
Los sabios teólogos casi logran la ruptura de Pedro y Pablo en el primer Concilio de Jerusalén. Así es ese gremio, que navega en estos días, en los límites difusos de la cultura y la teología, elaborando, a veces, complejas coartadas de disidencia; que cuestionan la obediencia al Papa y ¡exigen! el sellado “made Ex Cátedra”, para asentir.
Así, en las Universidades de Teología, se podría analizar, rechazar, corregir, auditar, los decretos disciplinares, las encíclicas que no han sido promulgadas “ex cátedra”, y proceder de la manera como hacemos con las obras de los filósofos, desde la hermenéutica o la epistemología que mejor se adecue a nuestras adhesiones metodológicas.
O podríamos de-construir las encíclicas y olfatearlas, como adiestrados perros en los aeropuertos, más sujetos o más sueltos y atrevidos, de acuerdo a lo estrecho-endeble o grueso-consistente de la confección teórica de la correa que nos sujeta a este mundo.
Los rigurosos hermeneutas, tan celosos de sus sofisticados métodos, olvidan que los cristianos asumen que el Espíritu Santo guía a la Iglesia y su magisterio, aunque claro, en diferentes grados; y en esos “grados” podríamos mencionar desde el espíritu de obediencia religiosa hasta el asentimiento de Fe de los iglesantes.
Recuerdo aquellos tiempos en que había (¿2, 3?) Papas, en la época de Felipe el Hermoso, de Avignon…..y los teólogos elaboraban complejas argucias, cada cual más sofisticada que otra, para sostener sus posiciones.
Eran tiempos difíciles, de los cuales surge la pregunta: ¿Por qué no naufrago la Nave de Pedro allí, en el océano del mundo?
Y en ese peligroso contexto, una mujer iletrada, fue más sabia que los teólogos.
¿Dónde esta la sabiduría?
Se puede criticar al Papa, cuestionarlo y hasta referirse a él como un hereje (como algunos lo hacen con Honorio)…
¿Desde las alturas de sabiduría de que montaña lo hacemos?
¿Acaso he encontrado el método hermenéutico inequívoco para discernir con certeza cuando obedecer y cuando no?
¿Necesito la “garantía certificada” de la etiqueta “Ex Cátedra” para no tomar los dichos del Papa como la opinión del vecino de enfrente a mi casa?
¿Por qué me leí algún que otro libro, soy más sabio que Santa Catalina de Siena que no se leyó ninguno?
La Gaudium et Spes, dice al respecto:
“Muchas veces sucederá que la propia concepción cristiana de la vida les inclinará en ciertos casos a elegir una determinada solución. Pero podrá suceder, como sucede frecuentemente y con todo derecho, que otros fieles, guiados por una no menor sinceridad, juzguen del mismo asunto de distinta manera. En estos casos de soluciones divergentes aun al margen de la intención de ambas partes, muchos tienden fácilmente a vincular su solución con el mensaje evangélico. Entiendan todos que en tales casos a nadie le está permitido reivindicar en exclusiva a favor de su parecer la autoridad de la Iglesia”.
La promesa le fue hecha a Pedro, no a un simple y humilde iglesante como yo que sabe que no sabe nada, y que por eso, y por la gracia, participa del espíritu de obediencia religiosa a Roma.
G. K.
2 comentarios:
De acuerdo, siempre que en Roma esté el Papa y la religión verdadera. El problema es que se está cumpliendo la profecía de la Sma. Virgen en las apariciones de La Salette: "Roma perderá la fe y será la sede del ANTICRISTO. La iglesia conciliar, ha dejado de ser la Iglesia fundada por Nuestro SeñorJesucristo.
Estimada Sra. Moreno:
Sus apreciaciones son terribles, en relación al C.V. II, a Juan Pablo II y Benedicto XVI, a juzgar por el blog que enlaza.
Esperemos que tanto ud., como los adherentes a la "silla ausente" y la FSSX esten equivocados.
En lo personal, Juan Pablo II y Benedicto XVI son de mis Papas preferidos, y sobre el Concilio, creo que ha sido mas mal interpretado que entendido.
Saludos! y gracias por su visita.
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