12 ene 2010

El diálogo, según el Diablillo





El Diablillo se ha dignado levantar el nivel de este Templo del saber, devenido en blog. Ya le arreglaremos las cuentas, por lo pronto conviene leer con atención sus apreciaciones:

Sobre lo que has escrito hay bastante qué decir.

Me parece que te tienes que acostumbrar a definir exactamente aquello de lo que vas a hablar.El problema de schopenhauer con el diálogo no es por las razones que tú apuntas más abajo.

Cuando dice que lo único que se puede hacer es compartir los conceptos y no la "comprensión intuitiva" es porque el cree que hay un acceso directo a la verdad, que no es a través de los conceptos. Podría hacerse según él, en base a los sentimientos a los que califica como "ecos de las ideas".

El problema no es ahí el diálogo sino la incapacidad de lo discursivo para alcanzar el origen de lo verdadero, que sería una noción secundaria, derivada,en cuanto racional. A esto hay que sumarle la típica preconcepción del pensamiento alemán, influenciado por el luteranismo (¿o el luteranismo por el pensamiento alemán?) de la incomunicabilidad de toda experiencia religiosa y por lo tanto personal.

Algo así se puede vislumbrar en la mística especulativa del XIV. Con lo del diálogo. El problema del diálogo no es si hay o no una base común. La filosofía pudo nacer en Grecia precisamente por lo que hay detrás del diálogo tal como lo practicó Platón. El diálogo lo que presume es la capacidad de hablar, del logos, y el logos puede tener en su origen léxico algo así como la capacidad de "decir la verdad, decir la realidad".

Para el diálogo lo importante no es la base común sino la "isegoría", la igualdad en el ágora para decir la realidad. Pero esta igualdad en el ágora no es un concepto asambleario. El que habla tiene igualdad de palabra porque es un ser racional, y esa racionalidad es lo que permite superar el particularismo y el subjetivismo. Por eso la intencionalida primera de la filosofía es superar el particularismo en pro de un discurso universal, basado por lo tanto en el extraer de uno mismo lo que es común a otros.

Esto permite superar el subjetivismo asi como la ideología en el sentido en el que tú la entiendes. Por eso el diálogo platónico no tiene un sentido reducido a lo instrumental, sino que es en sí mismo la condición de esa verdad acerca de lo real. Y es justamente lo que el diálogo expresa.Esa referencia al diálogo consensual me recuerda a Habermas. Precisamente Habermas al situar el diálogo como factor esencial de la dialéctica social, hace una superación -cuando no una crítica inconsciente- a Marx que situaba el trabajo como único paradigma de la acción social. Esto habría que desarrollarlo con un poco más de detenimiento sin dejar precisiones en el tintero para evitar ser "hombre de un solo libro".

P.S. Cuando Schopenhauer plantea en basea lo que he apuntado más arriba un posible acceso a la realidad a través de la poesía, lo más que indica es que toda relación con el mundo es estética -como le glosó Nietzsche- y creo que la apostilla es correcta.

El diablillo de Descartes.

No hay comentarios: