
Los aristotélicos se asoman al misterio, lo contemplan desde lo especulativo.
Ven el orden.
"...se denomina embrión al organismo durante los primeros estadios del desarrollo, que en la fase humana se admite que dura desde la fecundación, con formación del cigoto, hasta las seis semanas en que pasa a llamarse feto.
Cuando el embrión aparece en forma de masa celular globosa, se califica de mórula, la cual tiene de 16 a 32 células a los tres o cuatro días después de la fecundación. El blastocisto aparece hacia el séptimo día e inicia inmediatamente la anidación en el útero. La anidación se produce mediante un ingeniosisimo mecanismo de la naturaleza, en el cual es imposible no ver la intervención de una Inteligencia inmensamente sabia, pues es absurdo imaginar que tanta previsión y perfección sea un simple efecto de la casualidad”.
(…el anidamiento es obra del mismo cigoto, que produce diversas enzimas o diastasas para hacerlo posible -fundamentalmente tres: histolítica, angioclástica y anticoagulante-. Este fenómeno, llenó de asombro a los científicos, cuando fue detectado, por su ingeniosidad)
(BASSO D. Nacer y morir con dignidad. Estudios de bioética contemporánea. 1989)
Hasta aquí llegan los aristotélicos, ven ese principio ordenador a través de una gnoseología donde su horizonte es la Physis, y especulan luego sobre la Ousía, sobre cuales serían los candidatos a ella (materia, universal, compuesto de materia y forma, forma), y luego deducen sus “características” (inmutable, eterno):
a. lo que no es inherente a otra cosa y por tanto no se predica de otra cosa.
b. un ente capaz de existir separado del resto, en sí y por sí mismo.
c. lo que es algo determinado.
d. es una unidad intrínseca, no es un agregado de partes.
e. lo que es acto y actualidad
Pero no admiten que ese “algo” pueda ser “Alguien”. Y menos aún que ese Alguien haya caminado por este mundo entre nosotros. ¡Eso es una locura! ¡Es imposible! ¡es un escándalo! dicen,...y tienen razón, solo eso tienen.
La pregunta sería…. ¿y que es el escándalo? ¿Lo produzco yo o lo recibo?
¿Es activo o pasivo? ¿Me puedo inventar un escándalo?
Kierkegaard decía que el escandalizado hablaba en virtud de la paradoja:
“…el escándalo no es una invención de la inteligencia, ni mucho menos, ya que en ese caso la inteligencia tendría que haber descubierto también la paradoja. No, el escándalo comienza a existir con la paradoja”.
Kierkegaard llama al Objeto de la Fe la Paradoja……Jesús Dios y hombre, Instante y Eternidad, pecado y condenación eterna y siguen las firmas.
…
Y allí se atrincheran los aristotélicos, en su sofisticada razón (distinto de Platón con sus célebres mitos, en tanto puente hacia lo religioso, tensión hacia lo místico……al final, cada día que pasa admiro más a ese sabio, y voy comprendiendo poco a poco, aquello de que en Filosofía….”todos somos comentaristas de Platón”)
Dejemos por un momento esa cuestión de la hipóstasis, de la distinción entre esencia y existencia (Santo Tomás, en su opúsculo ¡más difícil! Sobre el Ser y la Esencia, nos ha enseñado bastante sobre la cuestión, lo cual no quiere decir que hayamos comprendido el tema. El Ser no ese agota), y supongamos…
…que ese Alguien se hizo Hombre (esto a los musulmanes, con sus deficiencias teológicas, los horroriza), y que eligió venir a este mundo de la manera más humilde, y que lo Todopoderoso se dejo insultar, golpear, escupir, torturar, pisotear, humillar…..y todo ello porque ese Alguien Infinito se había compadecido en el Amor, de los hombres, de Juan, de Pedro, de María, de mí… y vino aquí para arreglar al mundo.
“Un poeta griego dijo que estar enamorado y tener seso, eso no puede ser, anoser en Dios. Pero aquí parecería que Dios también cayo en la volteada, pues nos amo con locura, dice San pablo: “propter nimiam caritatem suma qua dilexit nos” –o sea, por la caridad loca con que nos amo. Ese es el misterio” (Castellani)
Sondear ese misterio no es algo que se pueda hacer de un soplo.
Kierkegaard se atrevió a ello, veamos:
“…imaginemos que hay un Rey enamorado de una humilde muchacha…. (y decide elevarla de su condición)…su decisión era fácil de realizar…el amor es superior cuando une a iguales, pero se hace triunfador cuando iguala en el amor lo que antes era distinto….De pronto surgió en el alma del Rey una preocupación…….
En solitario, dentro de su corazón, daba vueltas a su preocupación: ¿llegaría a ser feliz la muchacha? ¿lograría confianza para no acordarse jamás de lo que el rey quería olvidar: que él era el rey y que ella había sido una humilde muchacha?
Porque si eso sucediera, si se despertara este recuerdo y alejara alguna vez su pensamiento lejos del rey como del rival afortunado, si se encerrara en el ensimasmiento de una pena oculta o si ésta pasara alguna vez sobre su alma como la muerte sobre el sepulcro, ¿Dónde quedaría la gloria del amor?
En tal caso, seguro que hubiera sido más feliz permaneciendo en su refugio, amando a alguien semejante, resignada en su humilde choza, pero tranquila en su amor, confiada mañana y tarde…….
…...porque aunque la muchacha hubiese estado contenta de no haber llegado a nada, el rey no podría estar satisfecho, ya que la amaba y era más duro para él ser su benefactor que perderla. Y si ella no pudiese ni siquiera entenderle –porque, cuando hablamos desafortunadamente de lo humano, podemos suponer una diferencia de espíritu que haga imposible la comprensión- ¡que profunda pena quedaría latente en este amor infeliz!
¿Y quién se atrevería a despertarla? Ciertamente ningún hombre la padecerá, pues tendríamos que remitirlo a Sócrates o a quien, en un sentido más hermoso, TIENE EL PODER DE IGUALAR LO DIVERSO.
Si el INSTANTE ha de tener un significado decisivo…, el discípulo está en la no-verdad y lo está por culpa propia. Con todo, es objeto del amor de DIOS que quiere ser su maestro y cuya preocupación es conseguir la igualdad. Si esta no se logra, el amor se torna infeliz y la enseñanza sin sentido, ya que no consiguen entenderse entre sí.
Se dirá acaso que eso puede resultarle indiferente a Dios, puesto que no necesita del discípulo, pero se olvida o, mejor, se demuestra ¡ay! cuan lejos se esta de comprenderle, esto es: SE OLVIDA QUE AMA AL DISCÍPULO.
…
Por eso DIOS se ha reservado esto: el insondable dolor de saber que puede alejar de sí al discípulo, prescindir de él, saber que el discípulo está abocado por culpa propia a la perdición, que puede dejarle hundirse –y saber hasta qué punto resulta casi imposible mantener firme la franqueza del discípulo, sin la cual la comprensión y la igualdad desaparecen y el amor se vuelve infeliz.
Quien ni siquiera atisba este dolor, es una pobre alma, sólo comparable a una pequeña moneda que no lleva la imagen del César ni la de Dios” (Dios como maestro y salvador. Un ensayo poético; en Migajas filosóficas. Kierkegaard)
La unidad podría realizarse si Dios se apareciese al discípulo, no en su magnificencia, puesto que el no quería su glorificación sino la de la muchacha….. ¿y si se apareciera en un establo adonde solo se asoman los desposeídos de este mundo? Dios quiso hacerse humilde, servidor, y eso no era un juego; se aguanto todo (¡hasta la negación de Pedro que lo había reconocido!). Un amor que sufre.
Un amigo me decía. “somos cristianos para consolar el corazón de Dios”.
“….o si alzase una vez su mano para mandar y eso sucediera, y yo quisiera creer que le entiendo mejor o le amo mejor, entonces le vería llorar sobre mí y le oiría decir: “¡Hasta que punto has podido serme infiel y contristar mi amor! ¡Tú sólo amas al omnipotente que hace milagros, no a quien se humilla a sí mismo en igualdad contigo! (S. K.)
G. K.
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