Mis humildes consideraciones sobre Horkheimer, han suscitado algunos comentarios de otro integrante de la Minoría Silenciosa (M.S.), los cuales ameritan atención y reflexión.
Escribe, Monsieur Antoine De la Potterie:
A) “…me voy a permitir comentar lo siguiente; en su primera época "Max" -me permitirás la confianza- distinguió entre razón objetiva (a partir de ahora RO) y razón instrumental (RI) en función de lo siguiente: evitar la conclusión idealista de incluir en el proyecto de racionalización aspectos que son externos a la razón misma, y que derivarían hacia un planteamiento netamente idealista. Su solución precisamente fue definir la racionalidad propia de la racionalidad crítica en contraste a la RI (que es pragmática, formal e instrumental, que solo establece relación entre medios y fines y es indiferente antes los contenidos) y la RO (que establece objetivos, pero por influencia del empirismo acaba siendo indiferente a los contenidos. Así, la razón propia de la racionalidad crítica debería ser objetiva y no instrumental, esto es, poder definir metas en orden a la praxis de la libertad y la justicia, junto con la integración de los datos de la ciencia cuya verdad no se puede negar.
Pero él mismo se da cuenta de que esto confiere en última instancia una estructura idealista al proyecto, a costa de integrar en un proyecto de base idealista, un ideal regulador.Su conclusión por eso es semejante a la de Heidegger, la perspectiva de un proceso histórico inmanente del mundo caminando a la plena "organización". En ese momento, Max se da cuenta de que una praxis de transformación social radical carece de sentido, lo que importa es una tarea de resistencia para salvaguardar los aspectos amenazados de la libertad individual.
Más concretamente, hay que destacar el carácter "utópico" de la conciencia, por su capacidad de suscitar la idea de lo "absolutamente otro".
Así, en el proyecto de Horckheimer, siendo de base materialista, aparece un ideal "religioso" como ideal regulador: sólo, - según Max- la idea de lo absolutamente otro es la posibilidad de libertad crítica ante un mundo cada vez más organizado. Dicho con su propio ejemplo, la idea de que "Dios es justo" lo que nos dice es que este mundo nunca estará justamente organizado, en sentido absoluto, y esa idea plantea que el concepto religioso ha de mantenerse en los horizontes humanos como única posibilidad de que el ser humano plantee un mundo diverso”.
B)”Por una parte, el marxismo de Horkheimer siempre estuvo muy matizado, pero cuando el considera ese proceso inmanente del mundo caminando hacia la "organización", se consuma un alejamiento del marxismo que está posibilitado por la función instrumental -crítica- del marxismo en su teoría. En sus escritos de los años 60 ya se consuma ese alejamiento de hecho.
Llegaría a denominar al marxismo como "otra razón al servicio de una lógica de dominio".
De Frankfurt, es el que es más coherente en la crítica al marxismo.Porque precisamente, como Habermas hace notar -aunque se queda a medio camino- el marxismo al colocar al hombre productor en el lugar de la razón absoluta hegeliana, el efecto es "hipostasiar" la razón instrumental, objetivo de la crítica de la teoría crítica.
Por eso en Frankfurt hay esta contradicción sobre la que solo Horkheimer es un poco coherente, para la crítica de la razón instrumental no puede utilizarse una teoría como la marxista, que considera el trabajo como el paradigma básico de toda acción social, y por lo tanto, que conduce a la absolutización de la razón instrumental.
Habermas tratará de matizarlo al introducir la diferencia entre trabajo/interacción lo que supone una crítica interna al marxismo, para el cual la "interacción social" se subsume en el trabajo. A pesar de todo, Habermas no es capaz de extraer todas las consecuencias de esa contradicción”.
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