A veces uno se sorprende de que la Multitud de Orcos que asola el planeta, fustigue al Papa y le ”¡exija!” que se retracte sobre sus dichos en referencia a los “preservativos”.
…porque claro, si se parte de una antropología en donde el hombre es considerado un simio en celo, no tiene sentido referirse al Eros, la monogamia y la castidad.
¡Se retuercen de indignación al solo ver al Papa!, ¡se golpean las cabezas! entre sus estrechos horizontes de los cuales son esclavos, al escucharlo; hacen procesiones de apostasía masiva al acudir al llamado de los sacerdotes cientistas para que rubriquen en demoníaca ceremonia su rechazo a la Fe cristiana.
…y al firmar el libro de Apostasía, los Orcos manifiestan su Angustia ante el hecho de que la Fe se haya hecho cultura, y pregonan una vuelta al paganismo, …a lo peor del paganismo, es decir, la esclavitud, el desprecio por el prójimo, el hedonismo, la reducción del hombre a orco-objeto.
“…a veces la bestialidad alcanza una marcada preponderancia en los rasgos faciales del hombre-orco, otras veces se trata solamente de un cierto reverbero, algo así como un relámpago que cruza por el rostro humano y nos delata lo que hay allá dentro”.
“…lo demoníaco sólo aparece debidamente cuando es acosado por el bien, el cual se le acerca por fuera de su límite. En este sentido es muy digno de notar cómo en el Nuevo Testamento lo demoníaco sólo llega a manifestarse cuando Cristo hace acto de presencia en su contorno. Y, entonces, ya sean los demonios legión (Mt., VIII, 28-34), ya se trate de un demonio mudo, el fenómeno siempre es el mismo, es decir, de angustia ante el bien”. (S. K.)
Los Orcos, en su acercamiento a lo demoníaco, se asemejan a aquél pacto entre Fausto y Mefistófeles.
Un Orco puede pactar el éxito que aplaude Multitud, y ser el héroe estético de la Horda, y mientras lo saborea hechizado, quizás en ese algo humano que aún en él pervive, se lo llame a romper el pacto, es decir, engañar al Demonio, el príncipe de la Mentira.
El Orco Tinelli lleva años de éxito estético, validando e instaurando la cultura prostibularia que aplaude la Horda, reduciendo noche tras noche la mujer a solo un objeto en el que se exalta lo genital, ¡incluso a su propia esposa!
No hace muchos días, el Orco-Conductor, emitió diversas sentencias respecto a la inseguridad de la comarca, robos, asesinatos, violaciones, el ¡no respeto! por la vida humana.
Supongamos que Mefistófeles le hace cumplir “Su” parte del Pacto, y uno de los Orcos de la Horda, veja sexualmente a su propia hija.
Solo sería una consecuencia del imponer en el horizonte Orco, aquello que se ve todos los días en Video Match: un objeto-mujer retorciendo su anatomía por un caño encerado de cabaret, mientras gesticula de placer, y él la acompaña con una sonrisa de aprobación valuada en cientos de fenicios auspiciantes.
Si Orco-Tinelli se quejara de esa hipotética desgracia, solo sería una grotesca contradicción.
“…lo demoníaco puede enfocarse desde le punto de vista estático-metafísico. En este caso el fenómeno cae dentro de las categorías tales como desgracia, destino, etc., … el fenómeno provoca entonces compasión”.
Fausto quiere romper el pacto, pero ya es tarde.
“…la compasión…está muy lejos de beneficiar al que sufre, más bien es una tapadera que encubre el propio egoísmo. Porque no resulta nada cómodo el ponerse a pensar profundamente en semejantes fenómenos y la compasión nos sirve como de salvoconducto para seguir transitando por la superficialidad.
La compasión solamente cobrará su auténtico sentido cuando el compasivo se conduzca en ella y con respecto al que sufre, de tal manera que comprenda con la mayor rigurosidad que es su propia causa la que está en juego…, sólo será auténtica compasión cuando el compasivo sepa identificarse con el que sufre de tal suerte que su lucha por buscar una explicación al mal del otro sea también lucha por sí mismo…
…si la compasión se comporta así con lo demoníaco, entonces ya no se tratará de proferir algunas palabras de consuelo, dar una limosnita o simplemente encogerse de hombros; pues si uno se lamenta, será porque tiene algo de que lamentarse”. (Sören. El concepto de la Angustia. La angustia ante el bien -lo demoníaco-)
El Mago Blanco (así lo deben ver los africanos alejados del cristianismo) trata de romper el hechizo que transformo a los hombres en Orcos, a través de la magia del Eros...
“…la unión de hombre y mujer… eso es asunto divino, algo inmortal presente en todo viviente mortal, a saber, la concepción y la gestación, pero no próspera en lo inarmónico. Lo feo es inarmónico en relación con todo lo divino, y lo bello en cambio, armonioso… Eros es (también) deseo de inmortalidad” (Platón, El banquete)
G. K.
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