El Crucero Gral. Belgrano fué construído para ser una nave de combate, así fué a buscar su destino según su naturaleza, en un ataque combinado con nuestro Portaaviones, sobre la Flota inglesa.
No podía terminar como un shooping anclado en el puerto, o vendido como chatarra a un mercader; sino defendiendo a la Argentina. Hay que terminar con la mariconada del "crimen de guerra"; no mueren así los héroes.
El Crucero no tenía sonar, e incluso así, desafió a la "tercer" flota del mundo (con solo un par de Destructores de escolta que le proveían asistencia tecnológica), proponiendo un "mano a mano" de cañoneo naval, combinado con el ataque aéreo del "25 de Mayo".
¡Un Crucero de 45 años desafiando a lo mejor de la flota de la OTAN! Debía tener esa muerte heroica, en desigual combate. Cada día me convenzo más, lo mejor de la Argentina quedo en Malvinas.
Si Belgrano murió ante la indiferencia de las multitudes, apenas rodeado por una decena de amigos; el Crucero Gral. Belgrano murió en la soledad de los mares australes, mientras en Bs. As. la gente pensaba en el Mundial de Fútbol de 1982, en Maradona y compañía. Reitero, cada día me convenzo más, lo mejor de la Argentina murió en Malvinas.
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