16 oct 2011

Agatón















Ven a mi amante pecho, hermoso gato,
escondiendo las uñas de tus patas,
deja que pueda hundirme en tus pupilas
donde el metal se funde con el ágata.

Cuando acarician con fruición mis dedos
tu cabeza y tu lomo cimbreante,
y mi mano se embriaga de palcer
al palpar todo tu cuerpo eléctrico,

me imagino estar viéndola. Sus ojos,
como lo stuyos, bestezuela amable,
hieren hondos y fríos, como un dardo,

y de los pies a la cabeza, un aire
muy sutil, un perfume peligroso
flotará en torno a su moreno cuerpo.

Baudelaire

No hay comentarios: