9 ene 2009

El estado Sionista Israelí y su masacre Palestina. Episodio III. Un par de libros interesantes.





Es paradójica e indignante a la vez, la manera de cómo los Sionistas se aprovechan de los sufrimientos padecidos por el pueblo de religión judía en los penosos años en que el nazismo controlaba gran parte de Europa.


“LA INDUSTRIA DEL HOLOCAUSTO”, escrito por Norman Finkelstein, hijo de supervivientes de los campos de concentración de Auschwitz y Majdanek, se refiere a como el Estado Sionista Israelí justifica sus acciones a través de esta “industria”.



Hay temas que no pueden investigarse (bien lo sabemos los argentinos, recién en los últimos años comenzó a aparecer bibliografía alternativa a la historia oficial, sobre lo ocurrido en los años setentas), puesto que la opinión sobre los mismos es regida por el paradigma imperante; el período de “ciencia normal” diría Kuhn.


“…resolver un problema de investigación normal es lograr lo previsto de un modo nuevo….los rompecabezas constituyen esa categoría especial de problemas que pueden servir para poner a prueba el ingenio y la habilidad para dar con la solución”
(La estructura de las revoluciones científicas. IV. La ciencia como solución de rompecabezas).


Es decir, si uno sale del paradigma, deja de lado el rompecabezas, y eso no esta permitido. Uno se arriesga a la condena pública, a la cárcel, si es que se atreve a salir de este paradigma-rompecabezas historiográfico.


Los hechos inconexos, las anomalías, son armas que atacan (desde lo políticamente incorrecto), al castillo paradigma construído, y rodeado de un cinturón protector de hipótesis auxiliares, que tratan de anticipar a las anomalías según un plan preconcebido de defensa ad hoc; aunque en la decisión de los atacantes esta implícito el aceptar otro paradigma, y el consiguiente cambio de visión de la comarca, si es que triunfan en su asalto.

“LA INDUSTRIA DEL HOLOCAUSTO”, ataca al castillo paradigma, si logra entrar, quizás sea menester reformular la política exterior de los pueblos de la comarca para con el Estado Sionista Israelí.




THE ISRAEL LOBBY AND U.S. FOREIGN POLICY, de Mearsheimer y Walt.

Es una obra polémica sobre la actuación del lobby sionista americano y su influencia en la política exterior de los EEUU; es un trabajo académico publicado por la Universidad de Harvard.


Las críticas han sido variadas, pero lo notable de este libro, es que se trata de un trabajo ataque académico al castillo-paradigma, proveniente de una de las usinas del pensamiento norteamericano, la prestigiosa Universidad de Harvard.


Anexo.

Un penoso caso local.
El “Historiador” de rompecabezas, Felipe Pigna defiende el castillo del paradigma en que ha sido adiestrado y del cual esta prisionero por sus evidentes falencias cognitivas, a través del género de la divulgación.

Uno debe tener especial cuidado con lo que se divulga, puesto que los receptores no son especialistas en el tema.
Félix Luna abordo este género, y lo hizo muy bien, con honestidad intelectual y un bagaje académico respetable.

No es el mismo caso de Pigna, re-putado como sabio popular por las ventas masivas de sus “Mitos” en las librerías de cadena, quien apela a la propaganda, el impacto semántico-televisivo, el chismerio, trucos psicológicos.…y la deshonestidad o ignorancia.


Ej.: Afirma Pigna que San Martín fue masón, lo cual equivale a decir que él héroe era un pérfido, puesto que si era masón no podía ser Cristiano.
Conocidos son los duros manifiestos con que se sancionaba a los soldados del Ejército de los Andes ante las blasfemias anti-cristianas. ¿Desde que altura moral se podía impartir semejantes bandos, si él que los profesaba hubiese sido un masón?

"Todo el que blasfemare contra el santo nombre de Dios, su adorable Madre, o insultare la religión, por primera vez sufrirá cuatro horas de mordaza atado a un palo en público por el término de ocho días; y por segunda, será atravesada su lengua con un hierro ardiendo, y arrojado del cuerpo..."
(San Martín. Artículo primero del Código de deberes militares del Campamento de El Plumerillo. Septiembre de 1816)

El Instituto Sanmartiniano debería, al menos, declarar a Pigna como persona no grata, ante el insulto al Héroe.

G. K.

3 comentarios:

Jack Celliers dijo...

Chesty: Estás rebatiendo el hecho de que San Martín era masón con lo que salió en un viejo número de Revista Cabildo: las penas que impuso San Martín en el Ejército.

Las penas son ciertas, pero no es menos cierto que San Martín era masón. Investigué el asunto y es cierto.

Para mí no significa realmente nada, la masonería no tiene mi simpatía y además sus logias son algo oscuras.

Si te interesa como curiosidad, hay un análisis de Trotsky sobre la masonería, ya que una vez sintió curiosidad por ella. Acaba concluyendo más o menos que son todos unos burgueses sin mayor mérito.

Para el nacionalismo católico (con el que entiendo tenés simpatías) la masonería es algo así como un monstruo; francamente no entiendo por qué si es casi totalmente inoperante. La única logia masónica que ha demostrado una influencia política y contactos a alto nivel ha sido la famosa P2 de Licio Gelli, y su ideario era más bien fascista. Tenía contactos de alto nivel con numerosos políticos de derecha y ultraderecha... ¡ah! y con la iglesia católica también.

Pero pasemos página antes de que te enojes.

Salu2

CHESTERTON dijo...

Estimado Jack.

No lo tenía a ud. como lector de Cabildo. Es todo un hallazgo. Les pediré a los muchachos que me envíen el artículo de referencia, de seguro aprenderé algo nuevo.

Le comento que soy Profesor de Historia, y en su momento, he investigado el asunto, al punto de ir al Instituto Sanmartiniano a revolver algunos documentos pertinentes.
Un profesora que tenía de Americana, sostenía lo mismo que ud., con varios autores historiadores oficiales de la masonería argentina ( y ella era masón, ¡era una apologista de la masonería!); así que decidí investigar por mi cuenta.

Llegue a la conclusión de que San Martín no era masón; si ud. investigo el asunto, quizás pueda aportar en que se basa para afirmar lo que considero una injuria contra San Martín por los motivos que señale en el post, siempre estoy dispuesto a aprender algo nuevo.

Asimismo, no me permitiría subestimar a la masonería, muchos presidentes argentinos fueron masones, y algunos muy recientes. También, por citar un caso, en los USA son muy influyentes. No es un dato académico, pero la peli, “El buen pastor” relata su influencia en la política americana.

A veces uno se toma esos ritos como algo caricaturesco, como la Iniciación de sus altos grados (por ej. El caballero Kadosch);………… luego de atravesar tres salas, en la cuarta (alumbrada por doce velas de cera –algo de esto se ve en la peli), el iniciado conoce los compromisos que debe asumir; y se le entrega su emblema: una cruz con una serpiente de tres cabezas.
La serpiente alude al mal principio, los abusos en que han incurrido las más elevadas clases de la sociedad.

Una serpiente lleva una corona (representa a los soberanos), la otra una tiara y se refiere a los Papas, la tercera una espada (el ejército).
El iniciado debe combatir estos “abusos”.
Son enemigos declarados del Altar y el trono, de un orden religioso-social.

La Iglesia la ha condenado en reiteradas ocasiones: Pio VII, Benedicto XVI, León XII y tantos otros

Uno se puede reír de esas ceremonias tan aparatosas de la masonería, pero hay gente que se las toma muy en serio; en lo personal….no los subestimaría.

Saludos!

G. K.

CHESTERTON dijo...

Nota: Benedicto XIV quise decir en vez de XVI.