Eran de esos asuntos que ameritaban delicadeza. Hay ciertas reglas tácitas en el arte de la seducción, que si uno no las ha meditado (y hablo aquí, estimado lector, no de minutos u horas, sino de años de retiro espiritual), se arriesga a incurrir en ese Instante que implica un arrepentimiento ex - temporal.
¿Y si hubiese hecho aquello otro en vez de comportarme con la actitud ingenua de un novato seductor? ¿Y si hubiese hecho acto de abstención en el decir de aquello que expresa la soberbia que a veces habla por mí? -Conocéte a ti mismo-
…..pienso en el momento justo donde un ademán de esa extraña personalidad admoniza indignada a la impertinencia del niño que solicita una moneda – ¡distrayendo a mis pensamientos!- por su mezquina labor de limpiarme el parabrisas.
“Siempre que lo hicisteis con uno de estos mis más pequeños hermanos, conmigo lo hicisteis” (Mat. XXV, 40); ya deberé rendir cuentas por mi peor defecto en mi Juicio sumario, ojalá la naturaleza no admitiera la deficiencia en lo necesario, más no es así
Era el momento previsto por mi logística, la presa estaba danzando entre mis brazos, con el sonido ambiente adecuado, en el lugar y momento justo….,las perspectivas de mis tácticas cumplían los más felices augurios que me había vaticinado, aquello que solo reconozco cuando ya es demasiado tarde, ...ej.: “y bue…no era para mí”.
Sin embargo, en ciertas ocasiones, hasta lo obvio de un plan detallado, rodeado de un cinturón protector de hipótesis auxiliares pergeniadas para desangrar a las anomalías que ataquen al núcleo metafísico (en el sentido de decisión metodológica que le asigna Lakatos) y realicen las adaptaciones precisas, pueden no ser suficientes ante aquello de lo cual deberíamos hablar desde la humildad de la analogía, y en donde los hombres naturales -lisos (naturaleza lisa) emiten juicios anclados en los fenómenos sensibles, cuando ese es solo el inicio de lo real, el principio del misterio.
A riesgo de pensamiento profano, me imagino a Dios, luego de crear a la mujer, contemplando orgulloso su maravilla, sonreír en la eternidad ante mi vicisitud.
Descontaba la obviedad de que ella aceptaría halagada, asistir en mi enaltecedora compañía, a hacer acto de su presencia, allí donde yo lo señalara, puesto que como dice Nietzsche, la felicidad del hombre es “quiero” y la de la mujer es “él quiere”.
Ella (levantando la ceja derecha –y siempre que lo hacía, una decisión, un plan, afrontaban una contra-evidencia empírica --y no me refiero aquí al falsacionismo ingenuo-- que abría un océano de anomalías en el núcleo metafísico, al cual sometían a una tempestad de diversas hipótesis alternativas que hacían tambalear al cinturón protector, al punto de convertirse esos falseadores potenciales, en la alternativa heurística positiva, …más sensata del mundo-): Ojalá fuéramos a escuchar a Silvio Rodríguez al Teatro, la peli de Terminador la alquilamos cualquier día.
Ese fue el programa que encontró la fertilidad heurística de aquel viernes por la noche.
G. K.
2 comentarios:
Algo me da en la nariz que la respuesta fue negativa. Estás demasiado influido por la filosofía alemana, y en ocasiones a duras penas te entiendo. La expresión "viernes noche" viene a ser prácticamente un sumario. Y hablando de sumarios... ¿Qué tal Frege?
amigo Antoine,
....la profe falto por estar engripada, y resulta que se suspenden las clases por esto de las 7 plagas (Gripe A), asi, que Frege será evaluado luego de las vacaciones de invierno.
La gente anda con barbijos en Buenos Aires, como si fuera un homenaje a Mickel Jackson...al menos así tiene más sentido que tomarse en serio a los Apokalipsis laicos (son pasajeros).
Al margen....y sí, donde estudio, los autores alemanes son leídos en todas las materias (ética - historia filosofía - teoría del conocimiento - estética - moderna - contemporanea- Seminarios sobre ¡lógica hegeliana!, etc.).....Nuestro amigo Guitton se sentiría asfixiado, y yo también. Por ej., a Pascal lo descubrí por mi cuenta. A Kierkegaard lo estudie por mi cuenta.
Así estamos.
Saludos!
G. K.
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