22 jun 2008

PANAROMA CAÓTICO INTERNACIONAL. "Un espacio para todo lo que es caótico"


Estimados chestertonianos, hoy me quiero referir a la seudo-realidad.
Si se me preguntase cual ha sido la razón de fuste para concebir tan discutible escrito, debería mencionar antes de que alguno inicie la búsqueda: ¿Cuál es el animal con las orejas más altas y grandes?: Aquel sonámbulo que vive en la seudo-realidad caótica, y al que solo despierta el llamado de su propio nombre.

El poeta cantó que Odiseo durmió con Circe, pero al despertar, se fue a la playa, pensó en Penélope y lloro. La isla de Circe, y sus encantos, solo son adjetivo a lo sustantivo.
Luego de haber navegado largo tiempo, quizás más audaz de lo que aconseja la prudencia, dolorido y naufrago, él ve en sus esperanzas, un país desconocido cuyas fronteras no ha visto nadie.


En el naufragio generalizado, él quisiera poder decir: “soy cristiano”, pero ante semejante hambre en la conciencia, sabe que el cristianismo es la doctrina de Cristo, y la Iglesia el cristianismo encarnado. La cabeza de la Iglesia es Cristo que designo a Benedicto XVI para atravesar la tormenta, y si hay cabeza, debe haber pies, como sería yo, Marce, o cualquier hijo de vecino.
“No es lo mismo la Iglesia que los iglesantes”. Algo así decía (creo) Castellani.

Claro que hay iglesantes que con esa instintiva audacia habitual en ellos -tanto como su prodigiosa certeza en sus juicios y la misión universal de sus obras-, en sus testimonios de hombres difíciles de convencer (quizás porque hayan nacido demasiado pronto), llevan a todos los abismos la bendición de sus afirmaciones.

A saber…

a) Sobre la visita de Benedicto XVI a los U.S.A.: “Sorprende que se proponga a los EE.UU. como un modelo de Estado “sanamente laico”, Seguimos perplejos” (Panorama Caótico Internacional. –Marce-)

Marce, sonámbulo editor de “Panorama Caótico”, alegría de la Cristiandad, confidente de Sócrates e interprete de su Santidad, da muestras de demasiada ingeniosidad, al mismo tiempo que agarra la zanahoria por las hojas. El “seguimos perplejos” abarca otras dimensiones, ¡más aún! ¡Hay algo en nosotros algo de inagotado y de inagotable que quiere hablar en alta voz!: ¡Somos luz! Y os bendeciría a vosotros astros pequeños y titilantes!
“Las cosas como son”.

b) Sobre el pontificado de Benedicto XVI:
“Desde algunos sectores de la así denominada “Tradición” católica, o también “tradicionalistas”, suele verse el primer año del actual pontificado con ojos pesimistas. Se enumeran largas listas de hechos presuntamente confirmatorios de una tendencia “progresista” irremediable en el actual pontífice” (Panorama Caótico Internacional. –Marce-)

Decía Soren que lo cómico y lo trágico no tienen propiamente ningún enemigo, sino que a lo más se enfrentan con un espantajo que hace llorar, o con un espantajo que mueve a risa, heraldos de la proximidad de algo incomparable: la seudo-realidad de los sonámbulos.

c) De Ratzinger a Benedicto XVI (Panorama caótico internacional - Ossandón Valdés-)

“El 19 de enero de 2004, el aún cardenal Ratzinger, participaba en un encuentro con Jürgen Habermas, sociólogo marxista, realizado en la Academia Católica de Baviera. El tema era “Los fundamentos morales pre-políticos de un Estado liberal”. La ponencia del Cardenal se intitulaba: “Democracia, derecho y religión”. Resulta significativo que los únicos autores citados por el Cardenal en esta ocasión fueran Carl Schmitt, Martin Heidegger y Leo Strauss; todos alemanes y contemporáneos”.

¿Habermas marxista? el ultra-racionalismo ha perdido a uno de sus más acérrimos defensores. Nuestro amigo Valdés, que entre café y café habrá gozado del verdadero éxtasis de la comprensión, debe conocer en profundidad a los autores mencionados como conoce el pensamiento de Jürgen; podrá desde esas alturas vírgenes que solo él puede alcanzar, entender que Ratzinguer se enfrento a paganos modernos, y que si en todo error hay un núcleo de verdad….


...¿porque no desnudar el pensamiento de esos muchachos y previo exorcismo tratar de re-flotar ese núcleo antes del naufragio? ¿Acaso no hizo eso Santo Tomas? Después de todo, los alemanes de estos tiempos están más familiarizados con Heidegger que con San Alberto Magno.
Desde las alturas a las que acceden los avestruces, solo se ve la seudo-realidad de los sonámbulos.



No es ningún placer proferir juicios sensacionales sobre todo “Panorama Caótico” en bloque, pero quienquiera que haya observado un poco atentamente los escritos de referencia, estará de acuerdo conmigo si afirmo que el desconcierto que entre el P.C. reina y la causa de su sonambulismo, y de su inquietud, radican sin duda en el hecho de que la certeza esta disminuyendo constantemente en la seudo-realidad, y esto al mismo tiempo que la verdad crece en volumen y en sentido masivo e incluso en claridad abstracta.

No es imposible que un partidario de lo que él considera la más rígida ortodoxia en la seudo-realidad, este algo endemoniado. Este tal lo sabe todo, es sumiso ante lo santo (porque él se sabe más santo que su Santidad), la Verdad para él es un cúmulo de ceremonias, habla de que hay que acudir ante el altar de Dios y sabe muy bien las veces que hay que postrarse en el lugar sagrado. ¡Sí! todo lo sabe como “aquel que puede demostrar un teorema matemático usando las letras A, B, C, pero no da pie con bola en cuanto usa las letras D, E, F”.



Por eso siente angustias tan pronto como no ve algo que es literalmente idéntico. Y la angustia se debe a que a estos sonámbulos, les falta algo: la certeza. No hay certeza en la seudo realidad.


En el fondo, son incrédulos, en cuanto la más libre expresión de la incredulidad es la burla. Les falta certeza, y por eso se burlan, ironizan sobre Juan Pablo II, sobre Benedicto XVI, sobre el Concilio Vaticano II, y petrificados escudriñan dichos de otros, que justifiquen sus burlas, mientras aúllan: “¡Que bien que estuve!” “¡Sé que poseo el don de la segunda vista, y también el de la tercera!” “¿Por qué seré tan perspicaz, tan sabio, tan listo?”
No hay gente más vanidosa y ávida de aplausos momentáneos como lo son los burlones.

Pero ¡ay! despertar a un sonámbulo de su seudo realidad, allí donde no existe otra autoridad ni otro imprimatur, promueve las sentencias de la Inquisición Sonámbula que en descarrió bestial y en virtud de sus olfatos privilegiados, dictamina ¡Quién! es caótico y quienes no lo son.

Si hay algo que no soportan las mórbidas convulsiones del intelecto sonámbulo de los burlones, en su minuciosa miopía seudo-realista, es que alguien se burle de ellas.

G. K.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

"...Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.
Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano" (Mt. 18, 15-17)

Estimado, ¿intentó por lo menos las dos primeras veces? ¿O decidió tirar la piedra primero?

CHESTERTON dijo...

Estimado Milko.

Le agradezco la cita evangélica, siempre es bienvenida y aleccionadora.

No creo haber arrojado una piedra, sino simplemente haber levantado una de las cuantas con que se apedrea constantemente a los que integran el tema de referencia, léase: Benedicto XVI, Juan Pablo II, y el incomprendido Vaticano II; y tratar de entender, no a la piedra (eso no me interesa), sino al apedreador.

Ud., es un hombre que ha conocido el mundo, y de seguro que alguna vez visito el Vaticano. Algunos podrán decir que es una ciudad que se transformo en un gran museo; otros un anacronismo que insulta a la modernidad, y siguen las firmas.

En mi humilde opinión, es un testimonio; el cual suscriben todos los miles de visitantes que todos los días del año dicen cuando ingresan en él:

“…creo en el Espíritu Santo
La Santa Iglesia Católica,…”.

Eso mismo decía Pedro, y lo mataron por ello. Eso mismo dicen sus sucesores, lo demás es adjetivo, no sustantivo.

Creer, no es una teoría del conocimiento, no se reduce a gnoseología, es una elección. No me lo pueden demostrar en tanto se convierte en algo evidente, puesto que su objeto no es natural, sino sobre-natural.

“Yo he rogado por ti, Pedro, para que tu fe no desfallezca” (Lc. 22, 32)

No puedo alejar estas palabras de mis pensamientos cuando leo alguna crítica del P.C. sobre Benedicto XVI. ¡Que le vamos a hacer!

Saludos!


Pd: al margen…….ud., es un capo en filosofía…..entre nos…..las críticas del P.C. sobre el debate entre Ratzinguer y Habermas……
¡no me diga que no son para levantar una de esas piedras y devolverlas con un catapulta!

“Las cosas como son”.

CHESTERTON dijo...

Tengo en mis manos las Constituciones, Decretos, declaraciones, del CONCILIO VATICANO II, de la BAC. n° 252. Sección teología y canones.

¿Alguien me puede citar algun DECRETO, CONSTITUCIONES, DECLARACIONES, mensajes del Conciliio a la humanidad, Discursos de Juan XXIII y de pablo VI, además de los documentos complementarios.........en donde se pueda apreciar un alejamiento del magisterio de la Iglesia?

Se habla mucho de este Concilio, aunque en el fondo, ha sido mal interpretado.

Espero las citas, quizás aprenda algo.

G. K.

Anónimo dijo...

Que Panorama católico tenga cosas objetables, no es básicamente el tema a donde apunto, caballero.

Podría haber sido otro sitio, podría haber sido una persona puntual ... es irrelevante. Aquí estoy hablando de una actitud evangélica ausente, y que tratándose de hermanos en la fe, debiera primar por sobre cualquier otra.

Ud. tiene algo que objetar? Muy bien, objete: escriba de modo particular a quien Ud. cree está en falta; corrija en particular; intente el diálogo; aplique la cortesía; ármese de caballerosidad. La caridad evangélica no nos exime de estas virtudes mínimamente humanas, sino que las supone.

Porque, no sé si se da cuenta, pero está cayendo en la misma actitud de fondo que Ud. critica.

Anónimo dijo...

Déjelo, milkus, no ve que es un SALAME?

CHESTERTON dijo...

Estimado Milko,

Le confieso que admiro su capacidad y paciencia para el diálogo, ojala yo la tuviera.

Hay que tener el alma templada de cierta manera para ello, puesto que los hombres dialogamos de maneras distintas.

Digamos, no es lo mismo un dialogo entablado con Santo Tomás que con San Francisco de Asis. Tienen personalidades distintas. No me imagino al Doctor Angélico irrumpiendo en la tienda del Sultán.

No es lo mismo, la personalidad de Descartes que la de Nietzsche.

Quizás se deba a esto, que el sonido de nuestras almas reaccionen de acuerdo a distintos tonos acústicos. Si en el “PC”, hubiesen utilizado un estilo alejado de la ironía, de las formas sobradoras de tratar ciertos temas, y desde allí juzgar quien es más o menos católico; es probable que no hubiese sentido el impulso de escribir sobre ello.

Trate de escribir un artículo de acuerdo al “Tono”, en el que suenan las distintas críticas del PC. Mi artículo es “sobrador”, con alguna humilde pretensión de tono irónico.

Si el PC utiliza ese tono, cuando alguien las utiliza para con ellos criticándolos……..¿entonces ya no es cómico-sobrador? ¿Es producto de un hereje modernista-progre-liberal-comunista-etc.? Si los del PC no pueden reírse de si mismos, es que se están tomando demasiado en serio, y confunden oscurecidos lo esencial con lo accidental.

En estos días, surgió la posibilidad de un acuerdo entre la FSSPX y ROMA. Ojala, y se termine el conflicto. Así sea.

Saludos!

Anónimo dijo...

Del blog:
El Desengañador gauchopolítico.

http://eldesenganador.blogspot.com/2006/12/el-orgullo-de-ser-cristianos.html


Leemos Panorama Católico Internacional prácticamente desde que vio la luz. Primero en edición impresa - que tenemos celosamente guardada - y luego a través de la Internet, hemos podido leer con gusto sus editoriales, artículos de fondo y dossiers. Todo forjado con honestidad intelectual, excelente doctrina y buen ánimo patriótico. Algo sabemos de la historia de alguno de sus miembros – una buena historia - y ello contribuye aún más a la confianza que nos inspira el leerlos. Quede expresado entonces nuestro reconocimiento a tan noble iniciativa católica.

Sin embargo, nada de lo anterior obsta para indicar la inquietud que genera el sesgo criticón de Panorama. Luego del pontificado de Juan Pablo II - a quien la publicación fiscalizó a troche y moche - se entrevió cierto ánimo indulgente al inicio del reinado de Benedicto XVI. Incluso, en algún editorial, el director de la publicación dio a entender que la cosa venía bien y que, por el momento, podíamos quedarnos tranquilos con la actuación de Su Santidad. En tal sentido, se veía bien la enérgica reprimenda del Papa a algunas conferencias episcopales (la austriaca, por ejemplo), la restauración en muchas diócesis de la Misa tridentina y, sobre todo, la "permeabilidad" papal para con las filas lefebvristas apartadas de Roma.

Pero ahora, sin desconocer las ocasionales indulgencias para con el Papa, Panorama insiste con sus duros juicios al advertir, luego de la visita de Benedicto a Turquía, que en materia de ecumenismo y diálogo interreligioso el Papa "parece ir al garete". Como se ve, toda una disquisición que, si Dios lo permite, será comunicada al Vicario de Cristo para que endereze el Timón y corrija el rumbo.

Nosotros, que vivimos y padecemos bajo la Cátedra de un obispo cuasi herético, bien sabemos de los desvíos litúrgicos, pastorales y teológicos. Sabemos lo que es una diócesis a oscuras y el peligro para la salvación de las almas que ello conlleva. Nadie puede venir a contarnos el escándalo que cometen los sacerdotes apóstatas y los teologillos al uso. Sufrimos a la Iglesia y a la Patria con los obispos acobardados en plena connivencia con la tiranía luciferina hoy enseñoreada. Y la sufrimos con los Farinello, Álvarez Valdés, Maccarone, Marcó, Oesterheld, Mariani y toda la caterva de “homologados al mundo” que por allí pululan. Al igual que los muchachos de PCI, hemos leído a Maurice Pinay, Malachi Martin, Thomas Molnar, Rafael Gambra, Miguel Ayuso, Alberto Caturelli, Carlos Alberto Sacheri y al P. Alfredo Sáenz, por citar sólo a algunos. Y los hemos leído reconociendo en ellos el amor a la Iglesia de Cristo y corroborando todos los días el proceso de autodemolición que señalan.

Pero, Dios nos libre y guarde, nada de eso nos lleva a subirnos a nuestro maltrecho banquito y señalar con dedo acusador al Vicario de Cristo en la tierra. Nada nos mueve - y ese mérito no es nuestro sino del Espíritu Santo - a sentenciar los errores de Su Santidad en materia doctrinal, pastoral o litúrgica. Repetimos, Dios nos libre y guarde.

Se nos viene a la memoria aquella carta de Orugario a Escrutopo en la que le recomienda que usufructúe el “orgullo de ser cristiano” de la novia del "paciente". Ese orgullo, que Lewis explica tan magníficamente, puede devenir en cierto espíritu, sino de secta, al menos de logia. “Nosotros”, los iniciados que sabemos más que el resto de los cristianos, “nosotros”, los iluminados que reconocemos los errores de los demás y jamás los propios, “nosotros”, los caritativos que amamos la Verdad y por ello corregimos (a nuestros hermanos pero también a al Santo Padre) sin caer en la cuenta de cuánto escándalo y confusión propiciamos.

Alberto Caturelli, en un libro que ahora se reedita en Gladius, señaló hace treinta años los peligros de la autodemolición de la Iglesia partiendo entre otras cosas de la corrupción de lo sobrenatural. Y allí, para bien de todos nosotros, declaró que son tres los grandes signos de la mentada corrupción: la negación de María, el olvido de Satanás y la negación del magisterio petrino (La Iglesia Católica y las catacumbas de hoy, capítulo III). Y no se trata de hacer una disquisición sobre la infalibilidad papal – tal como suelen hacer los muchachos de PCI – sino de aceptar que Su Santidad es el ViceCristo, el Vicario de nuestro Señor en la Tierra, el Puente agraciado con los dones del Espíritu Santo que nos ayuda a transitar este Valle de Lágrimas.

La garantía de infalibilidad, por otro lado, la sella nuestro Señor cuando le dice a Pedro: “Simón, Simón, mira que Satanás os ha reclamado para zarandearos como se hace con el trigo. Yo he rogado por ti, a fin de que tu fe no desfallezca. Y tu, una vez convertido, confirma a tus hermanos”. (Lc 22, 31-32). No hace falta más para el cristiano.
Porque la verdad es que cuando nosotros – humildes desengañadores – y Panorama Católico seamos sólo un recuerdo en el corazón de nuestros seres queridos, el Vaticano estará allí donde está hoy y, como dice Castellani, “todavía en medio de otros pueblos y otros nombres, y sin sombra de ruina ni desmedro, levantará la mano dulce y pía bendiciendo a los hijos de los hombres el sucesor milésimo de Pedro”. Es preciso tener más cuidado con las realidades eternas porque está en juego nuestra salvación.

No quisiéramos que estas líneas motivaran el enojo de los amigos de PCI (en caso de llegar a sus manos). Todo lo contrario. Sin ironía ninguna, es ésta mera corrección fraterna y, si Dios lo permite, cierta reparación de la confusión y escándalo de los fieles que puedan estar mal influidos por los errores de la prestigiosa revista. Y esto lo hacemos sin subirnos a ningún banquito maltrecho, sino desde nuestra miseria, desde nuestra pobre humanidad pecadora, desde nuestro anhelo de salvación para nosotros y para todos los hombres.

B.B.

Anónimo dijo...

Puedo comprender que ud. sea de los tantos nacionalistas que me han convertido en un ex nacionalista.

Lo que no puedo comprender es su bajeza en el artículo "panaroma caótico internacional".

También yo podría bromear con lo suyo, pero no lo haré. Sabe muy bien Ud. que Chesterton jamás suscribiría un artículo como el suyo.

Puede contestarme, si gusta. No aquí, porque no volveré a abrir este blog. Mi mail: pericon_argentino@yahoo.com.ar

Ex nacionalista

CHESTERTON dijo...

Estimado anonimo Ex nacionalista:

Lo que ha escrito el Desengañador gauchopolitico, es mucho más profundo que mis comentarios, porque lo hace desde la humildad de un cristiano perplejo ante el maltrato a que fueron y son sometidos Juan Pablo II y Benedicto XVI por los hermanos de Fe de Panorama; en cambio, lo mió esta escrito con ese defecto de soberbia que padezco.



Cuando se escribe desde un ámbito que se autodenomina Católico, y se hace gala de claridad doctrinaria, hay que tener mucho cuidado de manosear al trono Petrino, puesto que se puede prestar a la confunsión de la gente sencilla, y menoscabar su dimensión sobrenatural.

Alguien menciono por allí, la autodemolición, ante la cual, los enemigos de la Iglesia, se frotan las manos relamiendo sus fauces de hienas.

Es solo una humilde impresión.

Saludos!

G. K.