15-jul-2009

Rizos nihilistas




Al igual que el círculo cuadrado abría el camino de la vigilia, al encontrarse con ella en situación tan íntima, cuando en realidad no se le permitía tomarla ni de la mano, era condición suficiente para despertarlo acalorado.

La había descubierto, con su expresión desolada, cual delfín en universo de arena, y por ello, quizás, siempre amante del caos, del desorden, del nihilismo militante, que adornaba de “proclamas” a las paredes de los edificios, y en voz desafiante, se tornaba algo violenta, irritable, cuando alguien le esbozaba una pequeña dosis de desaprobación en una inocente ironía –no sarcasmo-, un gesto -¿qué digo gesto?- ¡un ademán!, una mirada….o en su caso, el hecho de haberle robado un beso, ¡era tan susceptible!

Era, en su voluntad de poder, fan devota de Picasso (puesto que ya no hay allí, esencias que representar), y de la deconstrucción chill out, puesto que ante la paradoja de un fogoso abrazo arrebatado, respondía orgullosa y esquiva, con sus rizos al viento y en su exigencia de método (antes del certero golpe al mentón): “Debo deconstruirme”.


Así fue cuando, conmovido (y a la vez indignado) ante la triste y resignada conclusión amorosa de mi amigo:

“Y bue… no era para mí” – “¡snif!”- “¡No debió haber pasado nunca!”;

decidí volcar mis esfuerzos y amplia experiencia de seductor, en planear la adecuada estrategia que alisara a esos rizos petulantes, amurallados en la inmensidad fashion de esa mística de la nada.


Continuará…


G. K.

10-jul-2009

Plegaria socrática




La brumosa niebla en la noche, lo cubrió mientras regresaba, luego del festejo, a su hogar. Al estacionarse, sobre el costado de la autopista -¡aniquilado en silencio sepulcral- , -¡no veía el capot del auto!-…

…….Bajo la niebla, como si alguien bajara la tecla del interruptor. Los cortes de tensión veraniegos en el Bajo Flores –cual luz que muere rápido quemando los circuitos del Aire acondicionado– nos advierten en el vértigo, que sin luz, los colores del alma son sombras– , -la gente asume un color de fastidio-, sin aire el alma no puede respirar, y el aire depende de la Luz.

Sin luz, los hombres somos espectros, una sombra que se ahoga en su propio reflejo, cual Narcisos de Portada de revistas. Si ese Narciso se nos aparece y proclama: “Que bello que soy”, esa consideración sonaría destemplada, incluso a aquellos que admiran las fotos de Narciso se intuirían más ridículos de lo que en general se permiten; como asimismo, la aldeana no sabe que es bella hasta que el Príncipe se fija en ella. Toda belleza necesita un reflejo.


En su inmenso corazón, quizás conmovido por mi torpeza argumentativa, el Príncipe de los filósofos me susurra al oído:


Sócrates: Lo bello (pulchrum) en tanto trascendental del Ser -in-aprhensible-, referido por analogía a la corporización de la gloria del que Es, ¿es un reflejo?


Chester: El Absoluto no se mira al espejo como la Reina del cuento preguntando sobre quién es más bella.

Sócrates: ¿Toda belleza necesita un reflejo?

Chester: Eso me supera.

Sócrates: Imaginate, querido Chester, que entras a una Catedral y no adviertes nada sagrado, solo impresiones sensibles desligadas de lo metafísico y solo lindantes con el esteticismo, ¿no sería como si alguien bajara un interruptor de repente y todo aquello que hoy concibes como extraordinario, te parecería ordinario?

Chester: Te refieres Sócrates, a ser un hombre ordinario, a ser un hombre natural, un hombre autónomo, un eterno adolescente nietzscheano embebido en la lectura de un Catecismo para super-hombres, ¡horror!

Sócrates: “Así como los eclipses son momentáneos, el sol disipará la niebla. Por ello, para que de la noche se siga el amanecer, ¿no conviene elevar una plegaria a los dioses de este lugar antes de marcharnos?”

Chester: Así sea.

Sócrates: “Querido Pan y todos los demás dioses que sois de esta región, concededme que llegue a ser interiormente bello”. “Concédeme ser bello en mi interior”.



G. K.

05-jul-2009

¡Guittonizado! Ep. II. El Profesor de Filosofía.





Lo veía rodeado de una aureola de prestigio advertida en un caudal de comentarios que arrastraba cualquier crítica hacia los peñascos donde, entre resignados suspiros, se estrellan las olas.

“¡Que lujo chichos!”, “¡Aprovéchenlo que esta a punto de irse!”, “¡Es el mejor profesor de Filosofía del Instituto!” “¡Tiene un conocimiento erudito sobre Hegel!”

¿Qué es ser un buen Profesor de Filosofía en el Inst. JVG?

Recuerdo horas interminables de tratar de entender que había querido decir Hegel, leyendo párrafo a párrafo (¡cual libro sagrado!), y escuchando el comentario erudito del salame de turno (el típico alumno epígono, un tal Zaratrame) que enuncia certero cual era el color del calzoncillo de H. cuando este le confiesa a Goethe: “Soy el Espíritu que siempre niega”.

Si quiero saber el color del calzoncillo de H, lo busco por Internet. La guadaña de los eruditos, la tumba de los “ratones de biblioteca”, ….es curioso, al decir de Guitton, la técnica comenzó el problema y la técnica lo termina.

¿Qué es ser un buen Profesor de Filosofía?

Recuerdo una frase de su sucesor al leer a Marx (en el caso, hubiese sido lo mismo con Hegel) …..”¿¡Quién es Marx!?”


¿Recuerdan la decisión (y el comentario) de Kierkegaard al abandonar la lectura de Hegel?. Es lo mismo.


¿Acaso uds. se imaginan al Príncipe de los Filósofos leyendo párrafo a párrafo a Hegel?

Por eso mismo él se negó a escribir algo.

La asfixia con la que recuerdo aquellas clases (en realidad curse solo un mes con él, luego nos dejo), me dio la certeza de que la erudición se ahogara en un piélago de Profesores de la burocracia administrativa, que solo pueden recitar una “Historia de la filosofía”, reseñando y leyendo párrafo a párrafo los textos sagrados, cual puritano del Espíritu Absoluto.

El Príncipe de los filósofos sabía que lo único irremplazable es “la intuición, la crítica, la meditación, la síntesis, la invención”…la ironía……..cosas raras en el Inst. JVG.

Gracias por la magia Inmenso Sócrates.


G. K.


Nota: Agradezco a Jean, y sus comentarios inspiradores en “Donde descubro que en la Sorbona enseñé muchas tonterías y donde, sin embargo, me deleito conversando con Sócrates”. (Mi testamento filosófico)

02-jul-2009

Chester ¡GUITTONIZADO! El Profesor de Filosofía.



Diálogo entre Sócrates y Guitton,

-Guitton, ¿Qué piensa de Internet?

-La técnica hace existir conceptos puros. Hoy, cualquier ser humano tiene virtualmente acceso instantáneo a todas las informaciones abiertas de los otros miembros de la comunidad humana. Mañana, en una tarjeta magnética comprada por cien francos, usted tendrá toda la biblioteca del Congreso. Por cincuenta centésimos podrá recargarla y ponerla al día en todos los cajeros automáticos de los bancos. En una segunda tarjeta magnética tendrá el sistema para ubicarlo en un instante en este universo y extraer de ella al segundo todo lo que le interese.

-¿Cuáles son sus consecuencias?

-Enormes Sócrates. Tome, por ejemplo, la filosofía. ¿Qué era antes un “verdadero filósofo”? Un original como ud. Sócrates, que se pasaba los días conversando con el primero que encontraba en las calles de Atenas. Lo era Spinoza, limpiando sus lentes ópticas mientras pulía su Ética. Lo era Pascal, inventando la máquina de calcular en sus horas libres. Lo era Descartes, meditando su filosofía disparando tiros en los ejércitos imperiales que solo guerreaban la mitad del año. Hoy la Sorbona los habría echado a todos, y a ud. primero.

-Y Nietzsche, chispazos de genio en una vida errante.

-El espíritu es libre y viviente, Sócrates. Se lo mata al burocratizarlo. Blaise Pascal, integrado a la estructura de un Centro Nacional de Investigación Científica, es como vender el aire de las cimas en latas de conserva. Imagines a Ronsard, poeta de los Amores, protegido por el rey Carlos IX. Hoy sería el funcionario n° 37.825, dependiente de la Administración Nacional de Bellas Artes, Dirección de la Poesía, Subdirección del Soneto, Laboratorio N° 4, etc. No habría escrito más que necedades antes de tirarse por la ventana.

-Es cierto.

-Hoy Sócrates, ¿Qué es un “verdadero Filósofo”? Un Profesor de Historia de la filosofía, como si la filosofía no fuese más que una vieja historia. O como si los libros de los filósofos fueran textos sagrados, escritos por el Espíritu Absoluto.

-La comparación es exacta Guitton. ESO YA EMPEZABA EN MI ÉPOCA. POR ESO ME NEGUÉ A ESCRIBIR.

-Cuando leemos un galimatías en Hegel nos rompemos la cabeza buscando lo que el Absoluto ha querido decir.

-Así es, Guitton. El Absoluto es infalible; Hegel es su profeta.



Jean Guitton, Mi testamento filosófico.

30-jun-2009

Diario de un seductor. Ep. XXVIII. Lo más sensato del mundo.




Eran de esos asuntos que ameritaban delicadeza. Hay ciertas reglas tácitas en el arte de la seducción, que si uno no las ha meditado (y hablo aquí, estimado lector, no de minutos u horas, sino de años de retiro espiritual), se arriesga a incurrir en ese Instante que implica un arrepentimiento ex - temporal.


¿Y si hubiese hecho aquello otro en vez de comportarme con la actitud ingenua de un novato seductor? ¿Y si hubiese hecho acto de abstención en el decir de aquello que expresa la soberbia que a veces habla por mí? -Conocéte a ti mismo-


…..pienso en el momento justo donde un ademán de esa extraña personalidad admoniza indignada a la impertinencia del niño que solicita una moneda – ¡distrayendo a mis pensamientos!- por su mezquina labor de limpiarme el parabrisas.

“Siempre que lo hicisteis con uno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mat. XXV, 40); ya deberé rendir cuentas por mi peor defecto en mi Juicio sumario, ojalá la naturaleza no admitiera la deficiencia en lo necesario, más no es así



Era el momento previsto por mi logística, la presa estaba danzando entre mis brazos, con el sonido ambiente adecuado, en el lugar y momento justo….,las perspectivas de mis tácticas cumplían los más felices augurios que me había vaticinado, aquello que solo reconozco cuando ya es demasiado tarde, ...ej.: “y bue…no era para mí”.

Sin embargo, en ciertas ocasiones, hasta lo obvio de un plan detallado, rodeado de un cinturón protector de hipótesis auxiliares pergeniadas para desangrar a las anomalías que ataquen al núcleo metafísico (en el sentido de decisión metodológica que le asigna Lakatos) y realicen las adaptaciones precisas, pueden no ser suficientes ante aquello de lo cual deberíamos hablar desde la humildad de la analogía, y en donde los hombres naturales -lisos (naturaleza lisa) emiten juicios anclados en los fenómenos sensibles, cuando ese es solo el inicio de lo real, el principio del misterio.


A riesgo de pensamiento profano, me imagino a Dios, luego de crear a la mujer, contemplando orgulloso su maravilla, sonreír en la eternidad ante mi vicisitud.


Descontaba la obviedad de que ella aceptaría halagada, asistir en mi enaltecedora compañía, a hacer acto de su presencia, allí donde yo lo señalara, puesto que como dice Nietzsche, la felicidad del hombre es “quiero” y la de la mujer es “él quiere”.



Ella (levantando la ceja derecha –y siempre que lo hacía, una decisión, un plan, afrontaban una contra-evidencia empírica --y no me refiero aquí al falsacionismo ingenuo-- que abría un océano de anomalías en el núcleo metafísico, al cual sometían a una tempestad de diversas hipótesis alternativas que hacían tambalear al cinturón protector, al punto de convertirse esos falseadores potenciales, en la alternativa heurística positiva, …más sensata del mundo-): Ojalá fuéramos a escuchar a Silvio Rodríguez al Teatro, la peli de Terminador la alquilamos cualquier día.


Ese fue el programa que encontró la fertilidad heurística de aquel viernes por la noche.

G. K.

24-jun-2009

Partidocracia Argentina




En “Mi testamento filosófico”, Guitton conversa con Mitterrand sobre la Democracia:

M.: "Jamás tuve la impresión de elegir. Guitton, siempre fui adonde me parecía que debía ir. Cualquier fracaso reforzaba esa certeza íntima. En mis rivales veía ante todo a intrusos y desvergonzados. Toda oposición me parecía extraña y contraria al mandato del Cielo. Cuando éste se cumplió, me pareció a la vez milagroso y normal. No me sorprendió. Elevado a la presidencia, se me antojo que me instalaba en un lugar preparado para mí.

Guitton: Veo que ud. es tan democrático como yo.

M.: Soy demócrata, pero como lo era Pericles. Para mí, la elección del pueblo vino a confirmar una elección de arriba. Eso es lo más bello de la democracia.

Guitton: ¿El pueblo y Dios siempre están de acuerdo?

M.: A veces sí, a veces no. Por lo general el pueblo no lo sabe pero, a veces lo siente.

G.: ¿Quien puede saberlo?

M.: Pompidou llegó. Giscard triunfó. Pero de Gaulle y yo advenimos. Esa es la diferencia”.



Ante una democracia como la Argentina (dependiente del dinero), solo puede ganar un Gerente que obtenga el beneplácito de los accionistas más acaudalados.
Digamos, las maletas secuestradas en Ezeiza cargadas con petrodólares, las contribuciones de narcos en las campañas, la Finanza internacional del G.P. Morgan, el City, los Soros, Rockefeller, Bennetton y demás accionistas que tienen algo en común: no son argentinos.


El argentino de a pie intuía la ridiculez del sistema que llevaba a los peores argentinos al “poder” (en realidad, a la Gerencia, no a la Presidencia), con aquel grito de hace unos años, el cual exigía “¡que se vayan todos!”, y sin embargo, en tan solo unos pocos días va a acudir a votar a Todos.

Una “democracia” que engendra Gerentes, “candidatos virtuales”, nos rodea de dirigentes provenientes de la “farándula” o de delincuentes montos y erpianos, no puede procurar el advenimiento de un Presidente, sino llevar a la disolución de la República y la consiguiente desintegración del territorio nacional.


La Argentina ha engendrado grandes estadistas, pero no una élite que gobierne y que pueda mantener una continuidad en el tiempo las políticas de un Rosas, un Irigoyen o un Perón (el del 43’), tal y como sucede en los países anglosajones que formalmente son una democracia, aunque en realidad son monarquías electivas gobernadas por una aristocracia.

Si la Democracia “partidocrática” dependiente del dinero de los Accionistas no es reformada, la República seguirá el proceso de disolución, y la Argentina postrada en su condición de colonia, estará, cada día que pase, más cerca de su desintegración moral y territorial.

G. K.

20-jun-2009

ALBATROS y pajarracos.




Tan solo hace unos momentos, nuestro amigo Baudelaire decía entre las “Flores del mal”, que los poetas somos como los Albatros.......volamos en la tempestad, en los rayos, los truenos, el viento, la lluvia.......levantamos el vuelo, mientras las otras aves observan solo una sombra desde la Caverna.


Aunque claro, una vez en tierra (en el esteticismo privado de lo trascendente -la estética de la posesión-), los encadenados se burlan del Albatros por sus alas gigantescas y su andar en apariencia torpe.


Los pajarracos detestan a los Albatros, por la misma razón de que algunos dicen que no existió Sócrates (escribió su vida con sangre, y los pajarracos escriben con birome), o dicen que no existió William (no puede haber escrito tanto y tan bien, mientras la Multitud ante el Hamlet del Bajo Flores, se siente culpable de preferir acudir a la boletería del éxito teatral “Más pinas que las gallutas” en la Av. Corrientes antes que correr a ayudar a Antígona, quien cava conmovida en el cemento nuestras tumbas.

…es decir, los Albatros hacen sentir miserables a quienes encuentran al “concepto” de Belleza (no como un trascendental del Ser, y por lo tanto in-aprhensible) impregnado en las representaciones teatrales de la Caverna, o su poética siente la conmoción de la falsa estética al escuchar los versos de un Neruda, Beneditti, los "Pibes chorros" o tantas otras parodias bendecidas por Multitud;


...digamos que la poética de Baudelaire puede resultar ofensiva, irritante para los cómplices del próximo crimen, aquellos condenados que siempre intentaran "matar al rui-señor", al Albatros.


G. K.

SAN CHESTERTON Ora pro nobis






Se escucha en el viento, al heraldo de la esperanza anunciar la canonización.



El otro día se me apareció Chesterton, y me susurro la respuesta letal, rápida y adecuada ante una provocación del nihilismo militonto, de esas que pretenden "educarte" desde la subestimación.



No recordaba haberla leído en sus obras (¡quizás se me había ocurrido a mí!, y el susurro era mi propio pensamiento), y sin embargo, hay ciertos ámbitos donde uno no puede convencerse a sí mismo; …al llegar a mi morada, comencé a buscarla.

…y allí estaba en el "esplendor de su forma" (al decir escolástico), justo donde lo señalaban los bigotes-radares de Agatón, porque algunas obras siempre tienen algo más para decir-percibir, y por lo tanto, son misteriosas.



"Mientras haya misterio habrá salud".



¿A cuantos habrá convertido Chesterton a través de sus obras?



....¡y después piden milagros!!!


G. K.

13-jun-2009

Diario de un seductor. Episodio XXV. ANDAHAZI, el extranjero.





Luego de nuestro periplo en la ciudad, arribamos a mi morada, donde nos encontramos una pequeña sorpresa.

Es menester señalar que él nunca había hecho algo semejante, a pesar de que vive rodeado de libros, duerme entre ellos, los olfatea, los acaricia, y casi….(me agrada pensar), que los cuida.

Así, que enorme fue la sorpresa (e indignación de ella) al encontrar a Agatón afilando sus letales garras sobre el despedazado libro símbolo que yo había recibido de sus manos, como regalo que implicaba un compromiso: “Chester: Esto es serio”.

Es habitual que Agatón prepare sus zarpas (en virtud de sus célebres y mortíferos duelos nocturnos por los favores de las gatubelitas del Bajo Flores), en el sillón (al que renuncié) y que le asigne desde aquél día que apareció maullando (enviado por mi Ángel) en la puerta de mi residencia; …y sin embargo, en esta curiosa oportunidad, realizo mil destrezas a través de angostos senderos, ¡arriesgo más de una de sus siete vidas!, para llegar a las alturas del modular donde habitaba el libelo, y así cumplir su misión: eliminarlo de mi biblioteca.

Decía Heráclito que había que “parar la oreja” para “escuchar al ser de las cosas” (aquella intuición intelectual –intellectus- que Kant no admitiría)…quizás los libros le transmitían algún mensaje a Agatón, que reclamaba su concurso justiciero ante el extranjero invasor, que aunque procediera de una notoria y voluptuosa “Estética trascendental a posteriori”, como la de ella, hay ciertos ámbitos (un jardín de invierno con paredes de cristal donde se fortalece la rosa) que es menester salvaguardar.

Me acerque decidido a Agatón, entre esos sonidos que conforman nuestro idioma privado, interponiéndome entre los balbuceos in-entendibles y ademanes amenazantes de ella, que ante su furia ¡pretendía apalear a mi gato!

Ella (indignada tratando de agarrar de cualquiera de sus extremidades a Agatón): ¡Elegí Chester! ¡El gato o yo!

Hay gente desubicada……¡¿Cómo alguien que me regala un libelo de ANDAHAZI, puede considerar que tan siquiera se encuentra en la misma consideración ontológica que mi gatito Agatón?

Hay gente que no merece vivir.

G. K.

05-jun-2009

HORKHEIMER. Episodio II.




Mis humildes consideraciones sobre Horkheimer, han suscitado algunos comentarios de otro integrante de la Minoría Silenciosa (M.S.), los cuales ameritan atención y reflexión.


Escribe, Monsieur Antoine De la Potterie:


A) “…me voy a permitir comentar lo siguiente; en su primera época "Max" -me permitirás la confianza- distinguió entre razón objetiva (a partir de ahora RO) y razón instrumental (RI) en función de lo siguiente: evitar la conclusión idealista de incluir en el proyecto de racionalización aspectos que son externos a la razón misma, y que derivarían hacia un planteamiento netamente idealista. Su solución precisamente fue definir la racionalidad propia de la racionalidad crítica en contraste a la RI (que es pragmática, formal e instrumental, que solo establece relación entre medios y fines y es indiferente antes los contenidos) y la RO (que establece objetivos, pero por influencia del empirismo acaba siendo indiferente a los contenidos. Así, la razón propia de la racionalidad crítica debería ser objetiva y no instrumental, esto es, poder definir metas en orden a la praxis de la libertad y la justicia, junto con la integración de los datos de la ciencia cuya verdad no se puede negar.

Pero él mismo se da cuenta de que esto confiere en última instancia una estructura idealista al proyecto, a costa de integrar en un proyecto de base idealista, un ideal regulador.Su conclusión por eso es semejante a la de Heidegger, la perspectiva de un proceso histórico inmanente del mundo caminando a la plena "organización". En ese momento, Max se da cuenta de que una praxis de transformación social radical carece de sentido, lo que importa es una tarea de resistencia para salvaguardar los aspectos amenazados de la libertad individual.

Más concretamente, hay que destacar el carácter "utópico" de la conciencia, por su capacidad de suscitar la idea de lo "absolutamente otro".

Así, en el proyecto de Horckheimer, siendo de base materialista, aparece un ideal "religioso" como ideal regulador: sólo, - según Max- la idea de lo absolutamente otro es la posibilidad de libertad crítica ante un mundo cada vez más organizado. Dicho con su propio ejemplo, la idea de que "Dios es justo" lo que nos dice es que este mundo nunca estará justamente organizado, en sentido absoluto, y esa idea plantea que el concepto religioso ha de mantenerse en los horizontes humanos como única posibilidad de que el ser humano plantee un mundo diverso”.





B)”Por una parte, el marxismo de Horkheimer siempre estuvo muy matizado, pero cuando el considera ese proceso inmanente del mundo caminando hacia la "organización", se consuma un alejamiento del marxismo que está posibilitado por la función instrumental -crítica- del marxismo en su teoría. En sus escritos de los años 60 ya se consuma ese alejamiento de hecho.

Llegaría a denominar al marxismo como "otra razón al servicio de una lógica de dominio".

De Frankfurt, es el que es más coherente en la crítica al marxismo.Porque precisamente, como Habermas hace notar -aunque se queda a medio camino- el marxismo al colocar al hombre productor en el lugar de la razón absoluta hegeliana, el efecto es "hipostasiar" la razón instrumental, objetivo de la crítica de la teoría crítica.

Por eso en Frankfurt hay esta contradicción sobre la que solo Horkheimer es un poco coherente, para la crítica de la razón instrumental no puede utilizarse una teoría como la marxista, que considera el trabajo como el paradigma básico de toda acción social, y por lo tanto, que conduce a la absolutización de la razón instrumental.


Habermas tratará de matizarlo al introducir la diferencia entre trabajo/interacción lo que supone una crítica interna al marxismo, para el cual la "interacción social" se subsume en el trabajo. A pesar de todo, Habermas no es capaz de extraer todas las consecuencias de esa contradicción”.

03-jun-2009

Razón instumental, el Fin último como irracionalidad.



El otro día, unos campesinos “escracharon” a huevazos y tomatazos, a uno de los Orcos kirchneristas que arrastraba su infame existencia por los pueblos de la campiña argentina.

Los kirchneristas condenan el incidente mediante lo que denominan “agresión contra las instituciones democráticas”.

Max Horkheimer distinguía entre “razón instrumental” y “razón objetiva”. Es decir, a partir de la modernidad la razón habría acentuado la perspectiva instrumental des-asociada de lo Objetivo, y sería susceptible de ser aprehensible de las diversas subjetivades ideológicas de turno.

Los antiguos y los hombres de la Edad de la Fe, consideraban a la Razón vinculada a una Verdad Objetiva. -el Logos heleno, el Dios cristiano (“Yo soy la Verdad”).

Max diría ante lo expuesto:

“Apedrear a un Orco sería condenable porque es contrario a la razón instrumental que sitúa como fin último (en este caso) a la Democracia.
Este Fin último es irracional, porque no podemos sostener que la Democracia sea una verdad Objetiva, puesto que solo es un sistema de elección de representantes que ha triunfado en la aceptación popular (a través -entre otras cuestiones de la civilización de masas-, de los mass media), por sobre otras formas de gobierno, como (por ej.) la Monarquía.

Entonces, si yo fuera Monarquico, ¿Qué inconveniente habría en apedrear a ese Orco?

De la manera inversa: Se justificaría apedrear a todo aquel que se interponga a la Democracia (situada como Fin último)”.


G. K.


Nota: lástima que a Max (como a Adorno), más allá de algunos planteamientos (a mi humilde entender, brillantes), de vez en cuando (por más de que uno haga el esfuerzo de querer mirar para otro lado) se les note que son marxistas. Una pena.

31-may-2009

¿Es un "hecho" la EVOLUCIÓN?




Supongamos que alguien nos pregunta: ¿la Evolución es un hecho?


Antes de contestar, podríamos preguntar: ¿Y que es la evolución?

Cambiemos la palabra “evolución” por “gravedad”

¿Qué es la gravedad?

Newton la definiría por lo mensurable, por lo cuantitativo, en tanto lo observable de la atracción de los cuerpos.


Aristóteles diría que esta describiendo el “como” se produce aquello que observa, pero que no contesta la pregunta: ¿Qué es la gravedad?
El inglés le hablaría al griego, sobre los límites de la ciencia contemporánea en cuanto se preocupa de la sucesión de fenómenos, dejando al margen las causas:
“A mi me interesa hacer notar ciertas semejanzas, describir fenómenos”,
…y Aristóteles entonces diría:


“Dejemos a la ciencia, en el plano fenomenal, que por definición es el suyo propio, plena libertad de hipótesis y de investigación en el ámbito de la percepción sensible, de la comprobación del hecho, y abstengámonos de adjudicarles valor ontológico”.


Es decir, cuando hablamos de Evolución, parecería que la simbolizamos mediante unas fórmulas métricas-decimales (mensurables-cuantitativas), la aprisionamos –en la rebeldía de sus incongruencias en las diversas formulaciones que hagamos de ella- ante el saber científico, para –en última instancia- volver a la advertencia de Newton: "yo no me propongo saber que es la gravedad sino entender como funciona".

Aristóteles: Estas bárbaros y su ciencia solo pueden dar una descripción del como, pero no el conocimiento de las causas primeras o del porqué de la Evolución.


¿Es un hecho la evolución, o solo es el nombre que le adjudicamos a una realidad inaccesible que encierra el misterio de todo ser viviente?

Dar como hecho algo sobre lo cual no sabemos “que es”, quizás sea algo apresurado.



“Mientras haya misterio habrá salud”



G. K.