
Kristina regala $500 pesos para los jubilados, pero negó otorgar el derecho al 82% móvil para ellos.
¿Uds. que prefieren, recibir una dádiva de la perra presidencial de turno al siervo en tiempos de fin de año, o ejercer el derecho de ciudadano de exigir lo que uno se ha ganado con una vida de trabajo?
Hay que tratar de formar ciudadanía, y no permitir que Kretina convierta en siervos a los argentinos más desprotegidos.
En los tiempos de la Fundación Eva Perón, las solicitudes de asistencia debían estar consignadas en una misiva personal que comenzará así:
“Querida Evita…”
Evita elegía si otorgarte el pedido, o no. El recibir un regalo no es un derecho, sino que depende de la “buena voluntad” ajena.
Además, el dinero para pagar esos regalos de la Fundación, los aportaba el Estado, no pertenecían los fondos a Evita, sino que ella se los había apropiado para hacer beneficiencia. Para mayor gloria de la mitología peronista.
Muy distinto de aquel ciudadano que reclama por el incumplimiento de un derecho adquirido.
G. K.
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