2 dic 2008

ENTREVISTA





Allí, en la ciudad donde el vicio aumenta, donde en la oscuridad de Balcarce 50 florece la perversión como hongo maligno, allí llegue para la entrevista concertada.

Tome las debidas prevenciones, tenía que andar con cuidado. Las brigadas del INADI patrullaban la ciudad. Si me prendían, …en un par de días en el pabellón, una sesión con los médicos, la amputación de algunas glándulas, unas inyecciones y unos cables en mi cabeza….y luego de escuchar el “clik” de la máquina, …sería uno de ellos.

El gendarme levanta la barrera, y entro al Instituto; me dirijo al mercado de Fotocopias y apuntes, regenteado por el soviet local de estudiantes. Al lado de una de las máquinas, un niño golpea las vísceras de su prójimo en el proceso habitual de re-educación para los disidentes, unas niñas tejen artesanías con sus dedos rojos tatuados, mientras ingieren automatizadas, mates lavados una y otra vez.
Consulto las instrucciones: “…del Mercado, veinte pasos a la derecha hasta la Cartelera asignada al Dpto. de Filosofía, donde encontrará la pregunta en un sobre”

Leo:

“En obras editadas recientemente, referentes a la Historia de la Iglesia, se sostiene que “los germanos profesaban un respeto casi sagrado frente a las mujeres; así, el culto de la Santísima Virgen parecería hecho para tocar el corazón de esos hombres”.
La valoración de las mujeres en Occidente, que tanto molestaba a Schopenhauer, ¿se debe a los bárbaros?”

El Directorio me había asignado la asesoría del Dpto. de Historia de la Universidad de Navarra, que aún no había sido infectada por el virus …marco el número, y una voz en tono ansioso y acelerado, me responde:

El Doctor: -Estas cuestiones se apoyan en fuentes, sobre todo, romanas, podríamos mencionar a Tácito.
En Germania,en el famoso pasaje se lee: “Hasta llegan a creer que hay en las mujeres algo de santo y de profético, y ni desprecian sus consejos, ni desoyen sus pronósticos. En tiempo del divino Vespasiano, vimos que por largo espacio Velleda fue tenida por muchos como diosa”.

Asimismo en su Historiae, L. 4, el historiador dice sobre Velleda: “que esta doncella de la nación de los Bructeros tenía gran dominio, a causa de la antigua costumbre de los germanos, que miraban a muchas mujeres como profetisas, y andando en aumento la superstición, llegaban hasta a tenerlas por diosas”.

Es decir, Tácito habla de la superstición, no del orden doméstico, no de un rasgo de las relaciones conyugales. Cuestiones muy diferentes, pues no media inconveniente alguno en que algunas mujeres sean tenidas por semidiosas, y entre tanto, la generalidad de ellas no ocupen en la sociedad el puesto que les correspondería.

Las fuentes de los historiadores romanos sobre los bárbaros no es agua de donde se deba abrevar sin antes filtrarla. ¿Quién sabe como estaría la moralidad en aquellas selvas? ¿Vivió Tácito entre los germanos? Digamos que no sería muy bien venido, puesto que ambos pueblos guerreaban.

De todas maneras, en el De Bello Gall. I. 1., César refiere sobre que Ariovisto tenía dos mujeres, entre otros pasajes referidos a la poligamia de los bárbaros.

El Cristianismo, al irrumpir en el Mundo, destruyo el mal en su raíz, enseñando al hombre que la mujer no debía ser su esclava, sino su compañera (“la compañía adecuada”). El Cristianismo, en su firmeza en establecer y conservar la monogamia y la indisolubilidad de la santidad del matrimonio, puso un freno a los caprichos del varón, y concentró sus sentimientos hacia su esposa única e inseparable. El matrimonio cristiano es una de las más grandes batallas ganadas al Demonio”.

Transcribo apresurado la respuesta, y la cuelgo en la Cartelera. Espero que sea la respuesta adecuada. Regresaré mañana con la esperanza de encontrar al líder de la resistencia que comenzaba a organizarse, con esos postulados tan extraños que llamaban la atención del Directorio: “…el “mártir será el Singular que aguanta sobre sí el peso del mundo, con la misión de volver Singulares a los demás, a la Multitud, es decir, conectarlos con Dios, suscitar en ellos la conciencia y la personalidad” (S. K.)

G. K.

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