
Tomo del sector rojo de mi biblioteca el “Diccionario biográfico de la Izquierda Argentina” (De los anarquistas a la “nueva izquierda”, 1870-1976) de Horacio Tarcus (director), en la página 446/7/8 (2007. Emecé, Argentina) y leo:
“Mujica, Carlos Francisco Sergio (ap.: El Padre Carlos. El Cura Mujica) (Bs. As., 7/10/1930 – Mataderos, Pcía. de Bs. As. , 11/5/1974. Sacerdote Católico, líder del Movimiento de sacerdotes para el Tercer Mundo (MSTM), párroco activista en la villa 31 de Retiro. Hijo de una familia de alcurnia, el tercero de siete hermanos, su madre, Carmen Echagüe, era descendiente del gobernador Pascual Echagüe, quién había sido colaborador de Rosas durante el bloqueo anglo-francés de mediados del siglo XIX… etc.
“… en junio de 1973 realiza un breve paso por la función pública estatal, pues durante tres meses trabaja como asesor de la Comisiónj de Viviendael Ministerio de Bienestar Social encabezado por José López Rega, comisión que plantea la construcción de un gran número de viviendas. Por aceptar este cargo fue duramente cuestionado por Montoneros, a lo que responde que tiene que trabajar con los sectores posibles de ese gobierno peronista, y crítica el aislamiento progresivo de aquella organización…”
“… a la salida de una misa en la Iglesia San Francisco Solano de Mataderos, es acribillado con quince disparos de ametralladora por un hombre al servicio de la Triple A…
…su asesinato tiene como objetivo desacreditar a Montoneros…
…En efecto, varios años después, en 1984, el entonces custodio de López Rega, Juan Carlos Junco, confiesa ante un juez su autoría del crimen”.
El Diccionario de Tarcus evidencia un trabajo de investigación y metodología, digna de elogio. Es más, algunas apreciaciones, como en el caso de Rodolfo Mondolfo, revisten una profundidad filosófica a la que “nuestros” zurditos “pega-carteles” nos tienen desacostumbrados.
Es curioso, sin embargo, que un fenómeno en la rigurosidad de la más pulcra metodología de investigación historiográfica como Tarcus, sentencie la autoría del asesinato de Mujica a manos de la Triple A, en la convicción del sustento que ofrece alguien que “dijo y se desdijo” como Juan Carlos Junco. Un “testigo poco serio”.
Como uds. saben, Mujica había criticado a Montoneros por su “adicción al fusil”, ante la escalada de violencia que sufría la escena socio-política de aquellos “años de plomo”.
Recuerdo que cuando realice mi humilde tesis en Historia (tesina en realidad) sobre estos temas (el MSTM), me embebí de toda la documentación que pude encontrar sobre el particular, y no pude dilucidar ¡Quién! fue al autor del asesinato, es decir: Montoneros o la Triple A (de ahí no sale).
Mi directora de tesis (que valga la aclaración…¡había militado con el hemisferio izquierdo de su cerebro en aquellos tiempos) me dio un discurso de una hora, argumentando ¡porqué! la Triple A, había sido la autora del crimen…………pero no lo podía demostrar, por más pasión que le pusiera a su sobria metodología.
Quizás no lo sabremos nunca, vaya uno a saber; … pero definitivamente no lo vamos a dilucidar con el “testimonio” de Junco.
Lo grave, es que Tarcus lo sabe (porque es un fenómeno en investigación), …pero su apriorismo ideológico lo aleja del amor a la verdad histórica, y entonces uno se pregunta, por más genio que seas de la metodología, si no te importa la veracidad del contenido….¿cual es tu profesión?
“Diccionario biográfico de la Izquierda Argentina”: Manéjese con cuidado.
G. K.
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