugar, sencillamente, porque lo contrario le “genera [a la Iglesia] una deserción de fieles”, y no es cuestión de perder la clientela. Bastante escrupuloso estuvo ya el paisano Judas, que devolvió los denarios y encima se ahorcó. Si al fin de cuentas todo lo que habían hecho él y sus empleadores hebreos era prefigurar el fallo de la Corte y matar a la víctima.

La agudeza del rucio no parece dispuesta a detenerse, en esta su nota impar. Habiendo desechado que cuando se aborta se asesina la vida de un inocente (¿de qué será culpable?), acota para una antología del cinismo: “Si la madre y el médico son asesinos por terminar con un embarazo no querido, ¿quién es el asesino de los abortos espontáneos? ¿Dios? ¿Por qué esa ‘vida inocente’ en el vientre materno no es protegida por el Señor Omnipotente? ¿Tocamos el absurdo?”.

No es propiamente el absurdo lo que está tocando Aguinis con esta farsa argumentativa, sino algo más trágico que se llama blasfemia. Porque va de suyo que en una muerte naturalmente ocurrida –sea a la edad de la vida que sobrevenga- no hay asesinato alguno, y que un aborto espontáneamente advenido no tiene responsables culposos, sino padres dolientes que jamás podrán olvidar el desgarrón de esa vida trunca. Sabemos empíricamente de qué estamos hablando. Explicarle a tamaño burro porqué el “Señor Omnipotente” nos dona y nos quita la vida o los bienes cuando su justa providencia lo dispone; porqué no abandona a ninguno de sus hijos, mucho menos cuando los llama a su seno, es algo que escapa a sus merecimientos intelectuales y morales. Si el zopenco supiera que Job no es un sustantivo inglés sino el nombre de un personaje veterotestamentario, algo podría colegir al respecto.

Quedaba por alcanzar la cima mayor de la estulticia y de la burdísima ignorancia, y Aguinis conquistó el anhelado trofeo. Sumando a sus muchos títulos –como el de arrebatador de la gloria de Edipo, injuriador de San Cirilo de Alejandría, inventor del Prondec, invertidor de la Cruz o pavo real- decidió convertirse en exégeta bíblico, y nos regala esta perla interpretativa a la que no arribaron siquiera las testas de Spinoza o Teodoreto: “El primer hombre se llamó Adán[...]. La versión más difundida es que fue modelado con tierra por las escultóricas manos del Creador. Lo hizo completo, con vísceras y pestañas, con labios y uñas. Era un feto grande. Una ‘vida inocente’, como se dice en la actualidad. Pero no tenía vida. No la tenía y no la tendría si Dios no le insuflaba su espíritu, que vendría a ser el oxígeno que le permitiría respirar. Sin oxígeno (que en la antigüedad no se conocía y se llamó aliento o soplo o espíritu) no habría existido el primer hombre. Los sucesivos nacimientos siguieron ese modelo: una previa configuración, que adquiría vida autónoma al inhalar el oxígeno [...]. Formó Dios al hombre (Adán) del polvo del suelo (adamá) e, insuflando en sus narices aliento vital, quedó constituido el hombre como ser vivo [...]. Dios insufló ‘en sus narices el aliento vital y quedó constituido el hombre como ser vivo’. Se refiere a las narices, no al embrión. Se refiere al aliento vital, que no puede ser sino el oxígeno. Recién entonces se constituye el hombre como ser vivo, según marcan las Escrituras. No cuando era un simple embrión”.

Una primera y relevante consecuencia se sigue de la hermenéutica aguiniana. Y es que en lo sucesivo, las diferentes y valiosas agrupaciones Pro Vida deberán constituirse en defensoras a ultranza de narices, puesto que por tamaño órgano, está visto, penetra la vida. ¡Cesen los genetistas y neonatólogos sus arduos exámenes científicos sobre la vida y el desarrollo del nasciturus! Es la hora de las pituitarias, el glorioso y postergado turno de los otorrinolaringólogos. Dios hizo vivir a los nasos, no a los embriones; y adelantado fue Quevedo que supo decir aquello de “érase un hombre a una nariz pegado”.

Una segunda consecuencia de la erudita exposición del onagro es el obligado cambio de rumbo que deberán hacer de ahora en más los teólogos de todas las escuelas y corrientes. Al fin sabemos que Dios es un enfermero eficiente, un adelantado de Carl W.Scheele –el descubridor del oxígeno- que con su inmenso tubo a cuestas iba desparramando vida de napia en napia y de trompa en hocico. Por suerte, y con el paso de los siglos, llegaría Cristina Kirchner para abreviar el nombre de tan salvífico elemento, llamándolo “cero”, a secas. Según el neo-biblista Aguinis, antes de que el “feto grande” hecho de barro recibiera su primera bocanada de oxígeno, fuera del vientre materno, no tenía ni tiene vida. Ergo, si la Corte decide achurarlo panza ad intra, aplaudamos el hecho.

Al fin un corolario tercero se desprende del análisis del levita cordobés, y está llamado a revolucionar el universo de la antropología. “Los sucesivos nacimientos” –le hemos leído- “siguieron ese modelo[el de Adán]: una previa configuración, que adquiría vida autónoma al inhalar el oxígeno”. ¡Tantos debates semánticos estériles agitándose en el terreno de la metafísica, de la medicina, de la bioética, y Marcos Aguinis tenía resuelto el dilema valiéndose de un tropo informático! ¿Qué es el hombre?, se preguntaba Hamlet. ¿Qué es el hombre?, nos preguntamos todos. He aquí la respuesta final y unívoca: una configuración, a la que recién se puede tener por viva cuando inhala un poco de oxígeno autónomamente. Como el windows xp si no lo agarra el virus troyano. La nobel periodización aguiniana no abriga dudas: antes de la oxigenación nasal asistida por un extraño demiurgo neumonólogo, no hay vida; después sí, aunque su duración dependerá de la cantidad de delincuentes que dejen en libertad los mismos jueces garantistas de la Corte Suprema.

Ironías al margen, es demasiado grave que este sujeto indocto y fatuo tenga un espacio público desde el que desgranar el error, la mentira, la confusión y la ignorancia. Y que una vez más, no haya obispo dispuesto a salvar la ofensa que le ha propinado la Iglesia y a reponer el orden alterado. Demasiado grave, incluso, que se justifique el asesinato de las criaturas por nacer con una retorcida y estúpida interpretación bíblica.

Se cuentan por decenas los textos escriturísticos en los que la vida del embrión es considera sagrada e intangible; como querida y premiada por Dios es considerada la tarea de los padres de engendrar un hijo. Embrión, hijo o fruto de las entrañas maternas, no nariz oxigenada por una deidad que nos saca de la hipoxia.

A la vista está el Salmo 138, 13, cantándole al Señor: “Tú formaste mis entrañas, me tejiste en el seno de mi madre”. El libro de Jeremías, en el que Dios dice al profeta: “antes de formarte en el seno materno te conocí” (Jer. 1,5); los pasajes del Génesis en los cuales el Altísimo ordena engendrar y parir; y hasta los mellizos de Rebeca que combatían dentro de su vientre (Gén. 25, 21-22). Cuando el Señor castiga a María con la lepra, Aarón dirige esta súplica: “no sea ella como un aborto, que al salir del seno de su madre tiene ya medio consumida la carne” (Núm. 12, 11). Sin olvidarnos el explícito y conocido pasaje del Libro del Éxodo (21,12), en el que se dispone el castigo recio e inflexible para quienes “trabados en riña dieren un golpe a una mujer encinta, de modo que aborte”. ¿Se humillaba el Apóstol San Pablo cuando se llamaba a sí mismo “aborto” (I.Cor.15,8), o se estaba ponderando, anticipándose al fallo de Lorenzetti y sus secuaces? Cuando la misma y terrible metáfora es utilizada por San Ignacio de Antioquía, ¿debe entenderse que la rotulación escriturística de alguien como un abortivo es un encomio, o el más agraviante de los epítetos que uno pueda cargar sobre sus hombros para expresar su nadidad?

A la vista de estos escogidos pasajes –que no son los únicos, pues también el Salterio abomina de quienes andan derramando la sangre inocente de sus hijos- es cuanto menos una canallada salvaje valerse de la Biblia para justificar y aplaudir el fallo crapuloso de la Corte Suprema. Cuanto menos, decimos. Cuanto más cabe otro nombre, pero las meretrices no tienen la culpa de todas las filiaciones que le brotan, maguer sus sanitarias prevenciones.

Aguinis dice pertenecer a una camándula de intelectuales opugnadores del Gobierno. Y Cristina se dedica más que a gobernar, a criticar cada artículo de los medios que presume opositores. Aguinis aprueba el aborto. Cristina ha dicho que no lo promueve ni lo busca. ¿No era una buena ocasión para que la presidenta reuniera a sus aplaudidores lacayunos, con alguna de las excusas que lo hace habitualmente, y dijera en público, con la noteja de Aguinis en la mano, que “La Nación miente”, y que su autor incluso destila “un tufillo racista”, al predeterminar quiénes tienen que morir para no vivir padeciendo desequilibrios o traumas?


Ocurre que el antioficialismo de los innúmeros Aguinis es un escandaloso bluff. Son sirvientes del Régimen, esbirros de la democracia, agentes del sistema cuya perversión prohíjan, potencian, usufructúan y medran. Cuando hay que matar inocentes –sus cuerpos o sus almas- están codo a codo con quienes dicen diferir o confrontar.

Y ocurre que la oposición al aborto de Cristina es un fraude inicuo. No sólo porque no ha protestado contra el fallo de la Corte –que contiene a algunos de sus amigos, como un sodomita prostibulario y una atea invertida- sino porque, desde hace años, tiene desplegada y ordenada a sus infernales huestes para impulsar el derecho al aborto en el ámbito legislativo. Tales los casos, entre otros, de María Elena Chieno, Silvia Risko, María del Carmen Bianchi, Gloria Bidegain, Mara Brawer, y un sinfín de esperpentos.

“Es un tema para el debate tranquilo, no para los anatemas”, concluye Aguinis su culposo dislate. Y reclama "un consenso[...] que mantenga a la religión -y a la Iglesia Católica en especial- en una postura acorde con las necesidades de la actualidad".

Las necesidades de la actualidad de Aguinis están sobradamente cubiertas con sus recursos múltiples de betsellerista fenicio y de Epulón sin atriciones. Que se entregue nomás al consenso de sandeces rentadas, con tantos otros de su mísera laya. Pero la primera necesidad de la actualidad de los niños por nacer es la de ser alumbrados, recibidos, criados y educados cristianamente. Sean el fruto de una violación horrenda o del más amoroso acto conyugal. Si lo primero, porque un mal no se remedia con otro mal. Si lo segundo, por razones obvias.


En pos de esos niños por nacer cruzamos hoy espadas. Contra la Corte, el Gobierno, la intelligentzia judía o la inacción lacerante de la Jerarquía Católica.

20 mar 2012

Subsistema partidocrático







Algo de música para relajarse en medio de la tempestad. Tengo al mundo en lo que es: un gran escenario donde no importan los nombres de Kretina, el Ojituerto, Macri o Menem, sino el subsistema al que pertenecen, en el sistema denominado Argentina.



Ese subsistema político es partidocrático, corrupto hasta la médula y malvado ante el sufrimiento de otros subsistemas argentinos, en especial el de los más desprotegidos.



Los argentinos estamos prisioneros de ese sub-sistema oligárquico parasitario, con permiso para robar a una escala de dimensión multimillonaria; mientras asistimos a la épica representación lácrimogena de la gran actriz Viuda. Si te preguntas -amigo lector- cuál es mi papel en este gran teatro...: el mismo que el tuyo. Un papel triste ante el espectáculo de ver a argentinos arreados hacia la humillación y la muerte.

Política cultural estatal







Hubo un tiempo en que la política cultural estatal, instauraba valores en donde el estamento civil y militar se encontraban hermanados. "Un soldado es una hijo, un amigo, un hermano" dice la canción. La vida austera militar, desinteresada en el servicio a la comunidad, era percibida con agradecimiento. Entre nos... la política estatal cultural del pacifismo de corderos, me resulta insoportable. ¿Qué paso con aquel saludar a la bandera por las mañanas entonando "Aurora" y el "Águila guerrera"? Hubo un tiempo en que los argentinos elegíamos vivir peligrosamente, en una percepción sobre nosotros mismos, como la de un huracán en el sur del mundo. ¡Por una nueva Aurora!

14 mar 2012

Wagner






¿Que diría Wagner de los Wachiturros, de Dalí o Picasso?: "¡Este es el arte que llena ahora todo el mundo civilizado!: su verdadera esencia es la industria, su fin moral ganar dinero, su pretensión estética entrener a los aburridos!" (Arte y revolución -1849-).



Cuando Nietzsche tuvo conocimiento de Parsifal, rompió con Wagner, por las "concesiones" al cristianismo en la obra representada.


DIABLILLO: "Wagner le llamó "drama sacro en tres actos". Si no me equivoco, esto pertenece al final del tercer acto. Parsifal cura a Amfortas con su lanza y oficia con el Grial. Ahí dicen "Redención para el redentor", frase que repite irónicamente N. en el Zaratustra. Ya a N. no le había gustado el anillo de los nibelungos, por aquello de la redención por el amor y todo esto. A pesar de eso el anillo es bastante nietszcheano (la lanza de Wotan sólo podría ser rota por alguien que fuese más libre que un dios), y Sigfrido es un transvalorador nato".

CHESTER: Es interersante la aparición de Wagner en el contexto de un mundo despoetizado -revolución industrial, obreros animalizados, el criterio técnico como parámetro valorizador del mundo (y de lo hay en él), y su intento por correr esa nebulosa materialista a través de su concepción del arte, cuestión que en el siglo XX encontraría diversas perspectivas de aplicación. Quizás pensaba que él, en cierta forma, era un paso hacia el artista del futuro: el pueblo, quien realizaría la obra de arte total, el Estado. Estas ideas -por las experiencias del siglo XX- son controversiales en tiempos donde se privilegia la eficiencia, la gestión -no del artista- sino del funcionario burocráta; de todas maneras, debo confesar que por momentos, mi megalomanía tiene ideas bastante seductoras para las apreciaciones de Wagner. En fin, que quede entre nosotros