13 mar 2009

El más triste papel de todos.





Hay gente que tiene el don de expresarse de forma clara, a la vez que el contenido de sus expresiones encierra tal profundidad, que uno mismo se sorprende (y se siente agradecido ante la invitación), de haber alcanzado semejante nivel de abstracción.


En ciertos ámbitos de sobria metodología es menester esgrimir terminología de precisión para que se evidencie nuestro “dominio” sobre el tema, al margen de que los que estén alrededor se queden afuera de esas expresiones, y no porque sean sordomudos, sino porque la manera de explayarse es oscura para los profanos en el tema.


Hay otros/as que tienen un correcto manejo de las formas retóricas, y esto les permite esgrimir discursos todos los días, sin, en el fondo… decir nada. Son como una máquina a la que se le pone una ficha, y arranca, cual monigote a cuerda.
De esta manera, se pueden abordar las temáticas más complejas (crisis mundial) o referirse a las moneditas para el colectivo, heladeras o calefones.
Lo curioso es que Multitud exclame: “¡que bien que habla!”, sin percatarse de que en esas formas retóricas no hay contenido.

“Tengo al mundo sólo en lo que es el mundo: un escenario en que cada hombre debe desempeñar un papel”, los primeros son los Maestros, luego los técnicos, y por último, en el ámbito de la insubstancialidad, una mujer que representa el más triste papel de todos: el de una títere llamada Kretina.

G. K.

Nota: ...algunas noches, los argentinos debemos ser muy fáciles, porque no se entiende como esta yegua se puede reír así, de nosotros.

1 comentario:

Anónimo dijo...

esta perra pretende tomarnos a todos de boludos.

¡Matemos a la perra!

Un patriota