25 may 2008

La Argentina fusilada en Caseros




“La Santa Confederación Argentina se había demostrado imbatible. Lo proclamó en Europa con la autoridad de su palabra sin parangón, el libertador San Martín, quien precisamente en esos días entraba en la inmortalidad. Se perfilaba claramente como la potencia sudamericana, llamada a compensar el poder de los Estados Unidos en el norte.

Don Juan Manuel de Rosas, con paciencia de Job, había ido superando escollo tras escollo, problema tras problema, logrando para el país el primer gobierno estable desde la Revolución de Mayo, y una envidiable espectabilibdad en el Continente y en el mundo. Estaba elaborando las bases de una futura potencia mundial, incontrastable en el sur del Continente”. (a)

En el Senado del Imperio esclavista del Brasil, Paulino Soares de Souza (Vizconde del Uruguay) dice:

“Suponga el noble senador, hablo siempre en hipótesis, que el gobierno de Buenos Aires se apoderase de la Banda oriental; suponga que se apoderase del Paraguay; la Confederación puede mover un ejército de 20 a 30 mil hombres; puede sacar de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes y Entre Ríos, 20 a 30 mil hombres, y una excelente caballería de Entre Ríos, como no hay mejor…

Absorbidas las repúblicas de Uruguay y Paraguay, que cubren nuestras fronteras, en la Confederación Argentina quedarían abiertas nuestras provincias de Mato Grosso y de Río Grande del Sur…

¿Y quien nos dice que no se nos vendría a exigir entonces la ejecución de los tratados de 1777?

Semejantes cuestiones de límites todavía no resueltas ¿no harían inevitable una guerra con un vecino absorbiendo nacionalidades que hemos reconocido, habrían aumentado extraordinariamente su poder y adquirido proporciones gigantescas?” (b)


Noche del 2 de febrero, Junta de guerra, a horas de la batalla de Caseros.

Martianino Chilavert: "La suerte de las armas es variable como los vuelos de la felicidad que el viento de un minuto lleva del lado que menos se pensó. Si vencemos, entonces yo me hago el eco de mis compañeros de armas, para pedirle al general Rosas que emprenda inmediatamente la organización constitucional.

Si somos vencidos, nada pediré al vencedor; que soy suficientemente orgulloso –expresa soberbio- para creer que él pueda darme gloria mayor que la que puedo darme yo mismo, rindiendo mi último aliento bajo la bandera a cuya honra me consagré desde niño".

Don Juan Manuel de Rosas: “Coronel Chilavert, es ud. un patriota; esta batalla será decisiva para todos. Urquiza, yo, o cualquier otro que prevalezca, deberá trabajar inmediatamente la constitución nacional sobre las bases existentes. Nuestro verdadero enemigo es el Imperio del Brasil, porque es Imperio”.

a. Uzal Francisco. El fusilado de Caseros, La gloria trágica de Martianiano Chilavert. p. 452.
b. Palabras citadas por Carlos Guido y Spano en su folleto sobre la guerra del Paraguay, “El gobierno y la alianza”, y por José Soares de Souza en “A vida do Vizconde do Uruguay, y reproducidas por J. Irazusta; “Vida política…”, tomo VIII, ps. 320-21. En El fusilado de Caseros”, Francisco Uzal. P. 453

4 comentarios:

ErmitañoUrbano dijo...

Religion o Muerte¡¡¡¡ Viva la Santa Federacion¡¡¡¡¡¡¡

CHESTERTON dijo...

¡Viva la Santa Confederación Argentina carajo!

Si se viene el tractorazo a la ciudad, ¡Todos con la divisa rojo punzó!

¡Mueran los salvajes e inmundos unitarios!

Anónimo dijo...

esos macacos seguro se ofenderían si se los asocia al Brasil.
Sin dudas, va a tener que soportar reclamos de la sociedad protectora de animales!

CHESTERTON dijo...

Ya se me presentaron sus quejas formales, pero no por el Imperio esclavista del Brasil, sino por mis referencias a D'Elía, Moyano, la Kristina, el Pinguino empetrolado y demás carroña.

Los unitarios, los liberales, los zurdos, y los bestias que se han apoderado del gobierno de los argentinos, tambien son argentinos.

Mal que nos pese, es hora de hacer autocrítica.

Si los brazucas tienen un país que hoy es una potencia mundial, si encontraron petroleo, ....eso no es casualidad, sino el producto de años de trabajo, formación de sus técnicos, profesionales, etc.

A nosotros algo nos pasó. En el fondo los argentinos, a veces parece que no nos entendemos. La Kris no entiende al campo, y nosotros no entendemos a los cipayos que ven a nuestro país desde parametros y cosmovisiones que aprendieron en Yale, en Boston, etc.

Así estamos.

G. K.