El soleado y apacible ambiente de la terraza de almuerzo veraniego se vio conmocionado, cuando la mayoría de los comensales se levantaron de sus sillas, y se dirigieron raudos al encuentro de ellos.
Algunos integrantes sobrevivientes de un reality televisivo de antaño, denominado “Gran Hermano”, ingresaron al restaurant, seguidos de los parásitos armados con micrófonos y cámaras, inherentes al Circo.
Trate, en mi serenidad, de continuar en lo mío, más no me fue posible. Alguien se me acerco y me pidió que le sacara una foto con estas celebridades, y así inmortalizar el momento de gloria.
Al principio sentí el impulso, quizás en un arrebato de caridad escolástica, de tratar de evidenciar lo denigrante en que había caído esa pobre alma, ¡de hacerlo sentir avergonzado de sí mismo!, merced a una sutil concatenación de términos ¡un poema lógico! que despertara a ese pobre ser de su sueño mediático.
Aunque debo reconocer que no poseo la caridad intelectual de aquellos santos; y además…¿no era una afrenta mayor (y a la vez.. ¡Un insulto y desafío!), el atrevimiento de interrumpir mi viaje hacia aquellas profundidades donde uno sondea, en el silencio y solemnidad de sus pensamientos, la profundidad de los misterios?
Deje el tenedor sobre el plato, en custodia de mis canelones (porque a pesar de mi creciente indignación, me pareció una exageración recurrir a un arma blanca), y me limite (los retiros espirituales apaciguaron mis demonios) a solo propinar un correctivo golpe justiciero al impío profanador de mi santuario.
Y mientras la alimaña, con su peinado flooger estropeado, se arrastraba por el suelo, tratando de levantarse, otros extraños seres de su especie, comenzaron a rodearme clamando a viva voz, la venganza por su semejante caído.
En el gran teatro que es el mundo, había llegado el momento de la cruel y decisiva escena, en ese pintoresco restaurant de la Costa, de un enfrentamiento mortal, donde la civilización Occidental arrojaba al escenario al Héroe religioso frente a ……
¿Frente a quiénes?
Decía el historiador Daniel Rops que en cierta forma, cada uno es lo que admira.
Lejos estamos de aquellos tiempos donde los héroes Religiosos se forjaban en su admiración a los santos, propio de aquella civilización llamada “La Edad de la Fe”.
El gran A. Dumas nos refería sobre un humilde muchacho de la Gascuña que soñaba con ser un mosquetero al servicio del Rey ¡el Rey era Francia encarnada!, y el héroe Ético estaba dispuesto al sacrificio por salvaguardar a sus semejantes y el orden socio-religioso de su civilización fundido en la alianza entre el Altar y el Trono.
Hace unos años, la gente de nuestra comarca se conmovía al escuchar a un humilde muchacho de barrio (que había nacido con el don de hacer magia con una sencilla pelota de fútbol), decir: “mi sueño es ganar el Mundial”. El aplauso del Estadio, las fotos de Revista, el dinero de Mercader, el favor de las Damas, el éxito que adora Multitud, todo aquello que constituye al culto del héroe Estético que vive en la superficialidad, en lo efímero, en lo inmediato.
A pesar de la prisión estética, la comarca admiraba su talento, y lamentaba la ausencia de una virtud que le diera la fuerza a su voluntad para vencer su adicción y honrar el don con el que había sido bendecido.
Ahora, estos muchachos que trataban de emular a los integrantes de “Gran Hermano”, y que anhelaban retratarse con ellos ¿qué admiraban?, ¿algún talento?, ¿alguna virtud?
De los tres estadios referidos por Kierkegaard, el más bajo de ellos era el estético. Los reality show's televisivos, evidenciarian que siempre se puede caer más bajo.
Si Sören hubiese visto los epifenómenos que ha engendrado e impuesto como modelos esta civilización, al contemplar al Héroe Nihilista, experto en el arte de no hacer nada, y que marca tendencia en nuestra juventud que se pasea vacía en su Estadio, por los shoppings luciendo sus peinados floogers, o sus maquillajes “Emos”; pensaría en aquello que luego profetizo Fiodor: “la humanidad perecerá no por guerras sino por aburrimiento y hastío”.
G. K.
Nota: “…donde la civilización Occidental arrojaba al escenario al Héroe religioso frente a …… los Big glamour floogers......Continuará.
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