Estimado Chester,
En relación a tu pregunta sobre si habría un Lot-Filosófo en la UBA & Canal Encuentro, me permito comentar que la cuestión podría plantearse así: ¿puede haber allí un arte libre?.
El Canal Encuentro tiene un fin ideológico evidente, ¿puede surgir la filosofía cuando ella esta sujeta a fines?
Ese muchacho que hace karaoke filosófico en su programa "Filosofía aquí y ahora" (¡lo inmediato! lo vertiginoso que deserta de la contemplación!), en sus sagas de análisis del pensamiento, apunta a un fin, preestablecido desde su torcida ideología, desde la prisión de su alma; y un alma encarcelada se muere de asfixia al no poder respirar. La filosofía necesita aire libre.
Un cordial saludo.
J. Pieper.
"Cuando se habla del lugar y de la justificación de la filosofía se trata nada más y nada menos que del lugar y de la justificación de la Universidad, de la formación académica, mejor dicho, de la formación en general en sentido auténtico; es decir, en el sentido en que se distingue primariamente de cualquier mera instrucción profesional y la supera también primariamente.
El funcionario es una persona instruída. La instrucción se caracteriza por el hecho de que se dirige a una parte especial del hombre y a un sector del mundo. La formación tiene como fin la totalidad. Persona formada es aquella que sabe lo que pasa en el mundo tomado en su totalidad.
La formación concierne a todo el hombre en cuanto que es capax Universi, en cuanto que puede abarcar el conjunto total de las cosas que son.
Esto no quiere decir nada contra la instrucción ni contra el funcionario. Evidentemente, el ejercicio de la función profesional especializada es la forma normal de la actuación humana; lo normal es el “trabajo”, lo cotidiano es el día laborable.
El problema es si el mundo del hombre se agota con ser un “mundo de trabajo”, si el hombre consiste simplemente en ser funcionario, “trabajador”, si la existencia humana adquiere su plenitud siendo exclusivamente existencia que trabaja cotidianamente. Formulando la cuestión en otra forma, retraduciéndola, ¿hay artes libres?
Los que propugnan el mundo totalitario del trabajo tienen que contestar negativamente. En el mundo del “trabajador” es válida, como dice Ernesto Jünger, “la negación de la investigación libre”.
En el Estado laboral construído con consecuencia lógica no puede haber ni auténtica filosofía, pues es inherente a la esencia de ésta no estar dispuesta a servir para fines, y ser en este sentido “libre”, ni puede haber ciencias particulares cultivadas en forma filosófica; es decir, formación académica en su sentido original".
Pieper Josef. Ocio y culto. Rialp. 1965.
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